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‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’ será el lema de la histórica conferencia de Naciones Unidas sobre tierras

La COP17 de la CNULD se celebrará en Ulán Bator (Mongolia) del 17 al 28 de agosto de 2026)Ulán Bator/Bonn, 5 de febrero de 2026 – Mongolia y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) han anunciado hoy el lema de la 17.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la CNULD, mientras se intensifican los preparativos para la conferencia mundial sobre desertificación, degradación de la tierra y sequía que se celebrará en Ulán Bator (Mongolia) del 17 al 28 de agosto de 2026. El lema, ‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’, se ha anunciado durante las reuniones de alto nivel entre la CNULD y los dirigentes de Mongolia para avanzar en los preparativos de la COP17 de la CNULD. “La tierra es nuestra infraestructura más vital, ya que sustenta la seguridad alimentaria, el agua, los medios de vida y la estabilidad. Cuando las tierras fallan, aumenta la inseguridad debido a la pérdida de medios de vida, los desplazamientos forzados y la competencia por los escasos recursos”, afirmó la secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad. “Con la COP17 de la CNULD, Mongolia ofrece al mundo un poderoso mensaje: ‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’ no es solo una agenda medioambiental, sino una forma de priorizar el desarrollo y la resiliencia. A medida que la sequía se intensifica y la degradación de tierras se acelera, la conferencia debe impulsar soluciones prácticas y viables, desde la restauración de las tierras y los suelos degradados hasta el fortalecimiento de la gestión conjunta de las tierras y el agua para que las comunidades prosperen”. El primer ministro de Mongolia, Sr. Gombojavyn Zandanshatar, indicó: “Mongolia es plenamente consciente de la responsabilidad que conlleva acoger la COP17 de la CNULD y nos comprometemos a trabajar para que la Conferencia tenga resultados concretos, orientados a la acción y duraderos. Como país cuyo desarrollo, medios de vida y cultura están profundamente ligados a la tierra, creemos firmemente que restaurar tierras es un pilar fundamental de la paz, el desarrollo sostenible y el crecimiento socioeconómico inclusivo. La celebración de la COP17 en 2026, Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, ofrece una oportunidad única para poner el foco en los pastizales y los medios de vida de los pastores, avanzando en materia de concienciación, implementación e inversión, y reforzando la cooperación mundial contra la desertificación, la degradación de tierras y la sequía.”Como la primera de las tres COP de las Convenciones de Río —sobre tierras, biodiversidad y cambio climático— que se celebrarán en 2026, la COP17 de la CNULD busca acelerar la acción colectiva para proteger los medios de vida vinculados a la tierra y fortalecer la resiliencia de las comunidades.Se espera que la COP17 reúna a delegados de las 197 Partes de la CNULD, junto con líderes gubernamentales, empresariales y de la sociedad civil, así como científicos, jóvenes, pueblos indígenas, pastores y pequeños agricultores.El objetivo es forjar soluciones para los retos interconectados de la desertificación, la degradación de tierras y la sequía, reconociendo que la restauración de tierras es esencial para reducir la inestabilidad, prevenir desplazamientos forzados y reforzar la seguridad humana y nacional en regiones vulnerables.La degradación de tierras ya afecta a hasta el 40 % de la superficie terrestre del mundo, con repercusiones de gran alcance en la producción de alimentos, la disponibilidad de agua, los medios de vida y la estabilidad económica. La COP17 ofrece un momento crucial para que los países y los socios avancen en la aplicación de la Convención y movilicen una mayor inversión para la resiliencia a la sequía y la gestión sostenible de tierras.Con un vasto territorio de 1,56 millones de kilómetros cuadrados, Mongolia es uno de los países más afectados por la desertificación y la degradación de tierras, con casi el 77 % de su territorio ya degradado. La celebración de la COP17 de la CNULD en Ulaanbaatar centrará la atención internacional en las prioridades de restauración de tierras; especialmente, para proteger los medios de vida, la seguridad alimentaria y los ecosistemas en las regiones áridas.La COP17 se celebra durante el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas y promovido por Mongolia. Esto supone una gran oportunidad para acelerar las medidas de gestión sostenible, restauración y conservación de los pastizales, al tiempo que se ponen de relieve las necesidades de las comunidades pastorales que dependen directamente de estos ecosistemas para su sustento.Los pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre, sustentan los medios de vida directos de alrededor de 500 millones de personas y proporcionan una sexta parte de las necesidades nutricionales del mundo, pero siguen siendo uno de los ecosistemas más ignorados y afectados por la degradación del planeta.Durante las dos semanas que durará la conferencia, los participantes tomarán parte en un segmento de alto nivel que incluirá diálogos ministeriales, junto con foros de múltiples partes interesadas y debates temáticos sobre la integración de la ciencia y la política, la innovación y las soluciones, las herramientas y tecnologías, y la financiación. Además de las negociaciones formales, se espera que la COP17 promueva la acción colectiva en materia de pastizales, resiliencia y agua, así como de sistemas alimentarios y salud del suelo.En preparación para la COP17, Mongolia ha puesto en marcha iniciativas nacionales que vinculan la restauración de tierras con los medios de vida y el desarrollo rural, incluida la campaña nacional ‘1.000 millones de árboles’, liderada por el presidente y que se inició en 2021 con el objetivo de plantar 1.000 millones de árboles para 2030.Mongolia también ha ampliado la participación pública y la participación de los jóvenes a través de diálogos nacionales y actividades de divulgación, incluido el Foro Nacional Youth4Land. A través del Consejo Empresarial de Mongolia, la Presidencia de la COP17 ha involucrado al sector privado del país en el apoyo a la Iniciativa Business 4 Land de la CNULD, cuyo objetivo es acelerar la acción del sector privado para la gestión sostenible de tierras.“Las iniciativas de Mongolia ilustran el tipo de enfoques integrados de resiliencia y restauración de tierras que la COP17 de la CNULD busca promover. Su objetivo es generar un mayor impulso político y resultados prácticos, ayudando a los países a movilizar recursos y fortalecer las alianzas para ampliar la restauración de tierras y fomentar la resiliencia donde más se necesita”, concluyó la secretaria ejecutiva Fouad.Para consultas de los medios de comunicaciónOficina de prensa de la CNULD: press@unccd.intAcerca de la CNULDLa Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz mundial para las tierras. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en aras de la sostenibilidad de la humanidad y el planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos de la degradación de tierras y promover su gestión sostenible con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.

‘Restaurar la tierra, restaurar la esperanza’ será el lema de la histórica conferencia de Naciones Unidas sobre tierras
Los pastizales ocuparán un lugar central en el Día de la Desertificación y la Sequía 2026 en Kenya

Nairobi / Bonn, 12 de diciembre de 2025 – El Gobierno de Kenya y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) anunciaron hoy que Kenya acogerá la próxima observancia mundial del Día de la Desertificación y la Sequía, que se celebrará el 17 de junio de 2026 bajo el lema «Pastizales: Reconocer. Respetar. Restaurar.» La observancia de 2026, que tendrá lugar en Kenya, pondrá de relieve el papel central de los pastizales del mundo en la resiliencia climática, la seguridad alimentaria e hídrica, la conservación de la biodiversidad y la identidad cultural de las comunidades pastoralistas e indígenas. Los pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre y sostienen la vida de dos mil millones de personas, incluidos 500 millones de pastoralistas, que han sido los guardianes de estos paisajes durante generaciones. La decisión de Kenya de acoger la observancia mundial fue anunciada oficialmente por la Secretaria del Gabinete para Medio Ambiente, Cambio Climático y Silvicultura, Dra. Deborah Mlongo Barasa, quien extendió una cordial invitación a la comunidad internacional para unirse a Kenya el próximo año: «En nombre del Gobierno de Kenya, permítanme extender una cálida invitación a todos. El próximo año, Kenya tiene el honor de acoger la Observancia Mundial del Día de la Desertificación y la Sequía. Damos una cordial bienvenida a todos los Estados Miembros, a nuestros socios, a la sociedad civil y a la juventud para que se unan a nosotros mientras ponemos el foco mundial en la resiliencia frente a la sequía, la restauración de la tierra y las comunidades cuyas vidas y medios de subsistencia están marcados por estos desafíos». Añadió que «la presencia de los participantes no solo enriquecerá la observancia, sino que también reafirmará nuestro compromiso compartido de salvaguardar las tierras secas del mundo y apoyar a las personas que dependen de ellas. Al celebrar el Año Internacional de los Pastizales y los Pastoralistas, esperamos que la comunidad mundial acompañe a Kenya en el reconocimiento del inmenso valor de estos paisajes y de quienes los custodian. Esperamos darles la bienvenida en Kenya, mientras movilizamos al mundo para actuar frente a la sequía antes de que la sequía actúe contra nosotros». La Secretaria Ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, declaró: «Agradecemos al Gobierno de Kenya por acoger el Día de la Desertificación y la Sequía 2026 y por poner el foco en los pastizales del mundo. Estos paisajes son vitales para los alimentos, el agua, la biodiversidad y la resiliencia climática. El liderazgo de Kenya llega en un momento crucial, cuando los pastizales enfrentan una presión creciente a nivel mundial. Al reconocer su valor, respetar a sus guardianes tradicionales y restaurar los pastizales para devolverles su salud, podemos fortalecer los medios de vida de dos mil millones de personas». Añadió que «hasta la mitad de los pastizales del mundo están degradados, y algunos están desapareciendo más rápidamente que las selvas tropicales, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua y las culturas pastoralistas». A pesar de su vasta extensión y su importancia crítica, los pastizales siguen siendo uno de los ecosistemas más infravalorados del planeta. La degradación de estos paisajes amenaza la  biodiversidad, la regulación del clima y las economías de los países que dependen en gran medida de la producción ganadera y de los sistemas de pastoreo. Las evaluaciones técnicas recientes de la CNULD destacan que invertir en la restauración de pastizales puede generar retornos de hasta 35 dólares estadounidenses por cada dólar invertido, gracias a los beneficios ecológicos y socioeconómicos combinados. Coincidiendo con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastoralistas, la observancia del Día de la Desertificación y la Sequía 2026 atraerá la atención mundial sobre la necesidad de reconocer y valorar los pastizales por las funciones esenciales que desempeñan, respetar a los guardianes tradicionales que los han cuidado durante generaciones y restaurar los paisajes degradados para asegurar los medios de vida y los servicios ecosistémicos. A través del Día de la Desertificación y la Sequía 2026, se invita a países y comunidades a: Reconocer: la contribución económica de los pastizales a las economías nacionales y regionales; su papel en el mantenimiento de la biodiversidad y la vida silvestre; y los múltiples beneficios que aportan, desde la regulación de los ciclos del agua hasta el almacenamiento de carbono. Respetar: a los pastoralistas, los pueblos indígenas y las comunidades locales, cuya movilidad, sistemas de gobernanza consuetudinarios y conocimientos ecológicos son esenciales para mantener la salud y la productividad de estos paisajes. Restaurar: los pastizales mediante inversiones en la gestión sostenible de la tierra y el agua, el fortalecimiento de la gobernanza, la mejora de la preparación frente a la sequía y el apoyo a iniciativas de restauración lideradas por las comunidades. El Día de la Desertificación y la Sequía, que se conmemora cada año el 17 de junio, es el momento mundial de las Naciones Unidas para concienciar sobre la degradación de la tierra y la sequía, y para movilizar acciones destinadas a proteger y restaurar tierras sanas. La observancia del Día de la Desertificación y la Sequía 2026 en Kenya será la primera vez en casi una década que el continente africano acoge esta importante conmemoración mundial. Las observancias anteriores tuvieron lugar en Colombia (2025), Alemania (2024), Estados Unidos (2023), España (2022), Costa Rica (2021), República de Corea (2020), Türkiye (2019), Ecuador (2018), Burkina Faso (2017) y China (2016). Para más información, por favor contacte: Oficina de Prensa de la CNULD: press@unccd.int https://www.unccd.int/events/desertification-drought-day/2026  Acerca del Día de la Desertificación y la Sequía Declarado oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994 (A/RES/49/115), el Día de la Desertificación y la Sequía, que se conmemora anualmente el 17 de junio, es una ocasión única para destacar soluciones prácticas para combatir la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía. Países de todo el mundo se movilizan para conmemorar esta jornada con una amplia gama de actividades educativas, culturales y deportivas. Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz mundial en favor de la tierra. Reúne a gobiernos, científicos, responsables de políticas públicas, el sector privado y comunidades en torno a una visión compartida y a una acción global para restaurar y gestionar las tierras del mundo en favor de la sostenibilidad de la humanidad y del planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los impactos actuales de la degradación de la tierra y promover la gestión sostenible del territorio en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.  

Los pastizales ocuparán un lugar central en el Día de la Desertificación y la Sequía 2026 en Kenya
Vastas e infravaloradas: los pastizales, bajo una amenaza creciente

Nuevas pruebas demuestran que los pastizales se están degradando más rápidamente que las selvas tropicales en algunas regiones, a pesar de que aportan múltiples beneficios y sustentan a 2,000 millones de personas Bonn/Ciudad de Panamá, 4 de diciembre de 2025. Desde las tierras áridas de América Latina y África hasta las estepas de Asia Central, los pastizales sustentan la seguridad alimentaria, la estabilidad climática y culturas pastorales centenarias. Estos vastos paisajes, que cubren la mitad del planeta, almacenan una cantidad significativa de carbono, amortiguan los extremos climáticos y regulan el agua en algunas de las regiones más áridas del mundo.  Sin embargo, a pesar de su inmenso valor, los pastizales siguen siendo uno de los ecosistemas más ignorados del planeta. En varias regiones, se están deteriorando más rápidamente que las selvas tropicales, lo que tiene graves consecuencias para la seguridad alimentaria, la resiliencia climática y los medios de vida rurales.  La restauración de los pastizales ofrece uno de los mayores rendimientos de cualquier inversión en ecosistemas, con beneficios que alcanzan hasta 35 dólares por cada dólar invertido. Estos nuevos resultados preliminares de un análisis global de costes y beneficios realizado por la Iniciativa sobre la Economía de la Degradación de la Tierra (ELD) se han presentado hoy en la reunión de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) que se celebra este año en Panamá, la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC23).  El científico jefe de la CNULD, Barron Joseph Orr, explica: “El análisis confirma lo que muchas comunidades pastorales saben desde hace mucho tiempo: los pastizales son activos ecológicos y económicos estratégicos, no tierras marginales. Estos beneficios provienen de una mayor productividad de la vegetación, un mayor almacenamiento de carbono, una mayor retención de agua y la prevención de la degradación”. “La urgencia es evidente. Entre el 25 % y el 50 % de los pastizales del mundo están degradados o en peligro, lo que debilita los ciclos del agua, la productividad ganadera, la biodiversidad y los medios de vida rurales. En regiones como el Sahel, Asia Central y partes de América del Sur, las presiones climáticas ya están reduciendo la productividad y restringiendo la movilidad de los pastores, con efectos secundarios para la seguridad alimentaria”, afirmó Orr. Mark Schauer, oficial superior de programas de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit, GIZ), que coordina la Iniciativa ELD, afirmó: “La restauración de los pastizales tiene sentido desde el punto de vista económico y ecológico. Al reforzar la base empírica y trabajar con las comunidades pastorales, podemos ayudar a los países a diseñar inversiones que permitan alcanzar la resiliencia a largo plazo”. Durante más de una década, la Iniciativa ELD ha proporcionado a los gobiernos datos sobre el valor económico real de las tierras sanas y las enormes pérdidas causadas por su degradación. Su nuevo documento de debate, The Business Case for Investment in Rangeland Restoration (‘Argumentos económicos a favor de la inversión en la restauración de pastizales’), presentado en la CRIC23, irá seguido de una evaluación completa en la COP17 de la CNULD, que se celebrará en Mongolia el próximo mes de agosto. “Cada vez hay más pruebas que confirman que los pastizales, durante mucho tiempo considerados espacios marginales o ‘vacíos’, son en realidad fundamentales para la acción climática, la seguridad alimentaria e hídrica y el desarrollo rural sostenible. Con la evaluación económica completa prevista antes de la COP17, la CRIC23 ha reforzado las bases técnicas y políticas necesarias para aumentar la inversión en estos vastos paisajes que sustentan la vida”, añadió Schauer. Los expertos subrayaron que la restauración eficaz de los pastizales no depende de costosas obras de ingeniería. Requiere derechos seguros sobre la tierra y el agua, una gobernanza dirigida por las comunidades y un pastoreo sostenible basado en la movilidad. Cuando los pastores pueden desplazarse según las condiciones estacionales, la vegetación se recupera más rápidamente, los suelos retienen más humedad y las reservas de carbono se mantienen estables. Este enfoque también refuerza la resiliencia de los pueblos indígenas, las mujeres, los jóvenes y otras personas cuyos medios de vida e identidades culturales están profundamente ligados a los pastizales. La CRIC23 se celebra mientras los países se preparan para el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (IYRP) 2026, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se espera que el IYRP dé una visibilidad sin precedentes a los pastizales, los pastores y sus sistemas de conocimientos. “Los pastores han cuidado estas tierras durante generaciones. Sus conocimientos, movilidad y gestión son esenciales para restaurar los pastizales y fomentar la resiliencia. Mientras el mundo se prepara para el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, debemos asegurarnos de que las comunidades pastorales no solo sean escuchadas, sino también apoyadas como socios en las acciones de sostenibilidad climática y medioambiental”, dijo Enrique Michaud, copresidente de la Alianza Global del IYRP.  “Mongolia es una nación moldeada por los pastizales y las tradiciones pastorales. Sabemos por experiencia que cuando los pastizales prosperan, las comunidades prosperan. Mientras nos preparamos para acoger la COP17, una de nuestras principales prioridades es elevar los pastizales en la agenda mundial y garantizar que los países dispongan de las pruebas, las asociaciones y las inversiones necesarias para restaurar estos ecosistemas vitales a gran escala”, señaló Ariuntuya Dorjsuren, directora general de la División de Cooperación Internacional del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, NFP de Mongolia. La CNULD contribuye al IYRP a través de su Iniciativa Emblemática sobre Pastizales y la campaña Ruta de la Seda prevista para 2026, que mostrará los paisajes de pastizales y las culturas pastorales a lo largo de un recorrido de 6.000 kilómetros que abarca 10 países. Estos esfuerzos se basan en el impulso político de la COP16 en Riad y la COP17 en Ulán Bator, alineando las presidencias recientes y futuras de la COP en torno a elevarlos pastizales como una prioridad mundial en materia de clima y medios de vida. Lista de recursos: https://www.unccd.int/resources/global-land-outlook/glo-thematic-report-rangelands-and-pastoralists https://wwf.panda.org/discover/our_focus/food_practice/grasslands_and_savannahs/roots_to_riches_priority_decisions_for_grasslands/ https://www.eld-initiative.org/en/projects/economics-of-rangelands  

Vastas e infravaloradas: los pastizales, bajo una amenaza creciente
Mongolia acogerá la COP17 de la CNULD en agosto de 2026 

La 17 ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) se celebrará en  la capital de Mongolia, Ulán Bator, del 17 al 28 de agosto de 2026.  Este evento mundial reunirá a delegados de las 197 Partes, jefes de Estado, ministros, representantes de organizaciones internacionales, científicos, y miembros de la sociedad civil y el sector privado para forjar soluciones a los retos interconectados de la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía. Mongolia, un vasto territorio de 1,56 millones de kilómetros cuadrados, se enfrenta a la degradación del 76,9 por ciento de sus tierras. Por ello, el país se ha convertido en una voz clave en los esfuerzos mundiales para combatir la desertificación y mejorar la resiliencia de la tierra, reconociendo la importancia de gestionar bien las tierras para responder a los retos ambientales.  Los ambiciosos planes de desarrollo de Mongolia, como sus movimientos nacionales y coordinados en materia de medio ambiente y agricultura, convierten al país en un anfitrión estratégico de la COP17 de la CNULD. La COP17 se celebrará coincidiendo con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores de las Naciones Unidas (IYRP 2026). Así pues, el evento enfatizará  importancia de  gestionar los pastizales de forma sostenible, teniendo en cuenta que de ellos depende la subsistencia de más de 1.000 millones de personas. La conferencia, que durará dos semanas, tendrá un segmento de alto nivel con diálogos ministeriales, además de foros con partes interesadas y debates temáticos sobre la integración de la ciencia y la política, innovación,  soluciones, tecnología y financiación. Se espera que el evento fomente una colaboración y acción decisivas en todos los sectores, promoviendo el manejo sostenible de tierras, la restauración de tierras y ecosistemas, y el avance en los objetivos de neutralidad en la degradación de tierras (LDN). Mongolia ya ha puesto en marcha una serie de iniciativas nacionales para impulsar la COP17 y sensibilizar al público y fomentar la participación de los jóvenes. Uno de los próximos eventos clave es el foro nacional Youth4Land, previsto para el 16 y 17 de junio de 2025 en la ciudad de Mandalgovi, provincia de Dundgovi, en conmemoración del Día de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.   Este foro reunirá a un centenar jóvenes pastores, investigadores y responsables políticos para impulsar soluciones que aúnen los conocimientos tradicionales y los avances científicos. Esta iniciativa nacional se enmarca en los esfuerzos del país por aplicar los resultados de las anteriores COP de la CNULD y promover la participación inclusiva. El sólido programa de desarrollo y medio ambiente de Mongolia ---incluyendo el movimiento nacional ‘Miles de millones de árboles’, la iniciativa de desarrollo rural comunitario ‘Oro blanco’ y la iniciativa ‘Revolución alimentaria’--- sitúa al país como modelo de acción a nivel regional y mundial.   La celebración de la COP17 ofrecerá una oportunidad capital para elevar la cooperación internacional en materia de tierras, clima y biodiversidad. La conferencia permitirá concertar acciones frente a degradación de tierras y los retos climáticos en el mundo, consolidando la contribución de Mongolia a un futuro más sostenible y resiliente para todos. Para más información, póngase en contacto con: Oficina de prensa de la CNULD: press@unccd.int, https://www.unccd.int, @unccd Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia:  https://www.mecc.gov.mn Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es un acuerdo internacional sobre la buena gestión de tierras. Ayuda a las personas, las comunidades y los países a prosperar, hacer crecer las economías y asegurar alimentos, agua limpia y energía, creando las condiciones para la gestión sostenible de la tierra. Las 197 partes de la Convención han establecido sistemas para gestionar la sequía de manera rápida y eficaz. La gestión sostenible de las tierras, basada en políticas sólidas y en la ciencia, contribuye a integrar y a acelerar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, fomenta la resiliencia al cambio climático y previene la pérdida de biodiversidad.  https://unccd.int Acerca del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores  Por iniciativa de Mongolia, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha designado 2026 como Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (IYRP 2026) con el fin de mejorar la gestión de los pastizales y la vida de los pastores. Con esta declaración, se exhorta a los Estados miembros de las Naciones Unidas a invertir en la gestión sostenible de los pastizales, restaurar las tierras degradadas, mejorar el acceso de los pastores a los mercados, mejorar los servicios de extensión ganadera y colmar las lagunas de conocimientos sobre los pastizales y el pastoreo. El IYRP 2026 coincidirá con la COP17 de la CNULD, que se celebrará en Mongolia.  https://iyrp.info 

Mongolia acogerá la COP17 de la CNULD en agosto de 2026 
UNCCD COP16 ushers a new era for rangelands and pastoralists

For centuries, rangelands and pastoralist communities have been the backbone of cultures, economies and ecosystems around the world. Covering more than half of the Earth's land surface, these vast landscapes support two billion people and contribute significantly to global food security and climate resilience. Yet they have remained largely invisible in international policy discussions, slowly degrading under the pressures of climate change, unsustainable land use and economic expansion.   At UNCCD COP16 in Riyadh, nations took a decisive step by adopting a decision on rangelands and pastoralists, marking an unprecedented commitment to protect these critical ecosystems and the people who depend on them. This commitment represents a fundamental shift, placing rangelands alongside forests and wetlands in global conservation efforts and ensuring that their role in climate resilience, biodiversity conservation and food security is fully recognized.   Why rangelands are more important than ever Rangelands and grasslands provide one-sixth of the world's food supply and store nearly one-third of the planet's carbon stocks in their deep-rooted soils. They are vital to smallholder herders, farmers and indigenous communities, yet more than 50 per cent of these ecosystems are now degraded.  As Ibrahim Thiaw, Executive Secretary of the United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD), warns, their decline is often overlooked: "When a forest is destroyed, the loss is visible and causes immediate concern. But rangeland degradation is silent, often unnoticed and undervalued." He emphasizes the urgent need for global action to protect these landscapes before it is too late.  Beyond their economic significance, healthy rangelands stabilize soil, prevent erosion, regulate water cycles, enhance biodiversity, and store carbon – essential functions in the fight against climate change. Yet, despite their immense ecological value, these landscapes have historically received far less attention and funding than forests and wetlands. Recognizing this oversight, the United Nations General Assembly has declared 2026 as the International Year of Rangelands and Pastoralists (IYRP), a global initiative designed to highlight the indispensable contributions of rangelands and pastoralist communities to our planet’s health and economies. A landmark decision at COP16 For the first time, UNCCD Parties adopted a decision to promote the sustainable management, restoration and conservation of rangelands – vast ecosystems used for grazing – ahead of COP17, which will be hosted by Mongolia in 2026.   Countries have pledged to improve pastoralists' land rights by aligning with international guidelines, strengthening legal protections and ensuring access to rangelands. The decision also emphasizes the value of Indigenous and local knowledge in sustainable land management, recognizing the role of traditional pastoral practices in conserving these ecosystems for future generations. Commitments were made to mobilize public-private partnerships, establish biodiversity credits and develop innovative financing models to ensure long-term investment.  This pivotal shift ends decades of neglect and places rangelands at the centre of global sustainability efforts. It aligns with the Kunming-Montreal Global Biodiversity Framework and the UN Decade of Ecosystem Restoration and strengthens their integration into national biodiversity and climate strategies and action plans. With Mongolia set to host UNCCD COP17 in 2026, the global community has a unique opportunity to cement rangelands as a key focus of environmental policy. Plans are already underway to develop a UNCCD Flagship Initiative on Rangelands, which will foster international cooperation, secure large-scale funding for restoration, and facilitate knowledge sharing between scientists and pastoral communities.    However, systemic challenges remain. Conflicting land use policies, economic pressures and a lack of formal recognition of pastoralists' rights continue to threaten rangeland sustainability. Many pastoralist communities face displacement due to land conversion, mining and large-scale agricultural projects that prioritize short-term economic gains over long-term ecosystem health. Addressing these issues requires an integrated approach that combines scientific research, policy reform and traditional land management.    Translating commitments into action   “The commitments at UNCCD COP16 mark a turning point, but success depends on sustained collaboration. Governments must work closely with pastoralists and livestock value chain agents, conservation groups and financial institutions, to scale up investment through sustainable financing and innovative tools.” said Enrique Michaud co-chair of the IYRP Global Alliance. "Securing pastoralists' land rights is crucial to prevent displacement and conflict, to ensure access to their traditional rangelands and to fortify the ecosystem services they provide." Sustainable rangeland and land-use planning must balance conservation efforts with the economic realities of pastoral livelihoods, promoting land management strategies that maintain ecosystem health while supporting local economies. Rangeland conservation must also be fully integrated into national and global climate adaptation strategies to ensure that these landscapes contribute to long-term resilience to climate change and desertification.   Ensuring rangeland sustainability is not just an environmental imperative – it is a necessity for climate security, food sovereignty and cultural preservation. As UNCCD Parties and partners prepare for COP17, the momentum generated at COP16 must be translated into real action.  About UNCCD The United Nations Convention to Combat Desertification (UNCCD) is an international agreement on good land stewardship. It helps people, communities and countries create wealth, grow economies and secure enough food, clean water and energy by ensuring land users an enabling environment for sustainable land management. Through partnerships, the Convention’s 197 parties set up robust systems to manage drought promptly and effectively. Good land stewardship based on sound policy and science helps integrate and accelerate achievement of the Sustainable Development Goals, builds resilience to climate change and prevents biodiversity loss. https://unccd.int About the International Year of Rangelands and Pastoralists On the initiative of Mongolia, the United Nations General Assembly has designated 2026 the International Year of Rangelands and Pastoralists (IYRP 2026) to enhance rangeland management and the lives of pastoralists. With this declaration, UN Member States are called upon to invest in sustainable rangeland management, to restore degraded lands, to improve market access by pastoralists, to enhance livestock extension services, and to fill knowledge gaps on rangelands and pastoralism. The IYRP 2026 will coincide with the UNCCD COP17 to be hosted by Mongolia. https://iyrp.info 

UNCCD COP16 ushers a new era for rangelands and pastoralists
La desaparición silenciosa de los pastizales amenaza el clima, la alimentación y el bienestar de miles de millones de personas, alerta la CNULD

Los pastizales cubren el 54% de las tierras del mundo; hasta el 50% están degradados, poniendo en peligro una sexta parte del suministro de alimentos de la humanidad y un tercio de las reservas de carbono del planeta. El informe de la CNULD marca el camino para restaurar y gestionar mejor los pastizales e insta a proteger el pastoreo. Bonn/Ulaanbaatar - La degradación de los extensos pastizales naturales y otras tierras de pastoreo del planeta supone una grave amenaza para el suministro de alimentos de la humanidad y para el bienestar y la supervivencia de miles de millones de personas, advierte hoy la ONU en un crudo informe. La degradación de los pastizales se debe a la sobreexplotación y el uso indebido, al cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Hasta el 50% de los pastizales están degradados, según los autores del informe temático Perspectivas Mundiales de la Tierra sobre pastizales y pastores, que la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) ha presentado en Ulán Bator (Mongolia). La degradación se manifiesta de diversos modos: la disminución de la fertilidad y los nutrientes de la tierra, la erosión, la salinización, la alcalinización y la compactación del suelo que inhibe el crecimiento de las plantas. Todo ello contribuye a la sequía, la fluctuación en las lluvias y la pérdida de biodiversidad, tanto en la superficie como en el subsuelo. El problema se debe en gran medida a la conversión de pastos en tierras de cultivo y a otros cambios en el uso de la tierra debidos al crecimiento demográfico y a la urbanización; al rápido aumento de la demanda de alimentos, fibras y combustibles; al pastoreo excesivo; al abandono de los pastos cuando los pastores dejan de mantenerlos, y a las políticas que incentivan la sobreexplotación. ¿Qué son los pastizales? El término ‘pastizal’ se refiere, sobre todo, a las praderas naturales que el ganado y los animales salvajes utilizan para alimentarse, aunque esta tipología de cobertura terrestre también incluye sabanas, matorrales, humedales, tundras y desiertos.  En conjunto, estas tierras cubren el 54% de la superficie terrestre, originan una sexta parte de la producción mundial de alimentos, y representan casi un tercio de las reservas de carbono del planeta. "La tala de un bosque o de un árbol de 100 años evoca una respuesta emocional, y comprensible, en muchos de nosotros. Sin embargo, la conversión de antiguos pastizales, ocurre en silencio y genera una escasa reacción pública", ha señalado Ibrahim Thiaw, Secretario Ejecutivo de la CNULD. "Lamentablemente, estos extensos paisajes y los pastores y ganaderos que dependen de ellos suelen ser menospreciados", ha afirmado Thiaw. "Las comunidades pastoriles engloban a unos 500 millones de personas en todo el mundo; a pesar de ello, son ignoradas y marginadas, carecen de voz en la elaboración de políticas que afectan directamente a sus medios de subsistencia y, a menudo, se las considera forasteras en sus propias tierras." El Ministro de Medio Ambiente de Mongolia, S.E. Bat-Erdene Bat-Ulzii, ha declarado: "Como custodio de las mayores praderas de Eurasia, Mongolia siempre ha sido prudente a la hora de transformar los pastizales. Las tradiciones mongolas se basan en la apreciación de los límites de los recursos, que nos han llevado a adoptar la movilidad como estrategia; a establecer responsabilidades compartidas sobre la tierra, y a fijar límites en el consumo. Esperamos que este informe ayude a prestar atención a los pastizales y a sus muchos y enormes valores culturales, medioambientales y económicos. Si todas las personas que dependen de los pastizales para subsistir no pueden recurrir a ellos ¿qué alternativas tienen?". Mongolia acogerá la 17ª reunión de la Conferencia de las Partes de la CNULD en 2026, Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo (AIPP), que la Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado a iniciativa de Mongolia. A nivel mundial, 2.000 millones de personas dependen de unos pastizales sanos para subsistir. Muchos de ellos son pequeños pastores, ganaderos y agricultores que enfrentan situaciones de marginación y pobreza. En muchos países de África Occidental, por ejemplo, la ganadería emplea al 80% de la población. En Asia Central y Mongolia, el 60% de la superficie se destina a pastizales y la ganadería emplea a casi un tercio de la población de la zona. Pero se da una paradoja, tal y como señala el informe: sobre todo en las zonas áridas, convertir los pastizales en cultivos para aumentar la seguridad alimentaria ha causado la degradación de las tierras y la pérdida de los rendimientos agrícolas —justo lo contrario de lo que se buscaba. El informe atribuye la deterioración de los pastizales a "una gobernanza débil e ineficaz", "políticas y normativas mal aplicadas" y a "la falta de inversión tanto en las comunidades que los habitan como en modelos de producción sostenibles". Un enfoque innovador Los más de 60 expertos de más de 40 países que han contribuido al nuevo informe coinciden en que entre un 25% y un 50% de las estimaciones sobre la proporción de pastizales degradados en el mundo "subestiman considerablemente la pérdida real de salud y productividad de los pastizales." El informe advierte de que la falta de datos fiables sobre los pastizales socava los esfuerzos para gestionar su inmenso valor de forma sostenible, tanto para asegurar el suministro de alimentos como la regulación del clima. Como respuesta, los expertos plantean un enfoque conceptual innovador para ayudar a los responsables políticos a estabilizar, restaurar y gestionar los pastizales.  El nuevo enfoque está respaldado por estudios de caso en casi todas las regiones del mundo, los cuales aportan importantes lecciones para la gestión de los pastizales. Una de las principales recomendaciones es proteger el pastoreo, un modo de vida móvil ancestral centrado en la cría de ganado a partir de pastos. Entre los animales criados están ovejas, cabras, vacas, caballos, camellos, yaks, llamas y otros herbívoros domesticados, junto con especies semi domesticadas como el bisonte y el reno.  "El pastoreo, que es a menudo la opción más sostenible, debería incorporarse por defecto a la planificación del uso de los pastizales en todo el mundo, desde los trópicos hasta el Ártico", ha señalado Thiaw. El motor económico de muchos países Los pastizales son un importante motor económico en muchos países y son centrales para muchas culturas. Albergan una cuarta parte de las lenguas del mundo; acogen numerosos lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, y han conformado los sistemas de valores, costumbres e identidades de las comunidades pastoriles durante miles de años. El informe incluye análisis detallados de países y regiones concretos. Por ejemplo, la producción ganadera representa el 19% del PIB de Etiopía y el 4% del de la India. En Brasil, que produce el 16% de la carne de vacuno del mundo, un tercio del PIB agroindustrial lo genera la ganadería. En Europa, muchos pastizales han dado paso a la urbanización, la forestación y la producción de energías renovables. En Estados Unidos, grandes extensiones de pastizales se han convertido en cultivos, mientras que algunos pastizales canadienses se han visto degradados por la minería a gran escala y los proyectos de infraestructuras. También hay aspectos alentadores como, por ejemplo, los crecientes esfuerzos en ambos países por reintroducir el bisonte, un animal de gran importancia cultural para los pueblos indígenas, y para promover la salud de los pastizales y la seguridad alimentaria. Zonas del mundo más afectadas por la degradación de pastizales clasificadas en orden descendente: Asia Central, China, Mongolia Sustituir la gestión y la supervisión gubernamentales por la privatización y la industrialización agrícola dejó a los pastores abandonados y dependientes de unos recursos naturales insuficientes, provocando una degradación generalizada. El restablecimiento gradual del pastoreo tradicional y comunitario está promoviendo avances decisivos en la gestión sostenible de los pastizales. Norte de África y Oriente Próximo El impacto del cambio climático en una de las regiones más áridas del mundo está sumiendo a los pastores en la pobreza y degradando los pastizales de los que dependen. La gestión de los pastizales está mejorando gracias a incipientes políticas de apoyo y a la puesta al día de instituciones tradicionales como los agdals, reservas de forraje utilizadas para alimentar a los animales en periodos de necesidad y que permiten la regeneración de los recursos naturales. Sahel y África Occidental Los conflictos, la inestabilidad y los problemas fronterizos han interrumpido la movilidad del ganado, provocando la degradación de los pastizales. Políticas unificadas, el reconocimiento de los derechos de los pastores y los acuerdos transfronterizos están restableciendo la movilidad de los pastores, algo crucial para la restauración del paisaje. Europa Las políticas que favorecen la agricultura industrial frente al pastoreo e incentivos erróneos están causando el abandono y la degradación de los pastizales y otros ecosistemas abiertos. El apoyo político y económico, incluido el reconocimiento legal y la diferenciación, puede invertir la tendencia y ayudar a afrontar crisis medioambientales como el aumento de la frecuencia e intensidad de los incendios forestales y el cambio climático. Sudáfrica y Australia La forestación, la minería y la conversión de los pastizales a otros usos están provocando su degradación y pérdida. La creación conjunta de conocimientos por parte de productores e investigadores, así como el respeto y uso de la sabiduría tradicional de las comunidades indígenas, abren nuevas vías para restaurar y proteger los pastizales. Cambio de paradigma El informe concluye que para frenar el deterioro de los pastizales es necesario un cambio de paradigma en la gestión a todos los niveles, desde el local hasta el mundial. Pedro María Herrera Calvo, autor principal del informe, ha declarado: "Para lograr una gobernanza responsable de los pastizales, es esencial involucrar a todas las partes interesadas. Sólo así conseguiremos una gobernanza que fomente la acción colectiva, mejore el acceso a la tierra, e integre conocimientos tradicionales y habilidades prácticas para una gestión sostenible". Asimismo, la cooperación transfronteriza es fundamental para lograr la neutralidad en la degradación de las tierras (Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.3), manteniendo la cantidad y calidad de tierras sanas con vistas a proteger los servicios ecosistémicos y la seguridad alimentaria. Los pastores, que llevan generaciones desarrollado estilos de vida en equilibrio con los pastizales, deben tener voz en cada paso de este proceso, desde la planificación hasta la toma de decisiones y la gobernanza, remarca el informe.  Las soluciones deben adaptarse a las características y a la dinámica de los pastizales, que varían mucho de entornos áridos a subhúmedos, desde África Occidental a India o Sudamérica. El informe reitera que los métodos de evaluación convencionales suelen infravalorar la contribución económica real de los pastizales y el pastoreo, lo que pone de manifiesto la necesidad del enfoque recomendado. Las recomendaciones clave incluyen: Integrar los planes de gestión sostenible de los pastizales en las estrategias climáticas para aumentar el secuestro y almacenamiento de carbono y, al mismo tiempo, aumentar la resiliencia de las comunidades de pastores y de los pastizales. Evitar o reducir la conversión de pastizales a otros usos que disminuyan su diversidad y multifuncionalidad, especialmente, en tierras indígenas y comunales. Diseñar y adoptar medidas de conservación de los pastizales, dentro y fuera de las áreas protegidas. Dichas medidas deben apoyar la biodiversidad en superficie y bajo tierra y velar por la salud, la productividad y la resiliencia de los sistemas de producción ganadera extensiva. Adoptar y apoyar estrategias y prácticas basadas en el pastoreo que ayuden a mitigar la degradación de los pastizales a causa del cambio climático, el sobrepastoreo, la erosión del suelo, las especies invasoras, la sequía y los incendios forestales. Promover políticas de apoyo, la plena participación de la población y sistemas flexibles de gestión y gobernanza para impulsar los servicios que los pastizales y los pastores prestan a toda la sociedad. CIFRAS CLAVE ADICIONALES 80 millones de km2: área de la superficie terrestre mundial cubierta por pastizales (más del 54%) 9,5 millones de km2: Pastizales protegidos en todo el mundo (12%) 67 millones de km2 (45% de la superficie terrestre): Superficie de pastizales dedicada a sistemas de producción ganadera (84% de los pastizales), casi la mitad de los cuales se encuentran en zonas áridas.  El ganado proporciona seguridad alimentaria y genera ingresos para la mayoría de los 1.200 millones de personas de los países en desarrollo que viven por debajo del umbral de la pobreza. 1.000 millones de animales en más de 100 países mantenidos por pastores, que dan sustento a 200 millones de hogares y proporcionan alrededor del 10% del suministro mundial de carne, así como productos lácteos, lana y cuero. 33%: puntos críticos (hotspots) de biodiversidad mundial ubicados en pastizales. 24%: proporción de lenguas del mundo que se hablan en los pastizales. Hace 5.000 años: cuando surgió el pastoreo como sistema de uso de la tierra en África subsahariana. DATOS Y CIFRAS REGIONALES Más del 25% y del 10%: proporción del suministro mundial de carne de vacuno y leche, respectivamente, proporcionados por la industria ganadera de América Latina. Más del 25%: PIB de Burkina Faso, Malí, Mauritania, Níger y Chad atribuido a la producción ganadera. Más del 50%: superficie de las regiones de Oriente Medio y Norte de África considerada degradada (25% de la tierra cultivable). 60%: superficie de Asia Central y Mongolia utilizada como pastizales de pastoreo, con la ganadería sustentando a casi un tercio de la población de la región. 40%: superficie de China cubierta por tierras de pastoreo (la cabaña ganadera del país se triplicó entre 1980 y 2010 hasta alcanzar los 441 millones de cabezas de ganado). 308 millones de hectáreas: superficie de los Estados Unidos contiguos cubierta por pastizales, el 31% de la superficie total del país, con ~55% de pastizales de propiedad privada. Citas adicionales   Maryam Niamir-Fuller, Copresidenta del Grupo Internacional de Apoyo al Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo de las Naciones Unidas – 2026 "El desequilibrio entre la oferta y la demanda de tierras forrajeras conduce al sobrepastoreo, la introducción de especies invasoras y el aumento del riesgo de sequías e incendios forestales, todo lo cual acelera la desertificación y degradación de tierras en todo el mundo". "Debemos traducir nuestras aspiraciones compartidas en acciones concretas: detener la conversión indiscriminada de los pastizales para destinarlos a usos inadecuados; abogar por políticas en favor de la gestión sostenible de la tierra; invertir en investigación para comprender mejor los pastizales y el pastoreo, y capacitar a las comunidades de pastores para que preserven sus prácticas sostenibles al tiempo que obtienen herramientas para prosperar en un mundo cambiante. También debemos ayudar a todas las partes interesadas, especialmente a los pastores, a aplicar medidas para frenar la degradación de pastizales y preservar nuestras tierras, nuestras comunidades y nuestras culturas." Carlos Manuel Rodríguez, CEO y presidente, Global Environment Facility (GEF) “Por el bien de las generaciones futuras y de la estabilidad económica, necesitamos generar conciencia sobre los pastizales y salvaguardar su inmenso valor. Debido a su naturaleza dinámica, predecir las consecuencias de la degradación de los pastizales sobre la economía, la ecología y las sociedades es todo un reto. Los gestores necesitan información fidedigna sobre la respuesta de los pastizales a distintas perturbaciones y enfoques de gestión, así como herramientas políticas que reflejen mejor la gran importancia social de los pastizales”. Grupo de trabajo de las Naciones Unidas para el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (AIPP) "Más de la mitad de la superficie terrestre del planeta son pastizales y, sin embargo, estos paisajes y las personas que los habitan y gestionan han sido en gran medida desatendidos. Son la principal fuente de alimentos y forraje de la humanidad, pero también el vertedero de la economía mundial.  Es hora de cambiar de perspectiva: pasando de hablar de ‘los problemas de los pastizales’ a 'las soluciones sostenibles para los pastizales'". Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) "Los pastores producen alimentos en los entornos más duros del mundo y la producción pastoril sustenta los medios de vida de las poblaciones rurales en casi la mitad de las tierras del planeta. Tradicionalmente, han sido incomprendidos, marginados y excluidos de los procesos de diálogo. Necesitamos reunir a los pastores y a los principales actores que trabajan con ellos para aunar fuerzas y crear las sinergias necesarias para el diálogo y el desarrollo del pastoreo". * * * * * Acerca de la CNULD La Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), con sede en Bonn, es el único tratado internacional jurídicamente vinculante sobre la gestión de tierras y la sequía, y fue firmado por 197 países hace 30 años como una de las Convenciones de Río, junto con las de cambio climático y biodiversidad. La CNULD une a gobiernos, científicos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión común: mitigar los impactos de la degradación de tierras y la sequía, al tiempo que se promueve la gestión sostenible de la tierra y la resiliencia a la sequía para proteger vidas, medios de subsistencia y sistemas naturales en todo el mundo. https://unccd.int Acerca del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores Por iniciativa de Mongolia, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha designado 2026 Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (AIPP 2026) para mejorar la gestión de los pastizales y la vida de los pastores. Con esta declaración, se hace un llamamiento a los Estados Miembros de la ONU para que inviertan en la gestión sostenible de los pastizales, restauren las tierras degradadas, mejoren el acceso de los pastores a los mercados, mejoren los servicios de extensión ganadera y colmen las lagunas de conocimiento sobre los pastizales y el pastoreo. El AIPR 2026 coincidirá con la COP17 de la CNULD, que tendrá lugar en Mongolia. https://iyrp.info Contactos para los medios de comunicación: Contactos: Fragkiska Megaloudi, fmegaloudi@unccd.int; press@unccd.int Xenya Scanlon, Jefa de Comunicaciones, xscanlon@unccd.int Terry Collins, +1-416-878-8712 (m), tc@tca.tc Fotos: https://drive.google.com/drive/folders/1gff9kgOoUwCvcrMSw03GW2paDXdIvi7y, vídeo: https://www.dropbox.com/scl/fi/c5f3zdfvhqof9fs8tkmqs/Grasslands-Raw-Footage-for-MEDIA.mp4?rlkey=b4m572weemnhpnppgd9u6n0vb&e=1&dl=0  

La desaparición silenciosa de los pastizales amenaza el clima, la alimentación y el bienestar de miles de millones de personas, alerta la CNULD