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La COP17 de la CNULD impulsa nuevas vías para la restauración de tierras, la resiliencia ante la sequía y la aplicación de la Convención

Presentada una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares destinada a restaurar tierras y aumentar la resiliencia ante la sequía en 23 países, incluyendo 1.200 millones de dólares para 45 proyectos sobre pastizales. Avances hacia la neutralidad en materia de degradación de tierras (LDN): Brasil ha presentado un nuevo objetivo voluntario de LDN para 2030 que incluye 17 subobjetivos, mientras que Asia Central ya ha alcanzado la mitad de sus objetivos de LDN. La Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía, puesta en marcha por Arabia Saudí en la COP16, avanza en una una propuesta de fondo común para apoyar a unos 70 países vulnerables. La CNULD y Luxemburgo ponen en marcha el Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía, cuyo objetivo es movilizar hasta 400 millones de dólares en capital público y privado para la resiliencia ante la sequía. ULÁN BÁTOR, MONGOLIA, 28 de agosto de 2026 — Tras dos semanas de negociaciones sobre cómo abordar la degradación de las tierras y la sequía, la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17 de la CNULD) concluyó hoy en Ulán Bator, Mongolia. Tanto en el ámbito de las negociaciones como en el de la Agenda de Acción, la conferencia de Ulán Bator ha reunido elementos clave para la aplicación de la Convención: orientación política, ciencia, financiación, proyectos listos para la inversión, alianzas y una mayor participación de las personas que gestionan las tierras del mundo. La reunión bianual de las 197 Partes de la CNULD situó los pastizales del mundo en el centro de la agenda mundial sobre la tierra. Los pastizales, cubren el 54 % de la superficie terrestre del planeta, sustentan a unos 2.000 millones de personas y son gestionados por unos 500 millones de pastores. Puesta en marcha en Ulán Bator durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, la Iniciativa Emblemática sobre los Pastizales reúne 1.200 millones de dólares repartidos entre 45 proyectos, lo que supone la mayor movilización de fondos para los pastizales en la historia de la Convención. Paralelamente a las negociaciones, la COP17 dio lugar a una serie de iniciativas y compromisos financieros destinados a acelerar las medidas de restauración de tierras y resiliencia frente a la sequía. Los gobiernos, los bancos de desarrollo, los fondos y las empresas anunciaron una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares en 23 países de los cinco continentes, en diferentes fases de desarrollo. Esto incluye 644,5 millones de dólares identificados como financiación nueva, de los cuales 216,4 millones ya están confirmados y en vías de ejecución. La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, declaró: “Llegamos a Ulán Bator diciendo que la COP17 debía ser una COP de la aplicación. Nos marchamos con más elementos de la estructura necesaria para que eso sea posible: decisiones políticas, una base científica más sólida, mecanismos de financiación innovadores, canales de inversión y alianzas que ayuden a llevar las soluciones a gran escala. Pero Ulán Bátor no será juzgada por lo que se anunció en el seno de esta conferencia. Su legado se medirá por lo que suceda a continuación: si los países están mejor preparados para la sequía, si se restauran las tierras degradadas y los pastizales, si la financiación llega a proyectos viables y si las personas que gestionan la tierra perciben un cambio real en sus vidas”. Su Excelencia Battsetseg Batmunkh, ministra de Asuntos Exteriores de Mongolia y presidenta de la COP17 de la CNULD, declaró: “Como país anfitrión y presidente de la COP17 de la CNULD, Mongolia ha trabajado con el espíritu de garantizar un ambiente abierto, transparente, inclusivo y basado en el consenso para los debates, y se ha esforzado por acercar las posiciones de las Partes con el fin de lograr resultados tangibles. En el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, Mongolia ha demostrado al mundo que los pastizales constituyen un ecosistema de importancia estratégica que conecta la alimentación, el medio ambiente, la economía, la biodiversidad y los medios de vida de los pastores. En el ejercicio de la Presidencia de la COP17 de la CNULD, Mongolia se ha guiado por el principio de ‘de las promesas a la puesta en práctica y de los debates a la concreción sobre el terreno”. Su Excelencia Sandag-Ochir Tsend, ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia y presidente del Comité Nacional para la Organización de la COP17 de la CNULD, declaró: “Mongolia ha acogido con éxito la COP 17 de la CNULD, reuniendo a países de todo el mundo para impulsar soluciones prácticas contra la desertificación, la degradación del suelo y la sequía. Uno de los resultados más significativos de la conferencia para Mongolia fue conseguir el apoyo de las Partes, las organizaciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil para el ‘Plan de las Estepas’, un legado político clave de la COP17. En el marco del Plan de las Estepas, el Gobierno de Mongolia puso en marcha oficialmente tres iniciativas internacionales: la Iniciativa Emblemática sobre Pastizales, la Iniciativa sobre el Nexo Agua-Tierra y la Iniciativa sobre Soluciones Basadas en la Naturaleza para una Infraestructura Sostenible. Estas iniciativas han creado nuevas oportunidades para desarrollar proyectos, reforzar la cooperación internacional y movilizar inversiones en estas áreas prioritarias. Aunque la COP17 concluye hoy, nuestro trabajo no termina aquí. Nuestra próxima prioridad es traducir en acciones tangibles las decisiones adoptadas, las alianzas establecidas y los compromisos de inversión conseguidos en la conferencia, y garantizar que las iniciativas puestas en marcha desde las estepas de Mongolia ofrezcan resultados cuantificables.” De los compromisos a la aplicación La conferencia se celebró en un contexto mundial preocupante. Hasta un 40 % de la superficie terrestre mundial está degradada, mientras que los países se han comprometido a restaurar más de mil millones de hectáreas para 2030. Más de 70 países cuentan ahora con planes nacionales contra la sequía, frente a solo un puñado en 2013, pero la financiación y la aplicación siguen sin estar a la altura de la magnitud y la rapidez del desafío. En este contexto, las Partes hicieron un llamamiento a una mayor movilización de recursos financieros, al desarrollo de capacidades y a la cooperación técnica para reforzar la gestión proactiva de la sequía, especialmente en los países africanos, sin descuidar a otros países en desarrollo afectados. Un importante conjunto de nuevos datos presentados en Ulán Bator puso de relieve tanto los costes de la inacción como los beneficios de invertir en una tierra sana. Nuevos informes examinaron los aspectos económicos de la restauración de los pastizales del mundo, los crecientes impactos humanos y económicos de la sequía, los retos específicos a los que se enfrentan los pequeños Estados insulares en desarrollo y Asia Central, y el valor de invertir en la salud del suelo. Los resultados revelaron que 18,8 millones de hectáreas de tierra están degradadas en los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), mientras que en Asia Central más de 80 millones de hectáreas —más de una cuarta parte de la región— ya están degradadas, lo que afecta a 24 millones de personas. Al mismo tiempo, los cinco países de Asia Central han adoptado objetivos voluntarios de neutralidad en la degradación de la tierra, la mitad de los cuales ya se han cumplido. En conjunto, los informes pusieron de manifiesto cómo la degradación del suelo y la sequía están afectando a la seguridad alimentaria e hídrica, a los medios de vida y a las economías de diversas regiones, al tiempo que justificaban desde el punto de vista económico la importancia de la prevención, la gestión sostenible del suelo y la restauración. Junto a estos nuevos datos, Brasil presentó un importante compromiso nacional a través de su objetivo voluntario de neutralidad en la degradación del suelo (LDN) para 2030, que comprende 17 subobjetivos vinculados a políticas, planes y programas nacionales. El objetivo incluye la recuperación o restauración de más de 163.000 km², entre otras cosas mediante la recuperación de la vegetación autóctona y los sistemas agroforestales, mientras que otros 3,51 millones de km² están cubiertos por medidas destinadas a prevenir la degradación mediante la conservación y la gestión sostenible de la tierra. En conjunto, los 17 subobjetivos abarcan aproximadamente 3,67 millones de km². Este compromiso respalda los esfuerzos de Brasil por alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.3, evitando, reduciendo y revirtiendo la degradación de las tierras, al tiempo que se refuerza la seguridad alimentaria e hídrica, la biodiversidad y la resiliencia climática. Una nueva arquitectura global para la resiliencia ante la sequía Tras unas negociaciones prolongadas, las Partes decidieron continuar los debates en la COP18, partiendo de los avances logrados en la COP16 y la COP17, con vistas a adoptar una decisión sobre la gestión proactiva de la sequía a todos los niveles.  Las Partes también decidieron que la sequía seguirá siendo un punto independiente del orden del día en la COP18 y en cada sesión ordinaria posterior. La Alianza Global de Riad para la Resiliencia ante la Sequía, creada en la COP16, avanzó hacia su puesta en marcha en Ulán Bator. Su primera Asamblea de Socios impulsó los trabajos sobre una propuesta de fondo común, destinado a ayudar a unos 70 países de ingresos bajos y medios-bajos mediante el desarrollo de capacidades, programas listos para la inversión y financiación para la resiliencia ante la sequía. La COP17 también fue testigo del lanzamiento del Fondo de Inversión para la Resiliencia ante la Sequía (DRIF), la primera plataforma global de financiación catalítica dedicada a la resiliencia ante la sequía. Creado conjuntamente por la CNULD y Luxemburgo con el apoyo de la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía (IDRA), el Fondo tiene como objetivo movilizar hasta 400 millones de dólares estadounidenses en capital público y privado para inversiones en seguridad hídrica, agricultura sostenible, soluciones basadas en la naturaleza y restauración de tierras. Su primera alianza estratégica con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial explorará oportunidades para movilizar financiación privada y filantrópica. La fase II del Observatorio Internacional de Resiliencia ante la Sequía, elaborado en el marco de IDRA, también presentó el primer Índice de Resiliencia ante la Sequía del mundo, que proporciona a los países una nueva herramienta para evaluar su capacidad de anticiparse a la sequía, prepararse para ella y adaptarse a ella, así como para orientar mejor las políticas y las inversiones. La financiación para la tierra cobra mayor relevancia La COP17 también trató de reducir la brecha entre los compromisos mundiales en materia de tierras y la financiación disponible para cumplirlos. Se estima que se necesitan 355.000 millones de dólares al año hasta 2030 para cumplir los compromisos mundiales de restauración de tierras, frente a los aproximadamente 77.000 millones de dólares que se invierten actualmente, lo que deja un déficit de financiación anual de 278.000 millones de dólares. La financiación privada representa solo alrededor del seis por ciento de la inversión mundial en restauración de tierras. Los gobiernos, los bancos de desarrollo, los fondos y las empresas anunciaron una cartera de financiación de 1.300 millones de dólares estadounidenses destinada a la restauración de los terrenos y la resiliencia ante la sequía en 23 países de los cinco continentes, en diferentes etapas de desarrollo. De esta cantidad, 644,5 millones de dólares estadounidenses se consideran financiación nueva, mientras que 216,4 millones de dólares estadounidenses ya están confirmados y en vías de ejecución. La cartera abarca la restauración de pastizales y paisajes, la resiliencia ante la sequía y la adaptación impulsada a nivel local. Los debates en Ulán Bator también se centraron en abordar las barreras que han mantenido baja la inversión en tierras, incluyendo cómo hacer que la tierras, la salud del suelo y la resiliencia ante la sequía sean más visibles y rastreables dentro de las categorías existentes de financiación de la naturaleza. Los participantes también exploraron un mayor uso de garantías, capital de primera pérdida, seguros y mecanismos de preparación de proyectos para convertir los planes de restauración en proyectos listos para la inversión. Mongolia, el país anfitrión, puso en marcha el primer centro nacional de Business 4 Land (B4L), junto con principios de financiación sostenible, una taxonomía verde nacional y un objetivo del 10 % de préstamos verdes para 2030. Rusia siguió sus pasos con su propio centro nacional, mientras que Luxemburgo dio un paso adelante para crear una Fundación B4L y Alemania apoyó un Grupo de Expertos en Finanzas de B4L. Pastizales: de ecosistemas ignorados a activos económicos Organizada por Mongolia durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores de las Naciones Unidas, la COP17 concedió especial relevancia a los pastizales y a las personas que los gestionan. Las Partes reconocieron a los pastores como guardianes esenciales de los ecosistemas de pastizales, destacando la importancia de la movilidad transfronteriza y el valor de los conocimientos y la experiencia de los pastores. A pesar de su importancia mundial, los pastizales siguen siendo en gran medida ignorados en las políticas y las inversiones: contienen aproximadamente un tercio de las áreas clave para la biodiversidad del mundo, pero solo figuran en los planes nacionales sobre el clima de 24 países, frente a los 181 en los que se incluyen los bosques. Un nuevo análisis económico presentado en Ulán Bator estimó que los pastizales generan entre 21 y 47 billones de dólares estadounidenses en servicios ecosistémicos cada año —hasta casi la mitad del PIB mundial— a través de beneficios que incluyen la producción de alimentos, el agua, el almacenamiento de carbono y la biodiversidad. La restauración de los pastizales suele reportar entre 4 y 6 dólares estadounidenses por cada dólar invertido, cifra que asciende hasta 36 dólares estadounidenses cuando se incluyen beneficios públicos más amplios, como el suministro de agua. La Iniciativa Emblemática sobre Pastizales, anunciada en la COP17, pretende traducir esos argumentos económicos en inversiones, reuniendo proyectos que apoyan la gestión sostenible de los pastizales, su restauración y los medios de vida de los pastores. El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) está apoyando la coordinación de la iniciativa mediante una inversión de 3,3 millones de dólares estadounidenses en el Proyecto Legado de la COP17 de la CNULD. En los últimos cuatro años, el Fondo también ha aprobado más de 50 proyectos valorados en más de 300 millones de dólares para apoyar a pastizales y a las comunidades de pastores. Los pueblos indígenas y las comunidades locales convocan nuevos grupos de trabajo en la COP17 La conferencia supuso las primeras reuniones formales del Grupo de Trabajo de los Pueblos Indígenas y del Grupo de Trabajo de las Comunidades Locales de la CNULD, tras la decisión de las Partes en la COP16 de Riad de establecer ambos órganos y proporcionar espacios específicos para sus perspectivas y prioridades en el marco de la Convención. Asimismo, reunió a la mayor representación de pueblos indígenas en la historia de una Conferencia de las Partes de la CNULD. Un acto especial de alto nivel celebrado con motivo del Día de la Tierra y los Pueblos destacó a los pueblos indígenas como titulares de derechos, depositarios de conocimientos y socios en la aplicación, centrándose en los sistemas de conocimiento indígenas, la gobernanza consuetudinaria, el pastoreo sostenible, la gestión responsable de tierras y el acceso directo a la financiación para las acciones lideradas por los pueblos indígenas. A lo largo de la COP17, los pueblos indígenas, los pastores y las comunidades locales reclamaron derechos más sólidos sobre la tierra y la movilidad, un mayor acceso directo a la financiación, una participación significativa en la toma de decisiones y el reconocimiento de los conocimientos indígenas y tradicionales en la restauración de tierras y la resiliencia ante la sequía. Los debates también pusieron de relieve el liderazgo de las mujeres y los jóvenes, incluyendo llamamientos a invertir en los jóvenes como líderes de la restauración de tierras y a reforzar su participación en las acciones relacionadas con la tierras y la sequía. De Mongolia a Egipto Se prevé que la próxima sesión de la Conferencia de las Partes de la CNULD, la COP18, tenga lugar en Egipto, en 2028, dando continuidad al impulso generado en Ulán Bator. De cara al futuro, Egipto ha hecho hincapié en la importancia de reforzar la cooperación y promover enfoques integrados frente a la degradación de tierras, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad que refuercen la seguridad alimentaria e hídrica y la resiliencia. La COP18 supondrá el próximo hito importante para que los países evalúen los avances en materia de restauración de tierras y resiliencia frente a la sequía, y aprovechen los resultados alcanzados en Ulán Bator. Notas para los editores Para consultas de los medios de comunicación y solicitudes de entrevista:  Oficina de Prensa de la CNULD: press@unccd.int Las decisiones de la COP17 están disponibles aquí: https://www.unccd.int/cop17/official-documents Acerca de la CNULD  La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación del suelo y promover su gestión responsable de cara al futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva. 

La COP17 de la CNULD impulsa nuevas vías para la restauración de tierras, la resiliencia ante la sequía y la aplicación de la Convención
Un nuevo informe defiende la inversión en los pastizales del mundo

El informe ‘Rangelands Rising’, presentado en la COP17 de la CNULD, insta a los inversores y a los gobiernos a reconocer el paisaje más extenso y menos valorado del mundo y a apoyar a los 500 millones de pastores que lo mantienenUlán Bator, 24 de agosto de 2026 — Los pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre del planeta, albergan un tercio de sus áreas clave de biodiversidad y generan beneficios estimados entre 21 y 47 billones de dólares al año (hasta 5.000 dólares por hectárea). Sin embargo, estos paisajes siguen siendo prácticamente invisibles para quienes financian y gobiernan el mundo natural. Un nuevo informe mundial presentado hoy en la 17.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) expone los argumentos económicos a favor de invertir en los pastizales y reconoce el trabajo y la gestión responsable de los 500 millones de pastores que los gestionan.Rangelands Rising: Investing in Sustainable Management and Restoration —publicado por el Instituto Internacional de Investigación Ganadera (ILRI), GIZ, la Iniciativa sobre la Economía de la Degradación de la Tierra, la CNULD y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)— echa por tierra una suposición centenaria. Durante mucho tiempo se ha culpado al pastoreo nómada de provocar la degradación del suelo.Pero cada vez más investigaciones demuestran que muchos pastizales han evolucionado gracias al pastoreo y que los sistemas pastorales bien gestionados han creado y mantenido algunos de los paisajes con mayor biodiversidad del mundo. Sin embargo, esa gestión se ve sometida a una presión cada vez mayor, a medida que la sequía se intensifica y se pierden tierras de pastoreo debido a la expansión de los cultivos, la invasión urbana y la fragmentación.“Durante demasiado tiempo, el mundo ha mirado a los pastizales y ha visto tierras vacías y degradadas, y ha mirado a los pastores y ha visto un problema que hay que solucionar”, afirmó el profesor Appolinaire Djikeng, director general del ILRI. “Las pruebas cuentan una historia diferente. Estos se encuentran entre los paisajes más valiosos de la Tierra y las personas que los gestionan son sus principales inversores”.Lejos de ser los terrenos baldíos por los que a menudo se les toma, los pastizales son un pilar fundamental del suministro alimentario, ya que producen proteínas animales de gran valor —carne, leche y otros productos— en tierras que no podrían sustentar cultivos sin insumos intensivos y costosos. En el África subsahariana, se estima que el pastoreo aporta entre el 5 % y el 10 % del PIB nacional y representa entre el 15 % y el 40 % del valor añadido de la agricultura. Sin embargo, su valor total —en términos de agua, carbono, biodiversidad y protección contra la sequía— sigue siendo invisible para los mercados. El coste de ese descuido es elevado. La degradación del suelo supone una pérdida de billones de dólares al año en servicios perdidos, mientras que la restauración de los pastizales suele generar un rendimiento de entre 4 y 6 dólares por cada dólar invertido y, si se tienen en cuenta los beneficios públicos como el abastecimiento de agua, puede llegar a ser de hasta 36 a uno.La conclusión económica más llamativa del informe es el desajuste entre quién realiza el trabajo y quién se beneficia del valor generado. En Jordania, la recuperación de una práctica tradicional de dejar en barbecho las tierras de pastoreo generó un rendimiento de tan solo 0,80 dólares por cada dólar que gastaron los propios pastores. Sin embargo, el rendimiento para la sociedad jordana en su conjunto fue de 18 a uno, impulsado principalmente por la recarga de las aguas subterráneas.Se trata de una ilustración clara del argumento central del informe. Los pastores ya son los principales inversores en los pastizales, aportando mano de obra, conocimientos, ganado y generaciones de gestión responsable, pero no pueden beneficiarse del valor que crean para todos los demás. Se necesita inversión pública para recompensar esa gestión responsable y desbloquear el capital privado que le sigue.“No pedimos que los pastizales se traten como un caso especial. Pedimos que se tengan en cuenta. Un paisaje con un valor de hasta 47 billones de dólares al año no puede seguir siendo un espacio en blanco en el mapa de la inversión”, afirma Jonathan Davies, coautor del informe e investigador independiente especializado en pastizales.Para los gobiernos, el informe también replantea una partida presupuestaria ya conocida. La respuesta a la sequía es abrumadoramente reactiva, y la ayuda suele llegar cuando la crisis ya está muy avanzada, después de que las familias hayan empezado a perder sus animales. La factura puede ser enorme: la ayuda por sequía alcanzó aproximadamente el 7 % del PIB nacional en Níger durante la crisis de 2021. Sin embargo, una evaluación citada en el informe reveló que cada dólar estadounidense gastado en ayuda oportuna supone un ahorro estimado de 3 dólares en gasto humanitario posterior. El llamamiento central del informe a los donantes y a los ministerios de Hacienda es que pasen de pagar por los desastres a invertir en una gestión resiliente de los pastizales antes de que estos se produzcan.El informe también orienta sobre dónde debe destinarse el dinero, señalando que los mayores beneficios no provienen de las tierras más degradadas, sino de la restauración de pastizales con un grado de degradación de leve a moderado. La restauración de estas últimas puede costar tan solo 20 dólares por hectárea, frente a los más de 70.000 dólares que cuesta la de las tierras gravemente degradadas. También advierte contra las soluciones ‘verdes’ —como plantar árboles en pastizales naturales o arar tierras áridas para el cultivo— que a menudo dañan los ecosistemas adaptados al pastoreo abierto. Para la mayoría de las tierras áridas, la inversión más inteligente consiste en trabajar con los sistemas pastorales ya existentes en lugar de sustituirlos.Pero el dinero por sí solo no es la solución. El informe deja claro que la inversión financiera por sí sola suele fracasar si no se dan las condiciones que permiten que funcione: derechos de tenencia de la tierra garantizados, instituciones comunitarias sólidas y una gobernanza inclusiva. Cuando la tenencia es objeto de disputa o se excluye a los pastores de la toma de decisiones, la financiación destinada a la restauración puede echarse a perder. Cuando los derechos están garantizados y las comunidades lideran el proceso, la restauración perdura. Según el informe, lograr una gobernanza adecuada es tan importante como la propia financiación.“Los pastizales no son paisajes marginales. Cubren más de la mitad de la superficie terrestre del mundo y son fundamentales para la seguridad alimentaria, la biodiversidad, la seguridad hídrica y la resiliencia ante la sequía», afirmó el Dr. Barron Joseph Orr, científico jefe de la CNULD. “Este informe muestra que invertir en los pastizales no consiste simplemente en restaurar tierras degradadas. Se trata de reconocer el valor de estos ecosistemas y de apoyar a los pastores, cuyos conocimientos y gestión los han mantenido durante generaciones. Ahora que los gobiernos se reúnen en la COP17 de la CNULD, los datos ofrecen argumentos de peso para integrar con mayor firmeza los pastizales en las decisiones sobre restauración del suelo, resiliencia ante la sequía e inversión”.La oportunidad climática que se esconde a plena vistaEl informe sostiene que el descuido de los pastizales es más evidente en lo que respecta a la política climática. La palabra ‘pastizales’ aparece en los planes nacionales sobre el clima de tan solo 24 países en el marco del Acuerdo de París; ‘bosques’ aparece en los planes de 181 países.Ese punto ciego pasa por alto dos servicios climáticos que los pastizales ya proporcionan a gran escala: son un vasto depósito de carbono y constituyen una de las defensas naturales más eficaces del mundo contra la sequía.Los pastizales ofrecen mitigación, adaptación y resiliencia ante el cambio climático a partir de una única inversión en más de la mitad de la superficie terrestre del planeta. Incluir los pastizales en los planes nacionales sobre el clima y destinarles financiación climática representa una de las oportunidades más importantes y rentables para los gobiernos y los inversores que buscan una mayor rentabilidad climática.La presentación del informe tiene lugar durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores y en la COP17 de la CNULD en Mongolia, una de las grandes naciones pastorales del mundo, donde el futuro de los pastizales y de las comunidades que dependen de ellos es uno de los principales temas de la agenda de la conferencia. Las conclusiones aportan nuevas pruebas económicas a los debates de la COP17 sobre la restauración de la tierra, la resiliencia ante la sequía y la gestión sostenible de los pastizales.Notas para los editores Lea el informe completo:https://www.ilri.org/rangelands-rising-investing-sustainable-management-and-restorationFinanciación: Este trabajo ha sido financiado por el Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ)Entrevistas con los autores del informe y representantes de los pastores disponibles antes y durante la presentaciónContacto para los medios: Anne-Marie Schryer-Roy, ILRI, a.schryer-roy@cgiar.org

Un nuevo informe defiende la inversión en los pastizales del mundo
Mongolia acoge la Caravana de la Ruta de la Seda en su tramo final hacia la COP17 de la CNULD

Ulán Bator, Mongolia, 7 de agosto de 2026 – La Caravana de la Ruta de la Seda, una campaña de divulgación mundial que pone el foco en los pastizales y los pastores, inicia hoy su recorrido por Mongolia, a pocos días del inicio de la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), que se celebrará en Ulán Bator el 17 de agosto. Durante milenios, la estepa mongola ha sido testigo del movimiento de personas, mercancías e ideas a lo largo de Eurasia. El valle del Orkhon, uno de los paisajes históricos más importantes de Mongolia, sirvió como centro político y cultural de sucesivosimperios nómadas, mientras que generaciones de pastores desarrollaron un modo de vida que aún hoy define a Mongolia. Este mes de agosto, esa historia continúa. Antes de la COP17 de la CNULD, la Caravana de la Ruta de la Seda de la CNULD llega a Mongolia tras recorrer más de 6.000 kilómetros a través de Eurasia. A lo largo del camino, ha reunido a pastores, científicos, responsables políticos, jóvenes y comunidades locales para compartir experiencias y soluciones prácticas destinadas a restaurar los pastizales y reforzar la resiliencia ante las condiciones de sequía cada vez más severas. La Caravana de la Ruta de la Seda, inspirada en las rutas históricas que en su día unieron Asia y Europa, ha sido impulsada por la CNULD en apoyo del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026 (IYRP 2026). Desde su salida de Turquía enmayo, los participantes han atravesado la Federación de Rusia, Uzbekistán, Kazajistán, Kirguistán y China, visitando iniciativas de restauración y reuniéndose con comunidades locales a lo largo del camino. El viaje ha puesto de relieve cómo los esfuerzosdedicados y la cooperación a todos los niveles pueden ayudar a restaurar las tierras degradadas. La Dra. Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la CNULD, ha afirmado: “A lo largo del recorrido de la Caravana de la Ruta de la Seda, hemos podido comprobar cómo los países y las comunidades gestionan y restauran los pastizales, que son parte inseparable de sus identidades, culturas, economías y modos de vida”. Cada parada a lo largo del recorrido ha reforzado una realidad: las personas son el núcleo de la restauración de tierras. Esas experiencias nos recuerdan que no existe un único camino hacia la restauración. Ahora que nos reunimos en Mongolia para la COP17, nuestra responsabilidad es convertir estas experiencias locales en acciones a escala mundial, reforzando la cooperación internacional e invirtiendo en las personas que han cuidado estos paisajes durante generaciones”. Tsagaankhuu Iderbat, ministro de Alimentación, Agricultura e Industria Ligera de Mongolia, ha declarado: “Mongolia cuenta con una larga tradición de pastoreo y un profundo vínculo con sus vastos pastizales, que han moldeado nuestra cultura nómada durante generaciones. Consciente de la importancia mundial de los pastizales y los pastores, Mongolia se enorgullece de haber presentado la propuesta que llevó a la Asamblea General de las Naciones Unidas a proclamar 2026 como el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores. La llegada de la Caravana de la Ruta de la Seda a Mongolia, seguida de la COP17 de la CNULD, ofrece una oportunidad única para llamar la atención mundial sobre los pastizales, la degradación de tierras y el cambio climático. También nos recuerda que los conocimientos y la experiencia de los pastores, desarrollados a lo largo de generaciones de convivencia en armonía con la naturaleza, siguen siendo una parte esencial de las soluciones que necesitamos hoy en día”. Los pastizales cubren el 54 % de la superficie terrestre, sustentan a unos 2.000 millones de personas, proporcionan casi el 70% del pienso para el ganado a nivel mundial y almacenan enormes cantidades de carbono. Sin embargo, hasta la mitad de ellos ya estándegradados, lo que pone en peligro la biodiversidad, la producción alimentaria y los medios de vida rurales. Las experiencias recopiladas a lo largo de la Caravana se trasladarán ahora a la COP17, donde los países estudiarán los próximos pasos para restaurar y proteger los pastizales. En Mongolia, los pastizales son la base de la vida pastoral. Abarcan alrededor del 70% del territorio nacional, sustentan los medios de vida de aproximadamente un tercio de la población y constituyen uno de los paisajes pastorales más extensos que quedan enel mundo. Sin embargo, estos mismos paisajes se ven sometidos a una presión cada vez mayor. Casi el 77% del territorio de Mongolia se ve afectado por la degradación. Las sequías son cada vez más frecuentes, mientras que el número anual de días con tormentas de arena y polvo se ha más que triplicado desde la década de 1960. En 2023-2024, una combinación devastadora de sequía estival seguida del duro invierno conocido como dzud provocó la pérdida de más de siete millones de cabezas de ganado. El desastre puso de manifiesto lo expuestas que están las comunidades pastorales a la sequía y a los fenómenos climáticos extremos. Avirmed Gan-Ochir, especialista en cría de animales del Centro de Investigación de Pastizales de Mongolia Greengold y participante en la Caravana de la Ruta de la Seda, ha explicado: “Como persona que creció en los pastizales de Mongolia, ha sido inspirador viajar por Uzbekistán y Kazajistán y conocer a pastores cuyas vidas son tan diferentes y, a la vez, tan similares a la mía. Cada comunidad nos ha enseñado algo nuevo, desde cómo se adaptan a los cambios climáticos hasta cómo protegen las tradiciones que se han transmitido de generación en generación. Me enorgullece que la Caravana llegue ahora a Mongolia, y estoy deseando dar la bienvenida a todos a nuestro país, compartir nuestras propias experiencias y continuar este intercambio de conocimientos de cara a la COP17”.  Aldarjavkhlan Jukov, ministro de Cultura, Deportes, Turismo y Juventud de Mongolia, ha declarado: “Durante siglos, la Ruta de la Seda ha conectado países, pueblos y civilizaciones. La llegada de la Caravana a Mongolia nos brinda la oportunidad de compartir nuestra cultura nómada, nuestras tradiciones y nuestro arraigado legado de convivencia con la naturaleza. Acoger la etapa final de la Caravana y la COP17 de la CNULD conecta el patrimonio cultural de Mongolia con los retos globales actuales,incluyendo la degradación de tierras. Todo ello es una oportunidad para aprender de los conocimientos del pasado mientras trabajamos juntos por un futuro más sostenible”. Los retos a los que se enfrenta Mongolia son comunes a muchos países de zonas áridas. Del 17 al 28 de agosto, la COP17 reunirá en Ulán Bator a gobiernos, científicos, pueblos indígenas, pastores, organizaciones de la sociedad civil, empresas y organizacionesinternacionales para debatir soluciones prácticas para la restauración de tierras, la sequía y la gestión sostenible de los pastizales. Al ser la primera de las tres Conferencias de las Partes (COP) de las convenciones de Río que se celebran este año, se espera que contribuya a definir la agenda internacional sobre tierras. Coincidiendo con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, la COP17 de la CNULD también pondrá de relieve el papel fundamental de los pastizales en el apoyo a la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad, la resiliencia climática y los medios de vida rurales. Los participantes en la Caravana de la Ruta de la Seda pasarán una semana recorriendo Mongolia, desde el desierto de Gobi hasta los bosques y praderas del centro del país. Se reunirán con familias de pastores nómadas, investigadores, autoridades locales y cooperativas pastorales, y visitarán proyectos de restauración de tierras. La ruta incluye el Parque Nacional de Hustai, el Paisaje Cultural del Valle del Orkhon, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el lago Ugii, incluido en la Lista de Ramsar, y el festival ‘Mini Naadam’. Los participantes podrán ver de primeramano cómo las comunidades de los pastizales de Mongolia están haciendo frente a la degradación de tierras y la sequía. También participarán en actividades conmemorativas del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores antes de llegar a Ulán Bator a tiempo para la COP17. NOTA PARA LOS EDITORES Oportunidades para los medios de comunicación Durante la etapa mongola de la Caravana de la Ruta de la Seda, los medios de comunicación acreditados tendrán la oportunidad de: Visitar ejemplos de restauracón de tierras en el desierto de Gobi y en el centro de Mongolia.  Conocer a familias de pastores nómadas y cooperativas pastorales.  Informarse sobre la restauración comunitaria de pastizales y las prácticas de pastoreo sostenible. Visitar el Parque Nacional de Hustai, el Paisaje Cultural del Valle del Orkhon, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y el lago Ugii, incluido en la Lista de Ramsar.  Entrevistar a participantes internacionales de la Caravana, a expertos mongoles y a representantes de la CNULD.  Cubrir la clausura de la Caravana de la Ruta de la Seda antes de la inauguración de la COP17 de la CNULD. Acreditación de medios Ya está abierta la acreditación para los representantes de los medios de comunicación que cubran la COP17 de la CNULD. Se anima a los periodistas a presentar su solicitud a través del Sistema de Inscripción en Línea (ORS) de las Naciones Unidas, la plataforma oficial para acreditar a los medios de comunicación. Sigue la COP17 Encontrarás más información para los medios de comunicación en la página de prensa de la COP17. Sigue a @UNCCD en X, Instagram, LinkedIn y Facebook. Etiqueta oficial. #COP17Mongolia Etiquetas adicionales: : #UNCCDCOP17 | #RestoringLandRestoringHope | #UNited4Land | #HerLand | #Sport4Land | #Youth4Land Recursos Dossier de prensa Página web de la COP17 de la CNULD Página web del país anfitrión UN WebTV: retransmisión en directo de las sesiones plenarias clave con interpretación simultánea en los seis idiomas oficiales de la ONU  Recursos visuales y de imagen de marca de la COP17 de la CNULD Boletín de Negociaciones de la Tierra (cobertura diaria, fotografías y análisis) Acerca de la Caravana de la Ruta de la Seda Durante siglos, las caravanas que recorrían la Ruta de la Seda transportaban no solo mercancías, sino también ideas, culturas y conocimientos entre civilizaciones. La Caravana de la Ruta de la Seda pretende revivir ese espíritu de conexión, compartiendohistorias de personas que trabajan para restaurar la tierra, proteger los ecosistemas y mantener los modos de vida pastorales en regiones donde la cultura, la tierra y el clima están profundamente entrelazados. La Caravana de la Ruta de la Seda es una campañaemblemática de la CNULD que une la COP16 en Riad (2024) con la COP17 en Ulán Bator (2026), en apoyo del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026. Desde los desiertos de la Península Arábiga hasta las vastas praderas de Eurasia, este viajesimbólico y físico de la caravana pondrá de relieve los ecosistemas de pastizales y las comunidades pastorales que han dado forma a la vida a lo largo de estas rutas durante generaciones. Su objetivo es sensibilizar sobre el papel fundamental de los pastizales, que cubren más de la mitad de la superficie terrestre y sustentan a dos mil millones de personas en todo el mundo. Mediante una combinación de visitas sobre el terreno, relatos y un documental, la iniciativa pone de relieve tanto los retos que plantea la degradación del suelo como las soluciones que surgen de las comunidades locales. Más información sobre la Caravana de la Ruta de la Seda: silkroadcaravan.org Acerca de la CNULD  La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global en materia de tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartiday una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en pro de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectosactuales de la degradación del suelo y promover la gestión responsable de tierras en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, vivienda y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva. 

Mongolia acoge la Caravana de la Ruta de la Seda en su tramo final hacia la COP17 de la CNULD
Silk Road Caravan reaches 6,000 km mark in China one month ahead of UNCCD COP17

The journey across Eurasian rangelands links land restoration with viable pastoral livelihoods on the road to Ulaanbaatar Bonn, Germany/Xilinhot, Inner Mongolia, China (17 July 2026 ) — The Silk Road Caravan today reached its 6,000-kilometer mark in northern China, exactly one month before the seventeenth session of the Conference of the Parties (COP17) to the United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) opens in Ulaanbaatar, Mongolia.  Since leaving Erzurum, Türkiye on 6 May on a symbolic journey connecting Riyadh COP16 to Ulaanbaatar COP17 in support of the International Year of Rangelands and Pastoralists 2026, the Caravan has travelled through Russia, Uzbekistan, Kazakhstan and Kyrgyzstan before arriving in China earlier this week.  Pastoralists and researchers from Africa, Asia, Europe and South America have joined UNCCD Goodwill Ambassadors and Sport4Land champions to explore how communities across countries are restoring degraded rangelands while sustaining the livelihoods that depend on them.  Rangelands cover more than half of the Earth’s land surface, support around two billion people and provide nearly 70 per cent of global livestock feed. Yet up to half are degraded or at risk. At UNCCD COP16 in Riyadh, countries adopted the Convention’s first decision devoted to rangelands, calling for stronger policies and investment, action against conversion, overexploitation and fragmentation, and a greater role for pastoralists in decisions on land management and tenure.  Along the way, the Caravan has served as a living showcase of restoration in practice, gathering ideas and experiences that will help inform discussions at COP17. From dune stabilization to sustainable grazing and value-added livestock products, each stop has offered a different perspective on the Eurasian rangelands—the world's largest continuous grazing region stretching 8,000 kilometers—that are under increasing pressures from the combined effects of drought and soil erosion. Carrying the knowledge, experiences and voices gathered along the route, the Silk Road Caravan journey will continue across Mongolia before culminating at UNCCD COP17 taking place from 17-28 August under the theme of “Restoring Land, Restoring Hope.”  Insights from the journey  In China’s Otindag Sandy Land, willow branches are woven into grids across shifting dunes, stabilizing the sand long enough for grasses to take root.  But restoration does not end with planting. Sites are monitored over time, and livestock numbers are matched to the land’s carrying capacity and local communities—including women— receive technical support and incentives to maintain restored areas. China is just one example of a broader pattern that emerged across the Silk Road Caravan's journey. Each country offered different solutions, but many pointed to the same underlying principles. In Türkiye, seasonal mobility distributes grazing pressure across the landscape and gives pastures time to recover. Around Erzurum, it also supports household economies, with milk processed locally into cheese and other products. The system depends on secure access to grazing land and the transmission of pastoral knowledge between generations. In Russia's Kalmykia region, one of the most affected by desertification, hardy dzhuzgun shrubs are transforming shifting sands into productive pasture, with survival rates of around 95 per cent. The shrubs stabilize the dunes and reduce wind erosion, allowing fodder grasses to be planted between the dzhuzgun rows. As vegetation recovers, degraded land gradually returns to productive pasture. Mobile research units monitor the results while training students in the field. Restoration here follows a sequence: stabilize the soil, rebuild vegetation, recover grazing value and monitor results.  Meanwhile, Uzbekistan offered a lesson in the economics of patience. In Nurabad District, drought-tolerant pistachio trees are being established on degraded, low-productivity pastures. Local residents are paid to plant and maintain them; once the trees mature, five-hectare plots are intended for lease to lower-income families. The trees take years to yield. The model addresses a gap many restoration programmes leave open: communities need income while land recovers, and a lasting stake once it becomes productive.  In Kazakhstan, soil science and new technologies are helping transform the way rangelands are managed. Decades of soil surveys, herbarium records and aerial imagery are being integrated with GPS, satellite data and digital agricultural maps. These systems can track pasture condition, water infrastructure and early signs of degradation, while supporting reporting under the UNCCD Land Degradation Neutrality framework. The resulting evidence helps detect degradation early, before land's health and productivity are compromised.  In Kyrgyzstan, the Caravan journey highlighted another dimension of restoration ---one rooted in people and culture. Young activists from the Innovation Center in Bishkek brought elders and youth together through an intergenerational exchange on pastoral knowledge. On Desertification and Drought Day, 17 June, a dialogue at the Ministry of Agriculture convened policymakers, UN and international partners, researchers and pastoralists to develop recommendations on rangeland restoration and sustainable pasture management. Near Lake Issyk Kul, an association of women artisans invited Caravan participants to weave a commemorative felt carpet, demonstrating how   traditional skills, value-added local products, and fair market access create resilient rural livelihoods.   Message to COP17 Together, these experiences showed that while restoration solutions differ from place to place, the conditions for success are remarkably consistent and extend far beyond the countries visited by the Silk Road Caravan.  What unites these examples ---and makes them scalable--- is a common set of principles: communities need the authority and incentives to sustainably manage their land; grazing pressure must remain within ecological limits; land restoration must generate economic value; women and youth must have a voice in decision-making and land health must be monitored over time.  In Ulaanbaatar, the Silk Road Caravan will deliver a clear message: the most successful restoration efforts are those that strengthen livelihoods, build resilience and create economic opportunity, showing that restoring rangelands is as much a development challenge as an environmental one. 

Silk Road Caravan reaches 6,000 km mark in China one month ahead of UNCCD COP17
Rusia y la CNULD refuerzan su cooperación en materia de restauración de tierras, resiliencia ante la sequía y pastizales en toda Eurasia

Moscú/Bonn, 26 de junio de 2026 – Desde las praderas de Kalmukia y el Cáucaso del Norte hasta las vastas estepas que se extienden por toda Eurasia, la tierra ha servido desde hace mucho tiempo de nexo entre personas, culturas y medios de vida en una de las regiones de pastizales más extensas del mundo.Hoy en día, ese paisaje compartido también conecta a países que se enfrentan a retos comunes, desde la degradación de la tierra y la sequía hasta la seguridad alimentaria y la resiliencia de los ecosistemas.Rusia ocupa un lugar importante dentro de este paisaje, puesto que alberga entre 70 y 80 millones de hectáreas de pastizales y pastos naturales entre Europa y Asia. Estos paisajes sustentan la biodiversidad, los medios de vida pastorales y la producción ganadera sostenible, al tiempo que contribuyen a los esfuerzos regionales para hacer frente a la degradación de tierras y la sequía.A medida que aumentan las presiones sobre los recursos terrestres e hídricos en toda Eurasia, la cooperación en materia de salud de las tierras y resiliencia a la sequía cobra cada vez más importancia. Estos retos comunes han llevado a Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), a Moscú los días 25 y 26 de junio para impulsar la cooperación científica, la gestión sostenible del suelo y las iniciativas regionales en las zonas áridas y los pastizales de Eurasia.Au cours de sa visite, la Secrétaire exécutive de la Convention des Nations Unies sur la lutte contre la désertification (CNULCD) a rencontré de hauts représentants de la Fédération de Russie issus des secteurs des affaires étrangères, de l’environnement et de l’agriculture, notamment Rouslan Edelgeriev, conseiller du Président de la Fédération de Russie et représentant spécial du Président pour le climat et les ressources en eau ; Alexander Kozlov, ministre des Ressources naturelles et de l’Environnement de la Fédération de Russie ; Oxana Lut, ministre de l’Agriculture de la Fédération de Russie ; ainsi qu’Alexander Alimov, vice-ministre des Affaires étrangères de la Fédération de Russie.Debatieron las prioridades para hacer frente a la degradación de tierras y la sequía en toda Eurasia, incluido la ciencia, el intercambio de conocimientos y la cooperación regional. Los participantes también intercambiaron opiniones sobre los preparativos para la 17.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP 17) de la CNULD, que tendrá lugar en Ulán Bator (Mongolia) del 17 al 28 de agosto de 2026.Estos intercambios reafirmaron la cooperación de larga data entre la Federación de Rusia y la CNULD, así como el compromiso compartido con unos paisajes saludables y productivos en toda la región, al tiempo que se destacó la creciente importancia de la restauración de las tierras y la resiliencia ante la sequía para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible. Un resultado destacable de la visita fue la firma de un memorando de entendimiento (MoU) entre la CNULD y el Instituto de Geografía de la Academia de Ciencias de Rusia. El acuerdo se basa en la cooperación de larga data entre la CNULD y los científicos rusos, reforzando el vínculo entre la ciencia, las políticas y las medidas relativas a la degradación del suelo y la sequía. La visita tuvo lugar en un momento en que los gobiernos reconocen cada vez más que la degradación del suelo y la sequía no son solo retos medioambientales, sino también cuestiones con implicaciones para la seguridad alimentaria, la resiliencia económica y el desarrollo sostenible.A nivel mundial, hasta el 40 % de la superficie terrestre está degradada, lo que afecta a casi la mitad de la humanidad. La degradación de las tierras ya cuesta a la economía mundial casi 900.000 millones de dólares al año, mientras que las sequías generan al menos 300.000 millones de dólares en pérdidas anuales.Presidente de la Federación de Rusia y Representante Especial Presidencial para el Clima y los Recursos Hídricos, señaló que los preparativos para la COP17 están entrando en una fase decisiva y subrayó la importancia de que los países de la región afronten las próximas negociaciones con “una evaluación común, una comprensión compartida de las prioridades y posiciones coordinadas”. Refiriéndose a la Caravana de la Ruta de la Seda, la describió como “un símbolo de nuestra responsabilidad compartida de preservar la tierra, el agua y los ecosistemas”, cuyo estado sustenta la estabilidad de toda la región.Los pastizales euroasiáticos se extienden a lo largo de más de 8.000 kilómetros, desde el mar Negro hasta la meseta de Mongolia, y representan aproximadamente una cuarta parte de los pastizales mundiales. Estos paisajes desempeñan un papel vital en el sustento de las comunidades, el mantenimiento de ecosistemas saludables y la ayuda a los países para adaptarse a la sequía y a la variabilidad climática.A nivel mundial, los pastizales cubren el 54% de la superficie terrestre y sustentan a unos 2.000 millones de personas, incluidos unos 500 millones de pastores. Proporcionan una sexta parte del suministro alimentario mundial y el 70% del pienso para el ganado, lo que los hace esenciales para la seguridad alimentaria, las economías rurales y la salud de los ecosistemas. Sin embargo, muchos de estos paisajes se ven sometidos a una presión cada vez mayor debido al uso insostenible de la tierra y el cambio climático.“La Federación de Rusia ha sido un socio importante de la CNULD, contribuyendo a los esfuerzos internacionales para hacer frente a la degradación de la tierra, la sequía y la gestión sostenible de la tierra”, afirmó la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad.“Nuestras conversaciones en Moscú reflejaron un entendimiento común de que la degradación de la tierra, la sequía y la inseguridad alimentaria trascienden las fronteras nacionales y requieren respuestas colectivas,” añadiFouad. "La colaboración entre gobiernos, instituciones científicas y redes regionales será esencial para impulsar soluciones prácticas, fomentar la resiliencia y apoyar el desarrollo sostenible en toda Eurasia”.Ese espíritu de cooperación también se reflejó en la participación de la secretaria ejecutiva en la decimotercera reunión de la Red del Noreste de Asia sobre Desertificación, Degradación del Suelo y Sequía (DLDD-NEAN), organizada por primera vez por la Federación de Rusia.Esta red, que reúne a países de todo el noreste de Asia, sirve de plataforma para el intercambio científico, el diálogo sobre políticas y la acción conjunta frente a retos comunes, como la degradación del suelo, la sequía y las tormentas de arena y polvo, lo que demuestra el valor de la cooperación regional a la hora de abordar los retos medioambientales que traspasan las fronteras.El Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026 ha renovado la atención mundial sobre la importancia de los pastizales y las comunidades que dependen de ellos. En toda Eurasia, las comunidades pastorales han moldeado los paisajes, las culturas y las economías durante siglos, al tiempo que han contribuido a mantener la salud y la productividad de algunas de las tierras de pastoreo más extensas del mundo.Este año, ese patrimonio común se ha puesto de relieve a través de la Caravana de la Ruta de la Seda, una iniciativa emblemática de la CNULD que recorre rutas históricas a través de los pastizales euroasiáticos, al tiempo que muestra los esfuerzos para restaurar la tierra, reforzar la resiliencia ante la sequía y apoyar a las comunidades pastorales. El tramo ruso del recorrido atravesó Daguestán, Kalmukia y Astracán, poniendo de relieve tanto los retos a los que se enfrentan las tierras áridas como las oportunidades que ofrecen la gestión sostenible y la restauración de los pastizales.Mediante alianzas científicas más sólidas, el diálogo regional y la cooperación práctica sobre el terreno, los países de toda la región están contribuyendo a crear paisajes, comunidades y sistemas alimentarios más resilientes frente a las crecientes presiones medioambientales.

Rusia y la CNULD refuerzan su cooperación en materia de restauración de tierras, resiliencia ante la sequía y pastizales en toda Eurasia