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Presentada una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares destinada a restaurar tierras y aumentar la resiliencia ante la sequía en 23 países, incluyendo 1.200 millones de dólares para 45 proyectos sobre pastizales. Avances hacia la neutralidad en materia de degradación de tierras (LDN): Brasil ha presentado un nuevo objetivo voluntario de LDN para 2030 que incluye 17 subobjetivos, mientras que Asia Central ya ha alcanzado la mitad de sus objetivos de LDN. La Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía, puesta en marcha por Arabia Saudí en la COP16, avanza en una una propuesta de fondo común para apoyar a unos 70 países vulnerables. La CNULD y Luxemburgo ponen en marcha el Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía, cuyo objetivo es movilizar hasta 400 millones de dólares en capital público y privado para la resiliencia ante la sequía. ULÁN BÁTOR, MONGOLIA, 28 de agosto de 2026 — Tras dos semanas de negociaciones sobre cómo abordar la degradación de las tierras y la sequía, la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD) concluyó hoy en Ulán Bator, Mongolia. Tanto en el ámbito de las negociaciones como en el de la Agenda de Acción, la conferencia de Ulán Bator ha reunido elementos clave para la aplicación de la Convención: orientación política, ciencia, financiación, proyectos listos para la inversión, alianzas y una mayor participación de las personas que gestionan las tierras del mundo. La reunión bianual de las 197 Partes de la CNULD situó los pastizales del mundo en el centro de la agenda mundial sobre la tierra. Los pastizales, cubren el 54 % de la superficie terrestre del planeta, sustentan a unos 2.000 millones de personas y son gestionados por unos 500 millones de pastores. Puesta en marcha en Ulán Bator durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, la Iniciativa Emblemática sobre los Pastizales reúne 1.200 millones de dólares repartidos entre 45 proyectos, lo que supone la mayor movilización de fondos para los pastizales en la historia de la Convención. Paralelamente a las negociaciones, la COP17 dio lugar a una serie de iniciativas y compromisos financieros destinados a acelerar las medidas de restauración de tierras y resiliencia frente a la sequía. Los gobiernos, los bancos de desarrollo, los fondos y las empresas anunciaron una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares en 23 países de los cinco continentes, en diferentes fases de desarrollo. Esto incluye 644,5 millones de dólares identificados como financiación nueva, de los cuales 216,4 millones ya están confirmados y en vías de ejecución. La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, declaró: “Llegamos a Ulán Bator diciendo que la COP17 debía ser una COP de la aplicación. Nos marchamos con más elementos de la estructura necesaria para que eso sea posible: decisiones políticas, una base científica más sólida, mecanismos de financiación innovadores, canales de inversión y alianzas que ayuden a llevar las soluciones a gran escala. Pero Ulán Bátor no será juzgada por lo que se anunció en el seno de esta conferencia. Su legado se medirá por lo que suceda a continuación: si los países están mejor preparados para la sequía, si se restauran las tierras degradadas y los pastizales, si la financiación llega a proyectos viables y si las personas que gestionan la tierra perciben un cambio real en sus vidas”. Su Excelencia Battsetseg Batmunkh, ministra de Asuntos Exteriores de Mongolia y presidenta de la COP17 de la CNULD, declaró: “Como país anfitrión y presidente de la COP17 de la CNULD, Mongolia ha trabajado con el espíritu de garantizar un ambiente abierto, transparente, inclusivo y basado en el consenso para los debates, y se ha esforzado por acercar las posiciones de las Partes con el fin de lograr resultados tangibles. En el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, Mongolia ha demostrado al mundo que los pastizales constituyen un ecosistema de importancia estratégica que conecta la alimentación, el medio ambiente, la economía, la biodiversidad y los medios de vida de los pastores. En el ejercicio de la Presidencia de la COP17 de la CNULD, Mongolia se ha guiado por el principio de ‘de las promesas a la puesta en práctica y de los debates a la concreción sobre el terreno”. Su Excelencia Sandag-Ochir Tsend, ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia y presidente del Comité Nacional para la Organización de la COP17 de la CNULD, declaró: “Mongolia ha acogido con éxito la COP 17 de la CNULD, reuniendo a países de todo el mundo para impulsar soluciones prácticas contra la desertificación, la degradación del suelo y la sequía. Uno de los resultados más significativos de la conferencia para Mongolia fue conseguir el apoyo de las Partes, las organizaciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil para el ‘Plan de las Estepas’, un legado político clave de la COP17. En el marco del Plan de las Estepas, el Gobierno de Mongolia puso en marcha oficialmente tres iniciativas internacionales: la Iniciativa Emblemática sobre Pastizales, la Iniciativa sobre el Nexo Agua-Tierra y la Iniciativa sobre Soluciones Basadas en la Naturaleza para una Infraestructura Sostenible. Estas iniciativas han creado nuevas oportunidades para desarrollar proyectos, reforzar la cooperación internacional y movilizar inversiones en estas áreas prioritarias. Aunque la COP17 concluye hoy, nuestro trabajo no termina aquí. Nuestra próxima prioridad es traducir en acciones tangibles las decisiones adoptadas, las alianzas establecidas y los compromisos de inversión conseguidos en la conferencia, y garantizar que las iniciativas puestas en marcha desde las estepas de Mongolia ofrezcan resultados cuantificables.” De los compromisos a la aplicación La conferencia se celebró en un contexto mundial preocupante. Hasta un 40 % de la superficie terrestre mundial está degradada, mientras que los países se han comprometido a restaurar más de mil millones de hectáreas para 2030. Más de 70 países cuentan ahora con planes nacionales contra la sequía, frente a solo un puñado en 2013, pero la financiación y la aplicación siguen sin estar a la altura de la magnitud y la rapidez del desafío. En este contexto, las Partes hicieron un llamamiento a una mayor movilización de recursos financieros, al desarrollo de capacidades y a la cooperación técnica para reforzar la gestión proactiva de la sequía, especialmente en los países africanos, sin descuidar a otros países en desarrollo afectados. Un importante conjunto de nuevos datos presentados en Ulán Bator puso de relieve tanto los costes de la inacción como los beneficios de invertir en una tierra sana. Nuevos informes examinaron los aspectos económicos de la restauración de los pastizales del mundo, los crecientes impactos humanos y económicos de la sequía, los retos específicos a los que se enfrentan los pequeños Estados insulares en desarrollo y Asia Central, y el valor de invertir en la salud del suelo. Los resultados revelaron que 18,8 millones de hectáreas de tierra están degradadas en los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), mientras que en Asia Central más de 80 millones de hectáreas —más de una cuarta parte de la región— ya están degradadas, lo que afecta a 24 millones de personas. Al mismo tiempo, los cinco países de Asia Central han adoptado objetivos voluntarios de neutralidad en la degradación de la tierra, la mitad de los cuales ya se han cumplido. En conjunto, los informes pusieron de manifiesto cómo la degradación del suelo y la sequía están afectando a la seguridad alimentaria e hídrica, a los medios de vida y a las economías de diversas regiones, al tiempo que justificaban desde el punto de vista económico la importancia de la prevención, la gestión sostenible del suelo y la restauración. Junto a estos nuevos datos, Brasil presentó un importante compromiso nacional a través de su objetivo voluntario de neutralidad en la degradación del suelo (LDN) para 2030, que comprende 17 subobjetivos vinculados a políticas, planes y programas nacionales. El objetivo incluye la recuperación o restauración de más de 163.000 km², entre otras cosas mediante la recuperación de la vegetación autóctona y los sistemas agroforestales, mientras que otros 3,51 millones de km² están cubiertos por medidas destinadas a prevenir la degradación mediante la conservación y la gestión sostenible de la tierra. En conjunto, los 17 subobjetivos abarcan aproximadamente 3,67 millones de km². Este compromiso respalda los esfuerzos de Brasil por alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.3, evitando, reduciendo y revirtiendo la degradación de las tierras, al tiempo que se refuerza la seguridad alimentaria e hídrica, la biodiversidad y la resiliencia climática. Una nueva arquitectura global para la resiliencia ante la sequía Tras unas negociaciones prolongadas, las Partes decidieron continuar los debates en la COP18, partiendo de los avances logrados en la COP16 y la COP17, con vistas a adoptar una decisión sobre la gestión proactiva de la sequía a todos los niveles. Las Partes también decidieron que la sequía seguirá siendo un punto independiente del orden del día en la COP18 y en cada sesión ordinaria posterior. La Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía, creada en la COP16, avanzó hacia su puesta en marcha en Ulán Bator. Su primera Asamblea de Socios impulsó los trabajos sobre una propuesta de fondo común, destinado a ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos mediante el desarrollo de capacidades, programas listos para la inversión y financiación para la resiliencia ante la sequía. La COP17 también fue testigo del lanzamiento del Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía (DRIF), la primera plataforma global de financiación catalítica dedicada a la resiliencia ante la sequía. Creado conjuntamente por la CNULD y Luxemburgo con el apoyo de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), el Fondo tiene como objetivo movilizar hasta 400 millones de dólares estadounidenses en capital público y privado para inversiones en seguridad hídrica, agricultura sostenible, soluciones basadas en la naturaleza y restauración de tierras. Su primera alianza estratégica con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial explorará oportunidades para movilizar financiación privada y filantrópica. La fase II del Observatorio Internacional de Resiliencia ante la Sequía, elaborado en el marco de IDRA, también presentó el primer Índice de Resiliencia ante la Sequía del mundo, que proporciona a los países una nueva herramienta para evaluar su capacidad de anticiparse a la sequía, prepararse para ella y adaptarse a ella, así como para orientar mejor las políticas y las inversiones. La financiación para la tierra cobra mayor relevancia La COP17 también trató de reducir la brecha entre los compromisos mundiales en materia de tierras y la financiación disponible para cumplirlos. Se estima que se necesitan 355.000 millones de dólares al año hasta 2030 para cumplir los compromisos mundiales de restauración de tierras, frente a los aproximadamente 77.000 millones de dólares que se invierten actualmente, lo que deja un déficit de financiación anual de 278.000 millones de dólares. La financiación privada representa solo alrededor del seis por ciento de la inversión mundial en restauración de tierras. Los gobiernos, los bancos de desarrollo, los fondos y las empresas anunciaron una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares estadounidenses destinada a la restauración de los terrenos y la resiliencia ante la sequía en 23 países de los cinco continentes, en diferentes etapas de desarrollo. De esta cantidad, 644,5 millones de dólares estadounidenses se consideran financiación nueva, mientras que 216,4 millones de dólares estadounidenses ya están confirmados y en vías de ejecución. La cartera abarca la restauración de pastizales y paisajes, la resiliencia ante la sequía y la adaptación impulsada a nivel local. Los debates en Ulán Bator también se centraron en abordar las barreras que han mantenido baja la inversión en tierras, incluyendo cómo hacer que la tierras, la salud del suelo y la resiliencia ante la sequía sean más visibles y rastreables dentro de las categorías existentes de financiación de la naturaleza. Los participantes también exploraron un mayor uso de garantías, capital de primera pérdida, seguros y mecanismos de preparación de proyectos para convertir los planes de restauración en proyectos listos para la inversión. Mongolia, el país anfitrión, puso en marcha el primer centro nacional de Business 4 Land (B4L), junto con principios de financiación sostenible, una taxonomía verde nacional y un objetivo del 10 % de préstamos verdes para 2030. Rusia siguió sus pasos con su propio centro nacional, mientras que Luxemburgo dio un paso adelante para crear una Fundación B4L y Alemania apoyó un Grupo de Expertos en Finanzas de B4L. Pastizales: de ecosistemas ignorados a activos económicos Organizada por Mongolia durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores de las Naciones Unidas, la COP17 concedió especial relevancia a los pastizales y a las personas que los gestionan. Las Partes reconocieron a los pastores como guardianes esenciales de los ecosistemas de pastizales, destacando la importancia de la movilidad transfronteriza y el valor de los conocimientos y la experiencia de los pastores. A pesar de su importancia mundial, los pastizales siguen siendo en gran medida ignorados en las políticas y las inversiones: contienen aproximadamente un tercio de las áreas clave para la biodiversidad del mundo, pero solo figuran en los planes nacionales sobre el clima de 24 países, frente a los 181 en los que se incluyen los bosques. Un nuevo análisis económico presentado en Ulán Bator estimó que los pastizales generan entre 21 y 47 billones de dólares estadounidenses en servicios ecosistémicos cada año —hasta casi la mitad del PIB mundial— a través de beneficios que incluyen la producción de alimentos, el agua, el almacenamiento de carbono y la biodiversidad. La restauración de los pastizales suele reportar entre 4 y 6 dólares estadounidenses por cada dólar invertido, cifra que asciende hasta 36 dólares estadounidenses cuando se incluyen beneficios públicos más amplios, como el suministro de agua. La Iniciativa Emblemática sobre Pastizales, anunciada en la COP17, pretende traducir esos argumentos económicos en inversiones, reuniendo proyectos que apoyan la gestión sostenible de los pastizales, su restauración y los medios de vida de los pastores. El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) está apoyando la coordinación de la iniciativa mediante una inversión de 3,3 millones de dólares estadounidenses en el Proyecto Legado de la COP17 de la CNULD. En los últimos cuatro años, el Fondo también ha aprobado más de 50 proyectos valorados en más de 300 millones de dólares para apoyar a pastizales y a las comunidades de pastores. Los pueblos indígenas y las comunidades locales convocan nuevos grupos de trabajo en la COP17 La conferencia supuso las primeras reuniones formales del Grupo de Trabajo de los Pueblos Indígenas y del Grupo de Trabajo de las Comunidades Locales de la CNULD, tras la decisión de las Partes en la COP16 de Riad de establecer ambos órganos y proporcionar espacios específicos para sus perspectivas y prioridades en el marco de la Convención. Asimismo, reunió a la mayor representación de pueblos indígenas en la historia de una Conferencia de las Partes de la CNULD. Un acto especial de alto nivel celebrado con motivo del Día de la Tierra y los Pueblos destacó a los pueblos indígenas como titulares de derechos, depositarios de conocimientos y socios en la aplicación, centrándose en los sistemas de conocimiento indígenas, la gobernanza consuetudinaria, el pastoreo sostenible, la gestión responsable de tierras y el acceso directo a la financiación para las acciones lideradas por los pueblos indígenas. A lo largo de la COP17, los pueblos indígenas, los pastores y las comunidades locales reclamaron derechos más sólidos sobre la tierra y la movilidad, un mayor acceso directo a la financiación, una participación significativa en la toma de decisiones y el reconocimiento de los conocimientos indígenas y tradicionales en la restauración de tierras y la resiliencia ante la sequía. Los debates también pusieron de relieve el liderazgo de las mujeres y los jóvenes, incluyendo llamamientos a invertir en los jóvenes como líderes de la restauración de tierras y a reforzar su participación en las acciones relacionadas con la tierras y la sequía. De Mongolia a Egipto Se prevé que la próxima sesión de la Conferencia de las Partes de la CNULD, la COP18, tenga lugar en Egipto, en 2028, dando continuidad al impulso generado en Ulán Bator. De cara al futuro, Egipto ha hecho hincapié en la importancia de reforzar la cooperación y promover enfoques integrados frente a la degradación de tierras, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad que refuercen la seguridad alimentaria e hídrica y la resiliencia. La COP18 supondrá el próximo hito importante para que los países evalúen los avances en materia de restauración de tierras y resiliencia frente a la sequía, y aprovechen los resultados alcanzados en Ulán Bator. Notas para los editores Para consultas de los medios de comunicación y solicitudes de entrevista: Oficina de Prensa de la CNULD: press@unccd.int Las decisiones de la COP17 están disponibles aquí: https://www.unccd.int/cop17/official-documents Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación del suelo y promover su gestión responsable de cara al futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.
Closing DayOn Friday, 28 August, delegates gather as the seventeenth session of the Conference of the Parties (COP17) to the United Nations Convention to Combat Desertification concludes with the adoption of final decisions and reports, bringing the two-week conference to a close.KEY EVENTS FOR MEDIACOP17 Closing Press ConferenceWhen: 17:00Where: Press Conference RoomSpeakers:Yasmine Fouad (UNCCD Executive Secretary)Battsetseg Batmunkh (COP17 President and Minister of Foreign Affairs of Mongolia)Journalists are invited to attend the final press conference, where leadership present the main outcomes and reflections on COP17, outlining key decisions adopted by the Parties at the close of the session.Side EventsSide events throughout the day will cover rangelands and pastoralism, finance, drought resilience, land tenure, healthy soils and the land-water nexus.Journalists are encouraged to consult the official COP17 programme for the full schedule and latest updates : https://www.unccd.int/cop17/programmeMEDIA RESOURCESCOP17 programmeUNCCD COP17 websiteHost country websiteUNCCD Action Dome websiteUN WebTV – Live broadcast of key plenary sessions with live interpretation in all six UN languagesUNCCD COP17 Visual Assets and Branding ResourcesEarth Negotiations Bulletin – daily coverage, photographs and analysisFor media enquiries and interview requests: UNCCD Press Office: press@unccd.int
El Grupo de Acción para las Sinergias de Río, una iniciativa voluntaria impulsada por los países, ayudaría a estos a plasmar sus prioridades en materia de clima, biodiversidad y uso del suelo en una planificación, inversión y ejecución más coherentes, al tiempo que reduciría la duplicación de esfuerzos y la carga administrativa derivada de la presentación de informes.Ulán Bator, 27 de agosto de 2026 – En un esfuerzo por transformar el impulso político en acciones prácticas, los ministros, las presidencias actuales y futuras de la COP de la Convención de Río, los secretarios ejecutivos de las tres Convenciones de Río, las organizaciones internacionales y las instituciones financieras celebraron el 26 de agosto, en la COP17 de la CNULD, un diálogo de alto nivel sobre el fortalecimiento de la cooperación en materia de clima, biodiversidad y degradación de tierras.El evento supuso el lanzamiento del Proceso de la Presidencia de la COP 31, liderado por Turquía, con vistas a la creación de un Grupo de Sinergias de Río para la Acción. El grupo de acción propuesto tiene por objeto apoyar una aplicación voluntaria y liderada por los países, conectando las prioridades nacionales existentes en materia de clima, biodiversidad y tierras con las alianzas existentes, los conocimientos técnicos, la aplicación, el intercambio de conocimientos, el desarrollo de capacidades y las oportunidades de financiación.El objetivo no es crear otra estructura paralela, sino ayudar a los países a conectar los elementos de los que ya disponen —planes nacionales, ciencia, proyectos, financiación y alianzas— y hacer que funcionen juntos de manera más eficaz sobre el terreno.Varios países, entre ellos Australia, Irlanda, Japón, Maldivas y Sierra Leona, así como los responsables de las entidades de la ONU, apoyaron la idea, haciendo hincapié en los múltiples beneficios que dicho grupo aportaría a los países. Un enfoque coordinado e integrado aporta eficiencia, ahorro de costes, reduce las cargas de planificación y presentación de informes que recaen sobre los países y les ayudará a responder de manera práctica a los retos medioambientales que las comunidades experimentan como crisis múltiples, y no como crisis aisladas.También puede ayudar a los países a identificar programas e inversiones capaces de generar resultados simultáneos en materia de restauración de tierras, resiliencia climática, biodiversidad y desarrollo, en lugar de financiar cada agenda de forma aislada.El Diálogo de Alto Nivel, ‘De la ambición a la acción: materializar las sinergias de las Convenciones de Río a lo largo de un año con tres COP’, es la primera oportunidad de alto nivel durante 2026 para examinar cómo el impulso político en favor de las sinergias puede traducirse en una aplicación práctica liderada por los países.Convocado por las presidencias de la COP 17 de la CNULD, la próxima COP 17 del CDB y la próxima COP 31 de la CMNUCC, el Diálogo subrayó la continuidad del liderazgo político a lo largo del Año de las Tres COP de 2026, que comienza con la COP 17 de la CNULD en Ulán Bator, continúa en octubre con la COP 17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica bajo la presidencia de Armenia en Ereván, y culmina con la COP 31 de la CMNUCC en noviembre bajo la presidencia de Turquía en Antalya.El proceso ofrece a los países y socios interesados la oportunidad de contribuir al desarrollo conjunto del Grupo voluntario propuesto, impulsado por los propios países, con vistas a su lanzamiento oficial en la COP31 de la CMNUCC en Antalya.Los ponentes explicaron por qué ahora más que nunca es necesaria una mayor sinergia entre los asuntos de la Convención, propusieron algunos principios rectores para dicho Grupo de Acción y expusieron los múltiples beneficios que se pueden obtener gracias a dicha sinergia.La Dra. Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la CNULD, afirmó: “Las sinergias de Río deben dar resultados en tres ámbitos: una mayor coherencia de las políticas nacionales con una menor carga burocrática para los países, medidas tangibles sobre el terreno y una mayor participación del sector privado para movilizar inversiones. La verdadera prueba consiste en si somos capaces de vincular las prioridades nacionales con programas integrados, los programas con la financiación y la financiación con una aplicación que aporte múltiples beneficios para las personas y los paisajes. No necesitamos otra capa de procesos. Necesitamos que los sistemas con los que ya contamos funcionen juntos de forma más eficaz y a gran escala”.La Sra. Fatma Varank, viceministra de Medio Ambiente, Urbanización y Cambio Climático de la República de Turquía, que representó en el Diálogo a la próxima Presidencia de la COP31 de la CMNUCC, hizo hincapié en la necesidad de coherencia y eficiencia en la aplicación de los acuerdos, así como en la importancia del diálogo para impulsar las sinergias de cara a la COP31.Las sinergias, afirmó, no equivalen a fusionar mandatos, sino que permite alcanzar una mayor escala, coherencia y eficiencia, reducir la duplicación de esfuerzos y generar múltiples beneficios.El Sr. Andrew Berryman, jefe adjunto de misión de la Embajada de Australia en Mongolia, en representación de la Presidencia de las negociaciones de la COP31 de la CMNUCC, señaló que un Grupo de Acción de Río para las Sinergias —de carácter voluntario, liderado por los países y de carácter práctico— podría reforzar la coordinación entre instituciones, aprovechando los mecanismos existentes y logrando más con menos.El Sr. Andranik Grigoryan, del Gobierno de Armenia, en representación de la próxima Presidencia de la COP17 del CDB, señaló que una de las lecciones que se desprenden del informe mundial que examina los avances en la aplicación del Marco Mundial de Kunming-Montreal sobre la Biodiversidad es la necesidad de cooperación y de una acción integrada y coordinada entre las partes interesadas. El borrador del informe se encuentra actualmente en fase de revisión por pares y se presentará en la COP17 del CDB.Según señaló, la integración de las medidas de las tres convenciones a nivel nacional puede reducir las cargas institucionales y normativas y mejorar el proceso, por ejemplo, mediante el intercambio de conocimientos científicos, el desarrollo de capacidades en diversas áreas y, en materia de financiación, a través de soluciones compartidas.Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, señaló que el estudio muestra que el 80 % de la biodiversidad contribuye a la lucha contra el cambio climático, pero que solo el 22 % de la financiación climática contribuye a la biodiversidad, y que es necesario replantearse la forma en que abordamos los mandatos para ayudar a los países a armonizar sus planes, reducir la carga que supone la presentación de informes y evitar que nadie se quede atrás.Su Excelencia el Sr. Shigeharu Aoyama, ministro de Estado de Medio Ambiente de Japón, señaló que las sinergias deberían maximizar los beneficios colaterales y destacó los resultados de un informe sobre sinergias en Asia-Pacífico: impulsar soluciones sinérgicas para la triple crisis planetaria y los ODS, cuyos más de 104 estudios de caso sobre sinergia demuestran los beneficios del conocimiento compartido y la acción tangible sobre el terreno.Citando el mismo estudio, Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, señaló que para 2050 se podrían lograr importantes ahorros financieros de hasta un 24 %, equivalentes a 6.400 millones de dólares. Las sinergias resultarían especialmente útiles a la hora de elaborar planes sobre el terreno y en la presentación de informes por parte de las convenciones, afirmó.Su Excelencia el Sr. Timmy Dooley, ministro de Estado de Irlanda en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Asuntos Marítimos y en el Ministerio de Clima, Medio Ambiente y Energía, afirmó que la aplicación debería estar interconectada, en particular en lo que respecta a las prioridades nacionales, los socios de implementación y la vinculación de la ambición con la financiación.Su Excelencia Ali Shareef, ministro de Cambio Climático, Medio Ambiente y Energía de la República de Maldivas, señaló que la integración no es meramente una cuestión práctica, sino que surge de una necesidad»para los pequeños Estados insulares (PEI). Shareef pidió un diálogo sobre sinergias que permita cerrar la brecha a la que se enfrentan los PEI, por ejemplo, en los indicadores que se calibran de forma individual y, en el caso de la CNULD, en las medidas que se limitan a las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas.Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, pidió que se armonizaran las políticas con las realidades y los aspectos prácticos de las convenciones. Instó a las Partes a ser muy prácticas y a reducir la carga que supone la presentación de informes para los países.En apoyo a la idea de un Grupo de Acción, Samed Ağırbaş, defensor de alto nivel en materia climática de la Presidencia de la COP31, afirmó que no es necesario otro sistema paralelo. Lo que se necesita, más bien, es conectar las soluciones existentes.Su Excelencia la Sra. Ruth Davis OBE, Representante Especial del Reino Unido para la Naturaleza, subrayó la necesidad de avances prácticos —soluciones sinérgicas—, ya que la población percibe los retos relacionados con las tierras, la biodiversidad y el cambio climático como crisis múltiples, no como una única crisis.Las presidencias salientes de la COP 16 de la CNULD, el Reino de Arabia Saudí, y de la COP 30 de la CMNUCC, Brasil, destacaron sus contribuciones anteriores al proceso de Belém y a la declaración sobre las Convenciones de Río y elogiaron los avances y el impulso generado de cara a la COP 31 en Turquía.Turquía respaldó formalmente la Declaración Conjunta de Belém sobre las Convenciones de Río, convirtiéndose en la última presidencia entrante de la COP de las Convenciones de Río en sumarse a este compromiso político compartido.Contacto para los medios de comunicación:Wagaki WischnewskiResponsable de Comunicación/Iniciativa Global sobre la Tierra de la CNULD y el G20M: +49 (0)173 268 7593/+976 99207536Correo electrónico: wwischnewski@unccd.int
Ulán Bator, Mongolia, 26 de agosto de 2026 (CNULD) — Desde islas remotas hasta grandes estepas, las tierras del mundo se ven sometidos a una presión cada vez mayor debido a una gestión deficiente, la sobreexplotación y la sequía, todo ello agravado por el cambio climático, advierten los expertos de la ONU.Los informes de la Perspectiva Mundial sobre la Tierra (GLO) sobre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) y sobre Asia Central, presentados hoy por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), documentan un grave deterioro de la salud y la productividad de los recursos terrestres e hídricos en más de 50 países y territorios, lo que socava su desarrollo sostenible a largo plazo y, en algunos casos, amenaza su propia supervivencia. Ambos informes ofrecen una visión transformadora para revertir este deterioro y potenciar la resiliencia de las comunidades que viven en estos contextos geográficos únicos.Los PEID ofrecen soluciones escalables para gestionar su activo más preciado: las tierrasCompuestos por 39 Estados y 18 territorios, los PEID albergan a unos 74 millones de personas en el Caribe, el Pacífico, el Atlántico y el Océano Índico, así como en el Mar de China Meridional. Estas diversas naciones y territorios también cuentan con algunos de los activos naturales, el patrimonio cultural y los conocimientos ecológicos tradicionales más extraordinarios del mundo. Unos 18,8 millones de hectáreas de tierra —equivalentes al 16,5 % de la superficie terrestre total de los PEID — se encuentran degradadas en mayor o menor medida, una cifra ligeramente superior a la media mundial, lo que intensifica la competencia por los escasos recursos naturales.Las características inherentes a los PEID —su pequeño tamaño, su aislamiento geográfico, su estrecha conectividad ecológica y la gestión comunitaria— los convierten en incubadoras ideales de innovación para la aplicación de enfoques integrados de gestión de la tierra y el agua que tengan en cuenta los estrechos vínculos entre los ecosistemas terrestres y marinos. Estos enfoques también tienen el potencial de generar modelos de desarrollo económico positivos para la naturaleza que puedan ampliarse de las islas a los continentes.Asia Central, un epicentro de la degradación, se encuentra a mitad de camino de cumplir los objetivos sobre la tierra para 2030Asia Central, una región que en su día fue famosa por sus extensas estepas y sus fértiles oasis, es ahora uno de los epicentros mundiales de la degradación del suelo. Más de 80 millones de hectáreas —más de una cuarta parte de la región— ya están degradadas, lo que afecta a casi el 30 % de la población: 24 millones de personas que viven en los cinco países de Asia Central: Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.El Informe temático de la GLO sobre Asia Central hace balance de la situación actual: “Los cinco Estados de Asia Central han adoptado Objetivos Nacionales Voluntarios de Neutralidad en la Degradación del Suelo (LDN) en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 15.3 y la mitad de estos objetivos ya se han cumplido. Este no es un momento de triunfo, sino el fin de la negación. La LDN ha pasado de la teoría a la práctica y ahora está integrada en las estrategias nacionales de economía verde, los planes de desarrollo agrícola y las políticas de adaptación al cambio climático”.Los países de Asia Central mantienen amplias alianzas internacionales y la cooperación regional e interregional —que cuenta con el firme respaldo de la Convención— sirve de importante plataforma para la colaboración con gobiernos, organizaciones internacionales, instituciones financieras de desarrollo e inversores del sector privado con el fin de promover la gestión sostenible de tierras y reforzar la resiliencia climática.“A pesar de sus geografías y retos muy diferentes, tanto los PEID como los países de Asia Central demuestran que la vulnerabilidad no tiene por qué ser sinónimo de inevitabilidad.Los PEID pueden convertirse en laboratorios de soluciones integradas para la tierra y el agua que conecten ecosistemas, comunidades y desarrollo, mientras que Asia Central está demostrando cómo la neutralidad en la degradación de las tierras puede pasar de ser un objetivo a formar parte de la política y la práctica nacionales. La prioridad ahora es acelerar ese progreso, invirtiendo en la gestión responsable de tierras, reforzando la cooperación regional e internacional y garantizando que las personas y los ecosistemas sigan ocupando un lugar central en las decisiones sobre desarrollo”, afirmó la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad.Estos dos informes de la GLO se publicaron durante la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes (COP 17) de la CNULD, que se celebra actualmente en Ulán Bator (Mongolia). Representantes de 196 países y de la Unión Europea se han reunido para negociar las futuras orientaciones políticas en materia de restauración de los suelos y resiliencia ante la sequía. La CNULD es la primera de las tres COP de las Convenciones de Río que se celebran este año, precediendo a la COP sobre biodiversidad que tendrá lugar en Armenia en octubre y a la COP sobre el clima que se celebrará en Turquía en noviembre.Para más información:Oficina de prensa de la CNULD: press@unccd.intNotas para los editoresLos informes completos pueden consultarse en línea en:Informe temático de la GLO sobre los pequeños Estados insulares en desarrolloInforme temático de la GLO sobre Asia CentralLos informes en cifras:PEIDA pesar de cubrir menos del 0,5 % de la superficie total del mundo, los PEID albergan más del 20 % de la biodiversidad mundial, con una riqueza de especies endémicas 9,5 veces superior a la de las zonas continentales.Unos 18,8 millones de hectáreas —o el 16,5 % de la superficie terrestre total de todos los PEID— están degradadas.El 43 % de la superficie terrestre total de los PEID se han visto aftectados por la sequía, de la cual el 3 % sufrió una sequía grave y el 6 %, una sequía extrema. La superficie total afectada por la sequía extrema aumentó un 30 % en todos los PEID.Más del 70 % de los PEID se enfrentan a un riesgo de escasez de agua, una cifra que asciende al 91 % en los PEID de baja altitud.Se estima que 16,3 millones de personas se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria en los PEID, de las cuales 11,5 millones están desnutridas.Los PEID reciben solo unos 2 000 millones de dólares al año en financiación pública para la adaptación, lo que supone aproximadamente el 0,2 % de la financiación climática mundial total. Necesitarán al menos 11.700 millones de al año para fines de adaptación, casi seis veces el nivel actual de financiación.Entre 2016 y 2023, una media de unos 487 millones de dólares al año de financiación para el desarrollo destinada a los PEID se destinó a iniciativas para combatir la desertificación, la degradación de tierras y la sequía.Asia CentralMás de 80 millones de hectáreas —más de una cuarta parte de la región, una superficie aproximadamente cuatro veces mayor que la de Kirguistán— ya están degradadas.Cada año, Asia Central pierde entre 2.000 y 6.000 millones de dólares debido a la degradación del suelo.Asia Central se está calentando al doble de la media mundial. Los glaciares —que en su día fueron las ‘torres de agua’ de la región— se han reducido en un 30 % en tan solo 50 años.Acerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los impactos actuales de la degradación del suelo y promover la gestión responsable de la tierra en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.
La primera plataforma mundial de financiación catalítica allanará el camino para una mayor inversión privada en la resiliencia ante la sequíaEl primer Índice de Resiliencia ante la Sequía del mundo proporcionará una nueva base para orientar las políticas y las inversiones de resiliencia ante la sequíaLa COP17 impulsa avances hacia un nuevo fondo común mundial para ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos a reforzar su resiliencia ante la sequíaUlán Bator, Mongolia, 25 de agosto de 2026 --- Para 2050, tres de cada cuatro personas en todo el mundo podrían verse afectadas por la sequía. En respuesta a ese desafío, la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD) supone un paso significativo para traducir los compromisos globales en acciones concretas, con iniciativas que refuerzan la forma en que los países financian, miden y aplican la resiliencia ante la sequía.En conjunto, estos avances reflejan el creciente reconocimiento de que la sequía ya no puede gestionarse como un reto medioambiental aislado, sino como un riesgo sistémico que requiere una gobernanza más sólida, inversión en preparación y una acción coordinada antes de que los efectos de la sequía se conviertan en crisis de gran alcance. Las iniciativas presentadas en la COP17 están diseñadas para ayudar a los países implementar sus planes contra la sequía.En paralelo a las negociaciones sobre cooperación internacional en materia de gobernanza de la sequía, la COP17 está impulsando iniciativas prácticas que ayudarán a los países a financiar, medir y poner en práctica medidas de resiliencia ante la sequía.La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “La COP17 busca convertir los compromisos existentes en medidas concretas. Ahora contamos con mecanismos de financiación más sólidos, mejores herramientas y orientaciones prácticas para ayudar a los países a prepararse ante la sequía antes de que se convierta en una crisis. La tarea ahora es conectar estas piezas y ponerlas en práctica a gran escala, a través de los gobiernos, los socios para el desarrollo, las instituciones financieras y el sector privado”.Ese compromiso con la aplicación se reflejó en una serie de anuncios y presentaciones realizados en la COP17, entre los que se incluyen avances en la creación de un fondo común mundial para la resiliencia ante la sequía en los países más vulnerables, la puesta en marcha de la primera plataforma de financiación catalítica del mundo para la resiliencia ante la sequía y la presentación del primer Índice de Resiliencia ante la Sequía.Mecanismos financieros específicosEn el marco de la Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía (RGDRP), se está desarrollando una propuesta de fondo común con el fin de ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos a reforzar su resiliencia ante la sequía, mediante el apoyo al desarrollo de capacidades, a programas listos para la inversión y a la financiación de inversiones en resiliencia ante la sequía. La primera Asamblea de Socios de la Alianza, celebrada durante la COP17, avanzó en las conversaciones sobre el fondo.Arabia Saudí, donante fundador de la RGDRP, se comprometió a aportar 150 millones de dólares al fondo común en la COP16. El fondo estará abierto a contribuciones adicionales de gobiernos y donantes, incluso a través de subvenciones y ayuda oficial al desarrollo. De este modo, complementará la financiación independiente procedente de bancos de desarrollo y otros socios, incluidos los 2.000 millones de dólares comprometidos por el Banco Islámico de Desarrollo y el Fondo de la OPEP en la COP16. La primera Asamblea de socios del RGDRP también impulsó el paso de la fase de creación institucional de la Alianza a su ejecución operativa, reuniendo a una amplia coalición de gobiernos, bancos de desarrollo, organizaciones de las Naciones Unidas y actores del sector privado.El Dr. Osama Ibrahim Faqeeha, viceministro de Medio Ambiente de Arabia Saudí, afirmó: “La resiliencia ante la sequía es una necesidad urgente; cada dólar invertido en la preparación ante la sequía se amortiza con creces cuando esta se produce. Arabia Saudí se enorgullece de haber creado la Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía durante la COP16 como marco para la colaboración internacional destinada a reforzar la resiliencia ante la sequía en los países vulnerables de renta baja y media-baja, con contribuciones voluntarias de los gobiernos y el sector privado. La RGDRP ayudará a los países a desarrollar y poner en práctica planes de resiliencia ante la sequía mediante el fortalecimiento de las alianzas y el aprovechamiento de la innovación, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de capacidades”.Movilización de inversiones para la resiliencia ante la sequíaEl Día del Agua de la COP17 marcó el lanzamiento del Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía (DRIF), la primera plataforma financiera catalítica mundial dedicada a la resiliencia ante la sequía.Creado conjuntamente por el Gobierno de Luxemburgo y la CNULD, con el apoyo de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), el DRIF está diseñado para utilizar capital público y catalítico con el fin de reducir los riesgos de inversión y movilizar flujos mucho mayores de financiación institucional y privada.Con el objetivo de movilizar hasta 400 millones de dólares estadounidenses en capital público y privado, el DRIF invertirá en proyectos y empresas comercialmente viables que refuercen la resiliencia ante la sequía, al tiempo que generen beneficios medioambientales, sociales y financieros cuantificables.En lugar de abordar la seguridad hídrica, la agricultura sostenible, la restauración de tierras y las soluciones basadas en la naturaleza como temas de inversión independientes, el DRIF los aúna bajo un mismo prisma: su contribución a la resiliencia ante la sequía.Su ambición también va más allá del capital movilizado por el propio Fondo. El DRIF pretende demostrar que las inversiones en resiliencia ante la sequía pueden ser comercialmente viables, crear un historial de resultados para el sector y ayudar a consolidar la resiliencia como una propuesta de inversión capaz de atraer flujos mucho mayores de capital privado con el tiempo.Gilles Roth, ministro de Finanzas de Luxemburgo, declaró: “El compromiso de Luxemburgo de aportar 5 millones de euros al Fondo refleja una idea sencilla: el dinero público puede ayudar a atraer mucha más inversión privada a áreas donde se necesita con urgencia. Junto con la CNULD, queremos que el Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía convierta ideas prometedoras en proyectos en los que se pueda invertir y ayude a ampliarlos a gran escala. El objetivo es hacer posible la inversión en resiliencia ante la sequía allí donde el mercado por sí solo no nos permitiría lograrlo”.El Ministerio de Asuntos Exteriores de Luxemburgo aportó una contribución inicial de 2 millones de dólares estadounidenses para apoyar el diseño, la estructuración y la creación del DRIF.El ministro Xavier Bettel afirmó: “Como socio fundador del DRIF, Luxemburgo se enorgullece de contribuir al avance de soluciones innovadoras frente a la sequía, uno de los retos más acuciantes a los que se enfrentan las comunidades vulnerables de todo el mundo. Al reunir a socios públicos y privados, el DRIF ayudará a canalizar la inversión hacia soluciones que reduzcan la vulnerabilidad y refuercen la resiliencia de las comunidades, las economías y los ecosistemas, al tiempo que generan beneficios medioambientales, sociales y financieros. Esta iniciativa refleja nuestro compromiso de fomentar la resiliencia antes de que la sequía se convierta en una crisis”.En la COP17, el Fondo también anunció su primera asociación estratégica con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial(FMAM), con el objetivo de explorar oportunidades para movilizar financiación privada y filantrópica a través del Programa de Financiación Combinada del FMAM.Evaluación de la resiliencia ante la sequíaOtro hito fue la presentación de la Fase II del Observatorio Internacional de Resiliencia ante la Sequía (IDRO), el primer observatorio mundial dedicado a la resiliencia ante la sequía. Desarrollado por la CNULD junto con el Centro de Ecosistemas y Arquitectura de Yale (Yale CEA) y otros socios en el marco de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), su lanzamiento marca la transición del IDRO desde la versión piloto presentada en la COP16 a una plataforma en línea que puede ayudar a los países a ir más allá del simple seguimiento de los riesgos de sequía para reforzar su resiliencia. Su núcleo lo constituye el primer Índice de Resiliencia ante la Sequía (DRI) del mundo, que permite a los países evaluar su capacidad para anticiparse a la sequía, prepararse para ella y adaptarse a ella, al tiempo que identifica vulnerabilidades y sirve de base para políticas e inversiones más eficaces. Las nuevas funciones basadas en inteligencia artificial pueden ayudar a los responsables políticos, a los expertos técnicos y al público en general a interpretar datos complejos y convertirlos en conocimientos prácticos.La plataforma, que incluye ocho estudios de caso detallados de países de los cinco continentes, ya está abierta a la revisión de usuarios de todo el mundo, cuyos comentarios ayudarán a perfeccionar aún más la herramienta. De cara al futuro, la atención se centrará en colaborar con los países miembros de IDRA para evaluar cómo la herramienta puede orientar y mejorar sus procesos de toma de decisiones.María Jesús Rodríguez de Sancho, directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, que copreside la IDRA junto con Senegal, afirmó: “Como país mediterráneo, España conoce de primera mano los costes económicos, sociales y medioambientales de la sequía. Nuestra experiencia nos ha demostrado que la resiliencia no puede construirse mediante esfuerzos aislados. Por eso España ha invertido en el desarrollo de IDRO y del Índice de Resiliencia ante la Sequía, como parte de la iniciativa para gestionar de forma proactiva el riesgo de sequía”.La COP17 como oportunidadEn su intervención durante la inauguración del Diálogo Ministerial sobre la Resiliencia ante la Sequía, la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “No podemos seguir esperando a que la sequía se convierta en una crisis para actuar. Contamos con las herramientas, las alianzas y los mecanismos financieros para invertir en la preparación, reducir las pérdidas y proteger a las personas y las comunidades. La COP17 lograr un resultado sólido en materia de sequía, respaldado por los medios de implementación necesarios para convertir la ambición en acción a nivel nacional y local, que es donde, en última instancia, se forja la resiliencia ante la sequía”.Para Mongolia, país anfitrión de la COP17, la conferencia reviste una importancia especial. El primer ministro Nyam-Osor Uchral afirmó: “El mayor cambio que queremos ver en la COP17 es pasar de las palabras a la acción, de los objetivos a la puesta en práctica y de los compromisos a resultados medibles. Debemos reconocer la resiliencia ante la sequía no solo una prioridad medioambiental, sino una parte fundamental de las políticas de desarrollo”.Para consultas de los medios de comunicaciónOficina de prensa de la CNULD:press@unccd.intAcerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz mundial en materia de tierras, así como el único tratado mundial vinculante sobre este tema. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación de las tierras y promover la gestión responsable de las mismas en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.Acerca de la COP17 de la CNULDLa decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) se celebra en Ulán Bator (Mongolia), del 17 al 28 de agosto de 2026, bajo el lema ‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’. La COP17, que reúne a las 197 Partes de la Convención, junto con organizaciones internacionales, instituciones financieras, científicos, pueblos indígenas, el sector privado y la sociedad civil, se centra en acelerar la acción global en materia de restauración de la tierra y resiliencia ante la sequía mediante una financiación, unas alianzas y una base científica más sólidas.Acerca de IDRALa Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA) es la primera coalición mundial dedicada a generar impulso político y movilizar recursos financieros y técnicos para un futuro resiliente ante la sequía. IDRA, una plataforma en expansión que agrupa a más de 40 países y 30 instituciones, aprovecha las fortalezas colectivas de sus miembros para impulsar políticas, medidas y el desarrollo de capacidades en materia de preparación ante la sequía, reconociendo que la resiliencia ante la sequía depende de la salud y la resiliencia de nuestras tierras. La labor de IDRA está en consonancia con el mandato de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) y lo respalda.
Mongolia pone en marcha un centro nacional ‘Business4Land’ y establece un objetivo del 10 % para los préstamos verdesNueva financiación para apoyar los pastizales y la resiliencia ante la sequía en 23 países de los cinco continentesUlán Bator, Mongolia, 24 de agosto de 2026 — Los gobiernos, los bancos de desarrollo, los fondos y las empresas reunidos en la 17.ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD) han anunciado 1.300 millones de dólares en financiación nueva y en fase de tramitación para la restauración de tierras y la resiliencia ante la sequía, con compromisos que abarcan 23 países de los cinco continentes.En el centro de esta nueva financiación se encuentra un importante impulso a los pastizales, una cuestión de especial importancia para Mongolia, el país anfitrión. La Iniciativa Emblemática sobre los Pastizales, valorada actualmente en 1.200 millones de dólares estadounidenses repartidos entre 45 proyectos concretos, se puso en marcha en Ulán Bator durante el Año Internacional de las Naciones Unidas de los Pastizales y los Pastores en 2026, una designación impulsada por Mongolia. Se trata de la mayor movilización de fondos para los pastizales en la historia de la Convención.De la financiación anunciada en la COP17, 644,5 millones de dólares estadounidenses se consideran actualmente financiación nueva, de los cuales 216,4 millones ya están confirmados y en fase de ejecución.Agenda de financiación nacional de MongoliaMongolia acudió a la COP17 con una serie de medidas destinadas a destinar más financiación nacional a la restauración de tierras. Entre ellas se incluyen principios de financiación sostenible para todo el sector, una taxonomía verde nacional y un objetivo del 10 % de préstamos verdes para 2030.Mongolia también puso en marcha un centro nacional de Business4Land (B4L), llevando por primera vez la plataforma del sector privado de la Convención al ámbito nacional. Rusia también anunció un centro propio, mientras que Luxemburgo dio un paso adelante para crear la Fundación Business4Land y Alemania financió el Grupo de Expertos en Financiación de B4L.Los pastizales: una iniciativa emblemática con cartera de proyectosLos pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre del mundo y sustentan los medios de vida de unos 2.000 millones de personas, incluidos unos 500 millones de pastores. Sin embargo, hasta la mitad de estos ecosistemas están degradados o en peligro, lo que hace que la inversión en su restauración sea fundamental para la seguridad alimentaria, los medios de vida y la resiliencia ante la sequía.Los argumentos económicos a favor de esa inversión son significativos. Los pastizales generan beneficios estimados entre 21 y 47 billones de dólares al año, entre otros, a través de la producción de alimentos, el agua, el almacenamiento de carbono y la biodiversidad. La restauración de los pastizales suele reportar entre 4 y 6 dólares por cada dólar invertido y, cuando se incluyen beneficios públicos más amplios, como el abastecimiento de agua, los rendimientos pueden alcanzar hasta 36 dólares por cada dólar invertido.El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) apoya la coordinación de la Iniciativa Emblemática sobre Pastizales mediante una inversión de 3,3 millones de dólares estadounidenses en el Proyecto Legado de la COP17 de la CNULD. En los últimos cuatro años, el FMAM también ha aprobado más de 50 proyectos por un valor superior a los 300 millones de dólares destinados a apoyar la gestión sostenible y la restauración de los pastizales, así como los medios de vida de los pastores.El Banco Asiático de Desarrollo destinó 113 millones de dólares estadounidenses al Fondo Regional Verde e Inclusivo para la Agroindustria, mientras que el Fondo Verde para el Clima respaldó dos proyectos en Botsuana y Mongolia, así como el proyecto TWENDE en Kenia, en colaboración con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).El Fondo de Adaptación destinó 9,1 millones de dólares a iniciativas de adaptación lideradas a nivel local con los pueblos indígenas y las comunidades locales de toda África, mientras que la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) y el Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) respaldaron Forests4Future (76 millones de dólares estadounidenses) y otros tres programas en toda África Austral. La Fundación Peace Parks y Conservation International presentaron el proyecto ‘Herding for Health’ (35 millones de dólares estadounidenses), mientras que el Instituto Internacional de Investigación Ganadera (ILRI) presentó el STELARR Investment Hub (22 millones de dólares estadounidenses).Doce de los proyectos se ejecutan en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), seis con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y tres con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), lo que demuestra cómo el sistema de las Naciones Unidas y los socios para el desarrollo están empezando a converger en torno a una agenda común de implementación para los pastizales.La importancia de esta iniciativa emblemática no radica, por tanto, únicamente en su valor financiero. Se trata de la aparición de una cartera de inversiones en torno a ecosistemas que, históricamente, han sido poco reconocidos y han recibido una inversión insuficiente, a pesar de su importancia para los sistemas alimentarios, los medios de vida y la resiliencia.“La tierra no es simplemente una cuestión medioambiental: es infraestructura económica. Sustenta la alimentación, el agua, el empleo y la estabilidad, y cuando la tierra falla, los costes se dejan sentir en todas las economías y comunidades. Lo que estamos viendo en Ulán Bator es un cambio: hemos pasado de hablar del déficit de financiación a trazar vías que permitan canalizar la inversión hacia la puesta en práctica, desde carteras de proyectos más sólidas e instrumentos de reducción de riesgos hasta alianzas público-privadas. En última instancia, esta financiación se evaluará en función de si llega a las personas y los paisajes que la necesitan,” dijo Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la CNULD“Los pastizales son ecosistemas vitales, pero llevan mucho tiempo sin recibir la financiación necesaria. A través del nuevo Proyecto Legado de la COP17 de la CNULD y otros proyectos que se están sumando a la Iniciativa Emblemática sobre Pastizales, el FMAM está apoyando la implementación de una gestión y restauración exitosas de los pastizales a gran escala, combinando nuestras inversiones con alianzas sólidas”, dijo Chizuru Aoki, jefa de la División de Convenciones y Fondos Ambientales Multilaterales del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM)Los bancos de desarrollo dan un paso al frente y la tierra avanza hacia su propia categoría de inversiónEl Diálogo Ministerial sobre mecanismos financieros innovadores reunió a representantes de alto nivel del Grupo del Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Islámico de Desarrollo, el FMAM y el Fondo Verde para el Clima con el fin de impulsar la financiación destinada a la restauración de tierras y la resiliencia frente a la sequía.Los países Partes y los bancos de desarrollo destacaron la necesidad de que las inversiones en la tierra, la salud del suelo y la resiliencia frente a la sequía sean más visibles y rastreables dentro de las categorías existentes de financiación para la naturaleza, basándose en un principio sencillo: lo que se mide tiene más probabilidades de atraer inversiones.Hubo un amplio apoyo a la ampliación de las garantías, el capital de primera pérdida y los seguros basados en índices. La necesidad es especialmente acuciante en África, donde solo el 3 % de los pequeños agricultores cuenta con un seguro agrícola, frente al 20 % en el resto del mundo en desarrollo.Los participantes también respaldaron los mecanismos de preparación de proyectos para crear una cartera de proyectos listos para la inversión, especialmente en los países menos adelantados y en contextos frágiles, y pidieron un acceso más sencillo a los fondos multilaterales. Otras opciones debatidas incluyeron los canjes de deuda por naturaleza, los bonos de rendimiento medioambiental, los bonos vinculados a la sostenibilidad y las plataformas nacionales.Los debates se vieron respaldados por compromisos financieros concretos. En el evento de alto nivel de la Unión Africana, el Banco Africano de Desarrollo se comprometió a aportar 100 millones de dólares al programa de la cuenca del río Zambeze, que abarca ocho países, junto con el Acelerador de la Gran Muralla Verde del Sur de África; ambos compromisos quedaron confirmados, con los procedimientos de aprobación por parte de los consejos de administración ya definidos.Otros compromisos financierosLuxemburgo destinó 5 millones de euros en capital catalizador al Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía; España, 5 millones de euros a la segunda fase de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA); y Alemania, otros 11 millones de euros a CompensActions.El Servicio Forestal de Corea, el PNUD y el Mecanismo Mundial han abierto la convocatoria de propuestas de la Alianza para la Ecologización de las Tierras Áridas, canalizando 2,4 millones de dólares estadounidenses en pequeñas subvenciones directamente a los ejecutores comunitarios.Empresas: del concepto a la presencia en el paísLa financiación del sector privado representa actualmente solo alrededor del 6 % de la inversión mundial en restauración de tierras. Los centros B4L puestos en marcha en Ulán Bator tienen como objetivo ayudar a cerrar esa brecha a nivel nacional, complementando los esfuerzos globales para movilizar la inversión privada.El reto no consiste simplemente en pedir a las empresas que inviertan más. Se trata de crear las condiciones que permitan que la inversión se destine a la restauración de tierras a gran escala, lo que incluye carteras de proyectos más sólidas, datos fiables, señales políticas más claras y mecanismos que ayuden a gestionar el riesgo en las primeras fases.La puesta en marcha de los centros nacionales de Business4Land supone un paso importante para acercar esa estructura al lugar donde se toman las decisiones de inversión. Mongolia estableció el primer centro nacional de B4L, seguida de Rusia, mientras que Luxemburgo dio el paso de crear una Fundación Business4Land y Alemania apoyó al Grupo de Expertos en Finanzas de B4L.En conjunto, estas iniciativas están diseñadas para conectar de forma más directa las prioridades nacionales, las empresas, las instituciones financieras y las oportunidades de inversión.“El 6% no es un error de redondeo; es un veredicto sobre cómo se han presentado los paisajes regenerativos a los inversores. A las empresas no les falta interés por las cadenas de suministro resilientes, el agua segura y los suelos productivos; lo que les falta son proyectos financiables, datos fiables y una participación justa en el riesgo inicial. Por eso las empresas reclaman marcos normativos más coherentes, una colaboración público-privada más sólida y condiciones de inversión que permitan ampliar la escala de los paisajes regenerativos. El capital de primera pérdida, los centros nacionales ‘Business 4 Land’ y la Fundación Business4Land comenzarán a solucionar esto. No se trata de caridad, sino de un riesgo contable que las empresas tienen todas las razones para asumir”, afirmó Peter Bakker, presidente y director ejecutivo del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD).Los argumentos a favor de la inversiónLos ministros coincidieron en que la magnitud del reto de financiación no puede abordarse únicamente mediante subvenciones, sobre todo en un momento en el que la ayuda oficial al desarrollo se redujo un 23,1 % en 2025 y aproximadamente la mitad de los países de bajos ingresos se encuentran en situación de sobreendeudamiento o corren un alto riesgo de caer en ella.La magnitud de la brecha sigue siendo enorme. La evaluación de las necesidades financieras de la CNULD estima que se necesitan 355.000 millones de dólares al año hasta 2030 para cumplir los compromisos mundiales en materia de restauración de tierras, frente a una inversión actual de 77.000 millones de dólares, lo que supone un déficit anual de 278.000 millones de dólares. El coste de la inacción se estima en 878.000 millones de dólares al año, mientras que invertir en tierras sanas podría generar beneficios de hasta 1,8 billones de dólares anuales.Cerrar esa brecha también requerirá que los gobiernos miren más allá de la financiación tradicional para el desarrollo, por ejemplo, mediante desgravaciones fiscales para la restauración, pagos por servicios ecosistémicos y la reorientación de las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente, de las cuales unos 2,4 billones de dólares son de origen público.Por otra parte, el mecanismo FIELD ha manifestado su intención de movilizar 2.000 millones de dólares adicionales para la financiación de la restauración de tierras en Asia y el Pacífico. Dado que se trata de un objetivo de financiación y no de fondos comprometidos, no se incluye en los totales anteriores.Notas para los editoresPara consultas de los medios de comunicación y solicitudes de entrevistasOficina de Prensa de la CNULD: press@unccd.intPara más información sobre el anuncio del FMAM: Una nueva iniciativa del FMAM apoyará a la CNULD para fortalecer las tierras áridas y la resiliencia ante la sequía.Recursos para los mediosPrograma de la COP17CNULD Página web de la COP17Página web del país anfitriónUN WebTV: retransmisión en directo de las sesiones plenarias más importantes con interpretación simultánea en los seis idiomas oficiales de la ONUEl material audiovisual estará disponible para su descarga aquí: https://www.flickr.com/photos/94683648@N07/albums/Recursos visuales y de imagen de marca de la COP17 de la CNULDEarth Negotiations Bulletin (cobertura diaria, fotografías y análisis)Sigue a @UNCCD en X, Instagram, LinkedIn y Facebook.Etiqueta principal: #COP17MongoliaEtiquetas adicionales: #UNCCDCOP17, #UNited4LandAcerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación del suelo y promover la gestión responsable del suelo en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.