Avanzan los preparativos de la COP17 en Mongolia
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16 Abril 2026
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Story
Los preparativos para la 17.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación entran en una fase decisiva, mientras la presión sobre las tierras, los sistemas alimentarios y el agua siguen enaumento a nivel mundial.
Durante una visita de dos días a Ulán Bator, la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, se reunió con los dirigentes de Mongolia para avanzar en la planificación de la COP17, que tendrá lugar en la capital del país del 17 al 28 de agosto de 2026 bajo el lema ‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’.
Hoy en día, hasta el 40 % de las tierras del mundo ya están degradadas, lo que socava la producción de alimentos, la disponibilidad de agua y los medios de vida. Al mismo tiempo, las sequías han aumentado en casi un tercio desde el año 2000, lo que supone una carga adicional para las comunidades; especialmente, en las regiones áridas, donde la salud de las tierras es clave para la supervivencia de las poblaciones locales.
Solo la sequía ya le cuesta a la economía mundial más de 300,000 millones de dólares al año, con repercusiones en cadena en los sistemas alimentarios, las cadenas de suministro y los medios de vida.
De desafío global a realidad nacional
En Mongolia, estos desafíos no son abstractos. Casi el 77 % de la tierra está degradada en mayor o menor medida, mientras que las sequías cada vez más frecuentes, seguidas de inviernos severos, están afectando cada vez más los medios de vida pastorales, la piedra angular de la economía y el modo de vida de un tercio de la población aproximadamente.
Estos fenómenos reflejan tendencias globales más amplias. Los pastizales, que cubren más de la mitad de la superficie terrestre y sustentan a unos 2.000 millones de personas, se ven cada vez más sometidos a los efectos cambio climático y el uso insostenible de la tierra, y hasta la mitad de ellos ya están degradados o en riesgo.
Los suelos están perdiendo su fertilidad y su capacidad de retener agua y de sostener ecosistemas, lo que ya está afectando a la producción de alimentos, los ingresos y la resiliencia. Como respuesta, Mongolia ha lanzado iniciativas nacionales sobre restauración de la tierra, gestión de pastizales y sistemas ganaderos sostenibles para abordar estos retos y mostrar cómo la sostenibilidad medioambiental y la resiliencia económica pueden ir de la mano.
Una conferencia centrada en resultados
La visita de la Secretaria Ejecutiva de la CNULD no solo se centró en la organización de la COP17, sino también en cómo garantizar que la conferencia produzca resultados concretos y medibles.
Esto incluye aumentar la inversión en la restauración de tierras y la resiliencia ante la sequía, fortalecer los sistemas alimentarios sostenibles y apoyar a las comunidades que se encuentran en primera línea de la degradación de las tierras.
“Una tierra sana es la base de la seguridad alimentaria, los medios de vida y la estabilidad”, afirmó la secretaria ejecutiva de la CNULD, Dra. Yasmine Fouad. “Los preparativos para la COP17 están entrando ahora en una fase decisiva. Junto con Mongolia, estamostrabajando para garantizar que la conferencia tenga resultados reales, desde aumentar la inversión en la restauración de tierras y la resiliencia ante la sequía hasta fortalecer los sistemas alimentarios y apoyar a las comunidades en mayor riesgo”.
Las autoridades de Mongolia también hicieron hincapié en su compromiso de impulsar el desarrollo verde y aprovechar la COP17 como una oportunidad para fortalecer la acción tanto a nivel nacional como mundial.
“La desertificación se ha convertido en un problema que afecta al entorno de vida de todos los ciudadanos de nuestro país. Por ello, el Gobierno de Mongolia declarará el desarrollo verde como prioridad nacional. Presentaremos la Ley sobre el Cambio Climático al Gran Khural del Estado (Parlamento). Promoveremos nuestra política de desarrollo verde a nivel mundial, atraeremos inversiones y crearemos nuevas oportunidades. También aceleraremos nuestros esfuerzos de desarrollo de infraestructuras y proyectos”, afirmó el primer ministro de Mongolia, Uchral Nyam-Osor.
Una cuestión de estabilidad
La degradación de tierras y la sequía cada vez tienen un mayor reconocimiento en tanto que multiplicadores de riesgos sistémicos. Intensifican la competencia por la tierra y el agua, destruyen medios de vida y pueden contribuir al desplazamiento y la inestabilidad.
En muchas partes del mundo, estas presiones ya están vinculadas al aumento de la inseguridad alimentaria y al creciente estrés social y económico. Cuando la tierra ya no puede sustentar a las comunidades, los impactos se dejan sentir en todos los sistemas, desde losmedios de vida locales hasta la estabilidad nacional.
Sus efectos van mucho más allá del medio ambiente, ya que condicionan los sistemas alimentarios, la resiliencia económica y la cohesión social, especialmente en regiones tensionadas.
Abordar estos retos no es, por lo tanto, solo una prioridad medioambiental, sino también de desarrollo y económica. Es, además, una inversión en estabilidad, que ayuda a reducir la presión sobre los recursos escasos, a fortalecer los medios de vida y a construircomunidades más resilientes.
Prioridades de la COP17
La COP17 reunirá a gobiernos, instituciones financieras, científicos, la sociedad civil y el sector privado para acelerar las medidas de restauración de la tierra y resiliencia ante la sequía.
Entre las prioridades clave se incluyen ampliar la financiación, fortalecer la preparación ante la sequía, avanzar en la gestión sostenible de tierras y la revalorizar el papel de los pastizales y las comunidades pastorales, especialmente en el contexto del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores en 2026.
Como la primera de las tres COP de las Convenciones de Río en 2026, la COP17 llega en un momento en el que tanto magnitud del desafío, como el coste de la inacción, son patentes. La atención se centra ahora en convertir los compromisos en resultados y garantizarque las soluciones lleguen al terreno.
En Mongolia y tantos otros lugares donde los retos ya son evidentes, esta ambición no es algo abstracto. De ahí la importancia de los próximos pasos y del legado de las medidas que se adopten en la COP17.
Para consultas de los medios de comunicación
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Acerca de la CNULD
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global para las tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acciónglobal para restaurar y gestionar las tierras del mundo en favor de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los impactos actuales de la degradación de las tierras y promover la gestión responsable de las tierras en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.
Publications
Strong, sustainable, and resilient urban-rural linkages are central to efforts to combat land degradation, reduce out-migration, and achieve other sustainable development…