High-level meeting in Bonn highlights land degradation and drought as rising drivers of instability and security risks.
Nairobi / Bonn, 12 de diciembre de 2025 – El Gobierno de Kenya y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) anunciaron hoy que Kenya acogerá la próxima observancia mundial del Día de la Desertificación y la Sequía, que se celebrará el 17 de junio de 2026 bajo el lema «Pastizales: Reconocer. Respetar. Restaurar.» La observancia de 2026, que tendrá lugar en Kenya, pondrá de relieve el papel central de los pastizales del mundo en la resiliencia climática, la seguridad alimentaria e hídrica, la conservación de la biodiversidad y la identidad cultural de las comunidades pastoralistas e indígenas. Los pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre y sostienen la vida de dos mil millones de personas, incluidos 500 millones de pastoralistas, que han sido los guardianes de estos paisajes durante generaciones. La decisión de Kenya de acoger la observancia mundial fue anunciada oficialmente por la Secretaria del Gabinete para Medio Ambiente, Cambio Climático y Silvicultura, Dra. Deborah Mlongo Barasa, quien extendió una cordial invitación a la comunidad internacional para unirse a Kenya el próximo año: «En nombre del Gobierno de Kenya, permítanme extender una cálida invitación a todos. El próximo año, Kenya tiene el honor de acoger la Observancia Mundial del Día de la Desertificación y la Sequía. Damos una cordial bienvenida a todos los Estados Miembros, a nuestros socios, a la sociedad civil y a la juventud para que se unan a nosotros mientras ponemos el foco mundial en la resiliencia frente a la sequía, la restauración de la tierra y las comunidades cuyas vidas y medios de subsistencia están marcados por estos desafíos». Añadió que «la presencia de los participantes no solo enriquecerá la observancia, sino que también reafirmará nuestro compromiso compartido de salvaguardar las tierras secas del mundo y apoyar a las personas que dependen de ellas. Al celebrar el Año Internacional de los Pastizales y los Pastoralistas, esperamos que la comunidad mundial acompañe a Kenya en el reconocimiento del inmenso valor de estos paisajes y de quienes los custodian. Esperamos darles la bienvenida en Kenya, mientras movilizamos al mundo para actuar frente a la sequía antes de que la sequía actúe contra nosotros». La Secretaria Ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, declaró: «Agradecemos al Gobierno de Kenya por acoger el Día de la Desertificación y la Sequía 2026 y por poner el foco en los pastizales del mundo. Estos paisajes son vitales para los alimentos, el agua, la biodiversidad y la resiliencia climática. El liderazgo de Kenya llega en un momento crucial, cuando los pastizales enfrentan una presión creciente a nivel mundial. Al reconocer su valor, respetar a sus guardianes tradicionales y restaurar los pastizales para devolverles su salud, podemos fortalecer los medios de vida de dos mil millones de personas». Añadió que «hasta la mitad de los pastizales del mundo están degradados, y algunos están desapareciendo más rápidamente que las selvas tropicales, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua y las culturas pastoralistas». A pesar de su vasta extensión y su importancia crítica, los pastizales siguen siendo uno de los ecosistemas más infravalorados del planeta. La degradación de estos paisajes amenaza la biodiversidad, la regulación del clima y las economías de los países que dependen en gran medida de la producción ganadera y de los sistemas de pastoreo. Las evaluaciones técnicas recientes de la CNULD destacan que invertir en la restauración de pastizales puede generar retornos de hasta 35 dólares estadounidenses por cada dólar invertido, gracias a los beneficios ecológicos y socioeconómicos combinados. Coincidiendo con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastoralistas, la observancia del Día de la Desertificación y la Sequía 2026 atraerá la atención mundial sobre la necesidad de reconocer y valorar los pastizales por las funciones esenciales que desempeñan, respetar a los guardianes tradicionales que los han cuidado durante generaciones y restaurar los paisajes degradados para asegurar los medios de vida y los servicios ecosistémicos. A través del Día de la Desertificación y la Sequía 2026, se invita a países y comunidades a: Reconocer: la contribución económica de los pastizales a las economías nacionales y regionales; su papel en el mantenimiento de la biodiversidad y la vida silvestre; y los múltiples beneficios que aportan, desde la regulación de los ciclos del agua hasta el almacenamiento de carbono. Respetar: a los pastoralistas, los pueblos indígenas y las comunidades locales, cuya movilidad, sistemas de gobernanza consuetudinarios y conocimientos ecológicos son esenciales para mantener la salud y la productividad de estos paisajes. Restaurar: los pastizales mediante inversiones en la gestión sostenible de la tierra y el agua, el fortalecimiento de la gobernanza, la mejora de la preparación frente a la sequía y el apoyo a iniciativas de restauración lideradas por las comunidades. El Día de la Desertificación y la Sequía, que se conmemora cada año el 17 de junio, es el momento mundial de las Naciones Unidas para concienciar sobre la degradación de la tierra y la sequía, y para movilizar acciones destinadas a proteger y restaurar tierras sanas. La observancia del Día de la Desertificación y la Sequía 2026 en Kenya será la primera vez en casi una década que el continente africano acoge esta importante conmemoración mundial. Las observancias anteriores tuvieron lugar en Colombia (2025), Alemania (2024), Estados Unidos (2023), España (2022), Costa Rica (2021), República de Corea (2020), Türkiye (2019), Ecuador (2018), Burkina Faso (2017) y China (2016). Para más información, por favor contacte: Oficina de Prensa de la CNULD: press@unccd.int https://www.unccd.int/events/desertification-drought-day/2026 Acerca del Día de la Desertificación y la Sequía Declarado oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994 (A/RES/49/115), el Día de la Desertificación y la Sequía, que se conmemora anualmente el 17 de junio, es una ocasión única para destacar soluciones prácticas para combatir la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía. Países de todo el mundo se movilizan para conmemorar esta jornada con una amplia gama de actividades educativas, culturales y deportivas. Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz mundial en favor de la tierra. Reúne a gobiernos, científicos, responsables de políticas públicas, el sector privado y comunidades en torno a una visión compartida y a una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en favor de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los impactos actuales de la degradación de la tierra y promover la gestión sostenible del territorio en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.
La Agenda de Acción de Riad avanza con iniciativas como la Alianza Global de Riad para la Resiliencia a la Sequía y el Fondo de Inversión para la Resiliencia a la Sequía El Caucus de los Pueblos Indígenas y el Caucus de Género se erigen como voces poderosas en el proceso de la CNULDNuevos informes sitúan a los pequeños Estados insulares en desarrollo y a los pastizales en el punto de mira en vísperas de la COP17 Bonn/Ciudad de Panamá, 5 de diciembre de 2025 – Coincidiendo con el Día Internacional de los Suelos, la reunión que marca el ecuador entre las conferencias de las Naciones Unidas sobre la tierra celebradas en Riad y Ulán Bator llegó a su fin en Panamá, tras cinco días de intenso diálogo sobre los avances en la lucha contra la pérdida mundial de suelos fértiles, la degradación de la tierra y la sequía. Las 197 partes reunidas en la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC23) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) prepararon el terreno para la próxima conferencia sobre la tierra que se celebrará en Mongolia en 2026, en la que se pedirá a las naciones que protejan los valiosos recursos terrestres e hídricos del mundo, ya que la demanda mundial de alimentos y energía sigue aumentando. Como parte del camino de Riad a Ulán Bator, los delegados y los actores no estatales trataron sobre cómo avanzar en la Agenda de Acción que surgió de la COP16, incluyendo la Asociación Global de Riad para la Resiliencia a la Sequía y el Fondo de Inversión para la Resiliencia a la Sequía. El centro de los debates fue cómo aprovechar mejor los nuevos marcos de cooperación y financieros para movilizar fondos privados y bilaterales para la acción sobre tierras y sequía sobre el terreno. Además, sentaron las bases para la reanudación de las negociaciones de un marco mundial contra la sequía en la 17.ª Conferencia de las Partes (COP17), que tendrá lugar en agosto de 2026. El proceso Tafa'ul, el primero de tres diálogos informales y voluntarios sobre el tema liderados por la presidencia de la COP16, avanzó en el establecimiento de la confianza entre las Partes antes de las conversaciones en Mongolia. El CRIC23 también fue testigo de los avances en la puesta en marcha de la Alianza Mundial de Riad para la Resiliencia frente a la Sequía, que aprobó su sistema de gobernanza y presentó un plan de acción para ayudar a unos 70 países a reducir su vulnerabilidad ante uno de los peligros más mortíferos y costosos del mundo. Otros aspectos destacados fueron la reunión del Caucus de Género, creado en la COP15 en Abiyán e incluido en la agenda oficial por primera vez este año como un espacio para influenciar una política de tierras que tenga en cuenta las cuestiones de género; el Caucus de la Juventud y la primera reunión oficial del Caucus de los Pueblos Indígenas, creado en la COP16, que pidió una participación significativa en las políticas y programas sobre tierras y la sequía a nivel multilateral y nacional. Durante la CRIC23, las partes evaluaron los avances en cuestiones como el fomento de la capacidad, la presentación de informes, el género, la tenencia de la tierra y la aplicación de los objetivos voluntarios de neutralidad enla degradación de las tierras (LDN). La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, subrayó el poder del multilateralismo y, en nombre de la Secretaría de la CNULD, reafirmó la determinación de ayudar a los países a traducir los compromisospolíticos en resultados claros para las personas y el planeta: “Los planes nacionales de neutralidad frente a la sequía y la degradación de las tierras sin financiación siguen siendo palabras sobre el papel. Nuestra misiónahora es desbloquear la financiación y las inversiones para la protección, la restauración y la resiliencia, incluso del sector privado, para que los países puedan lograr un cambio real sobre el terreno. Desde Panamá hasta Ulaanbaatar, debemos mantener el impulso y garantizar que los compromisos se traduzcan en acciones”. Las voces de los indígenas y las mujeres Los participantes en la primera reunión del Caucus de los Pueblos Indígenas hicieron hincapié en su papel como guardianes de la tierra. Juntos, representantes de todo el mundo pidieron tener voz en la toma de decisiones, que se reconociera su sabiduría milenaria y que se les diera acceso a la financiación. Mientras tanto, se está trabajando para convocar el primer Caucus de Comunidades Locales, creado en la COP16. “Los pueblos indígenas aquí reunidos sabemos lo que queremos de la COP17”, afirmó Hindou Oumarou Ibrahim, coordinadora de la Asociación de Mujeres y Pueblos Indígenas del Chad (AFPAT). “Queremos que se nos escuche en el proceso, no como observadores, sino como participantes. Queremos tener acceso directo a la financiación para aplicar las decisiones de la COP17 en nuestros territorios. Queremos que nuestros conocimientos ancestrales se integren en los debates científicos. Los pueblos indígenas no son una casilla que marcar. Somos una voz esencial para garantizar que la tierra siga sustentando a la humanidad en los años venideros”. El Caucus de Mujeres llamó la atención sobre el liderazgo de las mujeres indígenas en la gestión sostenible de la tierra y los impactos de género de las tormentas de arena y polvo, con miras a informar las recomendaciones con perspectiva de género que surgen de los procesos de la CNULD. Además, las mujeres de los países en desarrollo afectados por la sequía recibieron capacitación en negociación en preparación para la COP17 a través del Fondo de Delegadas (WDF), lo que supone un paso adelante, ya que las mujeres solo representaban el 33 % de los delegados en la última sesión del CRIC. Todas las reuniones contaron con el apoyo de los Voluntarios de las Naciones Unidas, que también facilitarán la COP17, ya que el mundo celebra en 2026 el Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible (IVY 2026) para reconocer sus contribuciones. Islas y pastizales Un nuevo informe informativo de la CNULD destacó que cada centímetro de tierra es vital para la supervivencia de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), que se enfrentan a los crecientes efectos de la sequía y la pérdida de tierras cultivables. La superficie de los PEID afectada por al menos seis meses de sequía extrema al año ha aumentado hasta el 17 % en el periodo 2014-2023, frente al 2 % entre 1961 y 1970. Mientras tanto, la urbanización, la agricultura insostenible y las industrias extractivas están alimentando la degradación de la tierra en algunos de los territorios más pequeños, aislados y pobres del mundo, que se encuentran entre los más vulnerables al cambio climático. Otro informe reveló que la restauración de los pastizales ofrece uno de los mayores rendimientos de cualquier inversión en ecosistemas, con beneficios que alcanzan hasta 35 dólares por cada dólar invertido, según las conclusiones preliminares de un análisis global de costes y beneficios realizado por la Iniciativa sobre la Economía de la Degradación de la Tierra (ELD). Ambos informes se presentarán en su totalidad en la COP16 en Mongolia, coincidiendo con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (IYRP) y en un momento en que los PEID se están uniendo para hablar con una sola voz en el proceso de la CNULD sobre sus retos y oportunidades únicos. De Riad a Mongolia En diciembre de 2024, en la COP16 celebrada en Riad, las partes adoptaron la primera decisión importante sobre las tierras agrícolas, hicieron hincapié en la necesidad de involucrar al sector privado a través de la iniciativa Business4Land y movilizaron miles de millones para la acción contra la sequía y la degradación de la tierra en los países más vulnerables del mundo. Ese legado se está trasladando a la COP17. Por ejemplo, la reunión celebrada en Panamá impulsó la consulta dirigida por la FAO para elaborar orientaciones sobre la histórica decisión de la COP de evitar, reducir y revertir la degradación de las tierras agrícolas y los suelos. El documento, que estará dirigido a los responsables de la toma de decisiones y a los profesionales, ofrecerá a las naciones vías específicas para abordar la pérdida de tierras fértiles, lo cual es crucial para alcanzar los objetivos de la LDN, ya que alrededor del 60 % de la degradación se produce en tierras agrícolas. El Excmo. Sr. Osama Faqeeha, Viceministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura del Reino de Arabia Saudita, Presidencia de la COP16 de la CNULD, dijo: “Como dijo el Secretario General de las NacionesUnidas, António Guterres, ‘Vivimos en la tierra y vivimos de la tierra, pero la tratamos como si fuera basura’. Ya es hora de que la valoremos por lo que vale. La CRIC23 ha sido una oportunidad para mantener el impulsoen materia de tierra y sequía en el camino de Riad a Ulán Bator, y para armonizar los esfuerzos en materia de innovación y financiación para las generaciones presentes y futuras”. El Sr. Batmunkh Dondovdorj, Asesor Especial del Ministro y Presidente de la Oficina Nacional de la próxima Presidencia de la COP17, declaró: “De cara al futuro, nuestro objetivo como próxima Presidencia es ayudar a celebrar una COP inclusiva, equilibrada, con base científica y orientada a soluciones prácticas. Una COP que refleje la diversidad regional, refuerce la cooperación entre sectores, reúna a gobiernos, científicos, jóvenes, mujeres, pueblos indígenas, comunidades y socios, y avance de forma tangible hacia la neutralidad en la degradación de las tierras y la resiliencia a la sequía”. Notas para los editores Los recursos visuales sobre el CRIC 23 y el panel de datos de la CNULD están disponibles aquí: https://trello.com/b/zq0kxtkK/unccd-cric23-panama-2025 Para obtener más información sobre la Convención y la CRIC 23, visite el sitio web de la CNULD: https://www.unccd.int/cric23 Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz mundial para la tierra. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar la tierra del mundo en aras de la sostenibilidad de la humanidad y el planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación de la tierra y promover la gestión responsable de la tierra en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva. Acerca de CRIC23 Representantes de 196 países y de la Unión Europea se reúnen en Panamá del 1 al 5 de diciembre de 2025 para examinar sus esfuerzos contra la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía en el marco de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), una de las tres convenciones de Río, junto con la biodiversidad y el clima. La 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC 23) de la CNULD reunirá a unos 500 delegados de gobiernos, la sociedad civil y el mundo académico para evaluar los progresos realizados en la consecución de los objetivos de la Convención.
Nuevas pruebas demuestran que los pastizales se están degradando más rápidamente que las selvas tropicales en algunas regiones, a pesar de que aportan múltiples beneficios y sustentan a 2,000 millones de personas Bonn/Ciudad de Panamá, 4 de diciembre de 2025. Desde las tierras áridas de América Latina y África hasta las estepas de Asia Central, los pastizales sustentan la seguridad alimentaria, la estabilidad climática y culturas pastorales centenarias. Estos vastos paisajes, que cubren la mitad del planeta, almacenan una cantidad significativa de carbono, amortiguan los extremos climáticos y regulan el agua en algunas de las regiones más áridas del mundo. Sin embargo, a pesar de su inmenso valor, los pastizales siguen siendo uno de los ecosistemas más ignorados del planeta. En varias regiones, se están deteriorando más rápidamente que las selvas tropicales, lo que tiene graves consecuencias para la seguridad alimentaria, la resiliencia climática y los medios de vida rurales. La restauración de los pastizales ofrece uno de los mayores rendimientos de cualquier inversión en ecosistemas, con beneficios que alcanzan hasta 35 dólares por cada dólar invertido. Estos nuevos resultados preliminares de un análisis global de costes y beneficios realizado por la Iniciativa sobre la Economía de la Degradación de la Tierra (ELD) se han presentado hoy en la reunión de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) que se celebra este año en Panamá, la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC23). El científico jefe de la CNULD, Barron Joseph Orr, explica: “El análisis confirma lo que muchas comunidades pastorales saben desde hace mucho tiempo: los pastizales son activos ecológicos y económicos estratégicos, no tierras marginales. Estos beneficios provienen de una mayor productividad de la vegetación, un mayor almacenamiento de carbono, una mayor retención de agua y la prevención de la degradación”. “La urgencia es evidente. Entre el 25 % y el 50 % de los pastizales del mundo están degradados o en peligro, lo que debilita los ciclos del agua, la productividad ganadera, la biodiversidad y los medios de vida rurales. En regiones como el Sahel, Asia Central y partes de América del Sur, las presiones climáticas ya están reduciendo la productividad y restringiendo la movilidad de los pastores, con efectos secundarios para la seguridad alimentaria”, afirmó Orr. Mark Schauer, oficial superior de programas de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit, GIZ), que coordina la Iniciativa ELD, afirmó: “La restauración de los pastizales tiene sentido desde el punto de vista económico y ecológico. Al reforzar la base empírica y trabajar con las comunidades pastorales, podemos ayudar a los países a diseñar inversiones que permitan alcanzar la resiliencia a largo plazo”. Durante más de una década, la Iniciativa ELD ha proporcionado a los gobiernos datos sobre el valor económico real de las tierras sanas y las enormes pérdidas causadas por su degradación. Su nuevo documento de debate, The Business Case for Investment in Rangeland Restoration (‘Argumentos económicos a favor de la inversión en la restauración de pastizales’), presentado en la CRIC23, irá seguido de una evaluación completa en la COP17 de la CNULD, que se celebrará en Mongolia el próximo mes de agosto. “Cada vez hay más pruebas que confirman que los pastizales, durante mucho tiempo considerados espacios marginales o ‘vacíos’, son en realidad fundamentales para la acción climática, la seguridad alimentaria e hídrica y el desarrollo rural sostenible. Con la evaluación económica completa prevista antes de la COP17, la CRIC23 ha reforzado las bases técnicas y políticas necesarias para aumentar la inversión en estos vastos paisajes que sustentan la vida”, añadió Schauer. Los expertos subrayaron que la restauración eficaz de los pastizales no depende de costosas obras de ingeniería. Requiere derechos seguros sobre la tierra y el agua, una gobernanza dirigida por las comunidades y un pastoreo sostenible basado en la movilidad. Cuando los pastores pueden desplazarse según las condiciones estacionales, la vegetación se recupera más rápidamente, los suelos retienen más humedad y las reservas de carbono se mantienen estables. Este enfoque también refuerza la resiliencia de los pueblos indígenas, las mujeres, los jóvenes y otras personas cuyos medios de vida e identidades culturales están profundamente ligados a los pastizales. La CRIC23 se celebra mientras los países se preparan para el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (IYRP) 2026, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se espera que el IYRP dé una visibilidad sin precedentes a los pastizales, los pastores y sus sistemas de conocimientos. “Los pastores han cuidado estas tierras durante generaciones. Sus conocimientos, movilidad y gestión son esenciales para restaurar los pastizales y fomentar la resiliencia. Mientras el mundo se prepara para el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, debemos asegurarnos de que las comunidades pastorales no solo sean escuchadas, sino también apoyadas como socios en las acciones de sostenibilidad climática y medioambiental”, dijo Enrique Michaud, copresidente de la Alianza Global del IYRP. “Mongolia es una nación moldeada por los pastizales y las tradiciones pastorales. Sabemos por experiencia que cuando los pastizales prosperan, las comunidades prosperan. Mientras nos preparamos para acoger la COP17, una de nuestras principales prioridades es elevar los pastizales en la agenda mundial y garantizar que los países dispongan de las pruebas, las asociaciones y las inversiones necesarias para restaurar estos ecosistemas vitales a gran escala”, señaló Ariuntuya Dorjsuren, directora general de la División de Cooperación Internacional del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, NFP de Mongolia. La CNULD contribuye al IYRP a través de su Iniciativa Emblemática sobre Pastizales y la campaña Ruta de la Seda prevista para 2026, que mostrará los paisajes de pastizales y las culturas pastorales a lo largo de un recorrido de 6.000 kilómetros que abarca 10 países. Estos esfuerzos se basan en el impulso político de la COP16 en Riad y la COP17 en Ulán Bator, alineando las presidencias recientes y futuras de la COP en torno a elevarlos pastizales como una prioridad mundial en materia de clima y medios de vida. Lista de recursos: https://www.unccd.int/resources/global-land-outlook/glo-thematic-report-rangelands-and-pastoralists https://wwf.panda.org/discover/our_focus/food_practice/grasslands_and_savannahs/roots_to_riches_priority_decisions_for_grasslands/ https://www.eld-initiative.org/en/projects/economics-of-rangelands
La pérdida de tierras fértiles y las graves sequías ponen en peligro a los PEID a medida que el planeta se calienta La voz de los PEID cobra protagonismo de cara a la COP17 de la CNULD en Mongolia El área terrestre de los PEID afectada por seis meses de sequía extrema o más al año se ha disparado de un 2% a un 17 %, en los últimos 60 años. Casi siete de cada diez habitantes de los PEID están expuestos a la sequía. Los PEID deben adoptar urgentemente prácticas agrícolas sostenibles para impulsar la seguridad alimentaria e hídrica ante el cambio climático. El Foro de los PEID de la CNULD aborda los retos únicos a los que se enfrentan los PEID, ya que la pérdida de tierras fértiles y las graves sequías amenazan vidas y medios de subsistencia. Bonn/Ciudad de Panamá, 2 de diciembre de 2025. Cada centímetro de tierra es vital para la supervivencia de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), que se enfrentan a los crecientes efectos de sequías más severas y a la pérdida de suelos fértiles, según un informe presentado durante la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC 23) en Panamá. El informe, elaborado por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), advierte de que la superficie de los PEID afectada por al menos seis meses de sequía extrema al año se ha disparado hasta el 17 % en el periodo 2014-2023, frente al 2 % entre 1961 y 1970. Mientras tanto, la urbanización, la agricultura insostenible y las industrias extractivas están acelerando la degradación de tierras preciosas en algunos de los territorios más pequeños, aislados y pobres del planeta, que son también algunos de los más vulnerables al cambio climático. Los PEID albergan a casi 74 millones de personas, alrededor del 1 % de la población mundial, pero se enfrentan a retos sociales, económicos y medioambientales únicos: la pérdida de incluso pequeñas áreas de tierra productiva compromete su seguridad alimentaria, hídrica y energética; aumenta la transmisión de enfermedades infecciosas; y socava los medios de vida rurales, siendo las mujeres y las niñas las más afectadas. Dada la limitada superficie cultivable y la escasa base de recursos de los PEID, cada pedazo de tierra es importante para la resiliencia de las comunidades, las economías y los ecosistemas, especialmente ante los peligros relacionados con el clima. La secretaria ejecutiva adjunta de la CNULD, Andrea Meza, afirmó: “Los pequeños Estados insulares en desarrollo nos recuerdan que cuidar nuestra tierra es una cuestión existencial. Debemos transformar urgentemente nuestros sistemas alimentarios y armonizar nuestras políticas para aprovechar las tierra scomo base del desarrollo sostenible, como una cuestión de seguridad y como una solución para el clima y la biodiversidad. A medida que el mundo es testigo de fenómenos meteorológicos y climáticos más extremos, es imperativo que invirtamos en tierras saludables para reducir la vulnerabilidad de nuestras comunidades en los PEID y más allá”. Retos crecientes El informe resume la información de evaluaciones recientes y fuentes científicas, incluido el panel de datos de la CNULD, para presentar los retos y oportunidades de los PEID en relación con las tierras y la sequía. A nivel mundial, los PEID abarcan 39 Estados y 18 territorios del Caribe, el Pacífico, el Atlántico, el Océano Índico y el Mar de China Meridional (AIS). Seguridad alimentaria: La seguridad alimentaria en los PEID se ve amenazada por la escasez de tierras cultivables, el elevado coste de las importaciones de alimentos y la triple carga de la malnutrición, es decir, la desnutrición, la deficiencia de micronutrientes y la obesidad. En la mayoría de los PEID, la producción agrícola se ve limitada por la baja fertilidad del suelo, los elevados costes de los insumos y la exposición a sequías, ciclones y salinización, lo que les impide satisfacer la demanda interna de alimentos. La degradación de la tierra agrava una situación ya de por sí frágil. Degradación de la tierra: La gestión insostenible de la tierra y el agua está aumentando la vulnerabilidad a las sequías en los PEID. Muchos procesos de degradación de la tierra en los PEID tienen su origen en el legado del colonialismo, en particular las plantaciones de cultivos comerciales y las industrias forestales, que desplazaron las prácticas indígenas de uso de la tierra y provocaron la inseguridad de la tenencia. Sequía y escasez de agua: una preocupación creciente, especialmente en los PEID más pobres, pequeños o aislados, como Haití, Martinica, Comoras, Islas Marshall y Guam. Cinco PEID sufren escasez de agua (menos de 1000 m³ por persona y año) y otros tres se enfrentan a una escasez absoluta de agua (menos de 500 m³ por persona y año). Biodiversidad: Los PEID cubren menos del 0,5 % de la superficie del planeta, pero albergan más del 20 % de la biodiversidad mundial. La pérdida de biodiversidad reduce la fertilidad del suelo, la polinización, el ciclo del agua y la protección costera. A su vez, eso socava la productividad y la resiliencia de los ecosistemas, así como la seguridad alimentaria y los medios de vida. Políticas públicas y datos: Las instituciones locales suelen carecer de recursos y expertos suficientes para integrar soluciones basadas en la naturaleza en las iniciativas de gestión de la tierra. Desarrollar y conservar los conocimientos técnicos y acceder a datos de alta resolución sobre la cobertura del suelo es fundamental para promover la gestión sostenible de la tierra y la resiliencia. Ocho de los 20 países que encabezan el Índice de Fuga de Cerebros y Población Humana son PEID: Jamaica, Haití, Guyana, Granada, Cabo Verde, Samoa, Micronesia y Fiyi. Finanzas: Solo 487 millones de dólares de la financiación total para el desarrollo proporcionada a los PEID entre 2016 y 2023 se destinaron a la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía. Aun así, esta financiación se distribuyó de forma desigual entre los PEID, ya que cinco países (Papúa Nueva Guinea, Haití, República Dominicana, Islas Salomón y Fiji) recibieron el 65 % del total. Gobernanza del uso de la tierra La gobernanza del uso de la tierra es un reto para los PEID. En el Caribe, por ejemplo, la inseguridad de la tenencia de la tierra, arraigada en la época colonial, desalienta las inversiones en la gestión sostenible de la tierra y el agua. Esto contribuye a un círculo vicioso de degradación ambiental y pobreza. En el Pacífico, muchas comunidades conservaron los derechos sobre sus territorios ancestrales, pero están perdiendo las ya limitadas tierras cultivables debido al crecimiento urbano no planificado. Según el informe, las garantías jurídicas para los sistemas de gobernanza tradicionales y la participación de las comunidades en la planificación y la aplicación del uso de la tierra son fundamentales para detener esta tendencia. «La planificación espacial es una herramienta poderosa: ayuda a proteger las tierras saludables, reduce los conflictos por los recursos limitados y refuerza la resiliencia ante la sequía y el cambio climático», afirmó Fred Nicholas, responsable de proyectos del Servicio Nacional de Medio Ambiente de las Islas Cook. «Pero su éxito depende de que los organismos gubernamentales, los líderes tradicionales y las comunidades trabajen juntos para gestionar de forma sostenible la tierra, los acuíferos y las zonas costeras mediante un enfoque verdaderamente integral, desde las cordilleras hasta los arrecifes». Intervenciones rentables Los PEID dependen en gran medida de paisajes saludables para sustentar sectores económicos clave como la agricultura, la pesca y el turismo. En la actualidad, 26 de los 39 PEID que son países Partes en la CLD se han comprometido a establecer objetivos de neutralidad en la degradación de las tierras (NDT), entre ellos la República Dominicana, Mauricio, Santo Tomé y Príncipe y Papua Nueva Guinea. Esto incluye diversos enfoques para proteger los recursos terrestres e hídricos y fomentar la resiliencia en los PEID, tales como: Planificación integrada del uso de la tierra: facilita la gestión equilibrada de los recursos terrestres limitados, al tiempo que aborda las necesidades contrapuestas de vivienda, agricultura, conservación de la naturaleza y turismo. Prácticas agrícolas y agroforestales indígenas: son formas rentables de mejorar la seguridad alimentaria, la adaptación al clima y el desarrollo sostenible de los PEID. Por ejemplo, los PEID de todas las regiones tienen prácticas tradicionales que son más resilientes a las sequías, las inundaciones y las tormentas que los monocultivos industriales. Los sistemas de doble uso de la tierra, como la agroforestería, la agrivoltaica y la agricultura urbana, pueden salvaguardar los servicios ecosistémicos y la conectividad, al tiempo que satisfacen la demanda de alimentos. Esfuerzos cooperativos Los PEID tienen una voz unificada en los diálogos multilaterales, como las negociaciones sobre el cambio climático. El taller y el evento paralelo del Foro de los PEID de la CNULD demuestran cómo los PEID están dando prioridad a la degradación de la tierra y la sequía como parte de su agenda de desarrollo. Los líderes presentes en estas reuniones pidieron inversiones en la restauración de la tierra y la gestión del agua y los residuos, y subrayaron la necesidad de una planificación integrada del uso de la tierra como cuestión de resiliencia y adaptación al clima. “Los PEID conocen de primera mano los brutales efectos de los desastres relacionados con el clima, como la devastación que causó recientemente el huracán Melissa en Jamaica”, afirmó Calvin James, antiguo director del PILSM y actual coordinador del Foro de los PEID de la CNULD. “Debemos acelerar las medidas contra la degradación de la tierra y la sequía en nuestros territorios mediante el intercambio de buenas prácticas, la puesta en común de las lecciones aprendidas y la sensibilización sobre nuestros retos y oportunidades únicos”, explicó. “Consideramos que el foro de los PEID es un hito de cara a la COP17, donde esperamos que las Partes reconozcan formalmente a los pequeños Estados insulares en desarrollo como una voz unificada”. El próximo informe Global Land Outlook on SIDS, cuya publicación está prevista antes de la COP17 de la CNULD en Mongolia, ofrecerá un análisis más detallado de los retos y oportunidades únicos en materia de tierra para fomentar la resiliencia en los PEID. Notas para los editores Para consultas y solicitudes de entrevistas con los autores, póngase en contacto con: press@unccd.int Los recursos visuales sobre el CRIC 23 y el panel de datos de la CNULD están disponibles aquí: https://trello.com/b/zq0kxtkK/unccd-cric23-panama-2025 En el sitio web de la CNULD se puede encontrar información adicional y actualizaciones para los medios de comunicación sobre la Convención y el CRIC 23: https://www.unccd.int/cric23 Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global para la tierra. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar la tierra del mundo en aras de la sostenibilidad de la humanidad y el planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación de la tierra y promover la gestión responsable de la tierra en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.
Las 197 Partes de la CNULD se reúnen para evaluar los avances en el camino de Riad a Ulán Bator Panamá restaurará 100.000 hectáreas para 2035 como parte de una estrategia pionera para promover los objetivos relacionados con la tierra, el clima y la biodiversidad Ciudad de Panamá, 1 de diciembre de 2025. La pérdida mundial de tierras fértiles y el aumento de las sequías serán el tema central de la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC23), que reunirá esta semana en Panamá a las 197 Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD). La reunión se celebra en un momento crucial. Si las tendencias actuales continúan, una superficie de tierras casi del tamaño de Sudamérica (16 millones de kilómetros cuadrados) estará en proceso de degradación para 2050, justo cuando la demanda mundial de alimentos, agua y energía sigue aumentando. Mientras tanto, dos tercios del planeta se han vuelto permanentemente más secos en las últimas tres décadas y, el planeta ha registrado sequías récord en los últimos dos años. En Panamá, la sequía interrumpió el tráfico a través del Canal, lo que afectó significativamente al comercio mundial. La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “La resiliencia de nuestras comunidades, economías y ecosistemas depende de la salud de las tierras. Sin embargo, seguimos degradando cada año una superficie del tamaño de Egipto, erosionando la capacidad de las tierras para producir alimentos, almacenar agua, sustentar la biodiversidad y proteger a las personas de las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo. Invertir en la gestión sostenible de la tierra, su restauración de la tierra y las solucionesbasadas en la naturaleza no es solo una necesidad medioambiental, sino también un imperativo para el desarrollo y una inversión estratégica en la estabilidad, la prosperidad y la paz”. “La CRIC23 es un momento clave para evaluar nuestro progreso colectivo, fortalecer el puente entre Riad y Ulán Bator y reconocer la resiliencia de las tierras y la sequía como elhilo conductor que conecta las Convenciones de Río. Juntos, podemos acelerar el cambio hacia un futuro más resiliente, con mayor seguridad alimentaria y en armonía con la naturaleza”. De Riad a Ulán Bator CRIC23 examinará los progresos realizados en la aplicación de las decisiones adoptadas en la 16.ªreunión de la Conferencia de las Partes (COP16) de la CNULD, celebrada en Riad (Arabia Saudita) en diciembre de 2024, y debatirá la hoja de ruta de la Convención para después de 2030. Osama Faqeeha, Viceministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura del Reino de Arabia Saudita y representante de la Presidencia de la COP16 de la CNULD, declaró: “La COP16 de la CNULD, celebrada en diciembre de 2024 en Riyadh, y que contó con unos 100.000 participantes, supuso un punto de inflexión en la toma de conciencia mundial sobre los impactos de la degradación de tierras y la sequía y la necesidad de enfrentarlas. De ello dependen la seguridad hídrica y alimentaria, la resiliencia al cambio climático, la biodiversidad y el bienestar de miles de millones de personas en todo el mundo”. La reunión celebrará sesiones temáticas sobre la tenencia de la tierra como base para las inversiones en tierras saludables; debatirá la creciente amenaza de las tormentas de arena y polvo; y acogerá la segunda reunión del Grupo de Género para dar voz a las mujeres, que se ven afectadas de manera desproporcionada por la degradación de la tierra y la sequía, al tiempo que apoyan los medios de vida de comunidades enteras en todo el mundo. Las Partes también colaborarán con otras partes interesadas clave, como los jóvenes, los pueblos indígenas y las comunidades locales, y asistirán a la presentación de nuevos informes sobre los pequeños Estados insulares en desarrollo y los pastizales. Además, se celebrará el primero de los tres diálogos informales y voluntarios sobre resiliencia a la sequía, para preparar la reanudación de las negociaciones sobre la materia en la COP 17. Dirigido por la Presidencia de la COP16, el Proceso Tafa'ul se inspira en la palabra árabe تَفَاؤُل (Tafa'ul), que significa optimismo constructivo y determinación esperanzada. Las recomendaciones de CRIC23 servirán de base para la toma de decisiones de los 196 países Partes en la Convención y la Unión Europea antes de la próxima COP17 de la CNULD, que tendrá lugar en Ulaanbaatar (Mongolia) en agosto de 2026. El Sr. Batmunkh Dondovdorj, asesor especial del ministro y presidente de la Oficina Nacional de la próxima Presidencia de la COP17, destacó que el camino de Riad a Ulán Bator debe ser un camino de esperanza para comunidades y ecosistemas que han sido infravalorados durante mucho tiempo. La COP17 coincidirá con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, lo que ofrece una oportunidad política única para poner de relieve los pastizales, que están desapareciendo más rápidamente que las selvas tropicales. “La reunión de Panamá es crucial para sentar las bases del éxito de la COP17, que pondrá de relieve los vínculos entre el bienestar humano y los paisajes saludables, productivos y resilientes”, afirmó Dondovdorj. “Esto es especialmente cierto en el caso de los pastizales, que cubren alrededor de la mitad de la superficie terrestre del planeta y albergan a 2.000millones de personas, pero que a menudo son tratados como espacios vacíos y prescindibles. Para Mongolia, un país cuya historia, cultura y economía están profundamente arraigadas en el pastoreo, no se trata de una cuestión abstracta. Se trata de la dignidad, la identidad y las oportunidades de personas que han sido ignoradasdurante demasiado tiempo”. Pacto de Panamá con la Naturaleza Hoy, Panamá ha destacado la importancia de las tierras en su Compromiso con la Naturaleza, una hoja de ruta que unifica los esfuerzos nacionales para hacer frente a la degradación de la tierras, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, con el fin de aprovechar las sinergias entre las tres Convenciones de Río y avanzar más rápidamente en todos sus objetivos interrelacionados. Panamá tiene previsto restaurar 100.000 hectáreas de tierra degradada para 2035 como parte de su Compromiso con la Naturaleza, que ha presentado de forma oficial a la CNULD, El Excmo. Sr. Juan Carlos Navarro, Ministro de Medio Ambiente de Panamá, declaró: “La naturaleza es la columna vertebral de la economía mundial. El Pacto de Panamá con la Naturaleza demuestra nuestro compromiso con la restauración de cuencas hidrográficas críticas, la protección de bosques y el fomento de prácticas agrícolas sostenibles como medio para fortalecer la resiliencia de nuestra economía y nuestras comunidades. El Fondo Panamá Natural a su vez garantiza acciones de conservación en el territorio a largo plazo. No hay tiempo que perder: debemos cuidar urgentemente de la naturaleza para que ella pueda seguir cuidando de nosotros”. Panamá, signatario de la CNULD desde 1996, se ha comprometido a alcanzar la neutralidad en la degradación de las tierras para 2030, ha identificado 31 puntos críticos y está impulsando programas de reforestación y adaptación del Corredor Seco, lo que subraya su papel como anfitrión de la CRIC23. Este año, Panamá se ha convertido en el primer país en acoger las reuniones de las tres Convenciones de Río en el mismo año. Notas para los editores Para consultas y solicitudes de entrevistas, póngase en contacto con: press@unccd.int Los recursos visuales sobre la CRIC23 y el panel de datos de la CNULD están disponibles aquí: https://trello.com/b/zq0kxtkK/unccd-cric23-panama-2025 Oportunidades para los medios de comunicación Ruedas de prensa: 12:00-13:00 (hora local) 1 de diciembre: Conferencia de prensa inaugural En la conferencia de prensa se presentarán las principales expectativas para la CRIC23, se destacará el liderazgo de Panamá —incluida una referencia a su Compromiso con la Naturaleza— y se ofrecerán reflexiones de las presidencias de la COP16 y la COP17 de la CNULD. Ponentes: Juan Carlos Navarro, ministro de Medio Ambiente de Panamá Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la CNULD Osama Ibrahim Faqeeha, viceministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura para Asuntos Ambientales. Arabia SauditaBatbayar Shurenchuluun, secretario de Estado del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia 2 de diciembre: Presentación del informe sobre los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) Un nuevo informe que destaca los efectos de la sequía y el cambio climático en los SIDS de todo el mundo, así como las medidas adoptadas para combatirlos. Ponentes: Andrea Meza, vicesecretaria ejecutiva de la CNULD Calvin James, coordinador del Foro de los PEID de la CNULD Fred Nicholas, responsable de proyectos del Servicio Nacional de Medio Ambiente de las Islas Cook 4 de diciembre: Presentación del informe sobre la economía de los pastizales Presentación de un nuevo informe sobre los pastizales, fundamentales para la seguridad alimentaria y la estabilidad climática, pero en rápida desaparición. Ponentes: Mark Schauer, director del proyecto (codirector), Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) Dr. Barron Orr, científico jefe, CNULD Enrique Michaud, copresidente de la Alianza Global del IYRP.Ariuntuya Dorjsuren, directora general de la División de Cooperación Internacional del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático y punto focal nacional (PFN) de Mongolia. En diciembre también se pondrá en marcha el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (IYRP), un hito en la preparación de la COP17 que se celebrará en Mongolia en agosto de 2026. 5 de diciembre: comunicado de prensa de clausura (Día Mundial del Suelo) Publicado tras la sesión plenaria de clausura del CRIC23 y coincidiendo con el Día Mundial del Suelo. Ofrecerá una visión general de los resultados del CRIC23 y su importancia en el período previo a la COP17 de la CNULD. 3 de diciembre – Viaje de prensa: Se invita a los periodistas a una visita de campo organizada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en el Centro de Visitantes de Miraflores. La visita ofrecerá información sobre cómo la ACP integra la sostenibilidad y la protección de las cuencas hidrográficas en su estrategia a largo plazo para salvaguardar los recursos hídricos del Canal. Para obtener más información y actualizaciones para los medios de comunicación sobre la Convención y el CRIC 23, visite el sitio web de la CNULD:https://www.unccd.int/cric23 Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global para la tierra. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar la tierra del mundo en aras de la sostenibilidad de la humanidad y el planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación de la tierra y promover la gestión responsable de la tierra en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva. Acerca de la CRIC23 Representantes de 196 países y de la Unión Europea se reúnen en Panamá del 1 al 5 de diciembre de 2025 para examinar sus esfuerzos contra la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía en el marco de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), una de las tres convenciones de Río, junto con la biodiversidad y el clima. La 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC 23) de la CNULD reunirá a unos 500 participantes de gobiernos, la sociedad civil y el mundo académico para evaluar los progresos realizados en la consecución de los objetivos de la Convención.
Convocatoria de prensa - La 23.ª Comisión de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC23) tendrá lugar en Ciudad de Panamá, del 1 al 5 de diciembre de 2025
UNCCD Executive Secretary calls for greater cooperation on land restoration and drought resilience at the Arab Environment Ministers Meeting in Mauritania
A ceremonial tree planting at the Monaghan Peace Campus today marked the official launch of The People’s Peace Forest (PPF)—Ireland’s contribution to the UNCCD Peace Forest Initiative – a global programme that links land restoration with peace-building.
Un evento conjunto de alto nivel celebrado en Nueva York destaca la urgente necesidad de inversión, de alianzas y de participación del sector privado en la restauración de tierras y la resiliencia a la sequía Nueva York, 25 de septiembre de 2025 – Las presidencias de la Conferencia de las Partes en la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) – COP16 (Reino de Arabia Saudita) y COP17 (Mongolia)– han unido hoy sus fuerzas para mantener el impulso político y el compromiso financiero con la restauración de ierras y la resiliencia frente a la sequía a nivel mundial. El evento conjunto de alto nivel, celebrado paralelamente a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, reunió a líderes, ministros, organizaciones internacionales y socios del sector privado. La degradación de tierras ya afecta hasta al 40 % de la superficie terrestre del planeta, lo que socava la seguridad alimentaria e hídrica, así como los medios de vida de casi la mitad de la humanidad. Los sistemas alimentarios insostenibles son los principales impulsores de esta degradación, así como los responsables de la mayor parte de la deforestación y la pérdida de biodiversidad en el mundo. Las sequías, que han aumentado casi un tercio desde el año 2000, son cada vez más intensas y frecuentes en todo el mundo. Pocos peligros se cobran más vidas, causan mayores pérdidas económicas o afectan a más sectores de la sociedad que la sequía, que ahora ocasiona más de 307 000 millones de dólares en daños cada año. Si la tendencia continúa, tres de cada cuatro personas en todo el mundo se verán afectadas en 2050, siendo los países en desarrollo los más castigados. Sin embargo, las contribuciones del sector privado solo representan el 6 % de la financiación mundial en sobre tierras y sequía. Por ello, es esencial cerrar esta brecha para traducir los compromisos políticos en resultados sobre el terreno. En la COP16 celebrada en Riad en 2024, los países se unieron en torno a una nueva visión de la resiliencia, lanzando la Alianza Mundial de Riad para la Resiliencia frente a la Sequía y movilizando más de 12.000 millones de dólares en compromisos. De cara al futuro, la COP17, que se celebrará en Ulán Bator en 2026, coincidirá con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, poniendo de relieve los ecosistemas que sustentan a cientos de millones de personas y son fundamentales para la estabilidad climática. Los pastizales cubren más de la mitad de la superficie de la Tierra, sustentan los medios de vida directos de 500 millones de personas y proporcionan una sexta parte de las necesidades nutricionales del mundo. Las presidencias de la COP16 y la COP17 destacaron la importancia de la continuidad, la solidaridad y la ambición. El Excmo. Sr. Osama Faqeeha, viceministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura del Reino de Arabia Saudita, presidencia de la COP16 de la CNULD, señaló: “En la COP16 celebrada en Riad, los países se reunieron para lanzar una nueva visión de la gestión sostenible de la tierra y movilizar compromisos sin precedentes para combatir la desertificación. Hoy aprovechamos ese impulso y trabajamos con Mongolia, CNULD y socios de todo el mundo para garantizar que esas promesas se traduzcan en medidas que protejan a las personas, las economías y los ecosistemas de los crecientes efectos de la degradación de las tierras y la sequía”. Haciéndose eco de este espíritu, S. E. Battsetseg Batmunkh, Ministra de Asuntos Exteriores de Mongolia, destacó: “Esta reunión es nuestro intento de tender un puente que conecte nuestra ambición común de acelerar la acción mundial contra la desertificación y la degradación de tierras y en favor de la restauración de tierras y la resiliencia a la sequía. Como anfitriona de la COP17 y como nación con milenios de conocimiento sobre la convivencia en armonía con la naturaleza, Mongolia adopta prácticas que mejoran la productividad al tiempo que preservan los ecosistemas”. La ministra Battsetseg subrayó el liderazgo de Mongolia en agricultura regenerativa, sistemas de pastoreo sostenibles, soluciones basadas en la naturaleza y suelos saludables. De cara al futuro, la ministra hizo hincapié en la urgente necesidad de replantearse los modelos de financiación. “Los instrumentos de inversión tradicionales ya no son suficientes”, afirmó la ministra. “Necesitamos herramientas financieras basadas en resultados que recompensen logros medibles, ya sea la restauración de pastizales, la mejora de la retención de agua o la reducción de las pérdidas por sequía”. En este contexto, la reunión celebrada en Nueva York hizo especial hincapié en la movilización de financiación y las alianzas para desplegar soluciones a gran escala, tanto para aumentar la resiliencia a la sequía como para apoyar a las comunidades pastorales. El sector privado es un socio fundamental en el camino hacia la resiliencia frente a la sequía al aportar inversión, innovación y la posibilidad de desplegar soluciones a gran escala. En el evento, la Secretaria Ejecutiva Adjunta de la CNULD, Andrea Meza, destacó el papel central de la restauración de tierras y la resiliencia: “La restauración de tierras y la resiliencia frente a la sequía no son solo imperativos medioambientales, sino que son pilares fundamentales de la paz, la prosperidad y el desarrollo sostenible. La restauración de pastizales, sabanas y tierras de cultivo refuerza la seguridad alimentaria e hídrica; crea puestos de trabajo, apoya a los pastores y agricultores y proporciona esperanza y dignidad a las comunidades que se encuentran en primera línea del cambio climático. Con el liderazgo de las presidencias de la COP16 y la COP17, el Reino de Arabia Saudita y Mongolia y la participación del sector privado, tenemos una oportunidad única para ampliar las soluciones que protegen nuestras tierras, nuestro clima y nuestro futuro”. Los participantes también presentaron mecanismos de financiación innovadores como el Mecanismo de Inversión en Resiliencia a la Sequía (DRIF), desarrollado en colaboración con Luxemburgo y que busca movilizar la inversión del sector privado para la resiliencia frente a la sequía; además de la financiación combinada, modelos de seguros y proyectos financiables. Las instituciones financieras internacionales, los bancos de desarrollo y el sector privado presentaron diversas soluciones para la restaurar tierras y fortalecer las economías locales. En su discurso de apertura, André Hoffmann, copresidente interino del Foro Económico Mundial, subrayó la urgencia de la colaboración mundial: “La naturaleza no es solo un recurso más, es la base de toda prosperidad. Las sequías y la degradación de la tierra nos recuerdan de forma cruda que hemos superado los límites de este capital natural. El camino a seguir es una nueva forma de hacer negocios: una economía en la que los gobiernos, las empresas y los ciudadanos unan sus fuerzas para restaurar la tierra, proteger el agua y construir una resiliencia duradera. Esto no solo es un imperativo moral, sino también un requisito previo para la estabilidad económica y social”. En la clausura del evento, los líderes reafirmaron que promover la restauración de la tierra y la resiliencia frente a la sequía es una prioridad mundial, clave para garantizar el acceso a los alimentos y el agua, fortalecer las economías locales y proteger el clima para las generaciones venideras. Para consultas de los medios de comunicación, póngase en contacto con: press@unccd.int Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz mundial para la tierra. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en aras de la sostenibilidad de la humanidad y el planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los impactos actuales de la degradación de la tierra y promover la gestión de la tierra del mañana con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.