La COP17 pone en marcha el DRIF, el primer instrumento financiero mundial para la resiliencia ante la sequía
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26 Agosto 2026
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Press release
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Drought
La primera plataforma mundial de financiación catalítica allanará el camino para una mayor inversión privada en la resiliencia ante la sequía
El primer Índice de Resiliencia ante la Sequía del mundo proporcionará una nueva base para orientar las políticas y las inversiones de resiliencia ante la sequía
La COP17 impulsa avances hacia un nuevo fondo común mundial para ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos a reforzar su resiliencia ante la sequía
Ulán Bator, Mongolia, 25 de agosto de 2026 --- Para 2050, tres de cada cuatro personas en todo el mundo podrían verse afectadas por la sequía. En respuesta a ese desafío, la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD) supone un paso significativo para traducir los compromisos globales en acciones concretas, con iniciativas que refuerzan la forma en que los países financian, miden y aplican la resiliencia ante la sequía.
En conjunto, estos avances reflejan el creciente reconocimiento de que la sequía ya no puede gestionarse como un reto medioambiental aislado, sino como un riesgo sistémico que requiere una gobernanza más sólida, inversión en preparación y una acción coordinada antes de que los efectos de la sequía se conviertan en crisis de gran alcance. Las iniciativas presentadas en la COP17 están diseñadas para ayudar a los países implementar sus planes contra la sequía.
En paralelo a las negociaciones sobre cooperación internacional en materia de gobernanza de la sequía, la COP17 está impulsando iniciativas prácticas que ayudarán a los países a financiar, medir y poner en práctica medidas de resiliencia ante la sequía.
La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “La COP17 busca convertir los compromisos existentes en medidas concretas. Ahora contamos con mecanismos de financiación más sólidos, mejores herramientas y orientaciones prácticas para ayudar a los países a prepararse ante la sequía antes de que se convierta en una crisis. La tarea ahora es conectar estas piezas y ponerlas en práctica a gran escala, a través de los gobiernos, los socios para el desarrollo, las instituciones financieras y el sector privado”.
Ese compromiso con la aplicación se reflejó en una serie de anuncios y presentaciones realizados en la COP17, entre los que se incluyen avances en la creación de un fondo común mundial para la resiliencia ante la sequía en los países más vulnerables, la puesta en marcha de la primera plataforma de financiación catalítica del mundo para la resiliencia ante la sequía y la presentación del primer Índice de Resiliencia ante la Sequía.
Mecanismos financieros específicos
En el marco de la Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía (RGDRP), se está desarrollando una propuesta de fondo común con el fin de ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos a reforzar su resiliencia ante la sequía, mediante el apoyo al desarrollo de capacidades, a programas listos para la inversión y a la financiación de inversiones en resiliencia ante la sequía. La primera Asamblea de Socios de la Alianza, celebrada durante la COP17, avanzó en las conversaciones sobre el fondo.
Arabia Saudí, donante fundador de la RGDRP, se comprometió a aportar 150 millones de dólares al fondo común en la COP16.
El fondo estará abierto a contribuciones adicionales de gobiernos y donantes, incluso a través de subvenciones y ayuda oficial al desarrollo. De este modo, complementará la financiación independiente procedente de bancos de desarrollo y otros socios, incluidos los 2.000 millones de dólares comprometidos por el Banco Islámico de Desarrollo y el Fondo de la OPEP en la COP16.
La primera Asamblea de socios del RGDRP también impulsó el paso de la fase de creación institucional de la Alianza a su ejecución operativa, reuniendo a una amplia coalición de gobiernos, bancos de desarrollo, organizaciones de las Naciones Unidas y actores del sector privado.
El Dr. Osama Ibrahim Faqeeha, viceministro de Medio Ambiente de Arabia Saudí, afirmó: “La resiliencia ante la sequía es una necesidad urgente; cada dólar invertido en la preparación ante la sequía se amortiza con creces cuando esta se produce. Arabia Saudí se enorgullece de haber creado la Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía durante la COP16 como marco para la colaboración internacional destinada a reforzar la resiliencia ante la sequía en los países vulnerables de renta baja y media-baja, con contribuciones voluntarias de los gobiernos y el sector privado. La RGDRP ayudará a los países a desarrollar y poner en práctica planes de resiliencia ante la sequía mediante el fortalecimiento de las alianzas y el aprovechamiento de la innovación, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de capacidades”.
Movilización de inversiones para la resiliencia ante la sequía
El Día del Agua de la COP17 marcó el lanzamiento del Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía (DRIF), la primera plataforma financiera catalítica mundial dedicada a la resiliencia ante la sequía.
Creado conjuntamente por el Gobierno de Luxemburgo y la CNULD, con el apoyo de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), el DRIF está diseñado para utilizar capital público y catalítico con el fin de reducir los riesgos de inversión y movilizar flujos mucho mayores de financiación institucional y privada.
Con el objetivo de movilizar hasta 400 millones de dólares estadounidenses en capital público y privado, el DRIF invertirá en proyectos y empresas comercialmente viables que refuercen la resiliencia ante la sequía, al tiempo que generen beneficios medioambientales, sociales y financieros cuantificables.
En lugar de abordar la seguridad hídrica, la agricultura sostenible, la restauración de tierras y las soluciones basadas en la naturaleza como temas de inversión independientes, el DRIF los aúna bajo un mismo prisma: su contribución a la resiliencia ante la sequía.
Su ambición también va más allá del capital movilizado por el propio Fondo. El DRIF pretende demostrar que las inversiones en resiliencia ante la sequía pueden ser comercialmente viables, crear un historial de resultados para el sector y ayudar a consolidar la resiliencia como una propuesta de inversión capaz de atraer flujos mucho mayores de capital privado con el tiempo.
Gilles Roth, ministro de Finanzas de Luxemburgo, declaró: “El compromiso de Luxemburgo de aportar 5 millones de euros al Fondo refleja una idea sencilla: el dinero público puede ayudar a atraer mucha más inversión privada a áreas donde se necesita con urgencia. Junto con la CNULD, queremos que el Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía convierta ideas prometedoras en proyectos en los que se pueda invertir y ayude a ampliarlos a gran escala. El objetivo es hacer posible la inversión en resiliencia ante la sequía allí donde el mercado por sí solo no nos permitiría lograrlo”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Luxemburgo aportó una contribución inicial de 2 millones de dólares estadounidenses para apoyar el diseño, la estructuración y la creación del DRIF.
El ministro Xavier Bettel afirmó: “Como socio fundador del DRIF, Luxemburgo se enorgullece de contribuir al avance de soluciones innovadoras frente a la sequía, uno de los retos más acuciantes a los que se enfrentan las comunidades vulnerables de todo el mundo. Al reunir a socios públicos y privados, el DRIF ayudará a canalizar la inversión hacia soluciones que reduzcan la vulnerabilidad y refuercen la resiliencia de las comunidades, las economías y los ecosistemas, al tiempo que generan beneficios medioambientales, sociales y financieros. Esta iniciativa refleja nuestro compromiso de fomentar la resiliencia antes de que la sequía se convierta en una crisis”.
En la COP17, el Fondo también anunció su primera asociación estratégica con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial(FMAM), con el objetivo de explorar oportunidades para movilizar financiación privada y filantrópica a través del Programa de Financiación Combinada del FMAM.
Evaluación de la resiliencia ante la sequía
Otro hito fue la presentación de la Fase II del Observatorio Internacional de Resiliencia ante la Sequía (IDRO), el primer observatorio mundial dedicado a la resiliencia ante la sequía. Desarrollado por la CNULD junto con el Centro de Ecosistemas y Arquitectura de Yale (Yale CEA) y otros socios en el marco de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), su lanzamiento marca la transición del IDRO desde la versión piloto presentada en la COP16 a una plataforma en línea que puede ayudar a los países a ir más allá del simple seguimiento de los riesgos de sequía para reforzar su resiliencia.
Su núcleo lo constituye el primer Índice de Resiliencia ante la Sequía (DRI) del mundo, que permite a los países evaluar su capacidad para anticiparse a la sequía, prepararse para ella y adaptarse a ella, al tiempo que identifica vulnerabilidades y sirve de base para políticas e inversiones más eficaces. Las nuevas funciones basadas en inteligencia artificial pueden ayudar a los responsables políticos, a los expertos técnicos y al público en general a interpretar datos complejos y convertirlos en conocimientos prácticos.
La plataforma, que incluye ocho estudios de caso detallados de países de los cinco continentes, ya está abierta a la revisión de usuarios de todo el mundo, cuyos comentarios ayudarán a perfeccionar aún más la herramienta.
De cara al futuro, la atención se centrará en colaborar con los países miembros de IDRA para evaluar cómo la herramienta puede orientar y mejorar sus procesos de toma de decisiones.
María Jesús Rodríguez de Sancho, directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, que copreside la IDRA junto con Senegal, afirmó: “Como país mediterráneo, España conoce de primera mano los costes económicos, sociales y medioambientales de la sequía. Nuestra experiencia nos ha demostrado que la resiliencia no puede construirse mediante esfuerzos aislados. Por eso España ha invertido en el desarrollo de IDRO y del Índice de Resiliencia ante la Sequía, como parte de la iniciativa para gestionar de forma proactiva el riesgo de sequía”.
La COP17 como oportunidad
En su intervención durante la inauguración del Diálogo Ministerial sobre la Resiliencia ante la Sequía, la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “No podemos seguir esperando a que la sequía se convierta en una crisis para actuar. Contamos con las herramientas, las alianzas y los mecanismos financieros para invertir en la preparación, reducir las pérdidas y proteger a las personas y las comunidades. La COP17 lograr un resultado sólido en materia de sequía, respaldado por los medios de implementación necesarios para convertir la ambición en acción a nivel nacional y local, que es donde, en última instancia, se forja la resiliencia ante la sequía”.
Para Mongolia, país anfitrión de la COP17, la conferencia reviste una importancia especial. El primer ministro Nyam-Osor Uchral afirmó: “El mayor cambio que queremos ver en la COP17 es pasar de las palabras a la acción, de los objetivos a la puesta en práctica y de los compromisos a resultados medibles. Debemos reconocer la resiliencia ante la sequía no solo una prioridad medioambiental, sino una parte fundamental de las políticas de desarrollo”.
Para consultas de los medios de comunicación
Oficina de prensa de la CNULD:press [at] unccd.int (press[at]unccd[dot]int)
Acerca de la CNULD
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz mundial en materia de tierras, así como el único tratado mundial vinculante sobre este tema. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación de las tierras y promover la gestión responsable de las mismas en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.
Acerca de la COP17 de la CNULD
La decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) se celebra en Ulán Bator (Mongolia), del 17 al 28 de agosto de 2026, bajo el lema ‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’. La COP17, que reúne a las 197 Partes de la Convención, junto con organizaciones internacionales, instituciones financieras, científicos, pueblos indígenas, el sector privado y la sociedad civil, se centra en acelerar la acción global en materia de restauración de la tierra y resiliencia ante la sequía mediante una financiación, unas alianzas y una base científica más sólidas.
Acerca de IDRA
La Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA) es la primera coalición mundial dedicada a generar impulso político y movilizar recursos financieros y técnicos para un futuro resiliente ante la sequía. IDRA, una plataforma en expansión que agrupa a más de 40 países y 30 instituciones, aprovecha las fortalezas colectivas de sus miembros para impulsar políticas, medidas y el desarrollo de capacidades en materia de preparación ante la sequía, reconociendo que la resiliencia ante la sequía depende de la salud y la resiliencia de nuestras tierras. La labor de IDRA está en consonancia con el mandato de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) y lo respalda.
Publications
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