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Bonn/Ciudad de Panamá, 3 de diciembre de 2025- Las mujeres de todo el mundo ya se están adaptando a un panorama cambiante. Reorganizan los ciclos de siembra, caminan más lejos para buscar agua, protegen los cultivos contra la sequía, cuidan a los ancianos y a los niños durante las crisis climáticas y mantienen sistemas alimentarios arraigados en suelos cada vez más frágiles. Su trabajo diario refleja una realidad global: el 40 % de la tierra del planeta está ahora degradada y las sequías son un 30 % más frecuentes que hace 25 años. Estas experiencias dieron forma a los debates del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC), la reunión anual en la que los países evalúan los progresos realizados en el marco de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD). En el marco de este proceso, el Caucus de Género —creado en la decimoquinta sesión de la Conferencia de las Partes (COP15) en Abiyán e incluido en la agenda oficial por primera vez este año— se ha convertido en uno de los espacios más influyentes en cuestión de políticas territoriales sensibles al género. En el CRIC23, celebrado en Panamá, el Caucus llamó la atención sobre dos cuestiones urgentes: el liderazgo y la cosmovisión de las mujeres indígenas en la gestión sostenible de la tierra, y los efectos de género de las tormentas de arena y polvo, un peligro medioambiental intensificado por la degradación de los suelos, la desecación de los lechos lacustres y los cambios en los patrones climáticos. Tierra, conocimiento y continuidad Ponentes de Panamá, el Ártico, África, América Latina y Mongolia destacaron cómo la conexión de las mujeres con la tierra va más allá de las responsabilidades cotidianas. Da forma a la continuidad cultural, la seguridad alimentaria y la estabilidad de la comunidad. Sin embargo, a pesar de ello, los conocimientos de las mujeres rara vez orientan las estrategias nacionales sobre conservación del suelo o resiliencia a la sequía. La jefa nacional wounaan de Panamá, Aulina Ismare Opua, describió las consecuencias directas del cambio medioambiental en la vida de la comunidad. “Las mujeres de nuestras comunidades se enfrentan cada día a los efectos del cambio del suelo, los bosques y el agua. Estamos gestionando los impactos, pero no se nos incluye adecuadamente en el diseño de las políticas. Esa brecha perjudica a todo el mundo”, afirmó. También subrayó que el acceso limitado a la tierra, la educación y la financiación socava la capacidad de las mujeres indígenas para contribuir plenamente a las estrategias nacionales. “Cuando las mujeres sanan la tierra, la tierra sana el mundo”, señaló, y pidió que se las incluyera en las agendas nacionales e internacionales. Hindou Oumarou Ibrahim, coordinadora de la Asociación de Mujeres y Pueblos Indígenas del Chad (AFPAT), destacó que la comprensión que tienen las mujeres indígenas del cambio ambiental se basa en generaciones de observación y práctica. “Cada mapa de nuestras tierras lleva consigo la memoria de nuestras madres y abuelas. En todos los pueblos indígenas, las mujeres poseen generaciones de conocimientos ecológicos, pero con demasiada frecuencia esa sabiduría se considera invisible. A medida que se aceleran el cambio climático y la degradación de la tierra, nuestros conocimientos no son una tradición del pasado, sino una herramienta de resiliencia para el presente y de supervivencia para el futuro, que protege tanto a nuestras comunidades como a la Tierra que todos compartimos”, señaló. Sus intervenciones se hacen eco de una constatación global: los pueblos indígenas administran aproximadamente una cuarta parte de la tierra del mundo, gran parte de la cual es altamente biodiversa. Las mujeres desempeñan un papel central en esta administración, pero siguen estando infrarrepresentadas en los ministerios de medio ambiente, los organismos de gobernanza de la tierra y las negociaciones multilaterales. En el Caucus de Género, esta experiencia se incorporó directamente al debate sobre políticas, desde la protección de los derechos sobre la tierra bajo presión hasta la combinación de los conocimientos ancestrales con enfoques científicos y la restauración de paisajes degradados por la erosión, la sequía o la deforestación. Las ponentes de Mongolia subrayaron las realidades a las que se enfrentan las mujeres pastoras rurales, incluida la pérdida de ganado debido a fenómenos climáticos extremos y la ausencia de tenencia de la tierra o de acceso al crédito, lo que limita su independencia económica. El mensaje de una pastora resonó con fuerza: “El suelo es vida, y nuestra vida es el suelo”. Se espera que estas contribuciones den forma a las recomendaciones con perspectiva de género que surjan de la reunión. Una amenaza creciente con consecuencias de género A medida que los debates se fueron centrando en los riesgos relacionados con el clima, otra realidad cobró especial relevancia: el impacto desigual de las tormentas de arena y polvo. Las tormentas de arena y polvo se están intensificando en muchas regiones, afectando a comunidades desde el norte de África y Oriente Medio hasta Asia, Oceanía y partes de Europa. Estas tormentas elevan ahora cerca de 2.000 millones de toneladas de polvo a la atmósfera cada año, y al menos una cuarta parte de estos fenómenos se ven intensificados por el uso insostenible de la tierra. Sus efectos afectan a todos los sectores —agricultura, seguridad hídrica, transporte, salud—, pero no de manera uniforme. En las comunidades rurales y de bajos ingresos, las mujeres suelen estar expuestas durante períodos más prolongados debido a las tareas agrícolas, la recogida de agua y las actividades del mercado. En el interior de las viviendas, el polvo se deposita en las zonas de cocina y de estar, lo que aumenta los riesgos respiratorios. Y cuando las tormentas cierran las escuelas, los mercados o las cosechas, la carga asistencial y la pérdida de ingresos resultantes recaen principalmente sobre las mujeres. A lo largo de la reunión del Grupo de Género, las participantes señalaron una brecha persistente: la falta de datos desglosados por sexo. Sin ellos, los sistemas de alerta temprana y los planes de preparación pasan por alto las vulnerabilidades de las mujeres y las estrategias que ya utilizan. Se espera que el fortalecimiento de estos sistemas de datos figure entre las recomendaciones que surjan de la CRIC23. Un cambio en la representación Este año también supuso un importante paso adelante para la participación de las mujeres en los procesos de la Convención. A través del Fondo para Mujeres Delegadas (WDF), respaldado por el programa global de la GIZ ‘Empoderamiento de las mujeres para zonas rurales resilientes’ (WE4R) en nombre del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo, las mujeres de países afectados por la sequía y en desarrollo pudieron participar plenamente en las sesiones del CRIC23 y recibir formación específica en materia de negociación como preparación para la COP17. Los datos de la CNULD muestran lo mucho que aún queda por avanzar: las mujeres solo representaron el 27 % de los delegados en la COP15 y el 33 % en la última sesión del CRIC. El grupo del WDF aportó conocimientos especializados que abarcaban desde la hidrología, la silvicultura y la agronomía hasta la política medioambiental y el liderazgo comunitario, lo que enriqueció tanto el Caucus de Género como las deliberaciones en general. “Invertir en las negociadoras es invertir en decisiones más inclusivas, eficaces y duraderas sobre el uso de la tierra. Su liderazgo refuerza no solo las salas de negociación, sino también las soluciones que se aplican en sus países”, afirmó Andreas Lange, director del programa de la GIZ. Hacia la COP17: basar las políticas en la experiencia vivida Mientras los países se preparan para la COP17 en Mongolia, los debates en el CRIC23 apuntan a una conclusión clara: la degradación de la tierra y la sequía no pueden abordarse de manera eficaz sin las perspectivas de las mujeres que gestionan la tierra a diario. Los conocimientos de las mujeres —científicos, tradicionales y empíricos— son esenciales para restaurar los pastizales, mejorar la salud del suelo, prepararse para el las tormentas de arena y polvo y mantener la continuidad cultural en condiciones de estrés medioambiental. Los ponentes también pidieron un mayor apoyo a la educación de las niñas indígenas, el acceso a la tecnología y al crédito, y el reconocimiento del trabajo doméstico, agrícola y artesanal no remunerado de las mujeres, todos ellos elementos fundamentales para mantener la gestión de la tierra a lo largo de las generaciones. El Caucus de Género subrayó un mensaje sencillo pero decisivo: las políticas de protección de la tierra deben reflejar la experiencia de las personas que más dependen de ella; de lo contrario, corren el riesgo de abordar la crisis en teoría, pero no en la práctica.
CRIC23 Examines Land Tenure and Launches the Economics of Rangelands ReportThe fourth day of CRIC23 turns to the policy foundations that determine whether land restoration succeeds, with discussions focused on strengthening land tenure systems, improving enabling conditions for sustainable land management, and reviewing new economic findings that will shape global thinking on dryland resilience ahead of COP17.Key eventEconomics of Rangelands – Key Findings Ahead of COP17Please note: Key findings and early messages from the upcoming Economics of Rangelands report will be made available to the media, highlighting the economic value of rangelands and the costs of their ongoing degradation. There will be no formal press briefing, but the following experts will be available for media interviews upon request:Mark Schauer, Project Lead (Co-Lead), Sector Programme Resilient Rural Areas, GIZDr. Barron Orr, UNCCD Chief ScientistAriuntuya Dorjsuren, Director General, International Cooperation Division, Ministry of Environment and Climate Change, MongoliaEnrique Michaud, Co-Chair, IYRP Global AllianceFor interview arrangements, please contact: press@unccd.intHost country event of notePanama Side Event: “The Nature Pledge Journey”When: 13:15–14:45Where: CARIBE 4Led by the Government of Panama, this session will present the country’s progress under the Panama Nature Pledge, including work to achieve LDN by 2030, restore priority hotspots, and integrate land, climate and biodiversity policies.This event may interest journalists following Panama’s national leadership and regional positioning during CRIC23.Additional Themes Covered Today How land tenure security supports land restoration and climate resilienceNational experiences in achieving LDN targetsEconomic and policy considerations emerging from dryland and rangelands assessmentsRegional cooperation, lessons and priorities on land governanceSide events organised by partners take place throughout the day.Full schedule: https://www.unccd.int/cric23/side-events
La pérdida de tierras fértiles y las graves sequías ponen en peligro a los PEID a medida que el planeta se calienta La voz de los PEID cobra protagonismo de cara a la COP17 de la CNULD en Mongolia El área terrestre de los PEID afectada por seis meses de sequía extrema o más al año se ha disparado de un 2% a un 17 %, en los últimos 60 años. Casi siete de cada diez habitantes de los PEID están expuestos a la sequía. Los PEID deben adoptar urgentemente prácticas agrícolas sostenibles para impulsar la seguridad alimentaria e hídrica ante el cambio climático. El Foro de los PEID de la CNULD aborda los retos únicos a los que se enfrentan los PEID, ya que la pérdida de tierras fértiles y las graves sequías amenazan vidas y medios de subsistencia. Bonn/Ciudad de Panamá, 2 de diciembre de 2025. Cada centímetro de tierra es vital para la supervivencia de los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID), que se enfrentan a los crecientes efectos de sequías más severas y a la pérdida de suelos fértiles, según un informe presentado durante la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC 23) en Panamá. El informe, elaborado por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), advierte de que la superficie de los PEID afectada por al menos seis meses de sequía extrema al año se ha disparado hasta el 17 % en el periodo 2014-2023, frente al 2 % entre 1961 y 1970. Mientras tanto, la urbanización, la agricultura insostenible y las industrias extractivas están acelerando la degradación de tierras preciosas en algunos de los territorios más pequeños, aislados y pobres del planeta, que son también algunos de los más vulnerables al cambio climático. Los PEID albergan a casi 74 millones de personas, alrededor del 1 % de la población mundial, pero se enfrentan a retos sociales, económicos y medioambientales únicos: la pérdida de incluso pequeñas áreas de tierra productiva compromete su seguridad alimentaria, hídrica y energética; aumenta la transmisión de enfermedades infecciosas; y socava los medios de vida rurales, siendo las mujeres y las niñas las más afectadas. Dada la limitada superficie cultivable y la escasa base de recursos de los PEID, cada pedazo de tierra es importante para la resiliencia de las comunidades, las economías y los ecosistemas, especialmente ante los peligros relacionados con el clima. La secretaria ejecutiva adjunta de la CNULD, Andrea Meza, afirmó: “Los pequeños Estados insulares en desarrollo nos recuerdan que cuidar nuestra tierra es una cuestión existencial. Debemos transformar urgentemente nuestros sistemas alimentarios y armonizar nuestras políticas para aprovechar las tierra scomo base del desarrollo sostenible, como una cuestión de seguridad y como una solución para el clima y la biodiversidad. A medida que el mundo es testigo de fenómenos meteorológicos y climáticos más extremos, es imperativo que invirtamos en tierras saludables para reducir la vulnerabilidad de nuestras comunidades en los PEID y más allá”. Retos crecientes El informe resume la información de evaluaciones recientes y fuentes científicas, incluido el panel de datos de la CNULD, para presentar los retos y oportunidades de los PEID en relación con las tierras y la sequía. A nivel mundial, los PEID abarcan 39 Estados y 18 territorios del Caribe, el Pacífico, el Atlántico, el Océano Índico y el Mar de China Meridional (AIS). Seguridad alimentaria: La seguridad alimentaria en los PEID se ve amenazada por la escasez de tierras cultivables, el elevado coste de las importaciones de alimentos y la triple carga de la malnutrición, es decir, la desnutrición, la deficiencia de micronutrientes y la obesidad. En la mayoría de los PEID, la producción agrícola se ve limitada por la baja fertilidad del suelo, los elevados costes de los insumos y la exposición a sequías, ciclones y salinización, lo que les impide satisfacer la demanda interna de alimentos. La degradación de la tierra agrava una situación ya de por sí frágil. Degradación de la tierra: La gestión insostenible de la tierra y el agua está aumentando la vulnerabilidad a las sequías en los PEID. Muchos procesos de degradación de la tierra en los PEID tienen su origen en el legado del colonialismo, en particular las plantaciones de cultivos comerciales y las industrias forestales, que desplazaron las prácticas indígenas de uso de la tierra y provocaron la inseguridad de la tenencia. Sequía y escasez de agua: una preocupación creciente, especialmente en los PEID más pobres, pequeños o aislados, como Haití, Martinica, Comoras, Islas Marshall y Guam. Cinco PEID sufren escasez de agua (menos de 1000 m³ por persona y año) y otros tres se enfrentan a una escasez absoluta de agua (menos de 500 m³ por persona y año). Biodiversidad: Los PEID cubren menos del 0,5 % de la superficie del planeta, pero albergan más del 20 % de la biodiversidad mundial. La pérdida de biodiversidad reduce la fertilidad del suelo, la polinización, el ciclo del agua y la protección costera. A su vez, eso socava la productividad y la resiliencia de los ecosistemas, así como la seguridad alimentaria y los medios de vida. Políticas públicas y datos: Las instituciones locales suelen carecer de recursos y expertos suficientes para integrar soluciones basadas en la naturaleza en las iniciativas de gestión de la tierra. Desarrollar y conservar los conocimientos técnicos y acceder a datos de alta resolución sobre la cobertura del suelo es fundamental para promover la gestión sostenible de la tierra y la resiliencia. Ocho de los 20 países que encabezan el Índice de Fuga de Cerebros y Población Humana son PEID: Jamaica, Haití, Guyana, Granada, Cabo Verde, Samoa, Micronesia y Fiyi. Finanzas: Solo 487 millones de dólares de la financiación total para el desarrollo proporcionada a los PEID entre 2016 y 2023 se destinaron a la desertificación, la degradación de la tierra y la sequía. Aun así, esta financiación se distribuyó de forma desigual entre los PEID, ya que cinco países (Papúa Nueva Guinea, Haití, República Dominicana, Islas Salomón y Fiji) recibieron el 65 % del total. Gobernanza del uso de la tierra La gobernanza del uso de la tierra es un reto para los PEID. En el Caribe, por ejemplo, la inseguridad de la tenencia de la tierra, arraigada en la época colonial, desalienta las inversiones en la gestión sostenible de la tierra y el agua. Esto contribuye a un círculo vicioso de degradación ambiental y pobreza. En el Pacífico, muchas comunidades conservaron los derechos sobre sus territorios ancestrales, pero están perdiendo las ya limitadas tierras cultivables debido al crecimiento urbano no planificado. Según el informe, las garantías jurídicas para los sistemas de gobernanza tradicionales y la participación de las comunidades en la planificación y la aplicación del uso de la tierra son fundamentales para detener esta tendencia. «La planificación espacial es una herramienta poderosa: ayuda a proteger las tierras saludables, reduce los conflictos por los recursos limitados y refuerza la resiliencia ante la sequía y el cambio climático», afirmó Fred Nicholas, responsable de proyectos del Servicio Nacional de Medio Ambiente de las Islas Cook. «Pero su éxito depende de que los organismos gubernamentales, los líderes tradicionales y las comunidades trabajen juntos para gestionar de forma sostenible la tierra, los acuíferos y las zonas costeras mediante un enfoque verdaderamente integral, desde las cordilleras hasta los arrecifes». Intervenciones rentables Los PEID dependen en gran medida de paisajes saludables para sustentar sectores económicos clave como la agricultura, la pesca y el turismo. En la actualidad, 26 de los 39 PEID que son países Partes en la CLD se han comprometido a establecer objetivos de neutralidad en la degradación de las tierras (NDT), entre ellos la República Dominicana, Mauricio, Santo Tomé y Príncipe y Papua Nueva Guinea. Esto incluye diversos enfoques para proteger los recursos terrestres e hídricos y fomentar la resiliencia en los PEID, tales como: Planificación integrada del uso de la tierra: facilita la gestión equilibrada de los recursos terrestres limitados, al tiempo que aborda las necesidades contrapuestas de vivienda, agricultura, conservación de la naturaleza y turismo. Prácticas agrícolas y agroforestales indígenas: son formas rentables de mejorar la seguridad alimentaria, la adaptación al clima y el desarrollo sostenible de los PEID. Por ejemplo, los PEID de todas las regiones tienen prácticas tradicionales que son más resilientes a las sequías, las inundaciones y las tormentas que los monocultivos industriales. Los sistemas de doble uso de la tierra, como la agroforestería, la agrivoltaica y la agricultura urbana, pueden salvaguardar los servicios ecosistémicos y la conectividad, al tiempo que satisfacen la demanda de alimentos. Esfuerzos cooperativos Los PEID tienen una voz unificada en los diálogos multilaterales, como las negociaciones sobre el cambio climático. El taller y el evento paralelo del Foro de los PEID de la CNULD demuestran cómo los PEID están dando prioridad a la degradación de la tierra y la sequía como parte de su agenda de desarrollo. Los líderes presentes en estas reuniones pidieron inversiones en la restauración de la tierra y la gestión del agua y los residuos, y subrayaron la necesidad de una planificación integrada del uso de la tierra como cuestión de resiliencia y adaptación al clima. “Los PEID conocen de primera mano los brutales efectos de los desastres relacionados con el clima, como la devastación que causó recientemente el huracán Melissa en Jamaica”, afirmó Calvin James, antiguo director del PILSM y actual coordinador del Foro de los PEID de la CNULD. “Debemos acelerar las medidas contra la degradación de la tierra y la sequía en nuestros territorios mediante el intercambio de buenas prácticas, la puesta en común de las lecciones aprendidas y la sensibilización sobre nuestros retos y oportunidades únicos”, explicó. “Consideramos que el foro de los PEID es un hito de cara a la COP17, donde esperamos que las Partes reconozcan formalmente a los pequeños Estados insulares en desarrollo como una voz unificada”. El próximo informe Global Land Outlook on SIDS, cuya publicación está prevista antes de la COP17 de la CNULD en Mongolia, ofrecerá un análisis más detallado de los retos y oportunidades únicos en materia de tierra para fomentar la resiliencia en los PEID. Notas para los editores Para consultas y solicitudes de entrevistas con los autores, póngase en contacto con: press@unccd.int Los recursos visuales sobre el CRIC 23 y el panel de datos de la CNULD están disponibles aquí: https://trello.com/b/zq0kxtkK/unccd-cric23-panama-2025 En el sitio web de la CNULD se puede encontrar información adicional y actualizaciones para los medios de comunicación sobre la Convención y el CRIC 23: https://www.unccd.int/cric23 Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global para la tierra. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar la tierra del mundo en aras de la sostenibilidad de la humanidad y el planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación de la tierra y promover la gestión responsable de la tierra en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva.
CRIC23 destaca la igualdad de género, el liderazgo indígena y el Marco Estratégico Posterior a 2030Las discusiones de hoy en CRIC23 se centran en la igualdad de género, el liderazgo de las mujeres indígenas y el Informe Interino del Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre el Futuro Marco Estratégico (IWG-FSF).Evento principal10:00–13:00 | Visita de campo al Canal de Panamá (Centro de Visitantes de Miraflores)Los periodistas están invitados a participar en una visita de campo organizada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en el Centro de Visitantes de Miraflores. La visita ofrecerá información sobre cómo la ACP integra la sostenibilidad y la protección de la cuenca hidrográfica en su estrategia a largo plazo para salvaguardar los recursos hídricos del Canal.El programa incluye:Bienvenida y traslado al Salón Río GrandePresentación: Estrategia de Desarrollo Sostenible del Canal de PanamáRaúl Martínez, Gerente de Sostenibilidad Socioambiental (ACP)Testimonio: Experiencia del productor de café Jim Mariscal con proyectos apoyados por la ACPPreguntas y respuestas con representantes de la ACP y socios comunitariosVisita guiada a puntos clave y áreas operativas del Canal de PanamáEl transporte saldrá a las 10:00 desde el Centro de Convenciones de Panamá.La vuelta al hotel está prevista a las 13:00.Otros destacados de CRIC23 — Sesiones de la Caucus de géneroDos sesiones de la Caucus de Género de la CNULD tendrán lugar el 3 de diciembre en el Centro de Convenciones de Panamá. Los periodistas acreditados en CRIC23 pueden asistir.10:00–11:30 | Caucus de Género — Sesión 1Liderazgo y cosmovisiones de las mujeres indígenas para la gestión sostenible de la tierra Esta sesión reúne a mujeres líderes indígenas para dialogar sobre gobernanza de la tierra, sistemas de conocimiento ancestral y desafíos actuales relacionados con la tierra.11:30–13:00 | Caucus de Género — Sesión 2Dimensiones de género de las tormentas de arena y polvoLa sesión examina cómo las tormentas de arena y polvo afectan de manera diferente a hombres y mujeres, las estrategias de adaptación y las brechas de datos que orientan la formulación de políticas.Evento de lanzamiento Fortalecimiento de las capacidades de los países de América Latina y el Caribe para la gestión sostenible de la tierra y la restauración de ecosistemas en el marco de la CNULDCuándo: 3 de diciembre de 2025Hora: 19:00 – 21:30Dónde: Hotel Aloft Panama, Vía Israel y Calle 76, San Francisco, Ciudad de PanamáOrganizado por: CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe & CNULDEste evento presenta una nueva colaboración CAF–CNULD para fortalecer las capacidades de los países de América Latina y el Caribe en la gestión sostenible de la tierra y la restauración de ecosistemas. A medida que la degradación de la tierra y la sequía intensifican la vulnerabilidad en la región, la iniciativa apoya a los países en el avance de una gestión eficaz del suelo y del agua, al tiempo que promueve la movilización de financiamiento necesario para cumplir los objetivos de la CNULD.
Excellencies, Distinguished Delegates, Ladies and Gentlemen, Dear Friends, Before we begin our work, allow me to reflect on where we stand. Just a few kilometers from here lies one of the world’s most important waterways, the Panama Canal. Today, water levels are at historic lows. Ships move more slowly. Transit is restricted. Costs rise. And the ripple effects extend far beyond Panama: from the Suez Canal to the Rhine, the world is watching. But this is not only a story about global navigation, it is a story about people. It is about food prices, water scarcity, disrupted value chains, and strained livelihoods. It reminds us that land, water, climate, and economies are deeply interconnected, and that when land and water fail, everything downstream feels the impact. This is the human reality I have witnessed in my first 100 days as Executive Secretary. These are the stories that come from you. “Healthy land and soils are the foundation of food, water, stability, and peace.” And I want to begin by expressing my deepest appreciation to all Parties for your confidence in my appointment as Executive Secretary of this important Convention. It is a profound responsibility. And I commit, clearly that I will serve all Parties equally, transparently, and with the utmost professionalism. And my thanks goes to my brother Ibrahim Thiaw for the legacy he left and which I have the pleasure to build upon. Over the next days, we gather not to negotiate, but to deliver. CRIC is where we measure progress, identify gaps, and accelerate solutions. Let me be clear: “CRIC is not a negotiation body, it is a platform for delivery.” I will ensure that the session remains constructive, and focused on implementation. All Party requests will be addressed under their appropriate agenda items. And I will work closely with the CRIC Chair, the COP16 Presidency, and the incoming COP17 Presidency to ensure continuity and coherence. One of the most important topics from here to COP17 is Drought. Drought is advancing faster than ever, affecting millions today and threatening billions tomorrow. Three in four people may face drought by 2050 unless we change course. From Egypt to Chile to the Sahel, the message is clear: “Drought is predictable, and if it’s predictable, it’s preventable.” Since COP16, we were able to advance some of the work on Drought the Presidency has advanced the Tafá’ul Process to help parties to find possible solutions to achieve a negotiation outcome at COP 17 The Secretariat is committed to support countries to shift from a fragmented crisis response to an integrated drought risk governance. We are: Strengthening early warning and anticipatory action Supporting drought-smart policy reforms Developing technical guidance Preparing the IDRO Observatory architecture to support evidence-based decision-making These efforts support Parties in developing national drought plans, aligning ministries, improving water governance, and protecting vulnerable communities before crisis strikes. I want to thank the COP16 Presidency and partners for launching the Global Drought Resilience Partnership (RGDRP). But a fundamental truth remains: “Drought without finance remains words on paper.” Which I would like to address today. This is why advancing the Drought Resilience Investment Facility (DRIF) which provides a practical roadmap to help countries identify pipelines of bankable drought-resilience projects, mobilize blendd finance, and scale nature-based solutions. We are also strengthening tools to support Parties in developing drought-smart investment plans through: DRIF national pilots RGDRP partner coordination Integration with IDRA and IDRO technical products Restoring land and investing in resilience makes economic sense: Each dollar invested in restoration yields up to 30 dollars in benefitsInvestments in drought resilience pay off tenfoldWe will continue working on land restoration. Yet today, only 6% of land restoration and drought finance comes from the private sector. Let me state clearly: “Only six percent of land restoration finance comes from the private sector, this must change.” We need public, private, and philanthropic capital working together to unlock resilience at scale. Rangelands sustain nearly half a billion people. As we prepare for COP17 in Mongolia and the International Year of Rangelands and Pastoralists: “Rangelands sustain hundreds of millions of people, yet remain undervalued and under threat.” This is the moment to elevate them. But the real story comes from the real people – we have focused on Indigenous Peoples’ Caucus and the Local Communities Caucus, who along with women, bear the greatest burden of the impacts of drought and land degradation. Tomorrow afternoon, a consultation will take place on the work Indigenous representatives have undertaken over recent months, inviting feedback from Parties and observers. We continue to mobilize resources to advance this important work. Everywhere I go, I meet the people who protect and restore land every day. Their message is simple: “You cannot protect land without protecting the people who care for it.” Women, youth, Indigenous custodians, farmers, and herders hold the knowledge and the courage needed to safeguard our soils and water. But without: -Secure land rightsAccess to financeOpportunities for youthand a fair share of benefitsOur restoration efforts will not succeed. People are at the heart of the UNCCD mission. More than three billion people are already affected by land degradation, human lives, not numbers. Excellencies, colleagues, friends, We meet at a pivotal moment, a moment of rising droughts, declining water, and pressure on land. But it is also a moment of solutions, science, and collective determination. The story of the Panama Canal reminds us of one truth: “What happens upstream on land shapes everything downstream.” Let us choose to shape it wisely. Let us choose resilience. Let us choose communities. Let us choose the land that sustains us all I thank you.
Las 197 Partes de la CNULD se reúnen para evaluar los avances en el camino de Riad a Ulán Bator Panamá restaurará 100.000 hectáreas para 2035 como parte de una estrategia pionera para promover los objetivos relacionados con la tierra, el clima y la biodiversidad Ciudad de Panamá, 1 de diciembre de 2025. La pérdida mundial de tierras fértiles y el aumento de las sequías serán el tema central de la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC23), que reunirá esta semana en Panamá a las 197 Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD). La reunión se celebra en un momento crucial. Si las tendencias actuales continúan, una superficie de tierras casi del tamaño de Sudamérica (16 millones de kilómetros cuadrados) estará en proceso de degradación para 2050, justo cuando la demanda mundial de alimentos, agua y energía sigue aumentando. Mientras tanto, dos tercios del planeta se han vuelto permanentemente más secos en las últimas tres décadas y, el planeta ha registrado sequías récord en los últimos dos años. En Panamá, la sequía interrumpió el tráfico a través del Canal, lo que afectó significativamente al comercio mundial. La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “La resiliencia de nuestras comunidades, economías y ecosistemas depende de la salud de las tierras. Sin embargo, seguimos degradando cada año una superficie del tamaño de Egipto, erosionando la capacidad de las tierras para producir alimentos, almacenar agua, sustentar la biodiversidad y proteger a las personas de las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo. Invertir en la gestión sostenible de la tierra, su restauración de la tierra y las solucionesbasadas en la naturaleza no es solo una necesidad medioambiental, sino también un imperativo para el desarrollo y una inversión estratégica en la estabilidad, la prosperidad y la paz”. “La CRIC23 es un momento clave para evaluar nuestro progreso colectivo, fortalecer el puente entre Riad y Ulán Bator y reconocer la resiliencia de las tierras y la sequía como elhilo conductor que conecta las Convenciones de Río. Juntos, podemos acelerar el cambio hacia un futuro más resiliente, con mayor seguridad alimentaria y en armonía con la naturaleza”. De Riad a Ulán Bator CRIC23 examinará los progresos realizados en la aplicación de las decisiones adoptadas en la 16.ªreunión de la Conferencia de las Partes (COP16) de la CNULD, celebrada en Riad (Arabia Saudita) en diciembre de 2024, y debatirá la hoja de ruta de la Convención para después de 2030. Osama Faqeeha, Viceministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura del Reino de Arabia Saudita y representante de la Presidencia de la COP16 de la CNULD, declaró: “La COP16 de la CNULD, celebrada en diciembre de 2024 en Riyadh, y que contó con unos 100.000 participantes, supuso un punto de inflexión en la toma de conciencia mundial sobre los impactos de la degradación de tierras y la sequía y la necesidad de enfrentarlas. De ello dependen la seguridad hídrica y alimentaria, la resiliencia al cambio climático, la biodiversidad y el bienestar de miles de millones de personas en todo el mundo”. La reunión celebrará sesiones temáticas sobre la tenencia de la tierra como base para las inversiones en tierras saludables; debatirá la creciente amenaza de las tormentas de arena y polvo; y acogerá la segunda reunión del Grupo de Género para dar voz a las mujeres, que se ven afectadas de manera desproporcionada por la degradación de la tierra y la sequía, al tiempo que apoyan los medios de vida de comunidades enteras en todo el mundo. Las Partes también colaborarán con otras partes interesadas clave, como los jóvenes, los pueblos indígenas y las comunidades locales, y asistirán a la presentación de nuevos informes sobre los pequeños Estados insulares en desarrollo y los pastizales. Además, se celebrará el primero de los tres diálogos informales y voluntarios sobre resiliencia a la sequía, para preparar la reanudación de las negociaciones sobre la materia en la COP 17. Dirigido por la Presidencia de la COP16, el Proceso Tafa'ul se inspira en la palabra árabe تَفَاؤُل (Tafa'ul), que significa optimismo constructivo y determinación esperanzada. Las recomendaciones de CRIC23 servirán de base para la toma de decisiones de los 196 países Partes en la Convención y la Unión Europea antes de la próxima COP17 de la CNULD, que tendrá lugar en Ulaanbaatar (Mongolia) en agosto de 2026. El Sr. Batmunkh Dondovdorj, asesor especial del ministro y presidente de la Oficina Nacional de la próxima Presidencia de la COP17, destacó que el camino de Riad a Ulán Bator debe ser un camino de esperanza para comunidades y ecosistemas que han sido infravalorados durante mucho tiempo. La COP17 coincidirá con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, lo que ofrece una oportunidad política única para poner de relieve los pastizales, que están desapareciendo más rápidamente que las selvas tropicales. “La reunión de Panamá es crucial para sentar las bases del éxito de la COP17, que pondrá de relieve los vínculos entre el bienestar humano y los paisajes saludables, productivos y resilientes”, afirmó Dondovdorj. “Esto es especialmente cierto en el caso de los pastizales, que cubren alrededor de la mitad de la superficie terrestre del planeta y albergan a 2.000millones de personas, pero que a menudo son tratados como espacios vacíos y prescindibles. Para Mongolia, un país cuya historia, cultura y economía están profundamente arraigadas en el pastoreo, no se trata de una cuestión abstracta. Se trata de la dignidad, la identidad y las oportunidades de personas que han sido ignoradasdurante demasiado tiempo”. Pacto de Panamá con la Naturaleza Hoy, Panamá ha destacado la importancia de las tierras en su Compromiso con la Naturaleza, una hoja de ruta que unifica los esfuerzos nacionales para hacer frente a la degradación de la tierras, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, con el fin de aprovechar las sinergias entre las tres Convenciones de Río y avanzar más rápidamente en todos sus objetivos interrelacionados. Panamá tiene previsto restaurar 100.000 hectáreas de tierra degradada para 2035 como parte de su Compromiso con la Naturaleza, que ha presentado de forma oficial a la CNULD, El Excmo. Sr. Juan Carlos Navarro, Ministro de Medio Ambiente de Panamá, declaró: “La naturaleza es la columna vertebral de la economía mundial. El Pacto de Panamá con la Naturaleza demuestra nuestro compromiso con la restauración de cuencas hidrográficas críticas, la protección de bosques y el fomento de prácticas agrícolas sostenibles como medio para fortalecer la resiliencia de nuestra economía y nuestras comunidades. El Fondo Panamá Natural a su vez garantiza acciones de conservación en el territorio a largo plazo. No hay tiempo que perder: debemos cuidar urgentemente de la naturaleza para que ella pueda seguir cuidando de nosotros”. Panamá, signatario de la CNULD desde 1996, se ha comprometido a alcanzar la neutralidad en la degradación de las tierras para 2030, ha identificado 31 puntos críticos y está impulsando programas de reforestación y adaptación del Corredor Seco, lo que subraya su papel como anfitrión de la CRIC23. Este año, Panamá se ha convertido en el primer país en acoger las reuniones de las tres Convenciones de Río en el mismo año. Notas para los editores Para consultas y solicitudes de entrevistas, póngase en contacto con: press@unccd.int Los recursos visuales sobre la CRIC23 y el panel de datos de la CNULD están disponibles aquí: https://trello.com/b/zq0kxtkK/unccd-cric23-panama-2025 Oportunidades para los medios de comunicación Ruedas de prensa: 12:00-13:00 (hora local) 1 de diciembre: Conferencia de prensa inaugural En la conferencia de prensa se presentarán las principales expectativas para la CRIC23, se destacará el liderazgo de Panamá —incluida una referencia a su Compromiso con la Naturaleza— y se ofrecerán reflexiones de las presidencias de la COP16 y la COP17 de la CNULD. Ponentes: Juan Carlos Navarro, ministro de Medio Ambiente de Panamá Yasmine Fouad, secretaria ejecutiva de la CNULD Osama Ibrahim Faqeeha, viceministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura para Asuntos Ambientales. Arabia SauditaBatbayar Shurenchuluun, secretario de Estado del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Mongolia 2 de diciembre: Presentación del informe sobre los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) Un nuevo informe que destaca los efectos de la sequía y el cambio climático en los SIDS de todo el mundo, así como las medidas adoptadas para combatirlos. Ponentes: Andrea Meza, vicesecretaria ejecutiva de la CNULD Calvin James, coordinador del Foro de los PEID de la CNULD Fred Nicholas, responsable de proyectos del Servicio Nacional de Medio Ambiente de las Islas Cook 4 de diciembre: Presentación del informe sobre la economía de los pastizales Presentación de un nuevo informe sobre los pastizales, fundamentales para la seguridad alimentaria y la estabilidad climática, pero en rápida desaparición. Ponentes: Mark Schauer, director del proyecto (codirector), Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) Dr. Barron Orr, científico jefe, CNULD Enrique Michaud, copresidente de la Alianza Global del IYRP.Ariuntuya Dorjsuren, directora general de la División de Cooperación Internacional del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático y punto focal nacional (PFN) de Mongolia. En diciembre también se pondrá en marcha el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores (IYRP), un hito en la preparación de la COP17 que se celebrará en Mongolia en agosto de 2026. 5 de diciembre: comunicado de prensa de clausura (Día Mundial del Suelo) Publicado tras la sesión plenaria de clausura del CRIC23 y coincidiendo con el Día Mundial del Suelo. Ofrecerá una visión general de los resultados del CRIC23 y su importancia en el período previo a la COP17 de la CNULD. 3 de diciembre – Viaje de prensa: Se invita a los periodistas a una visita de campo organizada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en el Centro de Visitantes de Miraflores. La visita ofrecerá información sobre cómo la ACP integra la sostenibilidad y la protección de las cuencas hidrográficas en su estrategia a largo plazo para salvaguardar los recursos hídricos del Canal. Para obtener más información y actualizaciones para los medios de comunicación sobre la Convención y el CRIC 23, visite el sitio web de la CNULD:https://www.unccd.int/cric23 Acerca de la CNULD La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es la visión y la voz global para la tierra. Unimos a gobiernos, científicos, responsables políticos, el sector privado y las comunidades en torno a una visión compartida y una acción global para restaurar y gestionar la tierra del mundo en aras de la sostenibilidad de la humanidad y el planeta. Mucho más que un tratado internacional firmado por 197 Partes, la CNULD es un compromiso multilateral para mitigar los efectos actuales de la degradación de la tierra y promover la gestión responsable de la tierra en el futuro, con el fin de proporcionar alimentos, agua, refugio y oportunidades económicas a todas las personas de manera equitativa e inclusiva. Acerca de la CRIC23 Representantes de 196 países y de la Unión Europea se reúnen en Panamá del 1 al 5 de diciembre de 2025 para examinar sus esfuerzos contra la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía en el marco de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), una de las tres convenciones de Río, junto con la biodiversidad y el clima. La 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC 23) de la CNULD reunirá a unos 500 participantes de gobiernos, la sociedad civil y el mundo académico para evaluar los progresos realizados en la consecución de los objetivos de la Convención.