Bonn, 21 de febrero de 2025 – El Gobierno de Mongolia y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) han firmado un acuerdo que allana el camino para la 17ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención (COP17) en Ulán Bator en 2026. La COP17 reunirá a las 197 Partes de la CNULD en un foro mundial clave para acelerar la acción contra la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía. Mongolia, uno de los países más afectados por la desertificación, con casi el 77 % de sus tierras degradadas, aprovechará la COP17 para proponer soluciones para la restauración y la gestión sostenible de la tierra, y el aumento de la resiliencia en todo el mundo. En la ceremonia de la firma en Bonn (Alemania), Odontuya Saldan, Ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia, declaró: «Mongolia se ha comprometido a luchar contra la desertificación y a restaurar las tierras degradadas. A través de iniciativas como la campaña Mil millones de árboles, estamos dando pasos decisivos para proteger nuestro medio ambiente y garantizar un futuro sostenible para las generaciones venideras». Por su parte, el Secretario Ejecutivo de la CNULD, Ibrahim Thiaw afirmó que «no se puede exagerar la urgencia de abordar la desertificación y la sequía. La COP17 en Mongolia aprovechará el impulso de la COP16 en Riad para mejorar los compromisos mundiales, reforzar los mecanismos financieros y fomentar las alianzas intersectoriales». Según datos de la CNULD, hasta un 40 % de las tierras del planeta están degradadas, lo que afecta casi a la mitad de la humanidad y amenaza la estabilidad climática, la biodiversidad y los medios de subsistencia. Abordar la degradación de la tierra es esencial para la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua y la resiliencia al cambio climático. La COP17, fijada para 2026 durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (AIPP) – declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas y promovido por Mongolia – se basará en los esfuerzos para impulsar la gestión sostenible, la restauración y la conservación de los pastizales. Estos inmensos sistemas de pastoreo son vitales para la economía, la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la resiliencia al cambio climático. Sin embargo, más del 50 % de ellos se enfrentan a una alarmante degradación. Los pastizales no sólo sirven de sustento a pequeños ganaderos, agricultores y comunidades indígenas, sino que también desempeñan un papel crucial en la estabilización del suelo, la regulación de los ciclos del agua, la mejora de la biodiversidad y el almacenamiento de carbono. Gestionar los pastizales de manera efectiva es esencial para la economía de unos 500 millones de pastores, lo que convierte a la COP17 en un momento clave para los Pueblos Indígenas y las comunidades locales. Dado que el 60 % de las tierras de Asia Central y Mongola se usan como pastizales y sustentan a casi un tercio de la población de la región, la gestión sostenible de la tierra es una prioridad nacional. A pesar de su valor, históricamente han recibido menos atención y financiación que los bosques y los humedales. La COP17 y el AIPP proporcionarán una plataforma vital para avanzar en la gestión sostenible de la tierra y reforzar los compromisos mundiales para la restauración de los pastizales. La conferencia, de dos semanas de duración, incluirá una serie de sesiones de alto nivel, diálogos temáticos y foros, como el caucus de género y el primer caucus de Pueblos Indígenas. Además, el Foro de la Juventud y el Foro Business4Land involucrarán a los jóvenes y al sector privado en soluciones de gestión sostenible de la tierra. La COP17 de Mongolia servirá de plataforma mundial para abordar los retos climáticos, y se centrará en la desertificación, la sequía y la transición hacia las energías renovables. Reforzar la cooperación internacional será clave para impulsar la inversión climática, crear empleos verdes y fomentar el desarrollo sostenible. Mongolia se enfrenta a graves amenazas medioambientales, tales como la degradación del suelo, las tormentas de arena y polvo y la desertificación, por lo que la protección del medio ambiente y el crecimiento ecológico son prioridades nacionales. En consonancia con los objetivos de Neutralidad de Degradación de la Tierra (LDN por sus siglas en inglés), Mongolia pretende reducir la deforestación y la degradación forestal para mantener el 9 % de la superficie total cubierto de bosques para 2030, promover la gestión sostenible de los pastizales para detener la degradación, aumentar el rendimiento agrícola y garantizar que no haya pérdida neta de humedales para 2030. Sobre la base de los avances logrados en la COP16 de la CNULD, celebrada en Riad (Arabia Saudí) en diciembre de 2024, los países trabajarán para finalizar un régimen mundial integral contra la sequía que mejore la preparación y la resiliencia frente a los crecientes riesgos de sequía. Si desea obtener más información, póngase en contacto con la oficina de prensa de la CNULD (press@unccd.int) o yendo a la página web https://www.unccd.int/, o a nuestra cuenta de X @unccd. Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es un acuerdo internacional sobre la buena gestión de la tierra. Ayuda a las personas, las comunidades y los países a crear riqueza, hacer crecer las economías y garantizar alimentos suficientes, agua limpia y energía asegurando a los usuarios de la tierra un entorno propicio para la gestión sostenible de la tierra. A través de asociaciones, las 197 Partes de la Convención establecen sistemas sólidos para gestionar la sequía con prontitud y eficacia. Una buena gestión de la tierra basada en políticas y conocimientos científicos sólidos ayuda a integrar y acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aumenta la resiliencia al cambio climático y evita la pérdida de biodiversidad. Acerca del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores Por iniciativa de Mongolia, La Asamblea General de las Naciones Unidas ha designado 2026 Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (AIPP 2026) para mejorar la gestión de los pastizales y la vida de los pastores. Con esta declaración, se hace un llamamiento a los Estados Miembros de la ONU para que inviertan en la gestión sostenible de los pastizales, restauren las tierras degradadas, mejoren el acceso de los pastores a los mercados, mejoren los servicios de extensión ganadera y colmen las lagunas de conocimiento sobre los pastizales y el pastoreo. El AIPP 2026 coincidirá con la COP17 de la CNULD que acogerá Mongolia.
Munich, Germany, 16 February, 2025 – As global leaders convene at the Munich Security Conference 2025 (MSC2025) to address pressing security challenges, land restoration is emerging as a crucial strategy for conflict prevention and long-term stability. At the MSC 2025 session Conversation on Land Restoration and Security, hosted by UNCCD in partnership with Adelphi research, experts and decision-makers explored the role of land restoration in fostering resilience, security and transboundary cooperation. UNCCD Executive Secretary Ibrahim Thiaw said: “Land degradation is not merely an environmental crisis — it is a critical security challenge. Over 3 billion people depend on land for survival, yet up to 40 per cent of global land is already degraded, exacerbating food and water scarcity, economic instability and displacement. Governments, security organizations and financial institutions must recognize that restoring land is restoring peace. Without urgent action, competition over shrinking resources will continue to drive instability and displacement.” The significance of the United Nations Convention to Combat Desertification today extends far beyond its original goal of combating desertification. As fertile soils become increasingly scarce and land rights are challenged globally, these issues threaten food security, biodiversity and climate stability, said Jochen Flasbarth, the State Secretary in the German Federal Ministry for Economic Cooperation and Development (BMZ), adding that “Ultimately, they pose a serious risk to global peace and security. To effectively respond, the agenda on land, peace and security must be elevated on the global stage, with a strong emphasis on integrated cooperation at international, regional and national levels."Land degradation: A global security threat As climate change accelerates desertification and depletes essential resources, competition over dwindling land intensifies, increasing the risks of conflict and forced migration. It is estimated that climate change could lead millions of people moving within their own borders by 2050. The Ground for Peace report highlights: Land degradation exacerbates conflict, intensifying competition over food, water and resources60 per cent of ecosystem services in conflict-affected regions have already been degraded, making recovery even more challengingOnly 10 per cent of global climate finance (2015-2024) has been allocated to land restoration, despite its role in reducing conflict risksThe economic cost of land degradation is estimated at $6.3 trillion annually, significantly impacting global stabilityEnvironmental peacebuilding initiatives, such as transboundary land restoration, create shared incentives for cooperation and long-term stabilityStrengthened governance and land tenure rights are essential to ensuring that land restoration contributes to lasting peace and resilience“The Ground for Peace report presents compelling evidence from global research and real-world initiatives that restoring land and ecosystems is not just an environmental necessity — it is a strategic pathway to peace and security,” says Dr Beatrice Mosello, Senior Advisor at adelphi research. “By demonstrating how sustainable land management reduces competition over resources and fosters cooperation, the report makes a strong case for integrating land restoration into global security policies. Urgent action is needed to scale up financing and policy support, ensuring that land restoration becomes a key tool for peacebuilding worldwide.” The role of land restoration in global security Transboundary land restoration presents a critical opportunity for mitigating and resolving disputes over shared natural resources. By fostering cross-border collaboration, sustainable land management can serve as a confidence-building measure, equipping governments and marginalized communities with the tools needed for cooperative decision-making. One such initiative is the Peace Forest Initiative (PFI), launched by the UNCCD in partnership with the Korea Forest Service. The PFI promotes cross-border cooperation in fragile and conflict-affected regions by restoring degraded lands and forests, reducing tensions and fostering trust through shared environmental efforts. Successful large-scale restoration projects further demonstrate the potential of land rehabilitation to strengthen regional cooperation and economic resilience. The Great Green Wall, which stretches across the Sahel, has shown how combating desertification can also enhance stability and livelihoods. Similarly, the Kavango Zambezi Transfrontier Conservation Area (KAZA) — one of the world's largest conservation zones — exemplifies how joint resource management can protect biodiversity while easing tensions over land and water access across Angola, Botswana, Namibia, Zambia and Zimbabwe. In Latin America, the Cordillera del Cóndor Transboundary Conservation Corridor, established as part of a peace agreement between Ecuador and Peru, underscores the role of environmental restoration in reconciliation and long-term stability. However, the success of these initiatives depends on strong governance frameworks and sustained financial commitments to ensure their long-term viability and impact. Saudi Arabia’s Foreign Affairs Minister of State Adel bin Ahmed Al-Jubeir emphasized the far-reaching consequences of land degradation, stating: “Land degradation leads to conflicts, leads to violence, leads to extremism, leads to terrorism, leads to migration, leads to political instability and leads to all of us paying an extremely high price to deal with the consequences of an issue that, had we paid attention to at the outset, would have cost us a fraction of the resources.” The Ground for Peace report calls for immediate investments in land restoration as a fundamental pillar of conflict prevention and peacebuilding. Scalable solutions—such as agroforestry, reforestation and water conservation—must be expanded to stabilize fragile regions, reduce resource-driven conflicts and foster economic resilience. Media contact: press@unccd.int The full report, Ground for Peace: Land Restoration for International Peace and Security report is available here.About UNCCD The United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) is an international agreement on good land stewardship. It helps people, communities and countries create wealth, grow economies and secure enough food, clean water and energy by ensuring land users an enabling environment for sustainable land management. Through partnerships, the Convention’s 197 Parties set up robust systems to manage drought promptly and effectively. Good land stewardship based on sound policy and science helps integrate and accelerate achievement of the Sustainable Development Goals, builds resilience to climate change and prevents biodiversity loss. About adelphiAdelphi research is an independent think tank and public policy consultancy focused on climate, environment and sustainable development. It supports policymakers and stakeholders in achieving sustainable solutions to global challenges. About the Peace Forest Initiative The Peace Forest Initiative (PFI) is a UNCCD flagship program linking land, peace and security by restoring ecosystems in fragile, conflict-affected areas. Launched in 2019, it fosters transboundary cooperation by uniting communities across borders to co-manage shared land resources. Inspired by early environmental peace-building successes at the 2018 Global LDN Forum, PFI provides an inclusive platform for stakeholders to restore land, soil, water and forests, strengthening resilience, peace and sustainable development. You can watch the recording here.Photo (c): MSC / Thomas Niedermueller
Riad, Arabia Saudí, 14 de diciembre 2024 — Tras dos semanas de intensas negociaciones sobre cómo hacer frente a la degradación de tierras, la desertificación y la sequía, hoy ha concluido en Riad, Arabia Saudí, la mayor y más inclusiva conferencia sobre tierra de la historia de las Naciones Unidas.Los cerca de 200 países reunidos en la 16ª Conferencia de las Partes (COP16) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) se han comprometido a priorizar la restauración de tierras y la resiliencia a la sequía en las políticas nacionales y la cooperación internacional, reconociendo que es indispensable para garantizar la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático. Las naciones también han logrado avances significativos en las negociaciones de un futuro régimen mundial contra la sequía, que se proponen completar en la COP17 de Mongolia en 2026.Durante la COP16, se han logrado compromisos de más de 12.000 millones de dólares para hacer frente a la degradación de tierras y la sequía en todo el mundo, especialmente en los países más vulnerables.Entre los principales acuerdos alcanzados en la COP16 están la creación de un Caucus para los Pueblos Indígenas y un Caucus para las Comunidades Locales con el fin de garantizar que sus perspectivas y los retos específicos que enfrentan estén adecuadamente representados; la continuación de la Interfaz Ciencia-Política de la Convención para reforzar la toma de decisiones basada en la ciencia; y la movilización del sector privado en el marco de la iniciativa Business4Land.La COP16 ha sido la mayor y más inclusiva de las COP de la CNULD hasta la fecha: ha atraído a más de 20.000 participantes, unos 3.500 de ellos de la sociedad civil, y ha contado con más de 600 eventos como parte de la primera Agenda de Acción para implicar a los actores no estatales en el trabajo de la Convención. En una declaración preparada, la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, Amina J. Mohammed, ha subrayado: “Nuestro trabajo no termina con la clausura de la COP16. Debemos seguir haciendo frente a la crisis climática con una llamada a la inclusión, la innovación y la resiliencia. Los jóvenes y los pueblos indígenas deben estar en el centro de estas conversaciones. Su sabiduría, sus voces y su creatividad son indispensables para construir un futuro sostenible con esperanzas renovadas para las generaciones venideras”.En su discurso de clausura, el Presidente de la COP16, el Ministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura de Arabia Saudí, Abdulrahman Alfadley, afirmó que la reunión ha marcado un punto de inflexión en la concienciación internacional sobre la acuciante necesidad de acelerar la restauración de tierras y la resiliencia a la sequía. “La acogida de esta importante conferencia refleja el compromiso de Arabia Saudí con las cuestiones medioambientales y el desarrollo sostenible. Asimismo, reafirma su dedicación a trabajar con todas las partes para preservar los ecosistemas, mejorar la cooperación internacional para combatir la degradación de la tierra y la desertificación y enfrentar la sequía. Confiamos en que los resultados de esta sesión conduzcan a un cambio significativo que refuerce los esfuerzos para preservar la tierra, reducir su degradación, aumentar las capacidades para enfrentar la sequía y contribuir al bienestar de las comunidades de todo el mundo”.En su intervención en la sesión plenaria de clausura de la COP16, el Secretario General Adjunto y Secretario Ejecutivo de la CNULD, Ibrahim Thiaw, declaró: “Como hemos debatido y presenciado, las soluciones están a nuestro alcance. Las medidas que tomemos hoy darán forma no sólo al futuro de nuestro planeta, sino también a las vidas, los medios de subsistencia y las oportunidades de quienes dependen de él”. Además, Thiaw destacó una evolución significativa en el enfoque global de los problemas relacionados con la degradación de tierras y la sequía, reiterando su interconexión con problemas globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la seguridad alimentaria, la migración forzada y la estabilidad global. Necesidades financieras y compromisosDurante la Conferencia, se dio a conocer que la CNULD necesita al menos 2,6 billones de dólares en inversiones totales para 2030 para restaurar más de 1.000 millones de hectáreas de tierras degradadas y aumentar la resiliencia a la sequía. Esto equivale a 1 billón de dólares en inversiones diarias de aquí a 2030 para alcanzar los objetivos mundiales de restauración de tierras y luchar contra la desertificación y la sequía.Asimismo, se anunciaron nuevos compromisos para la recuperación de tierras a gran escala y la preparación ante la sequía. Un ejemplo es la Alianza Mundial de Riad para la Resiliencia ante la Sequía, que movilizó 12.150 millones de dólares para ayudar a 80 de los países más vulnerables del mundo a aumentar su resiliencia ante la sequía. Ello incluye un compromiso de 10.000 millones de USD del Grupo Árabe de Coordinación, que también contempla la degradación de tierras.La Gran Muralla Verde (GGW), una iniciativa liderada por África para restaurar 100 millones de hectáreas de tierras degradadas, también movilizó 11 millones de euros del Gobierno italiano para restaurar paisajes en el Sahel y 3,6 millones de euros del Gobierno austríaco para reforzar la coordinación y aplicación de la iniciativa en 22 países africanos. El impulso forma parte del Acelerador GGW, un esfuerzo respaldado por la CNULD para alcanzar las ambiciones de un Sahel más verde y próspero. Además, Estados Unidos y varios países y organizaciones aliadas anunciaron inversiones totales de casi 70 millones de dólares para impulsar la Visión de Cultivos y Suelos Adaptados (VACS). Esta iniciativa pretende crear sistemas alimentarios resilientes basados en cultivos diversos, nutritivos, adaptados al clima, y plantados en suelos sanos.La primera COP de la CNULD en Oriente Medio y el Norte de África ha brindado la oportunidad de arrojar luz sobre los retos específicos a los que se enfrenta la región y poner de relieve soluciones innovadoras a la degradación de tierras y la sequía. El Reino de Arabia Saudí anunció cinco nuevos proyectos por valor de 60 millones de dólares para intensificar los esfuerzos climáticos y medioambientales como parte de la Iniciativa Verde Saudí. La Presidencia de la COP16 de la CNULD también anunció el lanzamiento de una iniciativa internacional de vigilancia de las tormentas de arena y polvo. Este esfuerzo, que forma parte de un sistema regional de alerta temprana, pretende complementar los esfuerzos existentes supervisados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).El Observatorio Internacional de la Resiliencia a la Sequía (IDRO), cuyo prototipo se presentó en la COP16, será la primera plataforma mundial impulsada por IA para ayudar a los países a evaluar y mejorar su capacidad de hacer frente a sequías más duras. Esta innovadora herramienta es una iniciativa de la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA), de la que Arabia Saudí es miembro desde hace poco.Más voz para los pueblos indígenas y otros actores no estatalesEn una decisión histórica, las Partes solicitaron la creación de un Caucus para los Pueblos Indígenas y un Caucus para las Comunidades Locales. El objetivo es garantizar que sus perspectivas y prioridades únicas estén adecuadamente representadas en los trabajos del Convenio. La declaración ‘Tierras Sagradas’, presentada durante el Foro inaugural de los Pueblos Indígenas en una COP de la CNULD, subrayó el papel de los Pueblos Indígenas en la gestión sostenible de los recursos y pidió una mayor implicación en la gobernanza mundial de la tierra y la sequía, incluyendo la participación en los esfuerzos de restauración de la tierra. “Hoy se ha hecho historia”, afirmó el representante de los Pueblos Indígenas, Oliver Tester, de Australia. “Esperamos poder defender nuestro compromiso de proteger a la Madre Tierra a través de un grupo creado específicamente para nuestros pueblos, y dejamos esta Conferencia confiando en que nuestras voces serán escuchadas”. En la COP16 también se registró la mayor participación juvenil hasta la fecha, sobre la base de la Estrategia y Plan de Acción de la CNULD para la Participación Juvenil, que pretende dar a los jóvenes un papel más destacado en las negociaciones y acciones sobre tierras y sequía, y proporcionar apoyo técnico y financiero a las iniciativas lideradas por jóvenes. En materia de género, los países subrayaron la necesidad de prestar especial atención a todas las formas de discriminación que sufren las mujeres y las niñas a la hora de diseñar y aplicar políticas y programas relacionados con la degradación de tierras y la sequía.En reconocimiento del importante papel del sector privado, que actualmente sólo aporta el 6% de la financiación destinada a la restauración de tierras y la resiliencia a la sequía, las Partes han encomendado a la Secretaría de la CNULD y al Mecanismo Mundial que movilicen a este sector en el marco de la iniciativa Business4Land. La decisión remarca el papel fundamental que deben jugar la iniciativa privada; las estrategias ambientales, sociales y de gobernanza (ESG); y la financiación sostenible para hacer frente a los retos de la degradación de tierras y la sequía. La decisión llega tras el Foro Business4Land, que reunió al mayor número de participantes del sector privado en una COP de la CNULD —más de 400–- de sectores como el financiero, la moda, el agroalimentario y el farmacéutico.Nuevos datos científicos sobre tierras y sequíaReconociendo el papel de la ciencia como base de políticas sólidas, las Partes acordaron mantener la Interfaz Ciencia-Política (ISP) de la CNULD, creada en la COP11 en 2013 para traducir los hallazgos científicos en recomendaciones para los responsables de la toma de decisiones. En la COP16, por ejemplo, la SPI ha presentado pruebas definitivas de que tres cuartas partes de la superficie terrestre libre de hielo se han vuelto permanentemente más secas en los últimos 30 años, con una previsión de que 5.000 millones de personas vivan en zonas áridas para 2100, lo que demuestra la urgencia de tomar medidas.Un nuevo informe de la CNULD, La amenaza mundial de las tierras áridas: Tendencias regionales y mundiales de la aridez y proyecciones futuras, revela que alrededor del 77,6% de la superficie terrestre ha experimentado condiciones más secas desde la década de 1990 en comparación con el período anterior de 30 años. Durante el mismo periodo, las tierras secas —zonas áridas con escasas precipitaciones— se expandieron en unos 4,3 millones de km2, lo que equivale a una superficie casi un tercio mayor que la de la India, el séptimo país más grande del mundo. Las tierras secas cubren ahora el 40,6% de toda la tierra del planeta, excluida la Antártida.Siete de los nueve límites planetarios se ven afectados negativamente por el uso insostenible de la tierra, destaca el informe de la CNULD Stepping back from the precipice: Transforming land management to stay within planetary boundaries, elaborado en colaboración con el Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, que explica cómo la degradación de tierras está socavando la capacidad de la Tierra para sostener una población humana creciente. El informe reitera que la agricultura es responsable del 23% de las emisiones de gases de efecto invernadero, del 80% de la deforestación y del 70% del uso de agua dulce, y pide una transición urgente del uso de la tierra para alejarse del precipicio.Según los informes Atlas Mundial de la Sequía y Economía de la Resiliencia a la Sequía, publicados recientemente por la CNULD, las sequías afectan a los medios de subsistencia de 1.800 millones de personas en todo el mundo, poniendo al borde del abismo a comunidades ya de por sí vulnerables. También suponen un coste estimado de 300.000 millones de dólares al año, amenazando sectores económicos clave como la agricultura, la energía y el agua. De Riad a MongoliaPor primera vez, las Partes de la CNULD tomaron una decisión que fomenta la gestión sostenible, la restauración y la conservación de los pastizales —vastos ecosistemas utilizados para el pastoreo— antes de la COP17, que acogerá Mongolia en 2026 durante el Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo. Estos ecosistemas cubren la mitad de la superficie terrestre del planeta y son el uso dominante de la tierra en las zonas áridas del mundo, pero durante mucho tiempo se han pasado por alto y están desapareciendo más rápidamente que las selvas tropicales. La degradación de los pastizales amenaza una sexta parte del suministro mundial de alimentos y puede agotar un tercio de las reservas de carbono de la Tierra. Unos 2.000 millones de personas que viven en zonas de pastoreo se encuentran entre las más vulnerables del mundo frente a la desertificación, la degradación de tierras y la sequía. FINNOTASConsultas de los medios de comunicación:Para consultas de los medios de comunicación, póngase en contacto con la Oficina de Prensa de la CNULD en press@unccd.int o unccd@portland-communications.com.Las decisiones de la COP16 están disponibles aquí: https://www.unccd.int/cop16/official-documents*Desertificación: degradación de la tierra en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas como resultado de la actividad humana.Acerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es un acuerdo internacional sobre la buena gestión de tierras que ayuda a las comunidades y a los países a crear prosperidad y asegurar alimentos suficientes, agua limpia y energía. Las 197 Partes de la Convención también impulsan una gestión proactiva y eficaz de la sequía. Una buena gestión de la tierra basada en políticas y conocimientos científicos ayuda a integrar y a acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aumenta la resiliencia al cambio climático y evita la pérdida de biodiversidad.Acerca de la COP16La Conferencia de las Partes (COP) fue establecida por la Convención como su principal órgano de toma de decisiones. Está formada por las 197 Partes de la CLD (196 países y la Unión Europea) y es responsable de orientar la Convención para que pueda responder a los retos mundiales y a las necesidades nacionales. La COP16 de la CNULD ha sido un evento crucial para aumentar la ambición global y acelerar la acción sobre la resiliencia de la tierra y la sequía a través de un enfoque centrado en las personas. Coincidiendo con el 30º aniversario de la Convención, la COP16 de la CNULD ha sido la primera gran conferencia de las Naciones Unidas organizada por el Reino de Arabia Saudí. También ha sido la primera vez que una COP de la CNULD se celebraba en la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA), que conoce de primera mano los impactos de la degradación de tierras y la sequía.
La aridez: La «crisis existencial» que redefine la vida en la TierraCinco mil millones de personas podrían verse afectadas en 2100Riad, Arabia Saudí – A pesar de que en algunas partes del mundo se han intensificado las catástrofes relacionadas con el agua, como inundaciones y tormentas, más de tres cuartas partes de la Tierra se han vuelto permanentemente más secas en las últimas décadas, según han advertido hoy científicos de la ONU en un nuevo y crudo análisis. Alrededor del 77,6% de la superficie terrestre experimentó condiciones más secas durante las tres décadas previas a 2020, en comparación con el período anterior de 30 años, según el histórico informe de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD).Durante el mismo periodo, las tierras secas se expandieron en unos 4,3 millones de km2 (una superficie casi un tercio mayor que la India, el séptimo país más grande del mundo) y ahora cubren el 40,6% de toda la tierra del planeta, excluyendo la Antártida. En las últimas décadas, un 7,6% de las tierras del planeta, una superficie mayor que la de Canadá, han atravesado umbrales de aridez; es decir, han pasado de no ser tierras secas a ser tierras secas, o de clases de tierras secas menos áridas a clases más áridas. La mayoría de estas zonas han pasado de ser paisajes húmedos a tierras secas, con graves consecuencias para la agricultura, los ecosistemas y sus habitantes. La investigación advierte de que, si el mundo no consigue frenar las emisiones de gases de efecto invernadero, otro 3% de las zonas húmedas del planeta se convertirán en tierras secas a finales de este siglo. En escenarios de altas emisiones de gases de efecto invernadero, se prevé la expansión de las tierras secas en el medio oeste de Estados Unidos, el centro de México, el norte de Venezuela, el noreste de Brasil, el sureste de Argentina, toda la región mediterránea, la costa del Mar Negro, amplias zonas del sur de África y el sur de Australia. El informe, ‘La amenaza global de las tierras que se secan : tendencias regionales y mundiales en materia de aridez y proyecciones futuras’, se presentó en la 16ª Conferencia de las casi 200 Partes de la CNULD celebrada en Riad (Arabia Saudí) (COP16), la mayor conferencia de las Naciones Unidas sobre la tierra hasta la fecha, y la primera COP de la CNULD que se celebra en Oriente Medio, una región profundamente afectada por los impactos de la aridez. «Este análisis disipa por fin una incertidumbre que ha rodeado durante mucho tiempo las tendencias mundiales en materia de aridez», afirma Ibrahim Thiaw, Secretario Ejecutivo de la CNULD. «Por primera vez, la crisis de la aridez se ha documentado con claridad científica, revelando una amenaza existencial que afecta a miles de millones en todo el planeta». «A diferencia de las sequías — períodos temporales de escasas precipitaciones —, la aridez representa una transformación permanente e implacable», añade. «Las sequías terminan. Sin embargo, cuando el clima de una zona se vuelve más árido, se pierde la capacidad de volver a las condiciones anteriores. Los climas más áridos que afectan ahora a vastas tierras de todo el planeta no volverán a ser como antes y este cambio está redefiniendo la vida en la Tierra.» El informe de la UNCCD Science-Policy Interface (SPI), el organismo de la ONU encargado de evaluar la ciencia de la degradación de la tierra y la sequía, señala al cambio climático provocado por el ser humano como el principal impulsor de este cambio. Las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la generación de electricidad, el transporte, la industria y los cambios en el uso del suelo y otras actividades humanas calientan el planeta y afectan a las precipitaciones, la evapo-transpiración y la vida vegetal, creando unas condiciones que aumentan la aridez. Los datos del índice de aridez mundial (IA) rastrean estas condiciones y revelan cambios generalizados a lo largo de las décadas. Puntos calientes de la aridificaciónEntre las zonas más afectadas por la tendencia a la desecación figuran casi toda Europa (el 95,9% de su territorio), partes del oeste de Estados Unidos, Brasil, zonas de Asia (sobre todo del este) y África central. Partes del oeste de Estados Unidos y Brasil: Tendencias significativas a la desecación, con escasez de agua e incendios forestales que se convierten en peligros perennes Mediterráneo y sur de Europa: Antaño consideradas graneros agrícolas, estas zonas se enfrentan a un futuro sombrío a medida que se extienden las condiciones semiáridasÁfrica Central y partes de Asia: Zonas biológicamente megadiversas están sufriendo la degradación de sus ecosistemas y la desertificación, poniendo en peligro innumerables especiesPor el contrario, menos de una cuarta parte de la superficie terrestre del planeta (22,4%) experimentó condiciones más húmedas, con zonas en el centro de Estados Unidos, la costa atlántica de Angola y partes del sudeste asiático que mostraron cierto aumento de la humedad.La tendencia general, sin embargo, es clara: las tierras áridas se están expandiendo, forzando a los ecosistemas y a las sociedades a sufrir los impactos de la aridez, que amenaza la vida. El informe menciona a Sudán del Sur y Tanzania como las naciones con el mayor porcentaje de tierras en transición a tierras secas, y a China como el país que experimenta el mayor cambio de superficie total de tierras no secas a tierras secas. Para los 2.300 millones de personas — más del 25% de la población mundial— que viven en las tierras secas en expansión, esta nueva normalidad exige soluciones duraderas y adaptables. La degradación de la tierra relacionada con la aridez, conocida como desertificación, representa una grave amenaza para el bienestar humano y la estabilidad ecológica. Y a medida que el planeta sigue calentándose, las proyecciones sugieren que hasta 5.000 millones de personas podrían vivir en tierras áridas a finales de siglo, enfrentándose a suelos agotados, recursos hídricos menguantes y la disminución o el colapso de ecosistemas antaño prósperos. La migración forzada es una de las consecuencias más visibles de la aridez. A medida que la tierra se vuelve inhabitable, las familias y comunidades enteras que se enfrentan a la escasez de agua y al colapso de la agricultura a menudo no tienen más remedio que abandonar sus hogares, lo que provoca problemas sociales y políticos en todo el mundo. Desde Oriente Medio hasta África y el sur de Asia, millones de personas ya se están desplazando, una tendencia que se intensificará en las próximas décadas. El impacto devastador de la aridezSegún el informe, los efectos de la creciente aridez son múltiples, se producen en cascada y afectan a casi todos los aspectos de la vida y la sociedad. El informe advierte de que una quinta parte de la superficie terrestre podría sufrir transformaciones bruscas de los ecosistemas debido al aumento de la aridez a finales de siglo, lo que provocaría cambios drásticos (como la transformación de bosques en praderas y otros cambios) y la extinción de muchas plantas, animales y otros tipos de vida.La aridez se considera el principal factor de degradación de los sistemas agrícolas, ya que afecta al 40% de las tierras cultivables del planeta. El aumento de la aridez es responsable del descenso del 12% del producto interior bruto (PIB) registrado en los países africanos entre 1990 y 2015. Se prevé que más de dos tercios de las tierras del planeta (excluidas Groenlandia y la Antártida) almacenarán menos agua a finales de siglo si las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando, aunque sea ligeramente. La aridez se considera una de las cinco causas más importantes de degradación del suelo (junto con la erosión, la salinización, la pérdida de carbono orgánico y la degradación de la vegetación). El aumento de la aridez en Oriente Medio se ha relacionado con el aumento de la frecuencia y la magnitud de las tormentas de arena y polvo en la región. Se espera que el aumento de la aridez contribuya a incendios forestales más grandes e intensos en un futuro alterado por el clima, sobre todo por su impacto en la muerte de árboles en los bosques semiáridos y la consiguiente disponibilidad creciente de biomasa seca para quemar. Los efectos de la creciente aridez sobre la pobreza, la escasez de agua, la degradación de la tierra y la insuficiente producción de alimentos se han relacionado con el aumento de las tasas de enfermedad y muerte en todo el mundo, especialmente entre los niños y las mujeres. El aumento de la aridez y la sequía desempeña un papel clave en el incremento de las migraciones humanas en todo el mundo, especialmente en las zonas hiperáridas y áridas del sur de Europa, Oriente Medio y Norte de África y el sur de Asia. El informe marca un punto de inflexiónDurante años, documentar el aumento de la aridez ha sido todo un reto, afirma el informe. Su naturaleza a largo plazo y la intrincada interacción de factores como las precipitaciones, la evapo- transpiración de las plantas dificultaban el análisis. Los primeros estudios arrojaron resultados contradictorios, a menudo enturbiados por la cautela científica. El nuevo informe marca un punto de inflexión, aprovechando modelos climáticos avanzados y metodologías estandarizadas para ofrecer una evaluación definitiva de las tendencias mundiales de la desecación y confirmando el inexorable aumento de la aridez, al tiempo que proporciona una visión crítica de sus causas subyacentes y su posible trayectoria futura. RecomendacionesEl informe ofrece una hoja de ruta completa para hacer frente a la aridez, haciendo hincapié tanto en la mitigación como en la adaptación. Entre sus recomendaciones Reforzar la vigilancia de la aridezIntegrar la medición de la aridez en los sistemas existentes de vigilancia de la sequía. Este enfoque permitiría la detección temprana de cambios y ayudaría a orientar las intervenciones antes de que empeoren las condiciones. Plataformas como la nueva Herramienta de Información Visual sobre la Aridez proporcionan a los responsables políticos y a los investigadores datos valiosos que permiten alertas tempranas e intervenciones oportunas. Las evaluaciones normalizadas pueden mejorar la cooperación mundial y servir de base a las estrategias locales de adaptación. Mejorar las prácticas de uso de la tierraIncentivar sistemas sostenibles de uso de la tierra puede mitigar los efectos del aumento de la aridez, sobre todo en las regiones vulnerables. Los enfoques innovadores, holísticos y sostenibles de la gestión de la tierra son el tema central de otro nuevo informe de la Interfaz Ciencia - Políticas de la CNULD Sustainable Land Use Systems: The path to collectively achieving Land Degradation Neutrality, disponible en /resources/reports/sustainable-land-use-systems-path-forward-collectively-achieve-land-degradation. La publicación explora cómo el uso de la tierra en un lugar afecta a otros lugares; prioriza la resiliencia ante el cambio climático u otras perturbaciones, y fomenta la participación y el compromiso de las comunidades indígenas y locales, así como de todos los niveles de gobierno. Proyectos como la Gran Muralla Verde (una iniciativa de restauración de tierras que se extiende de oeste a este de África) demuestran el potencial de los esfuerzos holísticos a gran escala para combatir la aridez y restaurar los ecosistemas, al tiempo que se crean puestos de trabajo y se estabilizan las economías. Invertir en eficiencia hídricaAcompañadas de políticas adecuadas, tecnologías como la recogida de agua de lluvia, el riego por goteo y el reciclaje de aguas residuales ofrecen soluciones prácticas para gestionar los escasos recursos hídricos de las regiones áridas. Aumentar la resiliencia de las comunidades vulnerablesEl conocimiento local, la capacitación, la justicia social y el pensamiento holístico son vitales para la resiliencia. El informe anima a los responsables de la toma de decisiones a aplicar una gobernanza responsable, proteger los derechos humanos (incluido el acceso seguro a la tierra) y garantizar la rendición de cuentas y la transparencia. Los programas de desarrollo de capacidades, el apoyo financiero, los programas educativos, los servicios de información climática y las iniciativas impulsadas por la comunidad capacitan a los más afectados por la aridez para adaptarse a las condiciones cambiantes. Los agricultores que adoptan cultivos resistentes a la sequía o los pastores que adoptan un ganado más tolerante a la aridez son ejemplos de adaptación gradual. Apostar por la cooperación internacionalEl marco de Neutralidad de la Degradación de Tierras de la CNULD proporciona un modelo para alinear las políticas nacionales con los objetivos internacionales, garantizando una respuesta unificada a la crisis. Los Planes Nacionales de Adaptación deben incorporar la aridez junto con la planificación de la sequía para crear estrategias cohesionadas que aborden los retos de la gestión del agua y la tierra. La colaboración intersectorial a nivel mundial, facilitada por marcos como la CNULD, es esencial para ampliar las soluciones. ComentariosBarron Orr, científico jefe de la CNULD : «Durante décadas, los científicos del mundo han señalado que nuestras crecientes emisiones de gases de efecto invernadero están detrás del calentamiento global. Ahora, por primera vez, un organismo científico de la ONU advierte de que la quema de combustibles fósiles también está provocando la desecación permanente de gran parte del planeta, con efectos potencialmente catastróficos sobre el acceso al agua que podrían acercar aún más a las personas y a la naturaleza a puntos de inflexión desastrosos. A medida que grandes extensiones de tierra se vuelven más áridas, las consecuencias de la inacción son cada vez más nefastas y la adaptación ya no es opcional, sino imperativa».Nichole Barger, Presidenta de la Interfaz Ciencia-Política de la CNULD : «Sin esfuerzos concertados, miles de millones de personas se enfrentan a un futuro marcado por el hambre, los desplazamientos y el declive económico. Sin embargo, si adoptamos soluciones innovadoras y fomentamos la solidaridad mundial, la humanidad puede hacer frente a este reto. La cuestión no es si tenemos las herramientas para responder, sino si tenemos la voluntad de actuar». Sergio Vicente-Serrano, coautor principal del informe y experto en aridez del Instituto Pirenaico de Ecología de España : "La claridad del informe es una llamada de atención para los responsables políticos: abordar la aridez exige algo más que ciencia: requiere una diversidad de perspectivas y sistemas de conocimiento. Entrelazando los conocimientos indígenas y locales con datos de vanguardia, podemos elaborar estrategias más sólidas e inteligentes para frenar el avance de la aridez, mitigar sus efectos y prosperar en un mundo seco.» Narcisa Pricope, coautora principal, catedrática de geociencias y vicepresidenta asociada de investigación de la Universidad Estatal de Mississippi, EE. UU. : «Este informe subraya la necesidad crítica de abordar la aridez como un reto global definitorio de nuestro tiempo. Uniendo diversos conocimientos y aprovechando tecnologías de vanguardia, no sólo estamos midiendo el cambio, sino que estamos elaborando una hoja de ruta para la resiliencia. Abordar la aridez exige una visión colaborativa que integre la innovación, las soluciones adaptativas y el compromiso de garantizar un futuro sostenible para todos». Andrea Toreti, coautor principal y científico superior del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea : «El aumento de la aridez remodelará el paisaje mundial, desafiando los modos de vida tradicionales y obligando a las sociedades a reimaginar su relación con la tierra y el agua. Al igual que ocurre con el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, hacer frente a la aridez requiere una acción internacional coordinada y un compromiso inquebrantable con el desarrollo sostenible.» En cifras:Principales tendencias y proyecciones mundiales77.6%: Proporción de la superficie terrestre que experimentó climas más secos entre 1990 y 2020 en comparación con los 30 años anteriores40.6%: Masa terrestre mundial (excluida la Antártida) clasificada como tierras secas, frente al 37,5% de los últimos 30 años4,3 millones de km²: Tierras húmedas transformadas en tierras secas en las tres últimas décadas, una superficie un tercio mayor que la India40%: Tierra cultivable mundial afectada por la aridez, el principal factor de degradación agrícola30.9%: Población mundial que vivirá en zonas áridas en 2020, frente al 22,5% en 1990 300 millones: Personas que vivirán en zonas áridas en 2020, el doble que en 1990, y se prevé que vuelvan a duplicarse en 2100 en el peor de los escenarios de cambio climático. 350 millones: Habitantes de tierras secas en Asia, más de la mitad del total mundial. 620 millones: Habitantes de tierras secas en África, casi la mitad de la población del continente. 9.1%: Porción de la Tierra clasificada como hiperárida, incluidos los desiertos de Atacama (Chile), Sáhara (África), Namib (África) y Gobi (China/Mongolia)23%: Aumento de la superficie mundial con riesgo de desertificación «moderado» a «muy alto» para 2100 en el peor escenario de emisiones+8% en riesgo «muy alto»+5% en riesgo «alto»+10% en riesgo «moderado»Degradación del medio ambiente5: Factores clave de la degradación de tierras: Aumento de la aridez, erosión de la tierra, salinización, pérdida de carbono orgánico y degradación de la vegetación. 20%: Tierra global en riesgo de transformaciones abruptas de los ecosistemas para 2100 debido al aumento de la aridez 55%: Especies (mamíferos, reptiles, peces, anfibios y aves) en riesgo de pérdida de hábitat por la aridez. Puntos calientes: (Regiones áridas): África Occidental, Australia Occidental, Península Ibérica; (Regiones húmedas): Sur de México, norte de la selva amazónica Economía12%: Descenso del PIB africano atribuido a la aridez, 1990-2015 16% / 6.7%: Pérdidas previstas del PIB en África / Asia para 2079 en un escenario de emisiones moderadas 20 millones de toneladas de maíz, 21 millones de toneladas de trigo, 19 millones de toneladas de arroz: pérdidas previstas en el rendimiento mundial de los cultivos para 2040 debido a la creciente aridez 50%: Reducción prevista del rendimiento del maíz en Kenia para 2050 en un escenario de emisiones elevadasAgua90%: Las precipitaciones en las zonas áridas se evaporan a la atmósfera, dejando un 10% para el crecimiento de las plantas67%: Se prevé que la tierra almacenará menos agua en 2100, incluso en escenarios de emisiones moderadas75%: Disminución de la disponibilidad de agua en Oriente Medio y el Norte de África desde la década de 195040%: Reducción prevista de la escorrentía andina para 2100 en un escenario de emisiones elevadas, lo que amenaza el suministro de agua en SudaméricaSalud55%: Aumento del retraso grave del crecimiento infantil en el África subsahariana en un escenario de emisiones medias debido a los efectos combinados de la aridez y el calentamiento del clima. Hasta un 12,5%: Aumento estimado del riesgo de mortalidad durante las tormentas de arena y polvo en China, 2013-2018 57% / 38%: Aumento de los niveles de polvo atmosférico fino y grueso, respectivamente, en el suroeste de EE.UU. para 2100 en los peores escenarios climáticos 220%: Aumento previsto de las muertes prematuras debidas al polvo atmosférico en el suroeste de Estados Unidos para 2100 en el escenario de altas emisiones 160%: Aumento previsto de las hospitalizaciones relacionadas con el polvo en suspensión en la misma región Incendios forestales y bosques74%: Aumento previsto de las zonas quemadas por incendios forestales en California para 2100 en escenarios de altas emisiones 40: días anuales adicionales de peligro elevado de incendios en Grecia para 2100 en comparación con los niveles de finales del siglo Notas para los editores:Aridez frente a sequíaLas regiones altamente áridas son lugares en los que una condición climática persistente a largo plazo carece de humedad disponible para sustentar la mayoría de las formas de vida y la demanda evaporativa atmosférica supera significativamente las precipitaciones. La sequía, por su parte, es un periodo anómalo y de corta duración de escasez de agua que afecta a los ecosistemas y a las personas y que suele atribuirse a escasas precipitaciones, altas temperaturas, baja humedad del aire y/o anomalías en el viento. Mientras que la sequía forma parte de la variabilidad natural del clima y puede producirse en casi cualquier régimen climático, la aridez es una condición estable cuyos cambios se producen a escalas temporales extremadamente largas bajo una presión significativa. Contactos de prensa: press@unccd.intFragkiska Megaloudi, +30 6945547877 (WhatsApp), fmegaloudi@unccd.int Gloria Pallares, +34 606 93 1460, gpallares@unccd.intTerry Collins, +1-416-878-8712, tc@tca.tcEl informe completo, The Global Threat of Drying Lands: Tendencias regionales y mundiales de la aridez y proyecciones futuras, está disponible para los medios de comunicación en https://drive.google.com/file/d/1CsAn3qO5iD0E3F3eg6OSm84ddxK-C9Tv/view?usp=sharing
High-profile athletes Naomi Akakpo, Asmaa Niang, Jitske Visser and Franck Kessié unite in support of healthy land and drought resilience at UNCCD COP16Riyadh, Saudi Arabia, 7 December 2024 – The United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) today unveiled its first-ever Sport4Land Champions at COP16, the largest United Nations land conference in the Middle East region to date. Launched at the Paris Olympics earlier this year, the Sport4Land campaign aims to leverage the universal appeal of sports to avert the global land crisis, marked by the loss of a staggering four football fields of productive land every second. The four Sport4Land Champions will join UNCCD, one of the three Rio Conventions alongside climate and biodiversity, in the urgent mission to restore degraded land and build resilience to drought, and to inspire communities worldwide to take collective action.Naomi Akakpo, Olympic hurdler from Togo emphasized the fundamental connection between land health, food security and human well-being. "Land is more than a resource—it is our foundation," she said. "When we restore degraded land, we restore life and opportunity for countless communities." Inspired by her motto, "Beyond Limits," Naomi’s advocacy embodies bold, innovative actions for land restoration.Asmaa Niang, six-time African judo champion from Morocco, drew parallels between the discipline required in her sport and the strategies needed to combat desertification. "Judo has taught me resilience and strategy," she explained. "These are the same tools we need to fight desertification. It’s not just a fight for land; it’s a fight for every family and community that depends on it." Leveraging her multicultural background and nomadic spirit, Asmaa works with the Yzza Slaoui Foundation to empower rural girls and women in Morocco’s regions most affected by desertification.Paralympic wheelchair basketball gold medalist Jitske Visser from the Netherlands underscored the disproportionate impact of land degradation and drought on marginalized populations. "People with disabilities are often excluded from environmental solutions, even though we’re among the most vulnerable to its effects," she said. "This campaign is about breaking down barriers, ensuring that no one is left behind, and demonstrating that inclusion is essential for success."Footballer Franck Kessié from Côte d’Ivoire, who is currently playing for Saudi Pro League club Al-Ahli, highlighted youth engagement in support of healthy land, noting that “Sport teaches us resilience, teamwork, and the power of unity. These are exactly the values we need to tackle the land crisis.”UNCCD Executive Secretary Ibrahim Thiaw said: "Congratulations to our new champions leading the fight against desertification, land degradation, drought and food insecurity. Your determination to raise awareness of these critical issues brings hope to countless communities, including youth and those most vulnerable, including people with disabilities."At the announcement event held at COP16, the newly appointed champions shared their personal journeys and reflected on how their sporting careers connect to the global fight against land degradation. According to UNCCD data, 100 million hectares – an area equivalent to the size of Egypt–become degraded every year. The impact jeopardizes the livelihoods of more than one billion young people in developing countries who depend on the land for their survival. Among those affected, people with disabilities–16% of the world's population–face unique challenges, from limited access to resources to exclusion from decision-making and recovery efforts. About Sport4LandSport4Land is a global campaign by the United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) to unite the sports community in the fight against land degradation, desertification and drought. With climate change accelerating droughts, heatwaves, and land degradation, the impact is being felt not only on playing fields but also on the food we eat, the livelihoods we depend on, and the environment we share.Launched at the Paris Olympics 2024, the campaign engages sportsmen and women and fans worldwide to take action for land restoration. High-profile athletes like Asmaa Niang, Naomi Akakpo, Jitske Visser, and Franck Kessié will champion this initiative to highlight the critical connection between healthy land and thriving communities.
La mayor participación del sector privado en una COP de la CNULD hasta la fecha impulsa la gestión sostenible de tierrasLa iniciativa Business4Land (B4L) de la CNULD publica una guía para ayudar al sector privado a evaluar los riesgos de degradación de la tierra e informar sobre sus medidas de mitigación5 de diciembre (Riad, Arabia Saudí) - El miércoles 4 de diciembre, cientos de representantes del sector privado, incluyendo los sectores financiero, de la moda, agroalimentario y farmacéutico, se reunieron ayer en Riad (Arabia Saudí) para debatir su papel a la hora de garantizar una gestión sostenible de la tierra, el suelo y el agua. Respondieron a un llamamiento a la acción lanzado por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) en la 16ª Conferencia de las Partes.El Foro Business 4 Land reunió a altos responsables de la toma de decisiones y directores ejecutivos de empresas que dependen especialmente de la tierra y el agua, incluidas empresas de los sectores agroalimentario, farmacéutico, energético, textil, de las TIC y financiero y de seguros. La degradación de la tierra y la sequía plantean graves riesgos para las empresas y los inversores, por lo que mitigarlos es en su propio interés, además de ser una forma de contribuir a los esfuerzos mundiales para conseguir tierras sanas y resiliencia a la sequía.El acto formaba parte de Business 4 Land ( B4L), una iniciativa lanzada por la CNULD a principios de este año en Davos con InTent —una plataforma que puede movilizar rápidamente a un grupo influyente y diverso de responsables de la toma de decisiones para el cambio— para implicar y apoyar a los actores privados en la gestión sostenible de la tierra. Cuenta con el apoyo de la Presidencia de la COP16, el Foro Económico Mundial, el Consejo Empresarial Mundial de Desarrollo Sostenible, ChangeNOW, la Alianza de Fibras Sostenibles, la Cámara de Comercio Internacional, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y el Fondo Saudí para el Medio Ambiente.“La COP16 ha atraído a la mayor participación del sector privado en una COP de la CNULD hasta la fecha, lo que supone un impulso decisivo para hacer de la gestión sostenible de la tierra una parte esencial de las estrategias empresariales y financieras”, declaró el Secretario Ejecutivo de la CNULD, Ibrahim Thiaw. “El cambio hacia operaciones, cadenas de suministro e inversiones positivas para la naturaleza no solo tiene que ver con la sostenibilidad medioambiental, sino también con la rentabilidad y la resiliencia a largo plazo de las empresas.”El Foro B4L reunió a 60 ponentes de alto nivel y 400 invitados; entre ellos, más de 40 empresas que reconocen la urgente necesidad de hacer frente a la degradación de la tierra y la sequía, y reconocen su responsabilidad en garantizar la gestión sostenible de los recursos naturales como un imperativo empresarial y social.El llamamiento a la acción de B4L insta a las empresas a contribuir a uno o varios de los pilares de la iniciativa Business 4 Land (B4L): promover prácticas sostenibles en todas las operaciones empresariales; apoyar soluciones financieras; y abogar por mejores políticas de gestión de la tierra y el agua.“44 billones de dólares, más de la mitad del PIB mundial, están en riesgo por la pérdida de naturaleza. Es imperativo que las empresas exploren innovaciones que puedan detener y revertir la degradación de la tierra mientras abren oportunidades para el crecimiento empresarial”, dijo Gim Huay Neo, Director General de 1T.org, Foro Económico Mundial. “A través de la colaboración con los gobiernos y otras partes interesadas, las empresas pueden acelerar la restauración de tierras para un futuro más resiliente para todos”.André Hoffmann, miembro del comité asesor de alto nivel de la COP16, fundador de InTent y Vicepresidente del Consejo de Administración, ha declarado: "El sector privado, que es vital para la transición sostenible que necesitamos con urgencia, debe ver la naturaleza no como un recurso a explotar, sino como nuestro sistema de soporte vital. El Foro B4L ha sido una oportunidad de forjar nuevas alianzas en favor de la tierra y la resiliencia. Pasando de la extracción a la colaboración, podemos impulsar inversiones en soluciones basadas en la naturaleza que garanticen la prosperidad humana y la salud planetaria”.El foro puso de relieve la necesidad de alinear los negocios, las políticas y las finanzas para proteger la tierra como un activo crítico. Los participantes debatieron sobre cómo contabilizar el impacto de las empresas en la tierra, cómo mitigar los riesgos de la degradación de la tierra —por ejemplo, estableciendo objetivos mensurables tanto en las operaciones directas como en las cadenas de suministro— y cómo informar sobre los progresos realizados.Nuevas orientaciones para el sector privadoLa iniciativa Business 4 Land ha lanzado una guía para ayudar a los actores corporativos a navegar por la divulgación y el establecimiento de objetivos relacionados con la tierra y alinear sus estrategias con las políticas nacionales y los objetivos globales para una transición justa de la tierra. “La divulgación de información por parte de las empresas es esencial para lograr que el sector privado sea más respetuoso con la tierra. Hoy en día, muchas empresas aún no comprenden bien sus impactos y dependencias relacionados con la tierra, lo que las hace vulnerables a riesgos significativos”, dijo Razan Al Mubarak, Copresidente del Grupo de Trabajo para la Divulgación de Información Financiera Relacionada con la Naturaleza (TNFD) y Presidente de la UICN. El informe, 'Corporate Disclosures and Target-Setting on Land Guide', fue elaborado junto con el Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD) y la Red de Objetivos Basados en la Ciencia (SBTN), en consulta con actores como el FEM y la Presidencia de la COP16. Los costes de la degradación de la tierra y la sequía son elevados. Por ejemplo: a corto plazo, los agricultores estadounidenses deben invertir hasta 40 dólare por acre para aplicar prácticas de agricultura regenerativa, pero sus beneficios a largo plazo pueden aumentar hasta un 120% como resultado. La guía de B4L ayuda a las empresas a aprovechar este tipo de oportunidades.“En un contexto de crecientes riesgos para la naturaleza, es clave que las empresas actúen en favor de la tierra e inviertan la tendencia de degradación, escasez de agua y pérdida de biodiversidad que afecta a nuestras sociedades y economía en todas las cadenas de valor e industrias”, concluyó Nicole Schwab, miembro del Comité Ejecutivo del Foro Económico Mundial.***COMENTARIOSPhilippe Zaouati, Director General del fondo de inversión sostenible MIROVA: "Las empresas pueden ganar mucho si transforman sus cadenas de valor para incorporar prácticas sostenibles, no solo para reducir su impacto en la naturaleza, sino también para aprovechar las oportunidades económicas que surjan.Movilizar fondos para la restauración de tierras requiere un esfuerzo concertado de los sectores público y privado.Trabajando juntos, podemos crear un entorno propicio para la restauración, que es esencial para lograr la neutralidad de los gases de efecto invernadero en 2050 y un futuro sostenible."Henri Bruxelles, CSO de Danone: "Los medios de subsistencia de más de 2.500 millones de personas, muchas de ellas pequeños agricultores, dependen de la agricultura, que es a la vez un contribuyente significativo al cambio climático y uno de los más afectados por sus impactos. Colaborar con todos los sectores de la sociedad es vital para abordar los retos entrelazados del clima y el agua; garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición; y asegurar los medios de subsistencia de las comunidades que alimentan al mundo; y construir un sistema alimentario sostenible."Erin Billman, codirectora del Land Hub de la SBTN y directora ejecutiva de la Science Based Targets Network: “Conectar las acciones de las empresas con los compromisos de las partes en virtud de las convenciones de la ONU es importante para cumplir los objetivos globales.”Maryanne Gichanga, consejera delegada de AgriTech Analytics Ltd, que ganó una subvención de 50.000 dólares proporcionada por InTent como parte del concurso Land of Opportunities Pitch el 4 de diciembre en la COP16: “El hecho de que nuestra empresa emergente, AgriTech Analytics, haya sido destacada en un escenario tan global durante el Día de la Tierra ha sido una oportunidad increíble y que ha impulsado nuevas conexiones. Recibir el generoso premio de 50.000 dólares del concurso Land of Opportunities Pitch nos permitirá crecer y ayudar a más agricultores en Kenia. Estamos muy agradecidos a la CNULD por invitarnos a participar en la COP16 y a los socios del concurso de propuestas empresariales por sus contribuciones".NOTASConsultas de los medios de comunicación: Póngase en contacto con la Oficina de Prensa de la CLD en press@unccd.int o unccd@portland-communications.comRedes sociales:@UNCCD #COP16Riyadh #UNCCDCOP16 #Business4Land Acerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es el único acuerdo internacional jurídicamente vinculante sobre la buena gestión de la tierra. Apoya a las comunidades y los países en la creación de riqueza y la obtención de alimentos nutritivos, agua limpia y energía a través de la gestión sostenible de la tierra. A través de asociaciones, las 197 partes de la Convención también establecen sistemas sólidos para gestionar de forma proactiva los riesgos de sequía. Una buena gestión de la tierra basada en políticas y conocimientos científicos sólidos ayuda a integrar y acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aumenta la resiliencia al cambio climático y evita la pérdida de biodiversidad.Acerca de Business 4 Land (B4L)B4L es la principal iniciativa de la CNULD para implicar al sector privado en la gestión sostenible de la tierra y el agua. Ayuda a las empresas e instituciones financieras a gestionar los riesgos y aprovechar las oportunidades relacionadas con la degradación de la tierra y la sequía. B4L tiene como objetivo restaurar 1.500 millones de hectáreas de tierra para 2030, contribuyendo a la Neutralidad de la Degradación de la Tierra (LDN), un compromiso global para alcanzar la degradación neta cero de la tierra para 2030, así como mejorar la resiliencia a la sequía.
Gestionar las tierras y el agua de forma sostenible sale a cuenta, según un nuevo informeRiad, Arabia Saudí – Las sequías, que ya le cuestan al mundo más 307.000 millones de dólares anuales, se prevé que afecten a 3 de cada 4 personas de aquí a 2050 impulsadas por la destrucción humana de los sistemas naturales. Por ello, urge invertir en la gestión sostenible de las tierras y el agua, según un nuevo informe presentado hoy en la Conferencia de las Partes (COP16) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD).Basándose en años de estudios científicos y de experiencias en países de todo el mundo —como Chile, India, Jordania, Kenia, España y Túnez—, el informe presenta argumentos económico a favor de las soluciones a la sequía basadas en la naturaleza. Es decir, las prácticas que restauran las funciones de los ecosistemas y la salud del suelo para mejorar el flujo, almacenamiento y suministro de agua. Algunos ejemplos son la reforestación, la gestión del pastoreo y el manejo sostenible, restauración y conservación de las cuencas hidrográficas y los ecosistemas que las sostienen."Gestionar nuestra tierra y nuestro agua de forma sostenible es esencial para el crecimiento económico y para aumentar la resiliencia de las comunidades atrapadas en ciclos de sequía en todo el mundo", declaró Andrea Meza, Secretaria Ejecutiva Adjunta de la CNULD. " En Riad, los casi 200 Estados miembros de la CNULD negociarán un acuerdo sobre sequía que puede ser histórico. En este contexto, el informe hace un llamamiento a los líderes mundiales para que reconozcan los costes desorbitados y evitables de la sequía, y para que inviertan en soluciones proactivas y basadas en la naturaleza para mantener el desarrollo humano dentro de los límites planetarios."La urbanización, la deforestación, la sobreexplotación de las aguas superficiales y subterráneas y el cambio climático están alterando la cubierta terrestre y agotando las reservas de agua dulce. Ello que significa que la sequía no sólo es el resultado de la falta de lluvia, sino también de la forma en que tratamos nuestra tierra y nuestros recursos hídricos. Por esta misma razón, el riesgo de escasez de agua y de sequías e inundaciones cíclicas puede gestionarse mediante políticas adecuadas, incentivos e inversiones en nuestro capital natural.La publicación subraya que los costes económicos a largo plazo asociados a las sequías y catástrofes relacionadas se subestiman enormemente. Sobre todo, porque suelen aumentar de forma significativa debido a los impactos de la sequía en sectores como la energía y la sanidad, así como en la economía en general. Poner en práctica los planes nacionales contra la sequía saldría mucho más barato que enfrentar los costes de las sequías cada año, señala el informe Economía de la sequía: invertir en soluciones basadas en la naturaleza sale a cuenta. El informe está firmado por la Iniciativa sobre la Economía de la Degradación de la Tierra (ELD), el Instituto del Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH) y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) y ha sido co-financiado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA) y la Unión Europea.El triple dividendo de las soluciones naturales Una economía que respete los sistemas naturales en lugar de socavarlos podría generar hasta 10,1 billones de dólares anuales en valor empresarial y crear hasta 395 millones de puestos de trabajo de aquí a 2030. Triplicar la inversión en soluciones basadas en la naturaleza hasta 2030 podría generar 20 millones de empleos adicionales."La gestión proactiva de la sequía es un imperativo ecológico y social. También es una importante oportunidad económica", afirmó el Secretario Parlamentario alemán del Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), Niels Annen. "Cada dólar invertido en soluciones basadas en la naturaleza no sólo reduce el impacto de la sequía, sino que puede generar beneficios de hasta 27 dólares, incluyendo más ingresos para los agricultores, una mayor resiliencia de las cadenas de suministro, y la reducción de los costes económicos a largo plazo. Debemos actuar urgentemente para replantearnos cómo valoramos la tierra y volver a gestionarla de forma sostenible."Las soluciones a la sequía basadas en la naturaleza producen un triple dividendo: reducen las pérdidas y los daños causados por la sequía, aumentan los ingresos de los usuarios de la tierra y el agua, y generan beneficios colaterales para el clima, la naturaleza y el desarrollo sostenible en general. La mayoría de estos dividendos —incluida la seguridad alimentaria e hídrica—pueden disfrutarse con independencia de la sequía, lo que convierte a las soluciones basadas en la naturaleza en una opción ganadora. RecomendacionesEl informe ofrece una serie de recomendaciones para aprovechar el potencial de la gestión sostenible de la tierra y el agua a escala de paisaje. Por ejemplo, señala la necesidad de integrar soluciones basadas en la naturaleza en los planes nacionales de gestión de la sequía; garantizar la tenencia de la tierra y los derechos sobre el agua; y reforzar la gobernanza local, esencial para aplicar los cambios sobre el terreno."El coste económico de la sequía va más allá de las pérdidas agrícolas inmediatas. Afecta a cadenas de suministro enteras, reduce el PIB, repercute en los medios de subsistencia y provoca hambre, desempleo, migraciones y problemas de seguridad humana a largo plazoas", afirmó el Director de UNU-INWEH y uno de los autores principales del informe Kaveh Madani. "El informe pone de relieve oportunidades que, por lo general, ha pasado por alto por a los inversores públicos y privados. La inversión en capital natural es una de las estrategias más eficaces para crear medios de vida sostenibles y prosperidad económica en armonía con la naturaleza, al tiempo que se mitigan los efectos de las sequías y el cambio climático, especialmente en las economías en desarrollo".En cuanto a la financiación, el informe destaca el potencial de las asociaciones público-privadas; la necesidad de reorientar las subvenciones que contribuyen a dañar los sistemas naturales; así como el papel de la obtención de datos de impacto para atraer inversiones del sector privado.Por último, aboga por un enfoque integral y proactivo de la gestión de la sequía en el que las autoridades trabajen codo con codo con los agricultores, los propietarios de tierras, las empresas, la sociedad civil y el mundo académico, para aumentar la resiliencia de las comunidades, las economías y los ecosistemas ante la sequía. "Las prácticas insostenibles de gestión de la tierra y el agua y otras acciones humanas que aumentan la frecuencia e intensidad de las sequías deben ser sustituidas por acciones preventivas y anticipatorias en favor de nuestra supervivencia. Es imperativo realizar inversiones bien planificadas y oportunas en tales acciones", afirma el informe. COMENTARIOS Entidades gubernamentalesHenry Parkolwa, Coordinador para la Sequía en Kenia de la Agencia Nacional de Gestión de la Sequía (NDMA):"Las soluciones basadas en la naturaleza son los enfoques más eficientes y eficaces para la gestión del riesgo de sequía para hacer frente a las crisis de desertificación, degradación de la tierra, sequía, servicios de los ecosistemas y pérdida de biodiversidad y para crear un futuro sostenible y equitativo para la humanidad." Ministra de Medio Ambiente de Australia Tanya Plibersek MP"La naturaleza debe tenerse en cuenta en las decisiones económicas y empresariales. Para tomar buenas decisiones, necesitamos comprender, medir e informar sobre nuestra dependencia económica de la naturaleza, nuestro impacto en ella y el valor de los servicios de los ecosistemas de los que dependen nuestras comunidades y economías". Sin ánimo de lucroDirectora General de Nature Conservancy Jennifer Morris"Celebramos a los líderes visionarios de ciudades de todo el mundo, como Ciudad del Cabo y São Paulo, que han adoptado soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la resistencia a la sequía de forma rentable y con múltiples beneficios. Por ejemplo, Ciudad del Cabo está restaurando su ecosistema único de fynbos, creando puestos de trabajo y asegurando el equivalente a dos meses de suministro de agua para el sistema, por sólo una décima parte del coste de las soluciones de ingeniería convencionales."Shloka Nath, Directora General de India Climate Collaborative, un consejo de filantropías para el clima"Invertir en la restauración de tierras y en soluciones basadas en la naturaleza para combatir la sequía es fundamental. La crisis climática está entrelazada con las crisis de la biodiversidad y del agua, y está agravando los riesgos socioeconómicos a los que se enfrentan los agricultores. Esta es una oportunidad crucial para reconocer los riesgos interconectados a los que se enfrentan los grupos vulnerables y apoyar soluciones holísticas impulsadas por la comunidad. De este modo, podemos mejorar colectivamente la resiliencia agrícola, proteger los recursos hídricos y fomentar un crecimiento económico sostenible. Hacemos un llamamiento a las partes interesadas de la India y de otros países, incluidos los filántropos, para que den prioridad a estas soluciones en aras de un futuro equitativo y sostenible." EmpresasPablo García, Director General de Almendrehesa, EspañaLa sequía es una de las mayores amenazas para los sistemas productivos de nuestro territorio, y de toda la cuenca mediterránea, especialmente para los sistemas agrícolas, y más aún para los cultivos de secano. Sin embargo, creo que, como todo reto, es también un acicate para nuevos enfoques holísticos de restauración del paisaje, que nos permitirán dar respuesta a una demanda de productos sostenibles que, sin duda, está creciendo en los mercados europeos y de todo el mundo. La agricultura regenerativa es el nuevo compromiso de muchas empresas para contribuir a los retos de la sociedad a través de sus cadenas de suministro.Ryan Gellert, Director General, Patagonia El Marco de los 4 Retornos, que contribuye al informe Ecoomics of Drought, ofrece una iniciativa a largo plazo con base científica para restaurar paisajes sanos. Si todos los sectores de la sociedad pueden apoyar y adoptar este marco, protegeremos ecosistemas intactos vitales para un planeta sano y unas comunidades prósperas. Jay Albany, Director General, Dirty Clean Food Pty Ltd, Perth, AustraliaEn Australia Occidental hemos experimentado de primera mano los drásticos efectos de la sequía. Perth acaba de vivir el verano más caluroso jamás registrado. Las precipitaciones en el suroeste de Australia -uno de los 34 puntos calientes de biodiversidad reconocidos internacionalmente, donde la mitad de nuestras 8.000 especies de plantas no se encuentran en ningún otro lugar- han disminuido un 20% desde 1970 durante el periodo crítico de mayo a julio. Creemos que es vital cambiar las prácticas agrícolas para aumentar la materia orgánica de nuestros suelos y mejorar la retención de agua y nutrientes, mitigando así el riesgo de futuras sequías. Por cada 1% que aumente la materia orgánica, nuestro suelo puede retener hasta 30.000 litros más de agua por hectárea.***NOTAS Evento ‘The Economics of Drought - presentation of the UNCCD Flagship Report’:En Riad: 3 de diciembre de 2024, 9-10:30 Riad (GMT+3), MET-05: 275 Descargue el informe completo sobre la economía de la sequía (disponible en inglés): https://www.unccd.int/resources/publications/economics-drought-investing-nature-based-solutions-drought-resilienceConsultas de los medios de comunicación: Póngase en contacto con la Oficina de Prensa de la CNULD en press@unccd.intRedes sociales: @UNCCD @ELD @UNUINWEH #COP16Riyadh #UNCCDCOP16 #Economics4LandAcerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es el único acuerdo internacional jurídicamente vinculante sobre la buena gestión de la tierra. Ayuda a comunidades y países a crear riqueza y garantizar alimentos nutritivos, agua limpia y energía mediante una gestión sostenible de la tierra. A través de asociaciones, las 197 partes de la Convención también establecen sistemas sólidos para gestionar de forma proactiva los riesgos de sequía. Una buena gestión de la tierra basada en políticas y conocimientos científicos sólidos contribuye a integrar y acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aumenta la resiliencia al cambio climático y evita la pérdida de biodiversidad. Sobre ELD:La Iniciativa de Economía de la Degradación de la Tierra (ELD) es una iniciativa global que hace que los valores de la tierra y sus servicios ecosistémicos cuenten en las decisiones con el objetivo de informar, promover y ampliar las soluciones de la tierra para un cambio transformador. Establecida en 2011 entre la CNULD, la UE y Alemania, y auspiciada por la GIZ, la ELD ha contribuido a mejorar las decisiones sobre la tierra con más de 40 estudios de caso en más de 30 países y ha aumentado la concienciación mundial con numerosos informes emblemáticos. Al trabajar en la interfaz ciencia-política-práctica, el ELD conecta la ciencia con la política y los negocios con el objetivo de apoyar a los responsables de la toma de decisiones en la transformación de los compromisos existentes para la tierra en políticas reales y acciones empresariales. Acerca de UNU-INWEHEl Instituto del Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH) es una de las 13 instituciones que forman la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), el brazo académico de las Naciones Unidas. Acogido por el Gobierno de Canadá, el UNU-INWEH se centra en los grandes retos de la sostenibilidad, abordando cuestiones críticas relacionadas con el agua, el medio ambiente y la salud en todo el mundo. A través de la investigación, la formación, la capacitación y la difusión de conocimientos, la UNU-INWEH se dedica a resolver los apremiantes retos mundiales que preocupan a las Naciones Unidas y a sus Estados miembros.Acerca de IDRA La Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA) es la primera coalición mundial que crea impulso político y moviliza recursos financieros y técnicos para un futuro resiliente a la sequía. Como plataforma en crecimiento de más de 30 países y 20 instituciones, la IDRA aprovecha las fortalezas colectivas de sus miembros para promover políticas, acciones y el desarrollo de capacidades para la preparación ante la sequía, reconociendo que sólo somos tan resistentes a la sequía y al cambio climático como lo es nuestra tierra. La labor de la IDRA está en consonancia con el mandato de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), que alberga la Secretaría de la IDRA, y lo apoya.
El mundo necesita 1.000 millones de dólares diarios para combatir la desertificación, la degradación de tierras y la sequía entre 2025 y 2030La inversión necesaria equivale al gasto anual en subvenciones perjudiciales para el medio ambientePublicada la primera evaluación de las necesidades financieras de la CNULD en la COP16 de RiadBonn/Riad 3 de diciembre de 2024 - Según el último informe de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), hace falta invertir un total de 2,6 billones de dólares de aquí a 2030 para restaurar más de 1.000 millones de hectáreas de tierras degradadas y aumentar la resiliencia a la sequía. El informe ‘Invertir en el futuro de la tierra: Evaluación de las necesidades financieras para la CNULD’, presentado hoy en la 16ª Conferencia de las Partes (COP16) de la CNULD en Riad (Arabia Saudí), pide 1.000 millones de dólares en inversiones diarias de aquí a 2030 para alcanzar los objetivos mundiales de recuperación de tierras y luchar contra la degradación de tierras, la desertificación y la sequía.El Secretario Ejecutivo de la CNULD, Ibrahim Thiaw, ha declarado: "Para proteger vidas y medios de subsistencia, debemos aumentar significativamente las inversiones en restauración de tierras. Los beneficios, tanto económicos como sociales, son innegables. Cada dólar invertido en tierras sanas es un dólar invertido en biodiversidad, clima y seguridad alimentaria. La buena noticia es que el mundo podría ahorrar miles de millones al año y ganar billones más restaurando la salud de las tierras y aumentando la resiliencia a la sequía". Hasta el 40% de las tierras del mundo están degradadas, lo que afecta a más de 3.200 millones de personas, y los costes más elevados recaen sobre quienes menos pueden permitírselo: las comunidades indígenas, los hogares rurales, los pequeños agricultores y, especialmente, los jóvenes y las mujeres.La situación se ve agravada por el fuerte aumento de las sequías (un 29% desde 2000) y las previsiones indican que en 2050 tres de cada cuatro personas en todo el mundo podrían verse afectadas. Sin embargo, a pesar de esta crisis creciente, las inversiones necesarias para alcanzar los objetivos mundiales de recuperación de tierras y resiliencia ante la sequía se quedan cortas: 278.000 millones de dólares al año. Principales conclusiones del informeLa financiación está aumentando, pero sigue habiendo grandes lagunas: Las inversiones mundiales para combatir la desertificación y la degradación de la tierra aumentaron de 37.000 millones de dólares en 2016 a 66.000 millones en 2022. Sin embargo, se necesitan 355.000 millones de dólares anuales entre 2025 y 2030 para colmar el déficit de financiación, lo que se traduce en un déficit de 278.000 millones de dólares. Las pérdidas superan las inversiones necesarias: La desertificación, la degradación del suelo y la sequía ya cuestan a la economía mundial 878.000 millones de dólares al año, mucho más que las inversiones necesarias para hacer frente a estos problemas. Estos costes incluyen la reducción de la productividad agrícola y de los servicios ecosistémicos, los costes sociales de las pérdidas de carbono y los daños causados por la sequía.Invertir con inteligencia: El importe total de las inversiones necesarias de aquí a 2030 para alcanzar los objetivos de resiliencia ante la sequía y el cambio climático - 2,6 billones de dólares - equivale a lo que el mundo despilfarra cada año en subvenciones medioambientales perjudiciales, según el reciente informe de Earthtrack. Alto rendimiento de la inversión: Invertir en la restauración genera unos beneficios anuales estimados en 1,8 billones de dólares. Por cada dólar invertido, hay un retorno de hasta 8 dólares en beneficios sociales, medioambientales y económicos. Ello incluye la mejora de la productividad agrícola, el aumento de la resiliencia a la sequía y al clima, y la mejora de los servicios ecosistémicos. Desbloquear la inversión privada: En la actualidad, el sector privado sólo aporta el 6% de la financiación necesaria para la restauración de tierras y la resiliencia a la sequía. Los partenariados público-privados, los modelos de financiación mixta y los bonos verdes son estrategias para movilizar capital. Desbloquear la inversión privada podría acelerar la restauración de la tierra, creando oportunidades económicas y beneficios medioambientales, especialmente en las regiones más afectadas.Necesidades urgentes en África: África se enfrenta al mayor déficit de financiación, ya que necesita 191.000 millones de dólares anuales para restaurar 600 millones de hectáreas de tierras degradadas. Esta cifra refleja no sólo los importantes retos a los que se enfrenta, sino también los objetivos del continente en materia de restauración de tierras, que son los más ambiciosos del mundo. La pérdida de más de 100 campos de fútbol de tierra sana cada minuto amenaza los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria e hídrica y la salud pública, y puede perturbar las economías regionales y el comercio mundial.El asombroso coste de la inacción Sin una ayuda financiera urgente, las repercusiones socioeconómicas de la degradación de tierras se agravarán, generando inestabilidad y migraciones forzosas. El rendimiento de los cultivos podría disminuir hasta un 50% en algunas regiones de aquí a 2050, lo que puede disparar los precios de los alimentos un 30% y agravar la inseguridad alimentaria, especialmente en zonas vulnerables. Para las comunidades que sobreviven con recursos limitados, estas presiones exacerbarán la pobreza, pondrán a prueba los medios de subsistencia y aumentarán el riesgo de conflictos impulsados por los recursos. África se encuentra en una encrucijada crítica. Financiación puente para un futuro sostenible Existe un potencial real para colmar el déficit de financiación anual de 278.000 millones de dólares mediante soluciones financieras innovadoras. La reasignación de subvenciones agrícolas y forestales perjudiciales puede desbloquear miles de millones para la gestión sostenible de la tierra, transformando los esfuerzos de restauración. Con una mayor participación del sector privado, junto con las inversiones públicas, se pueden movilizar de forma más eficaz los 355.000 millones de dólares que se necesitan cada año.África, que se enfrenta al mayor déficit, puede beneficiarse significativamente de estos esfuerzos. Los compromisos inmediatos para restaurar 600 millones de hectáreas son fundamentales, y herramientas como los bonos de sostenibilidad ofrecen nuevas oportunidades de financiación. Aprovechar las ventajas de la restauraciónInvertir en la restauración de tierras ofrece beneficios de gran alcance. La restauración de más de 1.000 millones de hectáreas mejorará servicios ecosistémicos como el secuestro de carbono, la conservación de la biodiversidad y la gestión del agua, desempeñando un papel crucial en la mitigación del cambio climático. Los beneficios económicos, sociales y medioambientales de estas inversiones apoyan el progreso en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) clave, como la reducción de la pobreza, el hambre cero y la acción por el clima."Este informe pone de relieve la urgencia crítica de abordar el enorme déficit de financiación para la restauración de tierras", dijo Louise Baker, Directora Gerente del Mecanismo Mundial de la CNULD. "Alcanzar los objetivos mundiales de restauración para 2030 exige una colaboración sin precedentes entre los gobiernos, el sector privado y las organizaciones internacionales. Ante las crecientes amenazas del cambio climático y la degradación de la tierra, es esencial aumentar las inversiones, no solo para cumplir los objetivos, sino también para asegurar el futuro del planeta y mejorar el bienestar de miles de millones de personas en todo el mundo. El Mecanismo Mundial está apoyando activamente a los países para asegurar diversas fuentes de financiación, garantizando que ninguna oportunidad de inversión en restauración y recuperación sostenible de la tierra quede sin explotar."-FIN-Descargar el informe completo El informe completo Investing in Land's Future: Evaluación de las necesidades financieras para la CNULD está disponible en inglés: https://www.unccd.int/resources/publications/investing-lands-future-financial-needs-assessment-unccdConsultas de los medios de comunicaciónPara consultas de los medios de comunicación, póngase en contacto con la Oficina de Prensa de la CNULD en press@unccd.int o con Portland Communications en unccd@portland-communications.com.EL kit de prensa, incluyendo información sobre redes sociales, está disponible aquí.Acerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es un acuerdo internacional sobre la gestión sostenible de la tierra, de las depende la disponibilidad de alimentos, agua limpia y energía. A través de partenariados, las 197 Partes de la Convención también establecen sistemas para gestionar la sequía con prontitud y eficacia. Una buena gestión de tierras, basada en políticas y conocimientos científicos sólidos, ayuda a integrar y acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aumenta la resiliencia al cambio climático, y evita la pérdida de biodiversidad. Acerca del Mecanismo MundialCreado en 1994 en virtud del artículo 21 de la CNULD, el Mecanismo Mundial (MM) facilita la movilización de recursos financieros para luchar contra la desertificación, la degradación de tierras y la sequía. Ofrece servicios de asesoramiento y colabora con los países en desarrollo, los donantes y el sector privado para garantizar la financiación necesaria para alcanzar los objetivos de la Convención. Sobre COP16 La Conferencia de las Partes (COP) fue establecida por la Convención como su principal órgano decisorio. Está formada por las 197 Partes de la CNULD (196 países y la Unión Europea) y es responsable de orientar la Convención para que pueda responder a los retos mundiales y a las necesidades de los países. La COP16 de la CNULD será una cumbre clave para aumentar la ambición global sobre tierras y sequía, poniendo a las personas en el centro de la acción. Coincidirá con el 30 aniversario de la Convención. La COP16 de la CNULD es la primera gran conferencia de la ONU que acoge el Reino de Arabia Saudí. También será la primera vez que una COP de la CNULD se celebra en la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA), que conoce de primera mano los impactos de la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía.
Las negociaciones sobre un futuro régimen mundial de la sequía se ponen en marcha en la COP16 de la CNULD Se prometen 2.150 millones de dólares para la Alianza Mundial para la Resiliencia a la Sequía de Riad El Atlas Mundial de la Sequía destaca los efectos de la sequía en el mundo y las soluciones de resiliencia El Observatorio Internacional de la Resiliencia a la Sequía (IDRO) ofrecerá la primera plataforma mundial de datos impulsada por IA para evaluar la resiliencia a la sequía en todo el mundoRiad, Arabia Saudí, 3 de diciembre de 2024 - Las negociaciones sobre un marco mundial para enfrentar la sequía dominarán la 16 Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP16 de la CNULD), en la que 197 Partes se reunirán para abordar uno de los desastres más mortíferos y costosos del mundo. La conferencia se inauguró el lunes 2 de diciembre con importantes compromisos políticos y financieros para reforzar la resiliencia a la sequía en todo el mundo. La sequía, intensificada por el cambio climático y las prácticas insostenibles en el uso de la tierra, ha aumentado casi un 30% en frecuencia e intensidad desde el año 2000, amenazando la agricultura, la seguridad hídrica y los medios de subsistencia de 1.800 millones de personas, siendo las naciones más pobres las que se llevan la peor parte.En su discurso de apertura, Ibrahim Thiaw, Secretario Ejecutivo de la CNULD, dijo: «Estamos aquí reunidos para hacer de la COP16 un momento histórico. El mundo espera que las Partes adopten una decisión audaz que ayude a cambiar el rumbo del desastre medioambiental más omnipresente y más perturbador: la sequía». En un mensaje de vídeo dirigido a los delegados de la COP16 de la CNULD en Riad, la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, Amina J. Mohammed, hizo hincapié en los crecientes retos que plantean la degradación de la tierra y la sequía: «Nunca antes había habido tantas personas afectadas por la degradación de la tierra y la sequía. En la actualidad, el 40% de las tierras fértiles están degradadas y los resultados son nefastos: aumento de las desigualdades, personas hambrientas, personas desplazadas. Los medios de subsistencia y las empresas amenazados, el medio ambiente destruido y los cimientos de la paz, la estabilidad y la seguridad sacudidos. Según las tendencias actuales, en 2050, tres de cada cuatro personas se verán afectadas por la sequía en todo el mundo. Pero los aquí reunidos estáis en Riad para cambiar las tornas». El recién elegido Presidente de la COP16, Abdulrahman Alfadley, Ministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura de Arabia Saudí, se hizo eco de estas preocupaciones, señalando que la tierra degradada afecta ya a tres mil millones de personas en todo el mundo y «aumentará los niveles de migración, estabilidad e inseguridad entre muchas comunidades».La COP16 se centrará en establecer el primer marco mundial para aumentar la resiliencia a la sequía, abordando los riesgos sistémicos de la sequía destacados en múltiples artículos de la CNULD y en las decisiones de las últimas siete COP. Se espera que los gobiernos negocien compromisos para mejorar la resiliencia a todos los niveles, basándose en las recomendaciones del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre la Sequía establecido en la COP15.La Alianza Mundial de Riad para la Resiliencia a la Sequía logra compromisos por valor de 2.150 millones de dólaresLa Alianza Mundial de Riad para la Resiliencia a la Sequía, anunciada hoy por el Reino de Arabia Saudí como anfitrión de la COP16 de la CNULD, movilizará financiación pública y privada para apoyar a 80 de los países más vulnerables y afectados por la sequía en todo el mundo. El Reino de Arabia Saudí (150 millones de dólares), el Banco Islámico de Desarrollo (1.000 millones) y el Fondo de la OPEP para el Desarrollo Internacional (1.000 millones) se han comprometido a aportar 2.150 millones de dólares a la Alianza de Riad. Se espera que el Grupo Árabe de Coordinación, que engloba a 10 instituciones con sede en cinco países, anuncie su compromiso el segundo día de la COP16.«La Alianza de Riad para la Resiliencia a la Sequía actuará como facilitador mundial para la resiliencia a la sequía, promoviendo el cambio de una respuesta de socorro reactiva a una preparación proactiva. También pretendemos ampliar los recursos mundiales para salvar vidas y medios de subsistencia en todo el mundo», declaró el Dr. Osama Faqeeha, Viceministro de Medio Ambiente del Ministerio de Medio Ambiente, Agua y Agricultura de Arabia Saudí y Asesor de la Presidencia de la COP16 de la CNULD. La Alianza trabajará para obtener financiación adicional mediante contribuciones voluntarias de países, instituciones financieras y organizaciones filantrópicas, entre otros. Las contribuciones financieras y en especie ayudan a los países menos adelantados (PMA) y a los países de ingresos medianos-bajos a desbloquear el acceso a financiación adicional mediante financiación mixta, como préstamos en condiciones favorables, préstamos comerciales, participación en el capital, ahorros, seguros y otros planes financieros.El Secretario de Estado de Medio Ambiente de España, Hugo Morán, ha declarado: «Para España y Senegal, copresidentes de la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA), promover la cooperación internacional es una prioridad clave. Estamos trabajando intensamente en movilizar impulso político y recursos para la resiliencia a la sequía en todo el mundo. Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Por ello, acogemos con satisfacción la Alianza de Riad y su potencial para movilizar recursos adicionales para la resiliencia a la sequía, centrándose en los países menos adelantados y los países de renta media-baja. Esperamos colaborar con Arabia Saudí y la Secretaría de la CNULD para aprovechar las sinergias entre IDRA y esta nueva iniciativa.» Arrancan las negociaciones sobre la sequíaUno de los principales focos de atención de la COP16 serán las negociaciones sobre un futuro marco mundial de resiliencia a la sequía, el primero de este tipo. Múltiples artículos del texto de la Convención hacen referencia a la sequía y las últimas siete COP de la CNULD también tienen decisiones relacionadas con la sequía. La Conferencia sobre Resiliencia a la Sequía + 10, celebrada en Ginebra del 30 de septiembre al 2 de octubre de 2024, concluyó que «la naturaleza cada vez más sistémica de la sequía requiere nuevos enfoques, instrumentos políticos y la puesta en marcha de planes nacionales de sequía en la línea de una gestión proactiva e integrada de la sequía».Se espera que las negociaciones entre los gobiernos, que culminarán en la COP16 de la CNULD, den lugar a compromisos sólidos para fortalecer la resiliencia comunitaria, nacional e internacional para anticipar, responder y recuperarse de los impactos de las sequías inminentes o en curso, basándose en las opciones políticas presentadas por el Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre la Sequía establecido en la COP 15.«Después de 30 años de deliberaciones, incluidos seis años consecutivos de grupos de trabajo intergubernamentales, todas las miradas están puestas en nosotros. Es mucha presión, pero debemos aprovechar este momento crucial en Riad. Juntos podemos invertir las tendencias de degradación de la tierra y construir un mundo más resiliente a la sequía», afirmó Thiaw, de la CNULD. Atlas Mundial de la Sequía y Observatorio Internacional de la Resiliencia a la Sequía (IDRO)En medio de la escalada de las crisis mundiales de sequía, la CNULD, en colaboración con el Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea y sus socios, lanzó el Atlas Mundial de la Sequía, destacando los riesgos sistémicos de este fenómeno en sectores críticos como la energía, la agricultura, el transporte fluvial y el comercio, utilizando mapas, infografías y estudios de casos para mostrar sus impactos en cascada sobre la desigualdad, los conflictos y la salud pública. Además, la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA) presentó el prototipo del Observatorio Internacional de Resiliencia a la Sequía (IDRO), una plataforma mundial impulsada por IA y diseñada para ayudar a diversos actores, desde responsables políticos hasta comunidades, para aumentar la resiliencia de las personas y las economías a la sequía. La versión completa de IDRO se dará a conocer en la COP17 de la CNULD en Mongolia en 2026, reforzando el viraje hacia la gestión proactiva de la sequía en todo el mundo. La secretaría de IDRA está supervisando el desarrollo de esta plataforma en línea con el apoyo de socios científicos y técnicos de organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y multilaterales, incluido el Yale Center for Ecosystems + Architecture (Yale CEA). Anna Dyson, Directora Fundadora de Yale CEA, explicó: «Los abundantes conocimientos sobre la resistencia a la sequía en todo el mundo, tienden a estar dispersos y son de difícil acceso. El Observatorio permitirá un acceso rápido a los conocimientos y herramientas necesarios para anticiparse, prepararse y adaptarse a los retos de la sequía. Conectando datos con potentes análisis, ofrecerá información oportuna y práctica y buscará colmar lagunas críticas en las estrategias de gestión de riesgos y adaptación.”Consultas de los medios de comunicación:Para consultas de los medios de comunicación, póngase en contacto con la Oficina de Prensa de la CNULD en press@unccd.intAcerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es un acuerdo internacional sobre la buena gestión de la tierra. Ayuda a las personas, las comunidades y los países a crear riqueza, hacer crecer las economías y garantizar alimentos suficientes, agua limpia y energía asegurando a los usuarios de la tierra un entorno propicio para la gestión sostenible de la tierra. A través de asociaciones, las 197 Partes de la Convención establecen sistemas sólidos para gestionar la sequía con prontitud y eficacia. Una buena gestión de la tierra basada en políticas y conocimientos científicos sólidos ayuda a integrar y acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aumenta la resiliencia al cambio climático y evita la pérdida de biodiversidad. Acerca de la COP16La Conferencia de las Partes (COP) fue establecida por la Convención como su principal órgano de toma de decisiones. Está formada por las 197 Partes de la CLD (196 países y la Unión Europea) y es responsable de orientar la Convención para que pueda responder a los retos mundiales y a las necesidades nacionales. La COP16 de la CNULD será un acontecimiento histórico para aumentar la ambición global y acelerar la acción sobre la resiliencia de la tierra y la sequía a través de un enfoque centrado en las personas. Además, coincidirá con el 30 aniversario de la Convención. La COP16 de la CNULD es la primera gran conferencia de la ONU que acoge el Reino de Arabia Saudí. También será la primera vez que una COP de la CNULD se celebre en la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA), que conoce de primera mano los impactos de la desertificación, la degradación de tierras y la sequía. Acerca de IDRALa Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA) es la primera coalición mundial que crea impulso político y moviliza recursos financieros y técnicos para un futuro resiliente a la sequía. Con más de 70 países e instituciones y creciendo, IDRA se basa en las fortalezas colectivas de sus miembros para promover políticas, acciones y formación para prepararse ante la sequía, reconociendo que sólo nuestra resiliencia a la sequía y al cambio climático depende de la salud de nuestra tierra. El trabajo de la IDRA está en consonancia con el mandato de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), que alberga la Secretaría de la IDRA. Para más información: https://idralliance.global.
El Atlas se publica mientras los Estados miembros de la CNULD, reunidos en Riad, negocian el primer acuerdo global sobre resiliencia a la sequíaRiad, Arabia Saudí - En un momento en que sequías sin precedentes se están convirtiendo en una nueva normalidad, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) y el Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea han presentado la publicación más completa hasta la fecha sobre la sequía en el mundo como una llamada de atención urgente para los líderes mundiales.El Atlas Mundial de la Sequía describe la naturaleza sistémica de los riesgos de sequía en un lenguaje accesible. A través de docenas de mapas, infografías y estudios de casos, ilustra cómo los riesgos de sequía están interconectados entre sectores como la energía, la agricultura, el transporte fluvial y el comercio internacional. También explica cómo y por qué las sequías tienden a desencadenar efectos dominó, alimentando las desigualdades y los conflictos y amenazando la salud pública.La publicación, coproducida con la Fundación de Investigación Cima (Italia), la Universidad Libre de Ámsterdam (Países Bajos) y el Instituto Universitario de Medio Ambiente y Seguridad Humana de las Naciones Unidas (Alemania), llega mientras los 197 Estados miembros de la CNULD, reunidos en Riad, negocian cómo aumentar la resiliencia de la humanidad ante sequías más duras. Las sequías son uno de los peligros más costosos y mortales del mundo y van camino de afectar a 3 de cada 4 personas en 2050. Sin embargo, muchos países y sectores siguen sin prepararse para ellas con las políticas, inversiones e incentivos adecuados."El Atlas Mundial de la Sequía desafía a los gobiernos, líderes empresariales y responsables políticos de todos los niveles a replantearse radicalmente su forma de tomar decisiones y gestionar el riesgo de sequía", afirmó Ibrahim Thiaw, Secretario Ejecutivo de la CNULD. "Hago un llamamiento a todas las naciones, y en particular a las Partes de la CNULD, para que se tomen en serio las conclusiones del Atlas". En la COP16 de la CNULD, las Partes podrían cambiar el curso de la historia hacia la resiliencia a la sequía. Aprovechemos el momento con el conocimiento de que el Atlas proporciona un camino hacia un futuro más resiliente para todos." El Atlas subraya la necesidad tanto de planes nacionales contra la sequía como de cooperación internacional para mantener a flote las comunidades, las economías y los ecosistemas ante fenómenos cada vez más severos. Además, ofrece orientaciones para la gestión proactiva y prospectiva de la sequía y para la adaptación en todos los niveles de gobernanza y en sectores económicos y sistemas clave.Los efectos de la sequía suelen ser menos visibles y atraer menos atención que fenómenos repentinos, como inundaciones y terremotos. Esto es especialmente cierto en el caso de los efectos sobre los ecosistemas, que tienden a descuidarse en los planes nacionales contra la sequía a pesar de sus efectos devastadores sobre las economías y las comunidades. Sin embargo, las sequías repentinas y severas ----y sus impactos más rápidos y más evidentes---también se están convirtiendo en algo habitual.LO MÁS DESTACADO DEL ATLASRepercusiones de las sequías provocadas por el ser humanoEl Atlas Mundial de la Sequía explica cómo el empeoramiento de los riesgos de sequía está relacionado con las actividades humanas y, a continuación, profundiza en los impactos de la sequía en cinco áreas clave: suministro de agua, agricultura, energía hidroeléctrica, navegación interior y ecosistemas. Las sequías pueden reducir la generación de energía hidroeléctrica, provocando un aumento de los precios de la energía o cortes de electricidad, y pueden perturbar el comercio internacional debido a los bajos niveles de agua que dificultan el transporte por vías navegables interiores, como ha ocurrido con el Canal de Panamá. En cuanto a la naturaleza, el Atlas señala que si bien las sequías suponen una amenaza para los ecosistemas, una mayor biodiversidad puede mitigar sus efectos, lo que significa que promover la biodiversidad es importante para aumentar la resiliencia a la sequía y viceversa.El nexo entre alimentos, tierra y agua es otro de los puntos principales del Atlas, ya que la agricultura representa alrededor del 70% del uso de agua dulce en el mundo, y también se ve gravemente afectada por la sequía. La publicación explora cómo los productos agrícolas que llegan a nuestros platos a través de las cadenas de suministro globales pueden empeorar los efectos de las sequías y crear estrés hídrico en los países donde se producen, a través de las llamadas transferencias virtuales de agua. Los pequeños agricultores y los grupos marginados son especialmente vulnerables debido a las disparidades en el acceso al agua y a los recursos necesarios para aumentar la resiliencia ante la sequía.El Atlas también muestra cómo los riesgos de sequía están interconectados y por qué sus efectos se extienden a varios sectores. Los países que dependen de la energía hidroeléctrica para obtener electricidad, por ejemplo, pueden sufrir cortes de electricidad durante las sequías. Si esto ocurre durante una ola de calor, puede provocar hospitalizaciones y muertes, ya que la gente no puede utilizar ventiladores o aire acondicionado para refrescar sus hogares.Lecciones de las últimas sequíasEl Atlas presenta 21 estudios de casos de todo el mundo, mostrando que ningún país ---sea cual sea su tamaño, PIB o latitud--- es inmune a la sequía y que todos pueden prepararse mejor para ella.Por ejemplo, la publicación destaca los impactos y las lecciones aprendidas de las recientes sequías en las Grandes Llanuras de EE.UU., en la ciudad de Barcelona en España y en la cuenca del río Yangtsé en China, y explora los impactos de la sequía en todo el Corredor Seco de América Central, el subcontinente indio y el Cuerno de África. Otros estudios de casos ponen de relieve las necesidades, recursos y perspectivas específicas de las comunidades indígenas a la hora de prepararse para la sequía.Las sequías han aumentado un 29% desde el año 2000 debido al cambio climático y a la gestión insostenible de la tierra y los recursos hídricos. La ONU considera que la sequía provocada por la actividad humana es una emergencia a escala planetaria, pero señala que los riesgos de sequía pueden atajarse con las medidas, políticas e inversiones adecuadas.Cómo aumentar la resiliencia a la sequíaEl Atlas describe medidas y vías concretas para gestionar, reducir y adaptarse a los riesgos sistémicos de sequía; subraya los beneficios colaterales de estas acciones para diferentes sectores; y muestra las mejores prácticas de diferentes regiones. Las medidas destacadas en el Atlas se dividen en tres categorías: gobernanza (por ejemplo, sistemas de alerta temprana, microseguros para pequeños agricultores, sistemas de tarificación del uso del agua); gestión del uso del suelo (por ejemplo, restauración de tierras y agrosilvicultura); y gestión del suministro y uso del agua (por ejemplo, reutilización de aguas residuales, gestión de la recarga y conservación de aguas subterráneas).Como se destaca en el Atlas, la Secretaría de la CNULD, sus Comunidades de Aprendizaje y Práctica, la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA), el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, las redes regionales y mundiales y las instituciones enumeradas en la publicación, así como las propias comunidades, pueden desarrollar y proporcionar los conocimientos, las herramientas y el apoyo necesarios para transformar la ciencia en política y la política en acción para un futuro más resiliente."El Atlas es un nuevo y poderoso recurso para dar un impulso político a la gestión proactiva del riesgo de sequía antes de la COP16 de la CNULD en Riad. Ya disponemos de los conocimientos y las herramientas para aumentar nuestra resiliencia ante sequías más duras. Ahora es nuestra responsabilidad colectiva, y redunda en nuestro interés, tomar medidas para un futuro resiliente a la sequía", resume el Secretario de Estado de Medio Ambiente de España, que copreside la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA) junto con Senegal.CITAS:Fundación de Investigación CIMA: "El Atlas Mundial de la Sequía reúne a expertos y profesionales de distintas disciplinas y fronteras para crear una herramienta integral que permita comprender y visualizar los múltiples efectos de la sequía y proponer soluciones sostenibles. Este esfuerzo de colaboración sirve como modelo para la acción política, subrayando que el compromiso colectivo es crucial para construir sociedades resilientes y adaptables", dijo Lauro Rossi, Director de Programas de la Fundación de Investigación CIMA, uno de los coordinadores del Atlas. Marthe Wens, investigadora principal sobre sequías del Instituto de Estudios Ambientales de la Universidad Libre de Ámsterdam: "Las actividades humanas están provocando o agravando las sequías y su impacto en la sociedad. Esto se describe claramente en el Atlas, basándose en la literatura científica y utilizando ejemplos de todo el mundo. También significa que a través de nuestra gestión de la tierra y el agua podemos reducir los impactos de la sequía y aumentar la resiliencia de nuestros sistemas."Shen Xiaomeng, Director del UNU-EHS: "El Atlas Mundial de la Sequía subraya la urgente necesidad de replantearnos cómo percibimos y abordamos los riesgos de sequía en nuestro mundo interconectado. Nos desafía a ir más allá de los parches temporales e imaginar soluciones sistémicas y dinámicas que no solo reduzcan los riesgos de forma integral, sino que también den prioridad a los más vulnerables."Hugo Morán, Secretario de Estado de Medio Ambiente de España, que copreside la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA): “Las sequías son uno de los mayores retos del siglo XXI. El cambio climático y la gestión insostenible de los recursos terrestres e hídricos las han hecho más frecuentes e intensas, afectando a comunidades y ecosistemas. La COP16 de la CNULD es una oportunidad única para promover las condiciones técnicas, políticas y financieras para hacer frente a las sequías, y el Atlas Mundial de la Sequía representa una herrami’nta clave para apoyar estos esfuerzos".NOTASLanzamiento:En Riad: "Diálogo ministerial sobre la resiliencia a la sequía: De Ginebra a Riad y más allá, mejorando los instrumentos políticos globales y nacionales para un enfoque proactivo de la gestión de la sequía’. 15 h Riad (GMT+3), Sala del Comité PrincipalEn línea: UN WebTVEl Atlas Mundial de la Sequía completo estará disponible en breve en inglés en el sitio web de la CNULD:https://www.unccd.int/resources/publications/world-drought-atlasConsultas para la prensa: press@unccd.int, cc gpallares@unccd.int y terrycollins1@gmail.com Redes sociales:@UNCCD #UNCCDCOP16 (Primaria)#COP16Riyadh (Secundaria)Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es el único acuerdo internacional jurídicamente vinculante sobre la buena gestión de las tierras. Ayuda a comunidades y países a crear riqueza y garantizar alimentos nutritivos, agua limpia y energía mediante una gestión sostenible de la tierra. A través de asociaciones, las 197 partes de la Convención también establecen sistemas sólidos para gestionar de forma proactiva los riesgos de sequía. Una buena gestión de la tierra basada en políticas y conocimientos científicos sólidos contribuye a integrar y acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aumenta la resiliencia al cambio climático y evita la pérdida de biodiversidad. Acerca del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea:El Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea desempeña un papel clave en múltiples fases del ciclo político de la UE, aportando ciencia y conocimientos independientes y basados en pruebas, en apoyo de las políticas de la UE para que tengan un impacto positivo en la sociedad. El CCI colabora estrechamente con otros departamentos de la Comisión, instituciones y agencias de la UE, así como con socios científicos y organizaciones políticas europeas e internacionales, ofreciendo conocimientos y competencias científicas de una amplia gama de disciplinas científicas. Acerca de la Fundación de Investigación CIMALa Fundación de Investigación CIMA es un centro internacional de excelencia dedicado al estudio y la gestión de los riesgos meteorológicos. Fundada en Italia en 2007, CIMA es una organización de investigación que combina la investigación científica, la tecnología aplicada y el desarrollo de capacidades en la reducción del riesgo de desastres. Ampliamente reconocido por sus contribuciones innovadoras a los sistemas de alerta temprana y evaluación de riesgos, el CIMA colabora con organizaciones internacionales como el sistema de las Naciones Unidas, el Banco Mundial, la Comisión Europea y los gobiernos nacionales, proporcionando apoyo científico y técnico a proyectos en regiones vulnerables, como África, Sudamérica y el Caribe, el Sudeste Asiático y el Mediterráneo. Gracias a su enfoque interdisciplinar que integra las ciencias técnicas y sociales, el CIMA tiende puentes entre la investigación y la aplicación práctica. Sus soluciones, científicamente fundamentadas y aplicables, abordan los retos del mundo real con estrategias basadas en pruebas.Acerca de la Universidad Libre de Ámsterdam:La Vrije Universiteit (VU) de Ámsterdam es una universidad única en los Países Bajos con facultades de humanidades, STEM, ciencias sociales y ciencias médicas. El Instituto de Estudios Medioambientales (IVM) forma parte de la VU. El IVM es el instituto de investigación medioambiental más antiguo de los Países Bajos (fundado en 1971) y, en la actualidad, uno de los principales institutos del mundo en ciencias de la sostenibilidad. El IVM trabaja en la vanguardia de los debates científicos y sociales actuales para contribuir a un planeta más sostenible. A través de una investigación multidisciplinar, interdisciplinar y transdisciplinar orientada a la búsqueda de soluciones, los investigadores del IVM se proponen comprender la complejidad del mundo y aportar soluciones. Estudian los procesos hidrológicos y climáticos, y cómo estos procesos conducen a riesgos y oportunidades para la sociedad, la economía y el medio ambiente. El grupo de Riesgo de Sequía del IVM está desarrollando nuevas metodologías y resultados relevantes para las políticas en los temas de análisis de riesgo de sequía y adaptación a la sequía.Acerca de UNU-EHS:La Universidad de las Naciones Unidas es el grupo de reflexión mundial de las Naciones Unidas. El Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana (Bonn, Alemania) se centra en el fomento de la seguridad y el bienestar humanos mediante la reducción de los riesgos actuales y futuros derivados de los peligros medioambientales y el cambio climático. Sus principales áreas de trabajo son el riesgo y la adaptación y la transformación. https://unu.edu/ehsAcerca de IDRA La Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA) es la primera coalición mundial que crea impulso político y moviliza recursos financieros y técnicos para un futuro resiliente a la sequía. Como plataforma en crecimiento de más de 30 países y 20 instituciones, la IDRA aprovecha las fortalezas colectivas de sus miembros para promover políticas, acciones y el desarrollo de capacidades para la preparación ante la sequía, reconociendo que sólo somos tan resilientes a la sequía y al cambio climático como lo es nuestra tierra. La labor de la IDRA está en consonancia con el mandato de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), que alberga la Secretaría de la IDRA, y lo apoya.El Atlas está disponible para los medios de comunicación en https://drive.google.com/file/d/1VBI_LlGzt8jhKZSIKO2vjzX9dBIMR-Xh/view?usp=sharingMapas seleccionados: https://bit.ly/3CK4oz7