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La COP17 de la CNULD impulsa nuevas vías para la restauración de tierras, la resiliencia ante la sequía y la aplicación de la Convención

Presentada una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares destinada a restaurar tierras y aumentar la resiliencia ante la sequía en 23 países, incluyendo 1.200 millones de dólares para 45 proyectos sobre pastizales. Avances hacia la neutralidad en materia de degradación de tierras (LDN): Brasil ha presentado un nuevo objetivo voluntario de LDN para 2030 que incluye 17 subobjetivos, mientras que Asia Central ya ha alcanzado la mitad de sus objetivos de LDN. La Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía, puesta en marcha por Arabia Saudí en la COP16, avanza en una una propuesta de fondo común para apoyar a unos 70 países vulnerables. La CNULD y Luxemburgo ponen en marcha el Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía, cuyo objetivo es movilizar hasta 400 millones de dólares en capital público y privado para la resiliencia ante la sequía. ULÁN BÁTOR, MONGOLIA, 28 de agosto de 2026 — Tras dos semanas de negociaciones sobre cómo abordar la degradación de las tierras y la sequía, la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD) concluyó hoy en Ulán Bator, Mongolia. Tanto en el ámbito de las negociaciones como en el de la Agenda de Acción, la conferencia de Ulán Bator ha reunido elementos clave para la aplicación de la Convención: orientación política, ciencia, financiación, proyectos listos para la inversión, alianzas y una mayor participación de las personas que gestionan las tierras del mundo. La reunión bianual de las 197 Partes de la CNULD situó los pastizales del mundo en el centro de la agenda mundial sobre la tierra. Los pastizales, cubren el 54 % de la superficie terrestre del planeta, sustentan a unos 2.000 millones de personas y son gestionados por unos 500 millones de pastores. Puesta en marcha en Ulán Bator durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, la Iniciativa Emblemática sobre los Pastizales reúne 1.200 millones de dólares repartidos entre 45 proyectos, lo que supone la mayor movilización de fondos para los pastizales en la historia de la Convención. Paralelamente a las negociaciones, la COP17 dio lugar a una serie de iniciativas y compromisos financieros destinados a acelerar las medidas de restauración de tierras y resiliencia frente a la sequía. Los gobiernos, los bancos de desarrollo, los fondos y las empresas anunciaron una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares en 23 países de los cinco continentes, en diferentes fases de desarrollo. Esto incluye 644,5 millones de dólares identificados como financiación nueva, de los cuales 216,4 millones ya están confirmados y en vías de ejecución. La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, declaró: “Llegamos a Ulán Bator diciendo que la COP17 debía ser una COP de la aplicación. Nos marchamos con más elementos de la estructura necesaria para que eso sea posible: decisiones políticas, una base científica más sólida, mecanismos de financiación innovadores, canales de inversión y alianzas que ayuden a llevar las soluciones a gran escala. Pero Ulán Bátor no será juzgada por lo que se anunció en el seno de esta conferencia. Su legado se medirá por lo que suceda a continuación: si los países están mejor preparados para la sequía, si se restauran las tierras degradadas y los pastizales, si la financiación llega a proyectos viables y si las personas que gestionan la tierra perciben un cambio real en sus vidas”. Su Excelencia Battsetseg Batmunkh, ministra de Asuntos Exteriores de Mongolia y presidenta de la COP17 de la CNULD, declaró: “Como país anfitrión y presidente de la COP17 de la CNULD, Mongolia ha trabajado con el espíritu de garantizar un ambiente abierto, transparente, inclusivo y basado en el consenso para los debates, y se ha esforzado por acercar las posiciones de las Partes con el fin de lograr resultados tangibles. En el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, Mongolia ha demostrado al mundo que los pastizales constituyen un ecosistema de importancia estratégica que conecta la alimentación, el medio ambiente, la economía, la biodiversidad y los medios de vida de los pastores. En el ejercicio de la Presidencia de la COP17 de la CNULD, Mongolia se ha guiado por el principio de ‘de las promesas a la puesta en práctica y de los debates a la concreción sobre el terreno”. Su Excelencia Sandag-Ochir Tsend, ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia y presidente del Comité Nacional para la Organización de la COP17 de la CNULD, declaró: “Mongolia ha acogido con éxito la COP 17 de la CNULD, reuniendo a países de todo el mundo para impulsar soluciones prácticas contra la desertificación, la degradación del suelo y la sequía. Uno de los resultados más significativos de la conferencia para Mongolia fue conseguir el apoyo de las Partes, las organizaciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil para el ‘Plan de las Estepas’, un legado político clave de la COP17. En el marco del Plan de las Estepas, el Gobierno de Mongolia puso en marcha oficialmente tres iniciativas internacionales: la Iniciativa Emblemática sobre Pastizales, la Iniciativa sobre el Nexo Agua-Tierra y la Iniciativa sobre Soluciones Basadas en la Naturaleza para una Infraestructura Sostenible. Estas iniciativas han creado nuevas oportunidades para desarrollar proyectos, reforzar la cooperación internacional y movilizar inversiones en estas áreas prioritarias. Aunque la COP17 concluye hoy, nuestro trabajo no termina aquí. Nuestra próxima prioridad es traducir en acciones tangibles las decisiones adoptadas, las alianzas establecidas y los compromisos de inversión conseguidos en la conferencia, y garantizar que las iniciativas puestas en marcha desde las estepas de Mongolia ofrezcan resultados cuantificables.” De los compromisos a la aplicación La conferencia se celebró en un contexto mundial preocupante. Hasta un 40 % de la superficie terrestre mundial está degradada, mientras que los países se han comprometido a restaurar más de mil millones de hectáreas para 2030. Más de 70 países cuentan ahora con planes nacionales contra la sequía, frente a solo un puñado en 2013, pero la financiación y la aplicación siguen sin estar a la altura de la magnitud y la rapidez del desafío. En este contexto, las Partes hicieron un llamamiento a una mayor movilización de recursos financieros, al desarrollo de capacidades y a la cooperación técnica para reforzar la gestión proactiva de la sequía, especialmente en los países africanos, sin descuidar a otros países en desarrollo afectados. Un importante conjunto de nuevos datos presentados en Ulán Bator puso de relieve tanto los costes de la inacción como los beneficios de invertir en una tierra sana. Nuevos informes examinaron los aspectos económicos de la restauración de los pastizales del mundo, los crecientes impactos humanos y económicos de la sequía, los retos específicos a los que se enfrentan los pequeños Estados insulares en desarrollo y Asia Central, y el valor de invertir en la salud del suelo. Los resultados revelaron que 18,8 millones de hectáreas de tierra están degradadas en los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), mientras que en Asia Central más de 80 millones de hectáreas —más de una cuarta parte de la región— ya están degradadas, lo que afecta a 24 millones de personas. Al mismo tiempo, los cinco países de Asia Central han adoptado objetivos voluntarios de neutralidad en la degradación de la tierra, la mitad de los cuales ya se han cumplido. En conjunto, los informes pusieron de manifiesto cómo la degradación del suelo y la sequía están afectando a la seguridad alimentaria e hídrica, a los medios de vida y a las economías de diversas regiones, al tiempo que justificaban desde el punto de vista económico la importancia de la prevención, la gestión sostenible del suelo y la restauración. Junto a estos nuevos datos, Brasil presentó un importante compromiso nacional a través de su objetivo voluntario de neutralidad en la degradación del suelo (LDN) para 2030, que comprende 17 subobjetivos vinculados a políticas, planes y programas nacionales. El objetivo incluye la recuperación o restauración de más de 163.000 km², entre otras cosas mediante la recuperación de la vegetación autóctona y los sistemas agroforestales, mientras que otros 3,51 millones de km² están cubiertos por medidas destinadas a prevenir la degradación mediante la conservación y la gestión sostenible de la tierra. En conjunto, los 17 subobjetivos abarcan aproximadamente 3,67 millones de km². Este compromiso respalda los esfuerzos de Brasil por alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.3, evitando, reduciendo y revirtiendo la degradación de las tierras, al tiempo que se refuerza la seguridad alimentaria e hídrica, la biodiversidad y la resiliencia climática. Una nueva arquitectura global para la resiliencia ante la sequía Tras unas negociaciones prolongadas, las Partes decidieron continuar los debates en la COP18, partiendo de los avances logrados en la COP16 y la COP17, con vistas a adoptar una decisión sobre la gestión proactiva de la sequía a todos los niveles.  Las Partes también decidieron que la sequía seguirá siendo un punto independiente del orden del día en la COP18 y en cada sesión ordinaria posterior. La Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía, creada en la COP16, avanzó hacia su puesta en marcha en Ulán Bator. Su primera Asamblea de Socios impulsó los trabajos sobre una propuesta de fondo común, destinado a ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos mediante el desarrollo de capacidades, programas listos para la inversión y financiación para la resiliencia ante la sequía. La COP17 también fue testigo del lanzamiento del Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía (DRIF), la primera plataforma global de financiación catalítica dedicada a la resiliencia ante la sequía. Creado conjuntamente por la CNULD y Luxemburgo con el apoyo de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), el Fondo tiene como objetivo movilizar hasta 400 millones de dólares estadounidenses en capital público y privado para inversiones en seguridad hídrica, agricultura sostenible, soluciones basadas en la naturaleza y restauración de tierras. Su primera alianza estratégica con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial explorará oportunidades para movilizar financiación privada y filantrópica. La fase II del Observatorio Internacional de Resiliencia ante la Sequía, elaborado en el marco de IDRA, también presentó el primer Índice de Resiliencia ante la Sequía del mundo, que proporciona a los países una nueva herramienta para evaluar su capacidad de anticiparse a la sequía, prepararse para ella y adaptarse a ella, así como para orientar mejor las políticas y las inversiones. La financiación para la tierra cobra mayor relevancia La COP17 también trató de reducir la brecha entre los compromisos mundiales en materia de tierras y la financiación disponible para cumplirlos. Se estima que se necesitan 355.000 millones de dólares al año hasta 2030 para cumplir los compromisos mundiales de restauración de tierras, frente a los aproximadamente 77.000 millones de dólares que se invierten actualmente, lo que deja un déficit de financiación anual de 278.000 millones de dólares. La financiación privada representa solo alrededor del seis por ciento de la inversión mundial en restauración de tierras. Los gobiernos, los bancos de desarrollo, los fondos y las empresas anunciaron una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares estadounidenses destinada a la restauración de los terrenos y la resiliencia ante la sequía en 23 países de los cinco continentes, en diferentes etapas de desarrollo. De esta cantidad, 644,5 millones de dólares estadounidenses se consideran financiación nueva, mientras que 216,4 millones de dólares estadounidenses ya están confirmados y en vías de ejecución. La cartera abarca la restauración de pastizales y paisajes, la resiliencia ante la sequía y la adaptación impulsada a nivel local. Los debates en Ulán Bator también se centraron en abordar las barreras que han mantenido baja la inversión en tierras, incluyendo cómo hacer que la tierras, la salud del suelo y la resiliencia ante la sequía sean más visibles y rastreables dentro de las categorías existentes de financiación de la naturaleza. Los participantes también exploraron un mayor uso de garantías, capital de primera pérdida, seguros y mecanismos de preparación de proyectos para convertir los planes de restauración en proyectos listos para la inversión. Mongolia, el país anfitrión, puso en marcha el primer centro nacional de Business 4 Land (B4L), junto con principios de financiación sostenible, una taxonomía verde nacional y un objetivo del 10 % de préstamos verdes para 2030. Rusia siguió sus pasos con su propio centro nacional, mientras que Luxemburgo dio un paso adelante para crear una Fundación B4L y Alemania apoyó un Grupo de Expertos en Finanzas de B4L. Pastizales: de ecosistemas ignorados a activos económicos Organizada por Mongolia durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores de las Naciones Unidas, la COP17 concedió especial relevancia a los pastizales y a las personas que los gestionan. Las Partes reconocieron a los pastores como guardianes esenciales de los ecosistemas de pastizales, destacando la importancia de la movilidad transfronteriza y el valor de los conocimientos y la experiencia de los pastores. A pesar de su importancia mundial, los pastizales siguen siendo en gran medida ignorados en las políticas y las inversiones: contienen aproximadamente un tercio de las áreas clave para la biodiversidad del mundo, pero solo figuran en los planes nacionales sobre el clima de 24 países, frente a los 181 en los que se incluyen los bosques. Un nuevo análisis económico presentado en Ulán Bator estimó que los pastizales generan entre 21 y 47 billones de dólares estadounidenses en servicios ecosistémicos cada año —hasta casi la mitad del PIB mundial— a través de beneficios que incluyen la producción de alimentos, el agua, el almacenamiento de carbono y la biodiversidad. La restauración de los pastizales suele reportar entre 4 y 6 dólares estadounidenses por cada dólar invertido, cifra que asciende hasta 36 dólares estadounidenses cuando se incluyen beneficios públicos más amplios, como el suministro de agua. La Iniciativa Emblemática sobre Pastizales, anunciada en la COP17, pretende traducir esos argumentos económicos en inversiones, reuniendo proyectos que apoyan la gestión sostenible de los pastizales, su restauración y los medios de vida de los pastores. El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) está apoyando la coordinación de la iniciativa mediante una inversión de 3,3 millones de dólares estadounidenses en el Proyecto Legado de la COP17 de la CNULD. En los últimos cuatro años, el Fondo también ha aprobado más de 50 proyectos valorados en más de 300 millones de dólares para apoyar a pastizales y a las comunidades de pastores. Los pueblos indígenas y las comunidades locales convocan nuevos grupos de trabajo en la COP17 La conferencia supuso las primeras reuniones formales del Grupo de Trabajo de los Pueblos Indígenas y del Grupo de Trabajo de las Comunidades Locales de la CNULD, tras la decisión de las Partes en la COP16 de Riad de establecer ambos órganos y proporcionar espacios específicos para sus perspectivas y prioridades en el marco de la Convención. Asimismo, reunió a la mayor representación de pueblos indígenas en la historia de una Conferencia de las Partes de la CNULD. Un acto especial de alto nivel celebrado con motivo del Día de la Tierra y los Pueblos destacó a los pueblos indígenas como titulares de derechos, depositarios de conocimientos y socios en la aplicación, centrándose en los sistemas de conocimiento indígenas, la gobernanza consuetudinaria, el pastoreo sostenible, la gestión responsable de tierras y el acceso directo a la financiación para las acciones lideradas por los pueblos indígenas. A lo largo de la COP17, los pueblos indígenas, los pastores y las comunidades locales reclamaron derechos más sólidos sobre la tierra y la movilidad, un mayor acceso directo a la financiación, una participación significativa en la toma de decisiones y el reconocimiento de los conocimientos indígenas y tradicionales en la restauración de tierras y la resiliencia ante la sequía. Los debates también pusieron de relieve el liderazgo de las mujeres y los jóvenes, incluyendo llamamientos a invertir en los jóvenes como líderes de la restauración de tierras y a reforzar su participación en las acciones relacionadas con la tierras y la sequía. De Mongolia a Egipto Se prevé que la próxima sesión de la Conferencia de las Partes de la CNULD, la COP18, tenga lugar en Egipto, en 2028, dando continuidad al impulso generado en Ulán Bator. De cara al futuro, Egipto ha hecho hincapié en la importancia de reforzar la cooperación y promover enfoques integrados frente a la degradación de tierras, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad que refuercen la seguridad alimentaria e hídrica y la resiliencia. La COP18 supondrá el próximo hito importante para que los países evalúen los avances en materia de restauración de tierras y resiliencia frente a la sequía, y aprovechen los resultados alcanzados en Ulán Bator. Notas para los editores Para consultas de los medios de comunicación y solicitudes de entrevista:  Oficina de Prensa de la CNULD: press@unccd.int Las decisiones de la COP17 están disponibles aquí: https://www.unccd.int/cop17/official-documents Acerca de la CNULD  La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación del suelo y promover su gestión responsable de cara al futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva. 

La COP17 de la CNULD impulsa nuevas vías para la restauración de tierras, la resiliencia ante la sequía y la aplicación de la Convención
Un diálogo de alto nivel propone crear un Grupo de Acción para las Sinergias de Río

El Grupo de Acción para las Sinergias de Río, una iniciativa voluntaria impulsada por los países, ayudaría a estos a plasmar sus prioridades en materia de clima, biodiversidad y uso del suelo en una planificación, inversión y ejecución más coherentes, al tiempo que reduciría la duplicación de esfuerzos y la carga administrativa derivada de la presentación de informes.Ulán Bator, 27 de agosto de 2026 – En un esfuerzo por transformar el impulso político en acciones prácticas, los ministros, las presidencias actuales y futuras de la COP de la Convención de Río, los secretarios ejecutivos de las tres Convenciones de Río, las organizaciones internacionales y las instituciones financieras celebraron el 26 de agosto, en la COP17 de la CNULD, un diálogo de alto nivel sobre el fortalecimiento de la cooperación en materia de clima, biodiversidad y degradación de tierras.El evento supuso el lanzamiento del Proceso de la Presidencia de la COP 31, liderado por Turquía, con vistas a la creación de un Grupo de Sinergias de Río para la Acción. El grupo de acción propuesto tiene por objeto apoyar una aplicación voluntaria y liderada por los países, conectando las prioridades nacionales existentes en materia de clima, biodiversidad y tierras con las alianzas existentes, los conocimientos técnicos, la aplicación, el intercambio de conocimientos, el desarrollo de capacidades y las oportunidades de financiación.El objetivo no es crear otra estructura paralela, sino ayudar a los países a conectar los elementos de los que ya disponen —planes nacionales, ciencia, proyectos, financiación y alianzas— y hacer que funcionen juntos de manera más eficaz sobre el terreno.Varios países, entre ellos Australia, Irlanda, Japón, Maldivas y Sierra Leona, así como los responsables de las entidades de la ONU, apoyaron la idea, haciendo hincapié en los múltiples beneficios que dicho grupo aportaría a los países. Un enfoque coordinado e integrado aporta eficiencia, ahorro de costes, reduce las cargas de planificación y presentación de informes que recaen sobre los países y les ayudará a responder de manera práctica a los retos medioambientales que las comunidades experimentan como crisis múltiples, y no como crisis aisladas.También puede ayudar a los países a identificar programas e inversiones capaces de generar resultados simultáneos en materia de restauración de tierras, resiliencia climática, biodiversidad y desarrollo, en lugar de financiar cada agenda de forma aislada.El Diálogo de Alto Nivel, ‘De la ambición a la acción: materializar las sinergias de las Convenciones de Río a lo largo de un año con tres COP’, es la primera oportunidad de alto nivel durante 2026 para examinar cómo el impulso político en favor de las sinergias puede traducirse en una aplicación práctica liderada por los países.Convocado por las presidencias de la COP 17 de la CNULD, la próxima COP 17 del CDB y la próxima COP 31 de la CMNUCC, el Diálogo subrayó la continuidad del liderazgo político a lo largo del Año de las Tres COP de 2026, que comienza con la COP 17 de la CNULD en Ulán Bator, continúa en octubre con la COP 17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica bajo la presidencia de Armenia en Ereván, y culmina con la COP 31 de la CMNUCC en noviembre bajo la presidencia de Turquía en Antalya.El proceso ofrece a los países y socios interesados la oportunidad de contribuir al desarrollo conjunto del Grupo voluntario propuesto, impulsado por los propios países, con vistas a su lanzamiento oficial en la COP31 de la CMNUCC en Antalya.Los ponentes explicaron por qué ahora más que nunca es necesaria una mayor sinergia entre los asuntos de la Convención, propusieron algunos principios rectores para dicho Grupo de Acción y expusieron los múltiples beneficios que se pueden obtener gracias a dicha sinergia.La Dra. Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la CNULD, afirmó: “Las sinergias de Río deben dar resultados en tres ámbitos: una mayor coherencia de las políticas nacionales con una menor carga burocrática para los países, medidas tangibles sobre el terreno y una mayor participación del sector privado para movilizar inversiones. La verdadera prueba consiste en si somos capaces de vincular las prioridades nacionales con programas integrados, los programas con la financiación y la financiación con una aplicación que aporte múltiples beneficios para las personas y los paisajes. No necesitamos otra capa de procesos. Necesitamos que los sistemas con los que ya contamos funcionen juntos de forma más eficaz y a gran escala”.La Sra. Fatma Varank, viceministra de Medio Ambiente, Urbanización y Cambio Climático de la República de Turquía, que representó en el Diálogo a la próxima Presidencia de la COP31 de la CMNUCC, hizo hincapié en la necesidad de coherencia y eficiencia en la aplicación de los acuerdos, así como en la importancia del diálogo para impulsar las sinergias de cara a la COP31.Las sinergias, afirmó, no equivalen a fusionar mandatos, sino que permite alcanzar una mayor escala, coherencia y eficiencia, reducir la duplicación de esfuerzos y generar múltiples beneficios.El Sr. Andrew Berryman, jefe adjunto de misión de la Embajada de Australia en Mongolia, en representación de la Presidencia de las negociaciones de la COP31 de la CMNUCC, señaló que un Grupo de Acción de Río para las Sinergias —de carácter voluntario, liderado por los países y de carácter práctico— podría reforzar la coordinación entre instituciones, aprovechando los mecanismos existentes y logrando más con menos.El Sr. Andranik Grigoryan, del Gobierno de Armenia, en representación de la próxima Presidencia de la COP17 del CDB, señaló que una de las lecciones que se desprenden del informe mundial que examina los avances en la aplicación del Marco Mundial de Kunming-Montreal sobre la Biodiversidad es la necesidad de cooperación y de una acción integrada y coordinada entre las partes interesadas. El borrador del informe se encuentra actualmente en fase de revisión por pares y se presentará en la COP17 del CDB.Según señaló, la integración de las medidas de las tres convenciones a nivel nacional puede reducir las cargas institucionales y normativas y mejorar el proceso, por ejemplo, mediante el intercambio de conocimientos científicos, el desarrollo de capacidades en diversas áreas y, en materia de financiación, a través de soluciones compartidas.Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, señaló que el estudio muestra que el 80 % de la biodiversidad contribuye a la lucha contra el cambio climático, pero que solo el 22 % de la financiación climática contribuye a la biodiversidad, y que es necesario replantearse la forma en que abordamos los mandatos para ayudar a los países a armonizar sus planes, reducir la carga que supone la presentación de informes y evitar que nadie se quede atrás.Su Excelencia el Sr. Shigeharu Aoyama, ministro de Estado de Medio Ambiente de Japón, señaló que las sinergias deberían maximizar los beneficios colaterales y destacó los resultados de un informe sobre sinergias en Asia-Pacífico: impulsar soluciones sinérgicas para la triple crisis planetaria y los ODS, cuyos más de 104 estudios de caso sobre sinergia demuestran los beneficios del conocimiento compartido y la acción tangible sobre el terreno.Citando el mismo estudio, Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, señaló que para 2050 se podrían lograr importantes ahorros financieros de hasta un 24 %, equivalentes a 6.400 millones de dólares. Las sinergias resultarían especialmente útiles a la hora de elaborar planes sobre el terreno y en la presentación de informes por parte de las convenciones, afirmó.Su Excelencia el Sr. Timmy Dooley, ministro de Estado de Irlanda en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Asuntos Marítimos y en el Ministerio de Clima, Medio Ambiente y Energía, afirmó que la aplicación debería estar interconectada, en particular en lo que respecta a las prioridades nacionales, los socios de implementación y la vinculación de la ambición con la financiación.Su Excelencia Ali Shareef, ministro de Cambio Climático, Medio Ambiente y Energía de la República de Maldivas, señaló que la integración no es meramente una cuestión práctica, sino que surge de una necesidad»para los pequeños Estados insulares (PEI). Shareef pidió un diálogo sobre  sinergias que permita cerrar la brecha a la que se enfrentan los PEI, por ejemplo, en los indicadores que se calibran de forma individual y, en el caso de la CNULD, en las medidas que se limitan a las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas.Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, pidió que se armonizaran las políticas con las realidades y los aspectos prácticos de las convenciones. Instó a las Partes a ser muy prácticas y a reducir la carga que supone la presentación de informes para los países.En apoyo a la idea de un Grupo de Acción, Samed Ağırbaş, defensor de alto nivel en materia climática de la Presidencia de la COP31, afirmó que no es necesario otro sistema paralelo. Lo que se necesita, más bien, es conectar las soluciones existentes.Su Excelencia la Sra. Ruth Davis OBE, Representante Especial del Reino Unido para la Naturaleza, subrayó la necesidad de avances prácticos —soluciones sinérgicas—, ya que la población percibe los retos relacionados con las tierras, la biodiversidad y el cambio climático como crisis múltiples, no como una única crisis.Las presidencias salientes de la COP 16 de la CNULD, el Reino de Arabia Saudí, y de la COP 30 de la CMNUCC, Brasil, destacaron sus contribuciones anteriores al proceso de Belém y a la declaración sobre las Convenciones de Río y elogiaron los avances y el impulso generado de cara a la COP 31 en Turquía.Turquía respaldó formalmente la Declaración Conjunta de Belém sobre las Convenciones de Río, convirtiéndose en la última presidencia entrante de la COP de las Convenciones de Río en sumarse a este compromiso político compartido.Contacto para los medios de comunicación:Wagaki WischnewskiResponsable de Comunicación/Iniciativa Global sobre la Tierra de la CNULD y el G20M: +49 (0)173 268 7593/+976 99207536Correo electrónico: wwischnewski@unccd.int

Un diálogo de alto nivel propone crear un Grupo de Acción para las Sinergias de Río
Tierras bajo presión: desde pequeñas islas hasta grandes naciones sin litoral

Ulán Bator, Mongolia, 26 de agosto de 2026 (CNULD) — Desde islas remotas hasta grandes estepas, las tierras del mundo se ven sometidos a una presión cada vez mayor debido a una gestión deficiente, la sobreexplotación y la sequía, todo ello agravado por el cambio climático, advierten los expertos de la ONU.Los informes de la Perspectiva Mundial sobre la Tierra (GLO) sobre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) y sobre Asia Central, presentados hoy por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), documentan un grave deterioro de la salud y la productividad de los recursos terrestres e hídricos en más de 50 países y territorios, lo que socava su desarrollo sostenible a largo plazo y, en algunos casos, amenaza su propia supervivencia. Ambos informes ofrecen una visión transformadora para revertir este deterioro y potenciar la resiliencia de las comunidades que viven en estos contextos geográficos únicos.Los PEID ofrecen soluciones escalables para gestionar su activo más preciado: las tierrasCompuestos por 39 Estados y 18 territorios, los PEID albergan a unos 74 millones de personas en el Caribe, el Pacífico, el Atlántico y el Océano Índico, así como en el Mar de China Meridional. Estas diversas naciones y territorios también cuentan con algunos de los activos naturales, el patrimonio cultural y los conocimientos ecológicos tradicionales más extraordinarios del mundo. Unos 18,8 millones de hectáreas de tierra —equivalentes al 16,5 % de la superficie terrestre total de los PEID — se encuentran degradadas en mayor o menor medida, una cifra ligeramente superior a la media mundial, lo que intensifica la competencia por los escasos recursos naturales.Las características inherentes a los PEID —su pequeño tamaño, su aislamiento geográfico, su estrecha conectividad ecológica y la gestión comunitaria— los convierten en incubadoras ideales de innovación para la aplicación de enfoques integrados de gestión de la tierra y el agua que tengan en cuenta los estrechos vínculos entre los ecosistemas terrestres y marinos. Estos enfoques también tienen el potencial de generar modelos de desarrollo económico positivos para la naturaleza que puedan ampliarse de las islas a los continentes.Asia Central, un epicentro de la degradación, se encuentra a mitad de camino de cumplir los objetivos sobre la tierra para 2030Asia Central, una región que en su día fue famosa por sus extensas estepas y sus fértiles oasis, es ahora uno de los epicentros mundiales de la degradación del suelo. Más de 80 millones de hectáreas —más de una cuarta parte de la región— ya están degradadas, lo que afecta a casi el 30 % de la población: 24 millones de personas que viven en los cinco países de Asia Central: Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.El Informe temático de la GLO sobre Asia Central hace balance de la situación actual: “Los cinco Estados de Asia Central han adoptado Objetivos Nacionales Voluntarios de Neutralidad en la Degradación del Suelo (LDN) en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 15.3 y la mitad de estos objetivos ya se han cumplido. Este no es un momento de triunfo, sino el fin de la negación. La LDN ha pasado de la teoría a la práctica y ahora está integrada en las estrategias nacionales de economía verde, los planes de desarrollo agrícola y las políticas de adaptación al cambio climático”.Los países de Asia Central mantienen amplias alianzas internacionales y la cooperación regional e interregional —que cuenta con el firme respaldo de la Convención— sirve de importante plataforma para la colaboración con gobiernos, organizaciones internacionales, instituciones financieras de desarrollo e inversores del sector privado con el fin de promover la gestión sostenible de tierras y reforzar la resiliencia climática.“A pesar de sus geografías y retos muy diferentes, tanto los PEID como los países de Asia Central demuestran que la vulnerabilidad no tiene por qué ser sinónimo de inevitabilidad.Los PEID pueden convertirse en laboratorios de soluciones integradas para la tierra y el agua que conecten ecosistemas, comunidades y desarrollo, mientras que Asia Central está demostrando cómo la neutralidad en la degradación de las tierras puede pasar de ser un objetivo a formar parte de la política y la práctica nacionales. La prioridad ahora es acelerar ese progreso, invirtiendo en la gestión responsable de tierras, reforzando la cooperación regional e internacional y garantizando que las personas y los ecosistemas sigan ocupando un lugar central en las decisiones sobre desarrollo”, afirmó la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad.Estos dos informes de la GLO se publicaron durante la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes (COP 17) de la CNULD, que se celebra actualmente en Ulán Bator (Mongolia). Representantes de 196 países y de la Unión Europea se han reunido para negociar las futuras orientaciones políticas en materia de restauración de los suelos y resiliencia ante la sequía. La CNULD es la primera de las tres COP de las Convenciones de Río que se celebran este año, precediendo a la COP sobre biodiversidad que tendrá lugar en Armenia en octubre y a la COP sobre el clima que se celebrará en Turquía en noviembre.Para más información:Oficina de prensa de la CNULD: press@unccd.intNotas para los editoresLos informes completos pueden consultarse en línea en:Informe temático de la GLO sobre los pequeños Estados insulares en desarrolloInforme temático de la GLO sobre Asia CentralLos informes en cifras:PEIDA pesar de cubrir menos del 0,5 % de la superficie total del mundo, los PEID albergan más del 20 % de la biodiversidad mundial, con una riqueza de especies endémicas 9,5 veces superior a la de las zonas continentales.Unos 18,8 millones de hectáreas —o el 16,5 % de la superficie terrestre total de todos los PEID— están degradadas.El 43 % de la superficie terrestre total de los PEID se han visto aftectados por la sequía, de la cual el 3 % sufrió una sequía grave y el 6 %, una sequía extrema. La superficie total afectada por la sequía extrema aumentó un 30 % en todos los PEID.Más del 70 % de los PEID se enfrentan a un riesgo de escasez de agua, una cifra que asciende al 91 % en los PEID de baja altitud.Se estima que 16,3 millones de personas se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria en los PEID, de las cuales 11,5 millones están desnutridas.Los PEID reciben solo unos 2 000 millones de dólares al año en financiación pública para la adaptación, lo que supone aproximadamente el 0,2 % de la financiación climática mundial total. Necesitarán al menos 11.700 millones de al año para fines de adaptación, casi seis veces el nivel actual de financiación.Entre 2016 y 2023, una media de unos 487 millones de dólares al año de financiación para el desarrollo destinada a los PEID se destinó a iniciativas para combatir la desertificación, la degradación de tierras y la sequía.Asia CentralMás de 80 millones de hectáreas —más de una cuarta parte de la región, una superficie aproximadamente cuatro veces mayor que la de Kirguistán— ya están degradadas.Cada año, Asia Central pierde entre 2.000 y 6.000 millones de dólares debido a la degradación del suelo.Asia Central se está calentando al doble de la media mundial. Los glaciares —que en su día fueron las ‘torres de agua’ de la región— se han reducido en un 30 % en tan solo 50 años.Acerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los impactos actuales de la degradación del suelo y promover la gestión responsable de la tierra en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.

Tierras bajo presión: desde pequeñas islas hasta grandes naciones sin litoral
La COP17 pone en marcha el DRIF, el primer instrumento financiero mundial para la resiliencia ante la sequía

La primera plataforma mundial de financiación catalítica allanará el camino para una mayor inversión privada en la resiliencia ante la sequíaEl primer Índice de Resiliencia ante la Sequía del mundo proporcionará una nueva base para orientar las políticas y las inversiones de resiliencia ante la sequíaLa COP17 impulsa avances hacia un nuevo fondo común mundial para ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos a reforzar su resiliencia ante la sequíaUlán Bator, Mongolia, 25 de agosto de 2026 --- Para 2050, tres de cada cuatro personas en todo el mundo podrían verse afectadas por la sequía. En respuesta a ese desafío, la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD) supone un paso significativo para traducir los compromisos globales en acciones concretas, con iniciativas que refuerzan la forma en que los países financian, miden y aplican la resiliencia ante la sequía.En conjunto, estos avances reflejan el creciente reconocimiento de que la sequía ya no puede gestionarse como un reto medioambiental aislado, sino como un riesgo sistémico que requiere una gobernanza más sólida, inversión en preparación y una acción coordinada antes de que los efectos de la sequía se conviertan en crisis de gran alcance. Las iniciativas presentadas en la COP17 están diseñadas para ayudar a los países implementar sus planes contra la sequía.En paralelo a las negociaciones sobre cooperación internacional en materia de gobernanza de la sequía, la COP17 está impulsando iniciativas prácticas que ayudarán a los países a financiar, medir y poner en práctica medidas de resiliencia ante la sequía.La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “La COP17 busca convertir los compromisos existentes en medidas concretas. Ahora contamos con mecanismos de financiación más sólidos, mejores herramientas y orientaciones prácticas para ayudar a los países a prepararse ante la sequía antes de que se convierta en una crisis. La tarea ahora es conectar estas piezas y ponerlas en práctica a gran escala, a través de los gobiernos, los socios para el desarrollo, las instituciones financieras y el sector privado”.Ese compromiso con la aplicación se reflejó en una serie de anuncios y presentaciones realizados en la COP17, entre los que se incluyen avances en la creación de un fondo común mundial para la resiliencia ante la sequía en los países más vulnerables, la puesta en marcha de la primera plataforma de financiación catalítica del mundo para la resiliencia ante la sequía y la presentación del primer Índice de Resiliencia ante la Sequía.Mecanismos financieros específicosEn el marco de la Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía (RGDRP), se está desarrollando una propuesta de fondo común con el fin de ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos a reforzar su resiliencia ante la sequía, mediante el apoyo al desarrollo de capacidades, a programas listos para la inversión y a la financiación de inversiones en resiliencia ante la sequía. La primera Asamblea de Socios de la Alianza, celebrada durante la COP17, avanzó en las conversaciones sobre el fondo.Arabia Saudí, donante fundador de la RGDRP, se comprometió a aportar 150 millones de dólares al fondo común en la COP16. El fondo estará abierto a contribuciones adicionales de gobiernos y donantes, incluso a través de subvenciones y ayuda oficial al desarrollo. De este modo, complementará la financiación independiente procedente de bancos de desarrollo y otros socios, incluidos los 2.000 millones de dólares comprometidos por el Banco Islámico de Desarrollo y el Fondo de la OPEP en la COP16. La primera Asamblea de socios del RGDRP también impulsó el paso de la fase de creación institucional de la Alianza a su ejecución operativa, reuniendo a una amplia coalición de gobiernos, bancos de desarrollo, organizaciones de las Naciones Unidas y actores del sector privado.El Dr. Osama Ibrahim Faqeeha, viceministro de Medio Ambiente de Arabia Saudí, afirmó: “La resiliencia ante la sequía es una necesidad urgente; cada dólar invertido en la preparación ante la sequía se amortiza con creces cuando esta se produce. Arabia Saudí se enorgullece de haber creado la Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía durante la COP16 como marco para la colaboración internacional destinada a reforzar la resiliencia ante la sequía en los países vulnerables de renta baja y media-baja, con contribuciones voluntarias de los gobiernos y el sector privado. La RGDRP ayudará a los países a desarrollar y poner en práctica planes de resiliencia ante la sequía mediante el fortalecimiento de las alianzas y el aprovechamiento de la innovación, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de capacidades”.Movilización de inversiones para la resiliencia ante la sequíaEl Día del Agua de la COP17 marcó el lanzamiento del Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía (DRIF), la primera plataforma financiera catalítica mundial dedicada a la resiliencia ante la sequía.Creado conjuntamente por el Gobierno de Luxemburgo y la CNULD, con el apoyo de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), el DRIF está diseñado para utilizar capital público y catalítico con el fin de reducir los riesgos de inversión y movilizar flujos mucho mayores de financiación institucional y privada.Con el objetivo de movilizar hasta 400 millones de dólares estadounidenses en capital público y privado, el DRIF invertirá en proyectos y empresas comercialmente viables que refuercen la resiliencia ante la sequía, al tiempo que generen beneficios medioambientales, sociales y financieros cuantificables.En lugar de abordar la seguridad hídrica, la agricultura sostenible, la restauración de tierras y las soluciones basadas en la naturaleza como temas de inversión independientes, el DRIF los aúna bajo un mismo prisma: su contribución a la resiliencia ante la sequía.Su ambición también va más allá del capital movilizado por el propio Fondo. El DRIF pretende demostrar que las inversiones en resiliencia ante la sequía pueden ser comercialmente viables, crear un historial de resultados para el sector y ayudar a consolidar la resiliencia como una propuesta de inversión capaz de atraer flujos mucho mayores de capital privado con el tiempo.Gilles Roth, ministro de Finanzas de Luxemburgo, declaró: “El compromiso de Luxemburgo de aportar 5 millones de euros al Fondo refleja una idea sencilla: el dinero público puede ayudar a atraer mucha más inversión privada a áreas donde se necesita con urgencia. Junto con la CNULD, queremos que el Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía convierta ideas prometedoras en proyectos en los que se pueda invertir y ayude a ampliarlos a gran escala. El objetivo es hacer posible la inversión en resiliencia ante la sequía allí donde el mercado por sí solo no nos permitiría lograrlo”.El Ministerio de Asuntos Exteriores de Luxemburgo aportó una contribución inicial de 2 millones de dólares estadounidenses para apoyar el diseño, la estructuración y la creación del DRIF.El ministro Xavier Bettel afirmó: “Como socio fundador del DRIF, Luxemburgo se enorgullece de contribuir al avance de soluciones innovadoras frente a la sequía, uno de los retos más acuciantes a los que se enfrentan las comunidades vulnerables de todo el mundo. Al reunir a socios públicos y privados, el DRIF ayudará a canalizar la inversión hacia soluciones que reduzcan la vulnerabilidad y refuercen la resiliencia de las comunidades, las economías y los ecosistemas, al tiempo que generan beneficios medioambientales, sociales y financieros. Esta iniciativa refleja nuestro compromiso de fomentar la resiliencia antes de que la sequía se convierta en una crisis”.En la COP17, el Fondo también anunció su primera asociación estratégica con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial(FMAM), con el objetivo de explorar oportunidades para movilizar financiación privada y filantrópica a través del Programa de Financiación Combinada del FMAM.Evaluación de la resiliencia ante la sequíaOtro hito fue la presentación de la Fase II del Observatorio Internacional de Resiliencia ante la Sequía (IDRO), el primer observatorio mundial dedicado a la resiliencia ante la sequía. Desarrollado por la CNULD junto con el Centro de Ecosistemas y Arquitectura de Yale (Yale CEA) y otros socios en el marco de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), su lanzamiento marca la transición del IDRO desde la versión piloto presentada en la COP16 a una plataforma en línea que puede ayudar a los países a ir más allá del simple seguimiento de los riesgos de sequía para reforzar su resiliencia. Su núcleo lo constituye el primer Índice de Resiliencia ante la Sequía (DRI) del mundo, que permite a los países evaluar su capacidad para anticiparse a la sequía, prepararse para ella y adaptarse a ella, al tiempo que identifica vulnerabilidades y sirve de base para políticas e inversiones más eficaces. Las nuevas funciones basadas en inteligencia artificial pueden ayudar a los responsables políticos, a los expertos técnicos y al público en general a interpretar datos complejos y convertirlos en conocimientos prácticos.La plataforma, que incluye ocho estudios de caso detallados de países de los cinco continentes, ya está abierta a la revisión de usuarios de todo el mundo, cuyos comentarios ayudarán a perfeccionar aún más la herramienta. De cara al futuro, la atención se centrará en colaborar con los países miembros de IDRA para evaluar cómo la herramienta puede orientar y mejorar sus procesos de toma de decisiones.María Jesús Rodríguez de Sancho, directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, que copreside la IDRA junto con Senegal, afirmó: “Como país mediterráneo, España conoce de primera mano los costes económicos, sociales y medioambientales de la sequía. Nuestra experiencia nos ha demostrado que la resiliencia no puede construirse mediante esfuerzos aislados. Por eso España ha invertido en el desarrollo de IDRO y del Índice de Resiliencia ante la Sequía, como parte de la iniciativa para gestionar de forma proactiva el riesgo de sequía”.La COP17 como oportunidadEn su intervención durante la inauguración del Diálogo Ministerial sobre la Resiliencia ante la Sequía, la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “No podemos seguir esperando a que la sequía se convierta en una crisis para actuar. Contamos con las herramientas, las alianzas y los mecanismos financieros para invertir en la preparación, reducir las pérdidas y proteger a las personas y las comunidades. La COP17 lograr un resultado sólido en materia de sequía, respaldado por los medios de implementación necesarios para convertir la ambición en acción a nivel nacional y local, que es donde, en última instancia, se forja la resiliencia ante la sequía”.Para Mongolia, país anfitrión de la COP17, la conferencia reviste una importancia especial. El primer ministro Nyam-Osor Uchral afirmó: “El mayor cambio que queremos ver en la COP17 es pasar de las palabras a la acción, de los objetivos a la puesta en práctica y de los compromisos a resultados medibles. Debemos reconocer la resiliencia ante la sequía no solo una prioridad medioambiental, sino una parte fundamental de las políticas de desarrollo”.Para consultas de los medios de comunicaciónOficina de prensa de la CNULD:press@unccd.intAcerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz mundial en materia de tierras, así como el único tratado mundial vinculante sobre este tema. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación de las tierras y promover la gestión responsable de las mismas en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.Acerca de la COP17 de la CNULDLa decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) se celebra en Ulán Bator (Mongolia), del 17 al 28 de agosto de 2026, bajo el lema ‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’. La COP17, que reúne a las 197 Partes de la Convención, junto con organizaciones internacionales, instituciones financieras, científicos, pueblos indígenas, el sector privado y la sociedad civil, se centra en acelerar la acción global en materia de restauración de la tierra y resiliencia ante la sequía mediante una financiación, unas alianzas y una base científica más sólidas.Acerca de IDRALa Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA) es la primera coalición mundial dedicada a generar impulso político y movilizar recursos financieros y técnicos para un futuro resiliente ante la sequía. IDRA, una plataforma en expansión que agrupa a más de 40 países y 30 instituciones, aprovecha las fortalezas colectivas de sus miembros para impulsar políticas, medidas y el desarrollo de capacidades en materia de preparación ante la sequía, reconociendo que la resiliencia ante la sequía depende de la salud y la resiliencia de nuestras tierras. La labor de IDRA está en consonancia con el mandato de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) y lo respalda.

La COP17 pone en marcha el DRIF, el primer instrumento financiero mundial para la resiliencia ante la sequía
La COP17 destina 1.300 millones de dólares a la restauración de tierras, con especial atención a los pastizales

Mongolia pone en marcha un centro nacional ‘Business4Land’ y establece un objetivo del 10 % para los préstamos verdesNueva financiación para apoyar los pastizales y la resiliencia ante la sequía en 23 países de los cinco continentesUlán Bator, Mongolia, 24 de agosto de 2026 — Los gobiernos, los bancos de desarrollo, los fondos y las empresas reunidos en la 17.ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD) han anunciado 1.300 millones de dólares en financiación nueva y en fase de tramitación para la restauración de tierras y la resiliencia ante la sequía, con compromisos que abarcan 23 países de los cinco continentes.En el centro de esta nueva financiación se encuentra un importante impulso a los pastizales, una cuestión de especial importancia para Mongolia, el país anfitrión. La Iniciativa Emblemática sobre los Pastizales, valorada actualmente en 1.200 millones de dólares estadounidenses repartidos entre 45 proyectos concretos, se puso en marcha en Ulán Bator durante el Año Internacional de las Naciones Unidas de los Pastizales y los Pastores en 2026, una designación impulsada por Mongolia. Se trata de la mayor movilización de fondos para los pastizales en la historia de la Convención.De la financiación anunciada en la COP17, 644,5 millones de dólares estadounidenses se consideran actualmente financiación nueva, de los cuales 216,4 millones ya están confirmados y en fase de ejecución.Agenda de financiación nacional de MongoliaMongolia acudió a la COP17 con una serie de medidas destinadas a destinar más financiación nacional a la restauración de tierras. Entre ellas se incluyen principios de financiación sostenible para todo el sector, una taxonomía verde nacional y un objetivo del 10 % de préstamos verdes para 2030.Mongolia también puso en marcha un centro nacional de Business4Land (B4L), llevando por primera vez la plataforma del sector privado de la Convención al ámbito nacional. Rusia también anunció un centro propio, mientras que Luxemburgo dio un paso adelante para crear la Fundación Business4Land y Alemania financió el Grupo de Expertos en Financiación de B4L.Los pastizales: una iniciativa emblemática con cartera de proyectosLos pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre del mundo y sustentan los medios de vida de unos 2.000 millones de personas, incluidos unos 500 millones de pastores. Sin embargo, hasta la mitad de estos ecosistemas están degradados o en peligro, lo que hace que la inversión en su restauración sea fundamental para la seguridad alimentaria, los medios de vida y la resiliencia ante la sequía.Los argumentos económicos a favor de esa inversión son significativos. Los pastizales generan beneficios estimados entre 21 y 47 billones de dólares al año, entre otros, a través de la producción de alimentos, el agua, el almacenamiento de carbono y la biodiversidad. La restauración de los pastizales suele reportar entre 4 y 6 dólares por cada dólar invertido y, cuando se incluyen beneficios públicos más amplios, como el abastecimiento de agua, los rendimientos pueden alcanzar hasta 36 dólares por cada dólar invertido.El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) apoya la coordinación de la Iniciativa Emblemática sobre Pastizales mediante una inversión de 3,3 millones de dólares estadounidenses en el Proyecto Legado de la COP17 de la CNULD. En los últimos cuatro años, el FMAM también ha aprobado más de 50 proyectos por un valor superior a los 300 millones de dólares destinados a apoyar la gestión sostenible y la restauración de los pastizales, así como los medios de vida de los pastores.El Banco Asiático de Desarrollo destinó 113 millones de dólares estadounidenses al Fondo Regional Verde e Inclusivo para la Agroindustria, mientras que el Fondo Verde para el Clima respaldó dos proyectos en Botsuana y Mongolia, así como el proyecto TWENDE en Kenia, en colaboración con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).El Fondo de Adaptación destinó 9,1 millones de dólares a iniciativas de adaptación lideradas a nivel local con los pueblos indígenas y las comunidades locales de toda África, mientras que la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) y el Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) respaldaron Forests4Future (76 millones de dólares estadounidenses) y otros tres programas en toda África Austral. La Fundación Peace Parks y Conservation International presentaron el proyecto ‘Herding for Health’ (35 millones de dólares estadounidenses), mientras que el Instituto Internacional de Investigación Ganadera (ILRI) presentó el STELARR Investment Hub (22 millones de dólares estadounidenses).Doce de los proyectos se ejecutan en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), seis con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y tres con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), lo que demuestra cómo el sistema de las Naciones Unidas y los socios para el desarrollo están empezando a converger en torno a una agenda común de implementación para los pastizales.La importancia de esta iniciativa emblemática no radica, por tanto, únicamente en su valor financiero. Se trata de la aparición de una cartera de inversiones en torno a ecosistemas que, históricamente, han sido poco reconocidos y han recibido una inversión insuficiente, a pesar de su importancia para los sistemas alimentarios, los medios de vida y la resiliencia.“La tierra no es simplemente una cuestión medioambiental: es infraestructura económica. Sustenta la alimentación, el agua, el empleo y la estabilidad, y cuando la tierra falla, los costes se dejan sentir en todas las economías y comunidades. Lo que estamos viendo en Ulán Bator es un cambio: hemos pasado de hablar del déficit de financiación a trazar vías que permitan canalizar la inversión hacia la puesta en práctica, desde carteras de proyectos más sólidas e instrumentos de reducción de riesgos hasta alianzas público-privadas. En última instancia, esta financiación se evaluará en función de si llega a las personas y los paisajes que la necesitan,” dijo Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la CNULD“Los pastizales son ecosistemas vitales, pero llevan mucho tiempo sin recibir la financiación necesaria. A través del nuevo Proyecto Legado de la COP17 de la CNULD y otros proyectos que se están sumando a la Iniciativa Emblemática sobre Pastizales, el FMAM está apoyando la implementación de una gestión y restauración exitosas de los pastizales a gran escala, combinando nuestras inversiones con alianzas sólidas”, dijo Chizuru Aoki, jefa de la División de Convenciones y Fondos Ambientales Multilaterales del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM)Los bancos de desarrollo dan un paso al frente y la tierra avanza hacia su propia categoría de inversiónEl Diálogo Ministerial sobre mecanismos financieros innovadores reunió a representantes de alto nivel del Grupo del Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Islámico de Desarrollo, el FMAM y el Fondo Verde para el Clima con el fin de impulsar la financiación destinada a la restauración de tierras y la resiliencia frente a la sequía.Los países Partes y los bancos de desarrollo destacaron la necesidad de que las inversiones en la tierra, la salud del suelo y la resiliencia frente a la sequía sean más visibles y rastreables dentro de las categorías existentes de financiación para la naturaleza, basándose en un principio sencillo: lo que se mide tiene más probabilidades de atraer inversiones.Hubo un amplio apoyo a la ampliación de las garantías, el capital de primera pérdida y los seguros basados en índices. La necesidad es especialmente acuciante en África, donde solo el 3 % de los pequeños agricultores cuenta con un seguro agrícola, frente al 20 % en el resto del mundo en desarrollo.Los participantes también respaldaron los mecanismos de preparación de proyectos para crear una cartera de proyectos listos para la inversión, especialmente en los países menos adelantados y en contextos frágiles, y pidieron un acceso más sencillo a los fondos multilaterales. Otras opciones debatidas incluyeron los canjes de deuda por naturaleza, los bonos de rendimiento medioambiental, los bonos vinculados a la sostenibilidad y las plataformas nacionales.Los debates se vieron respaldados por compromisos financieros concretos. En el evento de alto nivel de la Unión Africana, el Banco Africano de Desarrollo se comprometió a aportar 100 millones de dólares al programa de la cuenca del río Zambeze, que abarca ocho países, junto con el Acelerador de la Gran Muralla Verde del Sur de África; ambos compromisos quedaron confirmados, con los procedimientos de aprobación por parte de los consejos de administración ya definidos.Otros compromisos financierosLuxemburgo destinó 5 millones de euros en capital catalizador al Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía; España, 5 millones de euros a la segunda fase de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA); y Alemania, otros 11 millones de euros a CompensActions.El Servicio Forestal de Corea, el PNUD y el Mecanismo Mundial han abierto la convocatoria de propuestas de la Alianza para la Ecologización de las Tierras Áridas, canalizando 2,4 millones de dólares estadounidenses en pequeñas subvenciones directamente a los ejecutores comunitarios.Empresas: del concepto a la presencia en el paísLa financiación del sector privado representa actualmente solo alrededor del 6 % de la inversión mundial en restauración de tierras. Los centros B4L puestos en marcha en Ulán Bator tienen como objetivo ayudar a cerrar esa brecha a nivel nacional, complementando los esfuerzos globales para movilizar la inversión privada.El reto no consiste simplemente en pedir a las empresas que inviertan más. Se trata de crear las condiciones que permitan que la inversión se destine a la restauración de tierras a gran escala, lo que incluye carteras de proyectos más sólidas, datos fiables, señales políticas más claras y mecanismos que ayuden a gestionar el riesgo en las primeras fases.La puesta en marcha de los centros nacionales de Business4Land supone un paso importante para acercar esa estructura al lugar donde se toman las decisiones de inversión. Mongolia estableció el primer centro nacional de B4L, seguida de Rusia, mientras que Luxemburgo dio el paso de crear una Fundación Business4Land y Alemania apoyó al Grupo de Expertos en Finanzas de B4L.En conjunto, estas iniciativas están diseñadas para conectar de forma más directa las prioridades nacionales, las empresas, las instituciones financieras y las oportunidades de inversión.“El 6% no es un error de redondeo; es un veredicto sobre cómo se han presentado los paisajes regenerativos a los inversores. A las empresas no les falta interés por las cadenas de suministro resilientes, el agua segura y los suelos productivos; lo que les falta son proyectos financiables, datos fiables y una participación justa en el riesgo inicial. Por eso las empresas reclaman marcos normativos más coherentes, una colaboración público-privada más sólida y condiciones de inversión que permitan ampliar la escala de los paisajes regenerativos. El capital de primera pérdida, los centros nacionales ‘Business 4 Land’ y la Fundación Business4Land comenzarán a solucionar esto. No se trata de caridad, sino de un riesgo contable que las empresas tienen todas las razones para asumir”, afirmó Peter Bakker, presidente y director ejecutivo del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD).Los argumentos a favor de la inversiónLos ministros coincidieron en que la magnitud del reto de financiación no puede abordarse únicamente mediante subvenciones, sobre todo en un momento en el que la ayuda oficial al desarrollo se redujo un 23,1 % en 2025 y aproximadamente la mitad de los países de bajos ingresos se encuentran en situación de sobreendeudamiento o corren un alto riesgo de caer en ella.La magnitud de la brecha sigue siendo enorme. La evaluación de las necesidades financieras de la CNULD estima que se necesitan 355.000 millones de dólares al año hasta 2030 para cumplir los compromisos mundiales en materia de restauración de tierras, frente a una inversión actual de 77.000 millones de dólares, lo que supone un déficit anual de 278.000 millones de dólares. El coste de la inacción se estima en 878.000 millones de dólares al año, mientras que invertir en tierras sanas podría generar beneficios de hasta 1,8 billones de dólares anuales.Cerrar esa brecha también requerirá que los gobiernos miren más allá de la financiación tradicional para el desarrollo, por ejemplo, mediante desgravaciones fiscales para la restauración, pagos por servicios ecosistémicos y la reorientación de las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente, de las cuales unos 2,4 billones de dólares son de origen público.Por otra parte, el mecanismo FIELD ha manifestado su intención de movilizar 2.000 millones de dólares adicionales para la financiación de la restauración de tierras en Asia y el Pacífico. Dado que se trata de un objetivo de financiación y no de fondos comprometidos, no se incluye en los totales anteriores.Notas para los editoresPara consultas de los medios de comunicación y solicitudes de entrevistasOficina de Prensa de la CNULD: press@unccd.intPara más información sobre el anuncio del FMAM:  Una nueva iniciativa del FMAM apoyará a la CNULD para fortalecer las tierras áridas y la resiliencia ante la sequía.Recursos para los mediosPrograma de la COP17CNULD Página web de la COP17Página web del país anfitriónUN WebTV: retransmisión en directo de las sesiones plenarias más importantes con interpretación simultánea en los seis idiomas oficiales de la ONUEl material audiovisual estará disponible para su descarga aquí: https://www.flickr.com/photos/94683648@N07/albums/Recursos visuales y de imagen de marca de la COP17 de la CNULDEarth Negotiations Bulletin (cobertura diaria, fotografías y análisis)Sigue a @UNCCD en X, Instagram, LinkedIn y Facebook.Etiqueta principal: #COP17MongoliaEtiquetas adicionales: #UNCCDCOP17, #UNited4LandAcerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación del suelo y promover la gestión responsable del suelo en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.

La COP17 destina 1.300 millones de dólares a la restauración de tierras, con especial atención a los pastizales
Un nuevo informe defiende la inversión en los pastizales del mundo

El informe ‘Rangelands Rising’, presentado en la COP17 de la CNULD, insta a los inversores y a los gobiernos a reconocer el paisaje más extenso y menos valorado del mundo y a apoyar a los 500 millones de pastores que lo mantienenUlán Bator, 24 de agosto de 2026 — Los pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre del planeta, albergan un tercio de sus áreas clave de biodiversidad y generan beneficios estimados entre 21 y 47 billones de dólares al año (hasta 5.000 dólares por hectárea). Sin embargo, estos paisajes siguen siendo prácticamente invisibles para quienes financian y gobiernan el mundo natural. Un nuevo informe mundial presentado hoy en la 17.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) expone los argumentos económicos a favor de invertir en los pastizales y reconoce el trabajo y la gestión responsable de los 500 millones de pastores que los gestionan.Rangelands Rising: Investing in Sustainable Management and Restoration —publicado por el Instituto Internacional de Investigación Ganadera (ILRI), GIZ, la Iniciativa sobre la Economía de la Degradación de la Tierra, la CNULD y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)— echa por tierra una suposición centenaria. Durante mucho tiempo se ha culpado al pastoreo nómada de provocar la degradación del suelo.Pero cada vez más investigaciones demuestran que muchos pastizales han evolucionado gracias al pastoreo y que los sistemas pastorales bien gestionados han creado y mantenido algunos de los paisajes con mayor biodiversidad del mundo. Sin embargo, esa gestión se ve sometida a una presión cada vez mayor, a medida que la sequía se intensifica y se pierden tierras de pastoreo debido a la expansión de los cultivos, la invasión urbana y la fragmentación.“Durante demasiado tiempo, el mundo ha mirado a los pastizales y ha visto tierras vacías y degradadas, y ha mirado a los pastores y ha visto un problema que hay que solucionar”, afirmó el profesor Appolinaire Djikeng, director general del ILRI. “Las pruebas cuentan una historia diferente. Estos se encuentran entre los paisajes más valiosos de la Tierra y las personas que los gestionan son sus principales inversores”.Lejos de ser los terrenos baldíos por los que a menudo se les toma, los pastizales son un pilar fundamental del suministro alimentario, ya que producen proteínas animales de gran valor —carne, leche y otros productos— en tierras que no podrían sustentar cultivos sin insumos intensivos y costosos. En el África subsahariana, se estima que el pastoreo aporta entre el 5 % y el 10 % del PIB nacional y representa entre el 15 % y el 40 % del valor añadido de la agricultura. Sin embargo, su valor total —en términos de agua, carbono, biodiversidad y protección contra la sequía— sigue siendo invisible para los mercados. El coste de ese descuido es elevado. La degradación del suelo supone una pérdida de billones de dólares al año en servicios perdidos, mientras que la restauración de los pastizales suele generar un rendimiento de entre 4 y 6 dólares por cada dólar invertido y, si se tienen en cuenta los beneficios públicos como el abastecimiento de agua, puede llegar a ser de hasta 36 a uno.La conclusión económica más llamativa del informe es el desajuste entre quién realiza el trabajo y quién se beneficia del valor generado. En Jordania, la recuperación de una práctica tradicional de dejar en barbecho las tierras de pastoreo generó un rendimiento de tan solo 0,80 dólares por cada dólar que gastaron los propios pastores. Sin embargo, el rendimiento para la sociedad jordana en su conjunto fue de 18 a uno, impulsado principalmente por la recarga de las aguas subterráneas.Se trata de una ilustración clara del argumento central del informe. Los pastores ya son los principales inversores en los pastizales, aportando mano de obra, conocimientos, ganado y generaciones de gestión responsable, pero no pueden beneficiarse del valor que crean para todos los demás. Se necesita inversión pública para recompensar esa gestión responsable y desbloquear el capital privado que le sigue.“No pedimos que los pastizales se traten como un caso especial. Pedimos que se tengan en cuenta. Un paisaje con un valor de hasta 47 billones de dólares al año no puede seguir siendo un espacio en blanco en el mapa de la inversión”, afirma Jonathan Davies, coautor del informe e investigador independiente especializado en pastizales.Para los gobiernos, el informe también replantea una partida presupuestaria ya conocida. La respuesta a la sequía es abrumadoramente reactiva, y la ayuda suele llegar cuando la crisis ya está muy avanzada, después de que las familias hayan empezado a perder sus animales. La factura puede ser enorme: la ayuda por sequía alcanzó aproximadamente el 7 % del PIB nacional en Níger durante la crisis de 2021. Sin embargo, una evaluación citada en el informe reveló que cada dólar estadounidense gastado en ayuda oportuna supone un ahorro estimado de 3 dólares en gasto humanitario posterior. El llamamiento central del informe a los donantes y a los ministerios de Hacienda es que pasen de pagar por los desastres a invertir en una gestión resiliente de los pastizales antes de que estos se produzcan.El informe también orienta sobre dónde debe destinarse el dinero, señalando que los mayores beneficios no provienen de las tierras más degradadas, sino de la restauración de pastizales con un grado de degradación de leve a moderado. La restauración de estas últimas puede costar tan solo 20 dólares por hectárea, frente a los más de 70.000 dólares que cuesta la de las tierras gravemente degradadas. También advierte contra las soluciones ‘verdes’ —como plantar árboles en pastizales naturales o arar tierras áridas para el cultivo— que a menudo dañan los ecosistemas adaptados al pastoreo abierto. Para la mayoría de las tierras áridas, la inversión más inteligente consiste en trabajar con los sistemas pastorales ya existentes en lugar de sustituirlos.Pero el dinero por sí solo no es la solución. El informe deja claro que la inversión financiera por sí sola suele fracasar si no se dan las condiciones que permiten que funcione: derechos de tenencia de la tierra garantizados, instituciones comunitarias sólidas y una gobernanza inclusiva. Cuando la tenencia es objeto de disputa o se excluye a los pastores de la toma de decisiones, la financiación destinada a la restauración puede echarse a perder. Cuando los derechos están garantizados y las comunidades lideran el proceso, la restauración perdura. Según el informe, lograr una gobernanza adecuada es tan importante como la propia financiación.“Los pastizales no son paisajes marginales. Cubren más de la mitad de la superficie terrestre del mundo y son fundamentales para la seguridad alimentaria, la biodiversidad, la seguridad hídrica y la resiliencia ante la sequía», afirmó el Dr. Barron Joseph Orr, científico jefe de la CNULD. “Este informe muestra que invertir en los pastizales no consiste simplemente en restaurar tierras degradadas. Se trata de reconocer el valor de estos ecosistemas y de apoyar a los pastores, cuyos conocimientos y gestión los han mantenido durante generaciones. Ahora que los gobiernos se reúnen en la COP17 de la CNULD, los datos ofrecen argumentos de peso para integrar con mayor firmeza los pastizales en las decisiones sobre restauración del suelo, resiliencia ante la sequía e inversión”.La oportunidad climática que se esconde a plena vistaEl informe sostiene que el descuido de los pastizales es más evidente en lo que respecta a la política climática. La palabra ‘pastizales’ aparece en los planes nacionales sobre el clima de tan solo 24 países en el marco del Acuerdo de París; ‘bosques’ aparece en los planes de 181 países.Ese punto ciego pasa por alto dos servicios climáticos que los pastizales ya proporcionan a gran escala: son un vasto depósito de carbono y constituyen una de las defensas naturales más eficaces del mundo contra la sequía.Los pastizales ofrecen mitigación, adaptación y resiliencia ante el cambio climático a partir de una única inversión en más de la mitad de la superficie terrestre del planeta. Incluir los pastizales en los planes nacionales sobre el clima y destinarles financiación climática representa una de las oportunidades más importantes y rentables para los gobiernos y los inversores que buscan una mayor rentabilidad climática.La presentación del informe tiene lugar durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores y en la COP17 de la CNULD en Mongolia, una de las grandes naciones pastorales del mundo, donde el futuro de los pastizales y de las comunidades que dependen de ellos es uno de los principales temas de la agenda de la conferencia. Las conclusiones aportan nuevas pruebas económicas a los debates de la COP17 sobre la restauración de la tierra, la resiliencia ante la sequía y la gestión sostenible de los pastizales.Notas para los editores Lea el informe completo:https://www.ilri.org/rangelands-rising-investing-sustainable-management-and-restorationFinanciación: Este trabajo ha sido financiado por el Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ)Entrevistas con los autores del informe y representantes de los pastores disponibles antes y durante la presentaciónContacto para los medios: Anne-Marie Schryer-Roy, ILRI, a.schryer-roy@cgiar.org

Un nuevo informe defiende la inversión en los pastizales del mundo
Parliamentarians gather in Mongolia to help turn land restoration pledges into action

Fifty lawmakers from Mongolia and around the world are holding a five-day High-level Forum in the margins of UNCCD COP17 in Mongolia in a bid to turn global commitments into national action.Ulaanbaatar, Mongolia, 24 August 2026 – Parliamentarians from around the world are at the UN Convention to Combat Desertification (UNCCD) global conference in Mongolia for a High-Level Parliamentary Forum focused on translating global commitments on desertification, land degradation and drought into concrete national action.The High - Level Parliamentary Forum, titled “From Commitment to Action: Parliamentary Leadership to Address Desertification, Land Degradation and Drought,”  is bringing together senior political and UN leaders to examine how parliaments can use legislation, public budgets, government oversight and representation to accelerate implementation of the UN Convention to Combat Desertification. The Forum, taking place during the Convention’s 17th session of the Conference of the Parties (UNCCD-COP17) is co-organized by the G20 Global Land Initiative of the UNCCD, United Nations Staff Systems College (UNSSC) and the State Great Hural (Parliament) of Mongolia.  “Parliaments have the power to turn ambition into action. As we welcome parliamentarians from around the world to Mongolia, this Forum is an opportunity to strengthen the political leadership, legislation and investment needed to protect our lands and the communities that depend on them,” said S. Byambatsogt, Chairman of the State Great Hural of Mongolia.The Forum is part of the Global Changemaker Academy for Parliamentarians (G-CAP), an annual five-day leadership programme organised since 2023 by UNCCD-G20 GLI, in collaboration with UNSSC. This year’s G-CAP brings together 26 parliamentarians from 25 countries for dialogue and learning on land conservation, sustainable land management and restoration.“Global commitments only become real when they are translated into national laws, budgets and accountability,” said Yasmine Fouad, UN Under-Secretary-General and Executive Secretary of UNCCD. “Parliamentarians are therefore essential to the architecture of implementation, shaping the enabling policies, allocating resources, overseeing delivery and ensuring that the voices of affected communities are reflected in national action.”The high-level discussion will also feature: Carlos Alvarado Quesada, 48th President of Costa Rica; Prof. Hani Sewilam, Minister of Water Resources and Irrigation of Egypt; and parliamentarians from Mongolia and Türkiye. Representatives from the State Great Hural  of Mongolia include Ms. Mandkhai Mendbayar, Chair of the Standing Committee on Environment, Food and Agriculture, and Ms. Bolormaa Enkhbat, a G-CAP 2025 alumnus. Ms. Nilhan Ayan, the COP31 Presidency’s Environment and Climate Envoy, will represent Türkiye’s Parliament.Following the high-level conversation, parliamentarians will move into facilitated discussions to identify practical actions they can take within their national mandates, with a focus on legislation, budgeting, oversight and representation.The recommendations will be consolidated into the Key Messages and Parliamentary Priorities for Action from the COP17 High-Level Parliamentary Forum and will inform the development of a Parliamentarians’ Action Toolkit on Desertification, Land Degradation and Drought, providing practical guidance for lawmakers beyond COP17.The aim is to help turn political commitments into the national policies, budgets and oversight mechanisms needed for implementation at scale.With land degradation increasingly affecting food and water security, biodiversity, climate resilience, livelihoods and economic development, the Forum will highlight the critical role of parliamentarians in ensuring that commitments made at international negotiations result in action on the ground.As countries move from ambition to implementation, parliaments will be central to creating the enabling environment that allows finance, policy and partnerships to deliver measurable results.NOTES TO EDITORSFor more information, please contact Sandhya Balasubrahmanyam, Learning Portfolio Manager, UNSSC (s.bala@unssc.org)About G-CAP The Global Changemaker Academy for Parliamentarians (G-CAP) is an annual five-day leadership academy for selected parliamentarians from around the world, organised by the G20 Global Land Initiative, hosted at the United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD), in collaboration with the United Nations System Staff College (UNSSC). G-CAP equips parliamentarians with the knowledge, networks and practical tools to advance land restoration and sustainable land management through legislation, policy, budgeting and oversight, while fostering dialogue and peer learning among lawmakers across regions. Since its inception in 2023, G-CAP has grown into a global network of 100 parliamentarians from 55 countries.About G20 Global Land Initiative Established by G20 leaders in 2020 and hosted by the UNCCD, the G20 Global Land Initiative was launched with the ambition of achieving a 50% reduction in degraded land across the planet by 2040. The initiative works globally to foster collaboration, strengthen policy coordination, advance the restoration economy, empower grassroots innovators, and secure a sustainable, climate-resilient future for global soil and ecosystems.About UNCCDThe United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) is the global vision and voice for land. We unite governments, scientists, policymakers, private sector and communities around a shared vision and global action to restore and manage the world’s land for the sustainability of humanity and the planet. Much more than an international treaty signed by 197 Parties, UNCCD is a multilateral commitment to mitigating today’s impacts of land degradation and advancing tomorrow’s land stewardship to provide food, water, shelter and economic opportunity to all people in an equitable and inclusive manner.About UNSSC The United Nations System Staff College (UNSSC) is a trusted interagency learning partner of the UN system. Drawing on our established relationships and credibility across various UN mandates and contexts, we collaborate with UN entities to design and deliver learning solutions that address specific needs and support shared objectives. In 2016 the UNSSC opened its “Knowledge Centre for Sustainable Development” in Bonn. The Centre was created to equip the UN and its partners with the knowledge, skills, and behaviours to implement the 2030 Agenda for Sustainable Development. The UNSSC Bonn Office delivers not only sustainable development learning but also change management and organizational development, as well as academic partnerships.

Parliamentarians gather in Mongolia to help turn land restoration pledges into action
Leaders adopt Ulaanbaatar Declaration, calling for stronger local action for land resilience

Ulaanbaatar, Mongolia, 21 August 2026 — About 30 mayors, governors and other local and regional leaders gathered this week at the UNCCD COP17 Mayors' Forum adopted the Ulaanbaatar Declaration, committing to advance local action on sustainable land management and drought resilience, and calling for a stronger, more permanent role for cities and regions in the United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) process.The Forum, held from 20 to 22 August 2026 in Ulaanbaatar, Mongolia, was hosted by the Governor's Office of the Capital City of Ulaanbaatar and co-organized by the UNCCD Secretariat, the United Nations Human Settlements Programme (UN-Habitat), the Local2030 Coalition and ICLEI – Local Governments for Sustainability (ICLEI), with United Cities and Local Governments (UCLG), through the Global Taskforce of Local and Regional Governments (GTF), as key partner. It brought together over 200 participants from more than 30 countries, including local and regional leaders, international organizations, city networks, financial institutions, academic and research bodies, and private sector representatives.At the Forum, the Ulaanbaatar Initiative was also put forward. Led by the Capital City of Ulaanbaatar, this voluntary effort will test a practical way for cities to measure and report on land degradation, with results shared with the Convention by COP18.What the Ulaanbaatar Declaration commits toThe Ulaanbaatar Declaration builds on the commitments made by local and regional governments at UNCCD COP16 in Riyadh, Saudi Arabia. Ulaanbaatar carries this process forward, moving from political recognition towards sustained engagement and implementation between COPs.The Declaration, titled Local Leadership for Land Resilience: Advancing Implementation across the Rio Conventions, sets out five calls to action addressed to local and regional governments, UNCCD Parties, the UNCCD Secretariat and their partners:Advance integrated local action on sustainable land management, drought resilience, biodiversity, climate resilience, water security and sustainable urban development, while strengthening urban-rural linkages. These interconnected challenges demand integrated, locally led solutions.Strengthen the role of local and regional governments within the UNCCD process itself, including through more structured and regular engagement between sessions of the Conference of the Parties, building on the Riyadh Process.Strengthen coherence across the three Rio Conventions and the water agenda, encouraging more coordinated implementation at the local level and thereby advancing the 2030 Agenda.Support implementation through partnerships and finance, including calls for more direct, simplified and predictable access to finance for local and regional governments.Promote knowledge, innovation and cooperation, including peer learning and the exchange of practical experience such as nature-based solutions.By transitioning from advocacy to implementation alliances, the Declaration directly turns global commitments into concrete, on-the-ground action to advance SDG 6 worldwide — marking a key milestone on the Local2030 Coalition’s "Road to Abu Dhabi: The Local Way"— a dedicated stakeholder engagement journey to shape global agendas ahead of the 2026 UN Water Conference and the 2027 SDG Summit.Signatories commit to advancing local action on sustainable land management, land restoration and drought resilience, deepening cooperation between cities and regions, and promoting inclusive approaches that engage communities, youth, women and Indigenous Peoples. The Declaration also reaffirms the Riyadh Process as the continuing platform for structured dialogue between the UNCCD, its Parties and organized local and regional governments.QuotesB.Purevdagva, Governor of the Capital City and Mayor of Ulaanbaatar: “Land resilience is not an abstract global agenda. It is about whether our cities can provide safe water, clean air, green spaces, secure livelihoods and a healthy future for our children and our communities. Through the Ulaanbaatar Declaration and the Ulaanbaatar Initiative, we are advancing a people-centered, gender-sensitive and child-friendly approach to sustainable urban development, aligned with the Sustainable Development Goals. Ulaanbaatar is proud to help connect local and regional governments across dryland and extreme-climate regions, so that cities can share knowledge, measure land degradation more practically, and turn global commitments into action in our communities. This initiative is our contribution to a stronger regional and global network of cities working together for land, water, climate resilience and future generations.”Yasmine Fouad, Executive Secretary of the UNCCD: “National commitments set the direction, but implementation ultimately happens in cities, regions and communities. Local and regional governments make many decisions that shape how land and water are managed, how communities prepare for drought, extreme heat and other climate-related risks. And how resilient infrastructure and services are delivered. The Ulaanbaatar Declaration is an important step in moving from recognition of their role to sustained engagement and practical action. Their experience, knowledge and proximity to communities are essential if we are to turn global commitments into measurable results on the ground.”Ursula Sautter, Deputy Mayor of Bonn, Germany: "This process started in Bonn in 1999, and it means a great deal to see it reach this point almost thirty years later, with mayors from every region adopting a shared declaration. Bonn will continue to stand behind this work, as a founding partner of this dialogue and as home to the UNCCD Secretariat.”Ji Rimutu, Deputy Mayor of Ordos, China: “Participating in this Mayors' Forum, I deeply feel that local governments are the key implementers in desertification control. Ordos's practice of "holding back the desert with green growth" demonstrates that firm governance commitment and continuous innovative measures can rejuvenate deserts. We look forward to deepening cooperation with all cities, sharing sand-control technologies, jointly shouldering ecological responsibilities, and striving hand in hand to enhance the green well-being of all humanity.”Ingrid Cavalcanti Feitosa, State Secretary for Environment, Sustainability and Climate Action of Sergipe, Brazil: "The impacts of desertification are felt most directly at the local level, which is why subnational governments play a strategic role in developing effective solutions. For Sergipe, supporting the Ulaanbaatar Declaration is an opportunity not only to push for actions on land and drought, but also to share our experience in strengthening protected areas, restoring degraded lands and advancing climate adaptation policies, particularly in the Caatinga — an exclusively Brazilian biome that faces significant challenges related to desertification, many of which are interconnected with those experienced by other territories. Knowledge exchange and international cooperation are essential to strengthening our capacity to respond to a challenge that transcends borders."Oumar Ba, Mayor of Ndiob, President of the Association of Mayors of Senegal, President of UCLG Africa: “Local and regional governments are essential partners in turning global commitments on land restoration and drought resilience into action in our territories. Through UCLG and the Global Taskforce of Local and Regional Governments, we are bringing our collective experience and priorities into the UNCCD process. Building on the progress achieved in Riyadh, the Ulaanbaatar Mayors’ Forum must further strengthen the recognition and meaningful participation of local and regional governments in global land governance.”Anacláudia Rossbach, UN-Habitat Executive Director: “Urbanization, land and water are deeply interconnected challenges that require locally led solutions. The New Urban Agenda recognizes the social and ecological functions of land, while the right to adequate housing is at the heart of sustainable development and linked to access to water, public space and basic services. Following the reviews of SDG 11 and the New Urban Agenda, the Ulaanbaatar Declaration reinforces our commitment to move from global ambition to implementation. As co-chair of the Local2030 Coalition, UN-Habitat is committed to unlocking more direct and predictable finance for local governments. From Ulaanbaatar to Abu Dhabi, we must turn global commitments into tangible improvements, ensuring that no one and no place is left behind.”Prince Faisal bin Abdulaziz bin Ayyaf, Mayor of Riyadh, Saudi Arabia: "Cities are at the heart of sustainable development. They are platforms for advancing innovative solutions and translating ambition into tangible impact. This underscores the importance of empowering local action and strengthening cooperation among cities to address shared challenges. We aspire for the 11th World Water Forum, hosted in Riyadh in 2027, to serve as a global platform for strengthening the role of cities in exchanging experiences that contribute to shaping a more sustainable water future."Building on nearly three decades of city engagementThe Mayors' Forum builds on a process of municipal cooperation on desertification that dates back to the World Forum of Mayors on Cities and Desertification, held in Bonn, Germany, in 1999, and that has since continued through forums in Rome, Italy; Ordos, China; and Riyadh, Saudi Arabia. The 2024 Riyadh Mayors' Forum affirmed the essential role of local and regional governments in addressing land degradation, desertification and drought, a role that this year's Forum sought to deepen further.This year represents a historic junction for global policy, converging the World Urban Forum (WUF13), the global review of SDG11, the midterm review of the New Urban Agenda, and the three Rio Conventions COPs—with the UN Water Conference in Abu Dhabi serving as the crucial capstone. Forum participants highlighted this as a rare opportunity to strengthen coherence across the global agendas on land, biodiversity, climate and water, and to ensure local and regional governments are recognized as central actors in delivering on all three. They also emphasized that localization is the ultimate engine for systems change, turning global policy into local impact, building on lessons from a series of major UN gatherings over the past two years: the Fourth International Conference on Financing for Development in Seville, Spain; the Second World Summit for Social Development in Doha, Qatar; and the UNFCCC Conferences of the Parties in Baku, Azerbaijan, and Belém, Brazil.Over three days, the Forum combined high-level policy dialogue with technical exchange and peer-to-peer learning. Sessions addressed urban ecosystem restoration and sand and dust storms, water scarcity and drought resilience, sustainable urban growth and land use, and financing mechanisms to move commitments into implementation.Following the Forum, the UNCCD Secretariat and partners will work together to track voluntary progress on the Declaration's commitments, with findings to be presented at the next Mayors' Forum and at UNCCD COP18.About UlanbaatarUlaanbaatar is the capital city and economic, political and cultural centre of Mongolia, home to nearly half of the country’s population and serving as the main hub for government, business, education, innovation and international cooperation. Located in a high-altitude valley connected to wider rangeland, forest and river ecosystems, the city faces many challenges common to dryland and extreme-climate cities, including air pollution, water security, land degradation, rapid urban growth and climate-related risks. Guided by its long-term development vision, Ulaanbaatar is working to become a more people-centred, gender-sensitive, child-friendly, green and resilient city, while using the Ulaanbaatar Declaration and the Ulaanbaatar Initiative to strengthen global and regional cooperation and contribute practical solutions for sustainable land management, urban resilience and the localization of the Sustainable Development Goals.About UNCCDThe United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) is the global vision and voice for land. We unite governments, scientists, policymakers, private sector and communities around a shared vision and global action to restore and manage the world’s land for the sustainability of humanity and the planet. Much more than an international treaty signed by 197 Parties, UNCCD is a multilateral commitment to mitigating today’s impacts of land degradation and advancing tomorrow’s land stewardship in order to provide food, water, shelter and economic opportunity to all people in an equitable and inclusive manner.About ICLEIICLEI – Local Governments for Sustainability (known as ICLEI) is a global network working with more than 2500 local and regional governments committed to sustainable urban development. Active in 125+ countries, we influence sustainability policy and drive local action for zero-emission, nature-based, equitable, resilient and circular development. Our Members and team of experts work together through peer exchange, partnerships and capacity building to create systemic change for urban sustainability.About UCLGUnited Cities and Local Governments (UCLG) is the world’s largest organization of local and regional governments and their associations, representing and advocating for their interests on the global stage. Headquartered in Barcelona and present across all world regions, UCLG brings together cities, metropolitan and regional governments, and national and subnational associations to promote democratic local self-government, strengthen cooperation among territories, and amplify the collective voice of local and regional governments in international decision-making. Through advocacy, policy dialogue, knowledge-sharing and decentralized cooperation, UCLG works to ensure that local and regional governments are recognized as essential partners in addressing global challenges and advancing sustainable development that leaves no one and no place behind.About Local2030 CoalitionThe Local 2030 Coalition is the United Nations System platform to accelerate the localization of the 2030 Agenda, enhancing coherence, efficiency, and the impact of UN action. 14 UN entities drive the Coalition, co-chaired by UN-Habitat and UNECE, ensuring that the UN system is equipped to articulate global goals and national policies with local contexts, needs, and priorities, while securing a single and powerful UN approach to localization.About UN-HabitatUN-Habitat is the United Nations entity responsible for sustainable urbanization. It has programmes in over 90 countries supporting policymakers and communities to create socially and environmentally sustainable cities and towns. UN-Habitat promotes transformative change in cities through knowledge, policy advice, technical assistance, and collaborative action. To know more, visit unhabitat.org or follow us on social media @UNHABITAT.Media contact:Matteo Bizzotto, Senior Officer, Global Communications, ICLEI - Local Governments for Sustainability. matteo.bizzotto@iclei.org

Leaders adopt Ulaanbaatar Declaration, calling for stronger local action for land resilience
UN land conference opens in Mongolia to accelerate global action on restoration and resilience

 As land degradation, drought and water scarcity increasingly threaten food security, livelihoods and stability, UNCCD COP17 will place healthy land at the centre of human wellbeing and prosperityDelegates representing 197 UNCCD Parties, international organizations, financial institutions, businesses and land stewards are expected to gather in Ulaanbaatar from 17-28 August Mobilizing public and private investment to accelerate land restoration and drought resilience will be one of the defining priorities of COP17Governments will also advance decisions on drought resilience, rangelands, sustainable agriculture and soils, and private sector engagementUlaanbaatar, Mongolia, 17 August 2026 – Delegates from 196 countries and the European Union gathered in Ulaanbaatar today for the opening of the seventeenth session of the Conference of the Parties (COP17) to the United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD).  Over the next two weeks, governments, financial institutions, businesses, scientists and civil society will work to advance practical solutions, forge new partnerships and mobilize investment for land restoration and drought resilience, while Parties negotiate decisions on drought, rangelands, agricultural lands and soils, resource mobilization, private-sector engagement and the Convention's future strategic direction. The decisions, partnerships and initiatives launched at UNCCD COP17 are expected to strengthen international cooperation on sustainable land management, land restoration and drought resilience over the coming years, at a time when countries are facing increasing pressure from land degradation, water scarcity and climate change. Land degradation and drought are estimated to cost the global economy nearly USD 900 billion every year and already affect up to 40 per cent of the world's land and 3.2 billion people. Droughts have increased by almost one-third since 2000 and now generate at least USD 300 billion in annual losses. As the first of the three Rio Convention COPs taking place in 2026, ahead of the biodiversity and climate conferences, COP17 provides an opportunity to strengthen cooperation across the Rio Conventions and accelerate practical action on land degradation, biodiversity loss, climate change, food and water security and water resilience. H.E. N. Uchral, Prime Minister of Mongolia, said: “The greatest change we want to see from COP17 is a shift from talk to action, from targets to implementation, and from commitments to measurable results. Mongolia therefore calls for tangible progress at this conference. First, let us address land, climate and biodiversity not as separate issues, but as interconnected challenges. Second, let us increase investment in land restoration and take cooperation between governments, international financial institutions and the private sector to a new level. Third, let us make drought resilience not only an environmental policy issue, but a core part of development policy. Fourth, let us place the knowledge and participation of rangeland users, herders and local communities at the centre of global land management policy. Fifth, let us turn science, technology and innovation into practical solutions and real investment. Sixth, let us work together to create the enabling conditions to turn commitments into measurable results.” UNCCD Executive Secretary Yasmine Fouad said: “Land degradation and drought are no longer distant environmental concerns. They are already affecting the food we produce, the water we depend on, the resilience of our economies and the ability of communities to build secure futures. Healthy land is the foundation of healthy food systems, resilient economies and stable societies. COP17 must therefore be a COP of implementation. The world does not lack solutions; the challenge is taking them to scale. Ulaanbaatar must mobilize the political leadership, investment and partnerships needed to move from commitments to measurable results on the ground. Restoring land is not simply an environmental obligation—it is an investment in people, stability and resilience. At a time when multilateralism is being tested, COP17 is also an opportunity to show that countries can work together to deliver practical solutions that improve people's lives. Our measure of success will not simply be the decisions we adopt, but the change those decisions unlock for communities, economies and landscapes around the world and ability to mainstream land in new development sectors to prevent its future degradation.” H.E. Battsetseg Batmunkh, Minister for Foreign Affairs of Mongolia and UNCCD COP17 President, said: “For Mongolia, land is inseparable from our people, our livelihoods and our future. As a country where pastoralism remains central to our society and where land degradation, drought and dzud are already placing growing pressure on communities, we know that the health of our land has direct consequences for people’s lives. Hosting COP17 is both a responsibility and an opportunity to bring the experience of dryland countries and pastoral communities to the centre of global discussions. Mongolia will work with all Parties to make Ulaanbaatar a place where countries come together around practical solutions for healthier land, more resilient rangelands and a more secure future for the people who depend on them.” H.E.  Sandag-Ochir Tsend, Minister of Environment and Climate Change of Mongolia and Chair of the National Committee for the Organization of UNCCD COP17, said: “Mongolia has completed its preparations to host UNCCD COP17 and stands ready to welcome delegates and guests from around the world. Desertification, land degradation and climate change are interconnected global challenges with far-reaching impacts not only on the environment, but also on food security, economic stability and livelihoods. COP17 will therefore provide a vital platform for strengthening international cooperation and advancing practical solutions. As the host country, Mongolia will promote constructive, consensus-based dialogue and work to ensure the inclusive participation of all Parties and stakeholders. The outcomes of COP17 must go beyond negotiated decisions and translate into concrete action, greater investment and stronger partnerships to halt and reverse land degradation, safeguard rangelands and soils, restore degraded land and combat desertification. Achieving this will require the active engagement of governments, the private sector, international organizations and financial institutions. I am confident that COP17 will mark an important step towards stronger international cooperation and accelerated global action to address desertification, land degradation and drought.” For host country Mongolia, these issues are part of everyday life. Nearly 77 per cent of the country's land is degraded, while pastoralism supports the livelihoods of one in three Mongolians. In 2023 and 2024, severe summer drought followed by devastating dzud winters resulted in the loss of more than seven million livestock, highlighting the growing vulnerability of dryland communities and the urgent need to strengthen resilience. Strengthening drought resilience Building on the progress made at COP16 in Riyadh, governments at COP17 will continue discussions on a global policy framework on drought while strengthening the practical tools, partnerships and financing mechanisms needed to help countries turn drought plans into action. Parties will discuss measures to strengthen preparedness, early warning systems, vulnerability assessments and international cooperation. More than 70 countries have now developed national drought plans, compared with only three in 2013, reflecting growing recognition that drought must be managed proactively rather than only once it becomes a humanitarian and economic crisis.  Every dollar invested in drought resilience can generate returns of up to USD 10, while some nature-based solutions deliver benefits of up to 27 times their cost. COP17 will also feature new tools and partnerships to help countries strengthen drought preparedness and resilience, including announcements related to the Riyadh Global Drought Resilience Partnership, the Drought Resilience Investment Facility and the International Drought Resilience Observatory as well as other related programmes and projects. Closing the multibillion finance gap Mobilizing greater public and private investment for land restoration and drought resilience will be one of the defining priorities of COP17. An estimated USD 355 billion is needed every year to combat land degradation and drought, yet current investment stands at only around USD 77 billion, leaving an annual financing gap of USD 278 billion. Despite depending heavily on healthy land and reliable water supplies, the private sector currently provides only around six per cent of global land restoration and drought resilience finance. Public resources alone are unlikely to close the gap, highlighting the need to strengthen collaboration between governments, development banks, businesses and investors. COP17 will explore how to unlock new sources of finance, strengthen incentives for sustainable land management, reduce investment risks and better align public and private investment with land restoration and drought resilience goals through discussions and examining new tools to leverage the existing pledges at the regional and national levels. The conference will illustrate progress on initiatives such as Business4Land, which aims to strengthen private sector engagement and partnerships for land restoration and drought resilience.  The Business for Land Forum on 24 August will bring together governments, businesses and investors to accelerate private-sector action and investment in regenerative landscapes. Participating organizations in the Action Agenda on Regenerative Landscapes have already committed more than USD 9 billion across over 210 million hectares, while new policy recommendations aimed at unlocking further investment will be presented at COP17. Rangelands take centre stage Held during the International Year of Rangelands and Pastoralists, COP17 will place one of the world's largest yet most overlooked ecosystems at the centre of international discussions. Rangelands cover 54 per cent of the Earth's land surface and support the livelihoods of around two billion people, including approximately 500 million pastoralists who have stewarded them for millennia. Rangelands produce one-sixth of the world's food and provide around 70 per cent of livestock feed. Far more than grazing lands, they are strategic ecosystems that underpin food security, biodiversity, climate resilience and livelihoods across the world's drylands. Yet up to half of the world's rangelands are already degraded or at risk, with 78 per cent located in drylands where increasing drought, climate change and unsustainable land use are placing growing pressure on ecosystems and communities.  Governments are expected to consider a new policy framework on rangelands and pastoralists and launch the Rangelands Flagship Initiative, a global partnership designed to increase long-term investment in sustainable rangeland management and strengthen pastoral livelihoods. The opening of COP17 also marks the conclusion of the UNCCD Silk Road Caravan, a multi-country journey across Eurasia that brought together governments, scientists, pastoralists, local communities and young people to exchange knowledge and showcase practical approaches to land restoration, sustainable rangeland management and drought resilience. Travelling along the historic Silk Road, the Caravan visited restoration projects and pastoral communities, highlighting practical solutions and the experiences of people restoring degraded land. Its arrival in Mongolia ahead of COP17 symbolically connects local action with the global negotiations beginning in Ulaanbaatar and marks one of the flagship initiatives of the International Year of Rangelands and Pastoralists.  From Riyadh to Ulaanbaatar COP17 builds on the outcomes of COP16 in Riyadh and the work undertaken since then to strengthen international cooperation on drought resilience, sustainable land management, financing and private-sector engagement. Osama Faqeeha, Deputy Minister for Environment, Ministry of Environment, Water and Agriculture of the Kingdom of Saudi Arabia, and Advisor to the UNCCD COP16 Presidency, said: “COP16 in Riyadh was a historical turning point in the global awareness and drive for action to address land degradation and drought. The world did not leave Riyadh with more promises—it left with more partners, more investment, and stronger momentum for action. We saw the Riyadh Action Agenda, which included 35 initiatives when it was launched at COP16 in Riyadh, has grown to include more than 100 initiatives currently. We witnessed stronger commitment to proactively face drought through the Riyadh Global Drought Resilience Partnership, and a stronger participation of the private sector through the Business for Land Initiative. Through these partnerships, we have built a global coalition that is mobilizing governments, financial institutions, civil society, and the private sector to turn ambition into implementation. As we pass the Presidency to Mongolia, we will continue to work with COP17 Presidency and all other partners to maintain and amplify the global momentum that was achieved in COP16 to create a better future.” Beyond the drought and rangelands agenda, governments will also consider the Convention's future strategic framework, scientific guidance on agricultural lands and soils, greater participation by Indigenous Peoples, local communities, youth and civil society, stronger cooperation with the biodiversity and climate conventions, and ways to accelerate action under the Convention. From negotiations to action Alongside the formal negotiations, the COP17 Action Agenda will bring together governments, international partners, financial institutions, businesses, scientists, civil society organizations, Indigenous Peoples, pastoralists, local communities, women and youth to showcase practical solutions, launch new initiatives and forge partnerships that can help scale up action on the ground. Four thematic days during the conference's second week will connect negotiations with high-level dialogue and practical action: Finance Day (24 August): Mobilizing public and private investment for land restoration and drought resilience.  Water Day (25 August): Strengthening drought resilience and cooperation on the land-water nexus.  Land and People Day (26 August): Highlighting the role of pastoralists, Indigenous Peoples, local communities, women and youth in restoring and sustainably managing land.  Food Systems and Soil Health Day (27 August): Advancing healthy soils and sustainable food systems to strengthen food security and resilient livelihoods.  The conference's high-level segment will feature ministerial dialogues and special events on drought resilience, sustainable rangelands, financing for land restoration, food systems and soil health, migration and security, sand and dust storms, and private-sector engagement. COP17 will also host the first formal convenings of the UNCCD Indigenous Peoples Caucus and the Local Communities Caucus, alongside the Business4Land Forum, Youth Forum and Gender Caucus, creating new opportunities for dialogue and partnership across governments and stakeholders. A Parliamentarians Forum and Mayors Forum will also convene on the sidelines of COP17. Several major scientific and policy publications will also be launched during the conference, including: 24 August: The Economics of Rangelands Restoration  25 August: The Drying Planet: Drought in Numbers 2026 26 August: Global Land Outlook for Small Island Developing States  26 August: Global Land Outlook Central Asia Thematic Report  27 August: Soil Health: The Business Case for Investing in Our Foundation  COP17 will conclude on 28 August, when Parties are expected to adopt decisions that will guide the Convention's work over the coming years and shape the next phase of global action on land restoration and drought resilience. Notes to Editors For media enquiries and interview requests UNCCD Press Office: press@unccd.int Opening press conference Date: 17 August 2026 Time: 13.15 to 14.00 Location: Press Conference room  Speakers: H.E. Sandag-Ochir Tsend, Minister of Environment and Climate Change of Mongolia and Chair of the National Organizing Committee of COP17  Dr. Yasmine Fouad, Executive Secretary of the United Nations Convention to Combat DesertificationH.E. Battsetseg Batmunkh, Minister for Foreign Affairs of Mongolia and President Designate of UNCCD COP17Dr. Osama Faqeeha, Deputy Minister for Environment of the Kingdom of Saudi Arabia and Advisor to the UNCCD COP16 PresidencyMedia resources COP17 programme  UNCCD COP17 website   Host country website    UN WebTV – Live broadcast of key plenary sessions with live interpretation in all six UN languages   Audiovisual material will be available for download here: https://www.flickr.com/photos/94683648@N07/albums/ UNCCD COP17 branded materials   Earth Negotiations Bulletin (daily coverage, photographs and analysis)   Follow @UNCCD on X, Instagram, LinkedIn and Facebook. Primary hashtag: #COP17Mongolia Additional hashtags: #UNCCDCOP17, #UNited4Land About UNCCD    The United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) is the global vision and voice for land. We unite governments, scientists, policymakers, private sector and communities around a shared vision and global action to restore and manage the world’s land for the sustainability of humanity and the planet. Much more than an international treaty signed by 197 Parties, UNCCD is a multilateral commitment to mitigating today’s impacts of land degradation and advancing tomorrow’s land stewardship in order to provide food, water, shelter and economic opportunity to all people in an equitable and inclusive manner.   

UN land conference opens in Mongolia to accelerate global action on restoration and resilience
Mongolia acoge la Caravana de la Ruta de la Seda en su tramo final hacia la COP17 de la CNULD

Ulán Bator, Mongolia, 7 de agosto de 2026 – La Caravana de la Ruta de la Seda, una campaña de divulgación mundial que pone el foco en los pastizales y los pastores, inicia hoy su recorrido por Mongolia, a pocos días del inicio de la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), que se celebrará en Ulán Bator el 17 de agosto. Durante milenios, la estepa mongola ha sido testigo del movimiento de personas, mercancías e ideas a lo largo de Eurasia. El valle del Orkhon, uno de los paisajes históricos más importantes de Mongolia, sirvió como centro político y cultural de sucesivosimperios nómadas, mientras que generaciones de pastores desarrollaron un modo de vida que aún hoy define a Mongolia. Este mes de agosto, esa historia continúa. Antes de la COP17 de la CNULD, la Caravana de la Ruta de la Seda de la CNULD llega a Mongolia tras recorrer más de 6.000 kilómetros a través de Eurasia. A lo largo del camino, ha reunido a pastores, científicos, responsables políticos, jóvenes y comunidades locales para compartir experiencias y soluciones prácticas destinadas a restaurar los pastizales y reforzar la resiliencia ante las condiciones de sequía cada vez más severas. La Caravana de la Ruta de la Seda, inspirada en las rutas históricas que en su día unieron Asia y Europa, ha sido impulsada por la CNULD en apoyo del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026 (IYRP 2026). Desde su salida de Turquía enmayo, los participantes han atravesado la Federación de Rusia, Uzbekistán, Kazajistán, Kirguistán y China, visitando iniciativas de restauración y reuniéndose con comunidades locales a lo largo del camino. El viaje ha puesto de relieve cómo los esfuerzosdedicados y la cooperación a todos los niveles pueden ayudar a restaurar las tierras degradadas. La Dra. Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la CNULD, ha afirmado: “A lo largo del recorrido de la Caravana de la Ruta de la Seda, hemos podido comprobar cómo los países y las comunidades gestionan y restauran los pastizales, que son parte inseparable de sus identidades, culturas, economías y modos de vida”. Cada parada a lo largo del recorrido ha reforzado una realidad: las personas son el núcleo de la restauración de tierras. Esas experiencias nos recuerdan que no existe un único camino hacia la restauración. Ahora que nos reunimos en Mongolia para la COP17, nuestra responsabilidad es convertir estas experiencias locales en acciones a escala mundial, reforzando la cooperación internacional e invirtiendo en las personas que han cuidado estos paisajes durante generaciones”. Tsagaankhuu Iderbat, ministro de Alimentación, Agricultura e Industria Ligera de Mongolia, ha declarado: “Mongolia cuenta con una larga tradición de pastoreo y un profundo vínculo con sus vastos pastizales, que han moldeado nuestra cultura nómada durante generaciones. Consciente de la importancia mundial de los pastizales y los pastores, Mongolia se enorgullece de haber presentado la propuesta que llevó a la Asamblea General de las Naciones Unidas a proclamar 2026 como el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores. La llegada de la Caravana de la Ruta de la Seda a Mongolia, seguida de la COP17 de la CNULD, ofrece una oportunidad única para llamar la atención mundial sobre los pastizales, la degradación de tierras y el cambio climático. También nos recuerda que los conocimientos y la experiencia de los pastores, desarrollados a lo largo de generaciones de convivencia en armonía con la naturaleza, siguen siendo una parte esencial de las soluciones que necesitamos hoy en día”. Los pastizales cubren el 54 % de la superficie terrestre, sustentan a unos 2.000 millones de personas, proporcionan casi el 70% del pienso para el ganado a nivel mundial y almacenan enormes cantidades de carbono. Sin embargo, hasta la mitad de ellos ya estándegradados, lo que pone en peligro la biodiversidad, la producción alimentaria y los medios de vida rurales. Las experiencias recopiladas a lo largo de la Caravana se trasladarán ahora a la COP17, donde los países estudiarán los próximos pasos para restaurar y proteger los pastizales. En Mongolia, los pastizales son la base de la vida pastoral. Abarcan alrededor del 70% del territorio nacional, sustentan los medios de vida de aproximadamente un tercio de la población y constituyen uno de los paisajes pastorales más extensos que quedan enel mundo. Sin embargo, estos mismos paisajes se ven sometidos a una presión cada vez mayor. Casi el 77% del territorio de Mongolia se ve afectado por la degradación. Las sequías son cada vez más frecuentes, mientras que el número anual de días con tormentas de arena y polvo se ha más que triplicado desde la década de 1960. En 2023-2024, una combinación devastadora de sequía estival seguida del duro invierno conocido como dzud provocó la pérdida de más de siete millones de cabezas de ganado. El desastre puso de manifiesto lo expuestas que están las comunidades pastorales a la sequía y a los fenómenos climáticos extremos. Avirmed Gan-Ochir, especialista en cría de animales del Centro de Investigación de Pastizales de Mongolia Greengold y participante en la Caravana de la Ruta de la Seda, ha explicado: “Como persona que creció en los pastizales de Mongolia, ha sido inspirador viajar por Uzbekistán y Kazajistán y conocer a pastores cuyas vidas son tan diferentes y, a la vez, tan similares a la mía. Cada comunidad nos ha enseñado algo nuevo, desde cómo se adaptan a los cambios climáticos hasta cómo protegen las tradiciones que se han transmitido de generación en generación. Me enorgullece que la Caravana llegue ahora a Mongolia, y estoy deseando dar la bienvenida a todos a nuestro país, compartir nuestras propias experiencias y continuar este intercambio de conocimientos de cara a la COP17”.  Aldarjavkhlan Jukov, ministro de Cultura, Deportes, Turismo y Juventud de Mongolia, ha declarado: “Durante siglos, la Ruta de la Seda ha conectado países, pueblos y civilizaciones. La llegada de la Caravana a Mongolia nos brinda la oportunidad de compartir nuestra cultura nómada, nuestras tradiciones y nuestro arraigado legado de convivencia con la naturaleza. Acoger la etapa final de la Caravana y la COP17 de la CNULD conecta el patrimonio cultural de Mongolia con los retos globales actuales,incluyendo la degradación de tierras. Todo ello es una oportunidad para aprender de los conocimientos del pasado mientras trabajamos juntos por un futuro más sostenible”. Los retos a los que se enfrenta Mongolia son comunes a muchos países de zonas áridas. Del 17 al 28 de agosto, la COP17 reunirá en Ulán Bator a gobiernos, científicos, pueblos indígenas, pastores, organizaciones de la sociedad civil, empresas y organizacionesinternacionales para debatir soluciones prácticas para la restauración de tierras, la sequía y la gestión sostenible de los pastizales. Al ser la primera de las tres Conferencias de las Partes (COP) de las convenciones de Río que se celebran este año, se espera que contribuya a definir la agenda internacional sobre tierras. Coincidiendo con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, la COP17 de la CNULD también pondrá de relieve el papel fundamental de los pastizales en el apoyo a la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad, la resiliencia climática y los medios de vida rurales. Los participantes en la Caravana de la Ruta de la Seda pasarán una semana recorriendo Mongolia, desde el desierto de Gobi hasta los bosques y praderas del centro del país. Se reunirán con familias de pastores nómadas, investigadores, autoridades locales y cooperativas pastorales, y visitarán proyectos de restauración de tierras. La ruta incluye el Parque Nacional de Hustai, el Paisaje Cultural del Valle del Orkhon, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el lago Ugii, incluido en la Lista de Ramsar, y el festival ‘Mini Naadam’. Los participantes podrán ver de primeramano cómo las comunidades de los pastizales de Mongolia están haciendo frente a la degradación de tierras y la sequía. También participarán en actividades conmemorativas del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores antes de llegar a Ulán Bator a tiempo para la COP17. NOTA PARA LOS EDITORES Oportunidades para los medios de comunicación Durante la etapa mongola de la Caravana de la Ruta de la Seda, los medios de comunicación acreditados tendrán la oportunidad de: Visitar ejemplos de restauracón de tierras en el desierto de Gobi y en el centro de Mongolia.  Conocer a familias de pastores nómadas y cooperativas pastorales.  Informarse sobre la restauración comunitaria de pastizales y las prácticas de pastoreo sostenible. Visitar el Parque Nacional de Hustai, el Paisaje Cultural del Valle del Orkhon, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y el lago Ugii, incluido en la Lista de Ramsar.  Entrevistar a participantes internacionales de la Caravana, a expertos mongoles y a representantes de la CNULD.  Cubrir la clausura de la Caravana de la Ruta de la Seda antes de la inauguración de la COP17 de la CNULD. Acreditación de medios Ya está abierta la acreditación para los representantes de los medios de comunicación que cubran la COP17 de la CNULD. Se anima a los periodistas a presentar su solicitud a través del Sistema de Inscripción en Línea (ORS) de las Naciones Unidas, la plataforma oficial para acreditar a los medios de comunicación. Sigue la COP17 Encontrarás más información para los medios de comunicación en la página de prensa de la COP17. Sigue a @UNCCD en X, Instagram, LinkedIn y Facebook. Etiqueta oficial. #COP17Mongolia Etiquetas adicionales: : #UNCCDCOP17 | #RestoringLandRestoringHope | #UNited4Land | #HerLand | #Sport4Land | #Youth4Land Recursos Dossier de prensa Página web de la COP17 de la CNULD Página web del país anfitrión UN WebTV: retransmisión en directo de las sesiones plenarias clave con interpretación simultánea en los seis idiomas oficiales de la ONU  Recursos visuales y de imagen de marca de la COP17 de la CNULD Boletín de Negociaciones de la Tierra (cobertura diaria, fotografías y análisis) Acerca de la Caravana de la Ruta de la Seda Durante siglos, las caravanas que recorrían la Ruta de la Seda transportaban no solo mercancías, sino también ideas, culturas y conocimientos entre civilizaciones. La Caravana de la Ruta de la Seda pretende revivir ese espíritu de conexión, compartiendohistorias de personas que trabajan para restaurar la tierra, proteger los ecosistemas y mantener los modos de vida pastorales en regiones donde la cultura, la tierra y el clima están profundamente entrelazados. La Caravana de la Ruta de la Seda es una campañaemblemática de la CNULD que une la COP16 en Riad (2024) con la COP17 en Ulán Bator (2026), en apoyo del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026. Desde los desiertos de la Península Arábiga hasta las vastas praderas de Eurasia, este viajesimbólico y físico de la caravana pondrá de relieve los ecosistemas de pastizales y las comunidades pastorales que han dado forma a la vida a lo largo de estas rutas durante generaciones. Su objetivo es sensibilizar sobre el papel fundamental de los pastizales, que cubren más de la mitad de la superficie terrestre y sustentan a dos mil millones de personas en todo el mundo. Mediante una combinación de visitas sobre el terreno, relatos y un documental, la iniciativa pone de relieve tanto los retos que plantea la degradación del suelo como las soluciones que surgen de las comunidades locales. Más información sobre la Caravana de la Ruta de la Seda: silkroadcaravan.org Acerca de la CNULD  La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartiday una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectosactuales de la degradación del suelo y promover la gestión responsable de tierras en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva. 

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